Red de trabajo colectivo Samuel Robinson
UNIVERSIDAD
DE LOS ANDES
FACULTAD DE HUMANIDADES Y EDUCACION
ESCUELA DE EDUCACION
DEPARTAMENTO DE INVESTIGACION
SENDERISMO
POR LOS PARAMOS MERIDEÑOS. MERIDA-VENEZUELA
Br. Pablo Villegas Lobo
CI: 18797679
PROPUESTA DEL PROYECTO
PRESENTACION
Se propone identificar, rescatar y caminar los senderos que están trazados de Sur a Norte en el estribo de la Sierra La Culata, ubicada en la Cordillera de los Andes, correspondiente al ramal de Venezuela, en los estados Mérida y Trujillo.
La ruta propuesta, se inicia en el lugar denominado Mocacay, situado en la cercanía de la ciudad de El Vigía, estado Mérida, a una altura de 200 msnm, por esta ruta se comunicaban los españoles y aborígenes, los que transitaban desde el Valle medio y bajo del río Chama hacia el Sur del Lago de Maracaibo, inmenso depósito de agua dulce, con destino a los puertos de Gibraltar y Bobures, para desde allí, a la costa del mar Caribe en el océano Atlántico e iniciar el viaje trasatlántico hacia Europa.
El camino desde la ciudad de Mérida, bajando por el Valle del río Chama, era caminos de recua, que se constituyeron en una alternativa segura y más fácil de transitar por permanecer en mejores condiciones para el traslado durante todo el año, en comparación a la dura y exigente ruta del páramo de Los Conejos que atraviesa la Sierra La Culata en el recorrido hacia el lago de Maracaibo, puesto que, surca alturas de más cuatro mil metros sobre el nivel del mar, con temperaturas muy heladas durante casi todo el año; caminos en mal estado, permanentemente, sin embargo por razones de comercio regular y de contrabando; la fundación de haciendas ganaderas y de café poco a poco los caminos se fueron intercomunicando para originar la gran ruta longitudinal que atraviesa por los estribos y el fondo de los intervalles de la Sierra La Culata.
.
La Sierra La Culata, separa el valle del río Chama de la depresión del Lago de Maracaibo por lo que, desde miles de años antes de la llegada de los europeos al continente americano, fue atravesada por caminos en diversos lugares en dirección transversal, buscando siempre la ruta más directa, más corta y con menor pendiente desde la meseta de Mérida, para llegar hasta las costas del gran lago de Maracaibo, en el que se desarrollaba un importante e intenso comercio de bienes y transito de aborígenes y luego para el comercio colonial regional y trasatlántico.
Con la conquista y colonización de los Andes venezolanos correspondientes a Mérida, Trujillo y Barinas; así como la región de los llanos Occidentales: Guanare, Barinas y Apure, procedieron a utilizar los caminos construidos por los aborígenes existentes y crear nuevos caminos que le permitieran el traslado de personas, bestias y mercancías desde esos lugares hasta el Lago de Maracaibo, vía más rápida y cercana a los puertos de atraque en el Mar Caribe, de la flota española hacia Europa y otras ciudades de América.
La red de recuas construída podía interconectarse originó la vía longitudinal, que comunica de norte a sur la Sierra La Culata, senderos que es el propósito de este trabajo identificar, verificar en mapas, caminar, promover para la señalización, mantenimiento y promoción, para desde la alternativa ecoturística, generar estrategias para el desarrollo social de las comunidades, la conservación y fomento del ambiente de esas montañas.
Con base a investigaciones documentales, se constata que en ningún momento de la historia regional, en particular de la Sierra de La Culata, ésta fue atravesada, de forma longitudinal, de manera permanente y con el objeto de transito de personas y mercancías; la comunicación por esta Sierra fue realizado de manera transversal por varios puntos, como ocurre en la actualidad de forma esporádica, lo usual era y es seguir el curso del río Chama.
Mediante la investigación documental, de tipo etnográfica, entrevistas a conocedores de las rutas y el abordaje de campo con caminatas, se consiguen y distinguen caminos que intercomunican los senderos longitudinales principales con las rutas secundarias que se surcan el estribo de la Sierra de La Culata, que comunican desde Mocacay hasta poblaciones de Trujillo y Barinas, esta ruta tiene recorrido de más de cuatrocientos kilómetros; senderos que atraviesan parajes de inigualable belleza por diferentes pisos altitudinales desde 200 msnm hasta los 4672 msnm; los caminos trasversales se conectan para conformar una ruta longitudinal que permite el recorrido de Sur a Norte de la Sierra La Culata.
JUSTIFICACION.
Los resultados obtenidos de esta investigación permitirán comprender los procesos de intervención humana sobre el paisaje de las cuencas de los ríos que conforman la hidrografía y posiblemente los procesos cambio en general de la Sierra La Culata, resultados empleados para la conservación y fomento del ambiente y el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.
Permitirá la inferencia de los posibles efectos de las distintas actividades humanas (usos de la tierra) sobre los procesos ecológicos asociados, cómo modifican la dinámica hídrica; explica los cambios en las dinámicas de poblaciones de diferentes especies (animales y vegetales).
La presente investigación podrá ser material base para proyectos de planificación de uso y conservación de los recursos naturales de la Sierra La Culata.
Es una opción para la adecuación del proceso educativo que se imparte en las escuelas que se encuentran en la Sierra La Culata, en función de la conservación y fomento de los recursos ambientales en esta sierra. La concientización y la formación en valores ambientales de las comunidades en general.
La conservación y óptimo uso de La Sierra de La Culata es vital ya que, provee de agua para el consumo humano a poblaciones en los estados Mérida, Trujillo y Barinas, constituidas por millones de personas, varios de estos centros poblados registran los más altos índices de crecimiento poblacional del país. Los conglomerados humanos presentan desarrollos importantes en el comercio y la industria que consumen agua. Lo mismo ocurre con la agricultura y la ganadería que insumen el líquido y recursos ambientales como: suelo y bosques.
Es urgente la preservación del ambiente allí, ya que la sierra posee paisajes, fauna, flora, red hidrográfica, diversos climas, redes de caminos y logística adecuada para el desarrollo del turismo ecológico y responsable, como fuente de ingreso para los pobladores, y así, con este recurso mejorar la calidad de vida de los habitantes del lugar.
Es necesaria la preservación y conocimiento de la red de caminos de esta sierra, por cuanto, el área que atraviesan los senderos en la Sierra de La Culata tienen un componente histórico significativo para las raíces culturales y valores de los habitantes, de los estados que atraviesan y del país, ya que fue el lugar que consolidó la en primera instancia las poblaciones aborígenes; luego fue centro de penetración de la conquista europea; posteriormente consolidó el proceso de la colonia, de allí que estas montañas conforman el acervo histórico que es relevante rescatar y promover.
(MEJORAR Y AMPLIAR ESTE ASPECTO)
Instrumento para determinar el impacto de los operadores turísticos en el área de la Sierra La Culata en cuanto a: fomento del ambiente, la calidad de vida de las personas. Conocimiento que tienen sobre las rutas y las potencialidades turísticas de la Sierra.
Instrumento para verificar los conocimientos y habilidades de los productores agropecuarios de las zonas de impacto de la Sierra La Culata sobre protección del ambiente y mejoramiento de la calidad de vida
OBJETIVOS DE LA PROPUESTA
OBJETIVO GENERAL
Promover el conocimiento, de las rutas que se conectan de sur a norte la Sierra de La Culta, Mérida, república Bolivariana de Venezuela para la señalización, rescate, mantenimiento y promoción como alternativa para el mejoramiento de la calidad de vida de las personas que habitan las montañas y del ambiente, proyecto que se inicia en el 2006
OBJETIVOS ESPECIFICOS.
Identificar y recorrer la red de caminos que atraviesas la sierra La Culata, para establecer una vía de comunicación longitudinal de norte a sur por el estribo de estas montañas.
Rescatar y mantener los senderos que recorren longitudinalmente la Sierra de La Culata.
Señalizar los diferentes caminos que conforman la red de caminos que se consiguen de norte a sur en la Sierra La Culata.
Proponer la conservación de los ecosistemas sensibles andinos en la Sierra La Culata, en las áreas de impacto de los caminos, mediante el desarrollo de actividades de concientizacion, educación ambiental y guardería.
Integrar las comunidades que atraviesan o se encuentran en la cercanía de los caminos en la Sierra de La Culata al proyecto de eco desarrollo y protección ambiental.
Promover la construcción cada veinte kilómetros en la ruta planteada de: estaciones experimentales biológicas para el rescate de especies vegetales y animales extintas o en vías de extinción; fomento de viveros forestales; guarderías ambientales; eco posadas; museos; poblados eco turísticos; refugios de montañas, otros proyectos pertinentes en la ruta longitudinal que atraviesa la Sierra La Culata.
Ofrecer a los visitantes nacionales y extranjeros la ruta longitudinal en el Parque Nacional Sierra La Culata, como una propuesta de ecoturismo responsable.
DIAGNOSTICO DE LA SITUACION PROBLEMÁTICA.
Diseñar un instrumento para verificar los contenidos, valores, procesos, estrategias metodológicas del currículo regional y nacional que promuevan el cuidado y fomento de la calidad del ambiente en la Sierra La Culata
“ “ “ para verificar la capacitación de niños, jóvenes y adultos en conocimientos, habilidades y destrezas orientadas a la producción agropecuaria de bajo impacto
“” “ “ para determinar la actividad, estrategias y procesos de organizaciones ubicadas en el àrea de acción de la sierra de La Culata destinadas a capacitar para el mejoramiento de la Sierra La Culata.
El diagnóstico ambiental del espacio Sierra La Culata, se constituye en un medio instrumental que permite conocer, interpretar, explicar y evaluar el compendio de valores naturales, sociales y culturales que influyen en la vida material y social de los habitantes de la Sierra de La Culata; facilita el conocimiento de la situación de la condición ambiental del área en la que se desarrolla el proyecto. Para desarrollar el diagnóstico se emplea el método de investigación etnográfica.
“Este diagnóstico se fundamenta, por una parte, en el análisis de la estructura y dinámica socio territorial, por otra parte, en el análisis de las condiciones y cualidades ecológicas presentes en ese espacio.
El primer aspecto en oposición al segundo, permite evaluar los impactos del sistema socioeconómico en el sistema biogeofísico y la vulnerabilidad que presenta éste último, ante el sistema socioeconómico, todo ello enmarcado dentro de los principios del desarrollo sostenido.
La dinámica de la Sierra de La Culata ha estado vinculada a una serie de acontecimientos económicos y sociales, que han conducido a movimientos migratorios campo-ciudad y con esto al desarrollo de un proceso que ha generado una serie de impactos ambientales que repercuten en la calidad de vida de sus habitantes y del recurso ambiental.
Por tanto, el diagnóstico ambiental de la Sierra de La Culata permite evaluar las características y relaciones socio territoriales y geoecológicas propias de su realidad y detectar las repercusiones ambientales significativas que se están generando en la sierra”.
Se efectúa la revisión de la red de caminos que se extienden de norte a sur por la Sierra La Culata para presentar a las instituciones gubernamentales proyectos localizados y focalizados en los diferentes espacios por los que atraviesa la ruta propuesta, para el desarrollo sustentable de las comunidades que atraviesan estos caminos y fomentar proyectos de rescate y fomento de la flora y la fauna.
Diseñar instrumentos que permitan recabar información para la redacción del diagóstico
MARCO TEORICO
PARAMO.
Los páramos son ecosistemas importantes a nivel regional y global, siendo uno de los ambientes de mayor endemismos de las altas montañas del mundo. Su diversidad biológica, paisajística y cultural hace del Páramo Andino un ambiente de mágica belleza con un gran potencial turístico.
Debido a la situación de intervención, los ecosistemas de páramo se ven actualmente cada vez más amenazados. Por ello, se hace necesario unir esfuerzos más allá de las fronteras nacionales para la búsqueda de soluciones con la participación de todos: pobladores andinos, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, empresarios e investigadores. En Venezuela la región de páramo se ubica principalmente en la Cordillera de Mérida en los Estado Mérida, Táchira y Trujillo. Su distribución está conformada por las principales sierras: Nevada, La Culata, Santo Domingo y Trujillo. El páramo se encuentra en las montañas andinas venezolanas por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar, la forma de vida emblemática son las rosetas gigantes, conocidas popularmente como "frailejones". Los páramos venezolanos tienen el honor de ser el centro de origen y diversidad de los frailejones, de nuestro territorio fueron dispersándose gradualmente hacia el sur a Colombia y Ecuador. Por esto, de las mas o menos 130 especies reconocidas de frailejones, en Venezuela existen 63 especies endémicas, mientras que en Ecuador solo existe 1 especie.Los Páramos son fuentes de agua de una parte importante de la población rural y urbana a escala local, regional, nacional y continental. Así mismo, los páramos constituyen un espacio para la vida de numerosas comunidades campesinas e indígenas y funcionan como un corredor biológico para animales en peligro de extinción como el Oso Frontino, el Cóndor de los Andes, el Puma y el Guache Parameño. http://www.cantv.net/viajes/resena.asp?id=155796&cat=2&Fresena=TRUE
Pisos térmicos
En la zona intertropical, el relieve constituye el factor modificador del clima de mayor importancia, por lo que los distintos tipos climáticos están relacionados principalmente con la altitud relativa determinada por ese relieve. Surge así el concepto de pisos térmicos, también llamados pisos climáticos, pisos bióticos y también pisos ecológicos, dependiendo de los criterios que tomemos en cuenta.
Helechos arborescentes de unos 10 m de altura, en la selva nublada (2000 msnm, aproximadamente), Venezuela
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Denominaciones
Existen varias razones que podrían fundamentar el empleo de una de dichas denominaciones en lugar de las otras. Por ejemplo, no sólo varía la temperatura con la altura relativa sino también otros elementos del clima como son la humedad, las precipitaciones, los efectos de los vientos (sobre todo, a escala local) y, por supuesto, la presión atmosférica. Así pues, la denominación de pisos climáticos podría preferirse si vamos a estudiar detalladamente la forma como la altitud en la zona intertropical modifica todos y cada uno de los elementos climáticos. Lo mismo podemos decir con respecto a la denominación de pisos bióticos ya que puede tener mucha importancia estudiar la adaptación de los seres vivos a la diferencia de altitud. Así pues, podemos usar el término pisos bióticos o pisos ecológicos si vamos a enfatizar las influencias de esa altitud sobre los seres vivos o las interrelaciones existentes entre los seres vivos y el medio ambiente, incluyendo a la altitud del relieve como uno de sus elementos.
Sin embargo, el empleo de la denominación de pisos térmicos resulta preferible porque, en cierto modo, el descenso de la temperatura con la altitud representa un factor de modificación bastante preciso en la zona intertropical, pero sobre todo, porque todos los otros elementos climáticos, así como las adaptaciones de los seres vivos a estos elementos dependen, en mayor o menor intensidad, de la altitud del relieve sobre el nivel del mar.
Altitud y temperatura]
La progresión de la altitud relativa en la zona intertropical da origen a una disminución considerable de la temperatura, aproximadamente, 1 ºC por cada 180 m de altura (a esto se denomina gradiente térmico). Esta disminución de la temperatura con la altitud determina lo que se conoce como pisos térmicos, y algunos autores se refieren también a la existencia de fajas o bandas de acuerdo a la altura relativa del relieve, en lugar de pisos. Surge así lo que algunos autores han denominado la Geografía “altitudinal” en los países intertropicales. Se han definido 4 ó 5 pisos (según diversos autores), en los cuales, las temperaturas medias, las precipitaciones y la insolación pueden variar lo suficiente como para hablar de climas distintos según la altitud. Así pues, como en la zona intertropical las temperaturas medias varían poco a lo largo del año (los climas intertropicales son climas isotermos), la altitud se convierte en el factor climático de mayor importancia, como ya se ha dicho. El concepto de pisos climáticos viene así a definir con mayor precisión los climas de montaña en la zona intertropical.
Los pisos térmicos en Venezuela
En el caso de Venezuela, donde el concepto de pisos climáticos ha sido muy bien estudiado, se suele considerar la existencia de 5 pisos, comenzando con el nivel inferior que corresponde a lo que tradicionalmente se conoce como "tierra caliente" y siguiendo con los pisos subtropical, templado, frío, páramo y helado.
Nuez o mazorca de cacao, de unos 18 cm de longitud, en la zona de El Vigìa, Venezuela
En realidad, la tierra caliente, ubicada entre el nivel del mar (27 ºC de temperatura promedio anual) y los 600-800 msnm (algunos autores señalan hasta los 1.000 msnm) con una temperatura promedio de 22-24 ºC en este nivel superior, no se suele incluir como uno de los pisos térmicos, ya que su clima podría quedar mejor definido por la propia clasificación climática de Köppen (climas cálidos en sus distintas variantes: Af, Am y Aw). En la tierra caliente la planta autóctona representativa de la zona intertropical americana es el cacao, que crece como una planta de sotobosque en un clima cálido y húmedo durante todo el año. También la yuca que, a diferencia de la papa, no es una planta de sotobosque y no presenta tubérculos, sino que se aprovechan sus raíces para su uso directo como alimento o para la producción de casabe, el cual viene a ser una forma autóctona americana del pan que siempre han venido consumiendo la población indígena. En las llanuras de la zona intertropical la vegetación es muy variada, sobre todo en las selvas lluviosas (selva pluvial macrotérmica, selva ecuatorial, selva de galería, etc.) y en menor grado, en las zonas de sabana y bosques tropófilos.
El piso subtropical
Esta es una denominación poco apropiada, pero no existe otra de mayor precisión que se haya empleado para designar a un piso de transición o intermedio entre los niveles de la tierra caliente y la templada, y que se encontraría entre los 900 y los 1500 msnm de altura promedio. Corresponde a lo que en Venezuela se conoce como piso del café ya que en él se localizan las principales plantaciones de este cultivo. Las temperaturas promedio se ubican entre los 22 ºC a los 900 msnm y los 18 ºC a los 1.500 msnm, aproximadamente.
El piso templado
Se localiza entre los 1500 y los 2200 msnm (18 a 13-14 ºC de temperatura media anual, aproximadamente). Es el nivel de las flores y de las hortalizas en la zona intertropical. Constituye una de las regiones ecológica más productivas por hectárea de nuestro planeta, si omitimos el efecto y los riesgos de las pendientes para la agricultura intensiva. De hecho, algunas mesetas intermontanas ubicadas en este piso pueden producir rosas y otros productos de la agricultura intensiva como para abastecer un mercado muy amplio en todo el mundo). Como esta altura es bastante favorable para la producción de lluvias orográficas en las laderas de los vientos dominantes viene a ser, aproximadamente, el piso de la selva nublada (también llamado bosque montano alto), caracterizado por la gran variedad de la vegetación y una gran adaptación y estabilidad ecológica, mostrada por la presencia de helechos arborescentes, como puede verse en la imagen tomada con ayuda de iluminación artificial (por la oscuridad ya en horas de la tarde). Los helechos arborescentes constituyen una especie vegetal muy antigua, una de las primeras que aparecieron en la Historia geológica de la Tierra: de hecho, los depósitos de carbón más antiguos que se han encontrado en Europa contienen numerosos restos fosilizados de hojas y troncos de estas plantas.
El piso frío
Este piso se ubica entre los 2200 y los 3000 msnm (13 a 10 ºC). Es el nivel ecológico de la papa (o patata), también cuando nos referimos a la zona intertropical, aunque pueden desarrollarse aquí (al igual que en el piso templado) muchos otros cultivos de los climas extratropicales.
El páramo
El piso paramero o simplemente, páramo, es el que se ubica entre los 3000 y 4700 msnm (10 a 0 ºC, aproximadamente). En las tierras andinas, el término páramo tiene una connotación distinta a la que tiene en Castilla (España). En España se denomina páramo a una tierra elevada y casi estéril que forma parte de mesas (o mesetas) recortadas por la erosión. En cambio, en la América intertropical, se denomina páramo a las tierras con vegetación de praderas alpinas, con abundancia de plantas con flores adaptadas a un clima siempre frío, con temperaturas que oscilan entre los 0 y los 10 ºC en su límite inferior. Las plantas típicas de esta faja altitudinal son, de nuevo en el continente americano, algunas especies de frailejón (Espeletia argentea) existentes, principalmente, la Espeletia schultzii y la Espeletia moritziana. En Venezuela se suele cultivar trigo en este piso, con cuya harina se suelen elaborar las arepas andinas, muy populares en la región. Sin embargo, un aprovechamiento más importante desde el punto de vista económico es el de la ganadería vacuna, teniendo en cuenta que el ganado necesita en este piso ecológico algún suplemento alimenticio a base de calcio
Piso gélido
El piso gélido o helado es el que se encuentra por encima de los 4700 msnm, es decir, el nivel que corresponde con las nieves perpetuas, aunque no se trata de una altitud uniforme, ya que también depende de la orientación del relieve con respecto a la insolación (las vertientes de solana presentan un límite superior a los 4700 msnm y en las de umbría se encuentra por debajo de esta cifra)
PRESENTACION
Se propone identificar, rescatar y caminar los senderos que están trazados de Sur a Norte en el estribo de la Sierra La Culata, ubicada en la Cordillera de los Andes, correspondiente al ramal de Venezuela, en los estados Mérida y Trujillo.
La ruta propuesta, se inicia en el lugar denominado Mocacay, situado en la cercanía de la ciudad de El Vigía, estado Mérida, a una altura de 200 msnm, por esta ruta se comunicaban los españoles y aborígenes, los que transitaban desde el Valle medio y bajo del río Chama hacia el Sur del Lago de Maracaibo, inmenso depósito de agua dulce, con destino a los puertos de Gibraltar y Bobures, para desde allí, a la costa del mar Caribe en el océano Atlántico e iniciar el viaje trasatlántico hacia Europa.
El camino desde la ciudad de Mérida, bajando por el Valle del río Chama, era caminos de recua, que se constituyeron en una alternativa segura y más fácil de transitar por permanecer en mejores condiciones para el traslado durante todo el año, en comparación a la dura y exigente ruta del páramo de Los Conejos que atraviesa la Sierra La Culata en el recorrido hacia el lago de Maracaibo, puesto que, surca alturas de más cuatro mil metros sobre el nivel del mar, con temperaturas muy heladas durante casi todo el año; caminos en mal estado, permanentemente, sin embargo por razones de comercio regular y de contrabando; la fundación de haciendas ganaderas y de café poco a poco los caminos se fueron intercomunicando para originar la gran ruta longitudinal que atraviesa por los estribos y el fondo de los intervalles de la Sierra La Culata.
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La Sierra La Culata, separa el valle del río Chama de la depresión del Lago de Maracaibo por lo que, desde miles de años antes de la llegada de los europeos al continente americano, fue atravesada por caminos en diversos lugares en dirección transversal, buscando siempre la ruta más directa, más corta y con menor pendiente desde la meseta de Mérida, para llegar hasta las costas del gran lago de Maracaibo, en el que se desarrollaba un importante e intenso comercio de bienes y transito de aborígenes y luego para el comercio colonial regional y trasatlántico.
Con la conquista y colonización de los Andes venezolanos correspondientes a Mérida, Trujillo y Barinas; así como la región de los llanos Occidentales: Guanare, Barinas y Apure, procedieron a utilizar los caminos construidos por los aborígenes existentes y crear nuevos caminos que le permitieran el traslado de personas, bestias y mercancías desde esos lugares hasta el Lago de Maracaibo, vía más rápida y cercana a los puertos de atraque en el Mar Caribe, de la flota española hacia Europa y otras ciudades de América.
La red de recuas construída podía interconectarse originó la vía longitudinal, que comunica de norte a sur la Sierra La Culata, senderos que es el propósito de este trabajo identificar, verificar en mapas, caminar, promover para la señalización, mantenimiento y promoción, para desde la alternativa ecoturística, generar estrategias para el desarrollo social de las comunidades, la conservación y fomento del ambiente de esas montañas.
Con base a investigaciones documentales, se constata que en ningún momento de la historia regional, en particular de la Sierra de La Culata, ésta fue atravesada, de forma longitudinal, de manera permanente y con el objeto de transito de personas y mercancías; la comunicación por esta Sierra fue realizado de manera transversal por varios puntos, como ocurre en la actualidad de forma esporádica, lo usual era y es seguir el curso del río Chama.
Mediante la investigación documental, de tipo etnográfica, entrevistas a conocedores de las rutas y el abordaje de campo con caminatas, se consiguen y distinguen caminos que intercomunican los senderos longitudinales principales con las rutas secundarias que se surcan el estribo de la Sierra de La Culata, que comunican desde Mocacay hasta poblaciones de Trujillo y Barinas, esta ruta tiene recorrido de más de cuatrocientos kilómetros; senderos que atraviesan parajes de inigualable belleza por diferentes pisos altitudinales desde 200 msnm hasta los 4672 msnm; los caminos trasversales se conectan para conformar una ruta longitudinal que permite el recorrido de Sur a Norte de la Sierra La Culata.
JUSTIFICACION.
Los resultados obtenidos de esta investigación permitirán comprender los procesos de intervención humana sobre el paisaje de las cuencas de los ríos que conforman la hidrografía y posiblemente los procesos cambio en general de la Sierra La Culata, resultados empleados para la conservación y fomento del ambiente y el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.
Permitirá la inferencia de los posibles efectos de las distintas actividades humanas (usos de la tierra) sobre los procesos ecológicos asociados, cómo modifican la dinámica hídrica; explica los cambios en las dinámicas de poblaciones de diferentes especies (animales y vegetales).
La presente investigación podrá ser material base para proyectos de planificación de uso y conservación de los recursos naturales de la Sierra La Culata.
Es una opción para la adecuación del proceso educativo que se imparte en las escuelas que se encuentran en la Sierra La Culata, en función de la conservación y fomento de los recursos ambientales en esta sierra. La concientización y la formación en valores ambientales de las comunidades en general.
La conservación y óptimo uso de La Sierra de La Culata es vital ya que, provee de agua para el consumo humano a poblaciones en los estados Mérida, Trujillo y Barinas, constituidas por millones de personas, varios de estos centros poblados registran los más altos índices de crecimiento poblacional del país. Los conglomerados humanos presentan desarrollos importantes en el comercio y la industria que consumen agua. Lo mismo ocurre con la agricultura y la ganadería que insumen el líquido y recursos ambientales como: suelo y bosques.
Es urgente la preservación del ambiente allí, ya que la sierra posee paisajes, fauna, flora, red hidrográfica, diversos climas, redes de caminos y logística adecuada para el desarrollo del turismo ecológico y responsable, como fuente de ingreso para los pobladores, y así, con este recurso mejorar la calidad de vida de los habitantes del lugar.
Es necesaria la preservación y conocimiento de la red de caminos de esta sierra, por cuanto, el área que atraviesan los senderos en la Sierra de La Culata tienen un componente histórico significativo para las raíces culturales y valores de los habitantes, de los estados que atraviesan y del país, ya que fue el lugar que consolidó la en primera instancia las poblaciones aborígenes; luego fue centro de penetración de la conquista europea; posteriormente consolidó el proceso de la colonia, de allí que estas montañas conforman el acervo histórico que es relevante rescatar y promover.
(MEJORAR Y AMPLIAR ESTE ASPECTO)
Instrumento para determinar el impacto de los operadores turísticos en el área de la Sierra La Culata en cuanto a: fomento del ambiente, la calidad de vida de las personas. Conocimiento que tienen sobre las rutas y las potencialidades turísticas de la Sierra.
Instrumento para verificar los conocimientos y habilidades de los productores agropecuarios de las zonas de impacto de la Sierra La Culata sobre protección del ambiente y mejoramiento de la calidad de vida
OBJETIVOS DE LA PROPUESTA
OBJETIVO GENERAL
Promover el conocimiento, de las rutas que se conectan de sur a norte la Sierra de La Culta, Mérida, república Bolivariana de Venezuela para la señalización, rescate, mantenimiento y promoción como alternativa para el mejoramiento de la calidad de vida de las personas que habitan las montañas y del ambiente, proyecto que se inicia en el 2006
OBJETIVOS ESPECIFICOS.
Identificar y recorrer la red de caminos que atraviesas la sierra La Culata, para establecer una vía de comunicación longitudinal de norte a sur por el estribo de estas montañas.
Rescatar y mantener los senderos que recorren longitudinalmente la Sierra de La Culata.
Señalizar los diferentes caminos que conforman la red de caminos que se consiguen de norte a sur en la Sierra La Culata.
Proponer la conservación de los ecosistemas sensibles andinos en la Sierra La Culata, en las áreas de impacto de los caminos, mediante el desarrollo de actividades de concientizacion, educación ambiental y guardería.
Integrar las comunidades que atraviesan o se encuentran en la cercanía de los caminos en la Sierra de La Culata al proyecto de eco desarrollo y protección ambiental.
Promover la construcción cada veinte kilómetros en la ruta planteada de: estaciones experimentales biológicas para el rescate de especies vegetales y animales extintas o en vías de extinción; fomento de viveros forestales; guarderías ambientales; eco posadas; museos; poblados eco turísticos; refugios de montañas, otros proyectos pertinentes en la ruta longitudinal que atraviesa la Sierra La Culata.
Ofrecer a los visitantes nacionales y extranjeros la ruta longitudinal en el Parque Nacional Sierra La Culata, como una propuesta de ecoturismo responsable.
DIAGNOSTICO DE LA SITUACION PROBLEMÁTICA.
Diseñar un instrumento para verificar los contenidos, valores, procesos, estrategias metodológicas del currículo regional y nacional que promuevan el cuidado y fomento de la calidad del ambiente en la Sierra La Culata
“ “ “ para verificar la capacitación de niños, jóvenes y adultos en conocimientos, habilidades y destrezas orientadas a la producción agropecuaria de bajo impacto
“” “ “ para determinar la actividad, estrategias y procesos de organizaciones ubicadas en el àrea de acción de la sierra de La Culata destinadas a capacitar para el mejoramiento de la Sierra La Culata.
El diagnóstico ambiental del espacio Sierra La Culata, se constituye en un medio instrumental que permite conocer, interpretar, explicar y evaluar el compendio de valores naturales, sociales y culturales que influyen en la vida material y social de los habitantes de la Sierra de La Culata; facilita el conocimiento de la situación de la condición ambiental del área en la que se desarrolla el proyecto. Para desarrollar el diagnóstico se emplea el método de investigación etnográfica.
“Este diagnóstico se fundamenta, por una parte, en el análisis de la estructura y dinámica socio territorial, por otra parte, en el análisis de las condiciones y cualidades ecológicas presentes en ese espacio.
El primer aspecto en oposición al segundo, permite evaluar los impactos del sistema socioeconómico en el sistema biogeofísico y la vulnerabilidad que presenta éste último, ante el sistema socioeconómico, todo ello enmarcado dentro de los principios del desarrollo sostenido.
La dinámica de la Sierra de La Culata ha estado vinculada a una serie de acontecimientos económicos y sociales, que han conducido a movimientos migratorios campo-ciudad y con esto al desarrollo de un proceso que ha generado una serie de impactos ambientales que repercuten en la calidad de vida de sus habitantes y del recurso ambiental.
Por tanto, el diagnóstico ambiental de la Sierra de La Culata permite evaluar las características y relaciones socio territoriales y geoecológicas propias de su realidad y detectar las repercusiones ambientales significativas que se están generando en la sierra”.
Se efectúa la revisión de la red de caminos que se extienden de norte a sur por la Sierra La Culata para presentar a las instituciones gubernamentales proyectos localizados y focalizados en los diferentes espacios por los que atraviesa la ruta propuesta, para el desarrollo sustentable de las comunidades que atraviesan estos caminos y fomentar proyectos de rescate y fomento de la flora y la fauna.
Diseñar instrumentos que permitan recabar información para la redacción del diagóstico
MARCO TEORICO
PARAMO.
Los páramos son ecosistemas importantes a nivel regional y global, siendo uno de los ambientes de mayor endemismos de las altas montañas del mundo. Su diversidad biológica, paisajística y cultural hace del Páramo Andino un ambiente de mágica belleza con un gran potencial turístico.
Debido a la situación de intervención, los ecosistemas de páramo se ven actualmente cada vez más amenazados. Por ello, se hace necesario unir esfuerzos más allá de las fronteras nacionales para la búsqueda de soluciones con la participación de todos: pobladores andinos, organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, empresarios e investigadores. En Venezuela la región de páramo se ubica principalmente en la Cordillera de Mérida en los Estado Mérida, Táchira y Trujillo. Su distribución está conformada por las principales sierras: Nevada, La Culata, Santo Domingo y Trujillo. El páramo se encuentra en las montañas andinas venezolanas por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar, la forma de vida emblemática son las rosetas gigantes, conocidas popularmente como "frailejones". Los páramos venezolanos tienen el honor de ser el centro de origen y diversidad de los frailejones, de nuestro territorio fueron dispersándose gradualmente hacia el sur a Colombia y Ecuador. Por esto, de las mas o menos 130 especies reconocidas de frailejones, en Venezuela existen 63 especies endémicas, mientras que en Ecuador solo existe 1 especie.Los Páramos son fuentes de agua de una parte importante de la población rural y urbana a escala local, regional, nacional y continental. Así mismo, los páramos constituyen un espacio para la vida de numerosas comunidades campesinas e indígenas y funcionan como un corredor biológico para animales en peligro de extinción como el Oso Frontino, el Cóndor de los Andes, el Puma y el Guache Parameño. http://www.cantv.net/viajes/resena.asp?id=155796&cat=2&Fresena=TRUE
Pisos térmicos
En la zona intertropical, el relieve constituye el factor modificador del clima de mayor importancia, por lo que los distintos tipos climáticos están relacionados principalmente con la altitud relativa determinada por ese relieve. Surge así el concepto de pisos térmicos, también llamados pisos climáticos, pisos bióticos y también pisos ecológicos, dependiendo de los criterios que tomemos en cuenta.
Helechos arborescentes de unos 10 m de altura, en la selva nublada (2000 msnm, aproximadamente), Venezuela
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Denominaciones
Existen varias razones que podrían fundamentar el empleo de una de dichas denominaciones en lugar de las otras. Por ejemplo, no sólo varía la temperatura con la altura relativa sino también otros elementos del clima como son la humedad, las precipitaciones, los efectos de los vientos (sobre todo, a escala local) y, por supuesto, la presión atmosférica. Así pues, la denominación de pisos climáticos podría preferirse si vamos a estudiar detalladamente la forma como la altitud en la zona intertropical modifica todos y cada uno de los elementos climáticos. Lo mismo podemos decir con respecto a la denominación de pisos bióticos ya que puede tener mucha importancia estudiar la adaptación de los seres vivos a la diferencia de altitud. Así pues, podemos usar el término pisos bióticos o pisos ecológicos si vamos a enfatizar las influencias de esa altitud sobre los seres vivos o las interrelaciones existentes entre los seres vivos y el medio ambiente, incluyendo a la altitud del relieve como uno de sus elementos.
Sin embargo, el empleo de la denominación de pisos térmicos resulta preferible porque, en cierto modo, el descenso de la temperatura con la altitud representa un factor de modificación bastante preciso en la zona intertropical, pero sobre todo, porque todos los otros elementos climáticos, así como las adaptaciones de los seres vivos a estos elementos dependen, en mayor o menor intensidad, de la altitud del relieve sobre el nivel del mar.
Altitud y temperatura]
La progresión de la altitud relativa en la zona intertropical da origen a una disminución considerable de la temperatura, aproximadamente, 1 ºC por cada 180 m de altura (a esto se denomina gradiente térmico). Esta disminución de la temperatura con la altitud determina lo que se conoce como pisos térmicos, y algunos autores se refieren también a la existencia de fajas o bandas de acuerdo a la altura relativa del relieve, en lugar de pisos. Surge así lo que algunos autores han denominado la Geografía “altitudinal” en los países intertropicales. Se han definido 4 ó 5 pisos (según diversos autores), en los cuales, las temperaturas medias, las precipitaciones y la insolación pueden variar lo suficiente como para hablar de climas distintos según la altitud. Así pues, como en la zona intertropical las temperaturas medias varían poco a lo largo del año (los climas intertropicales son climas isotermos), la altitud se convierte en el factor climático de mayor importancia, como ya se ha dicho. El concepto de pisos climáticos viene así a definir con mayor precisión los climas de montaña en la zona intertropical.
Los pisos térmicos en Venezuela
En el caso de Venezuela, donde el concepto de pisos climáticos ha sido muy bien estudiado, se suele considerar la existencia de 5 pisos, comenzando con el nivel inferior que corresponde a lo que tradicionalmente se conoce como "tierra caliente" y siguiendo con los pisos subtropical, templado, frío, páramo y helado.
Nuez o mazorca de cacao, de unos 18 cm de longitud, en la zona de El Vigìa, Venezuela
En realidad, la tierra caliente, ubicada entre el nivel del mar (27 ºC de temperatura promedio anual) y los 600-800 msnm (algunos autores señalan hasta los 1.000 msnm) con una temperatura promedio de 22-24 ºC en este nivel superior, no se suele incluir como uno de los pisos térmicos, ya que su clima podría quedar mejor definido por la propia clasificación climática de Köppen (climas cálidos en sus distintas variantes: Af, Am y Aw). En la tierra caliente la planta autóctona representativa de la zona intertropical americana es el cacao, que crece como una planta de sotobosque en un clima cálido y húmedo durante todo el año. También la yuca que, a diferencia de la papa, no es una planta de sotobosque y no presenta tubérculos, sino que se aprovechan sus raíces para su uso directo como alimento o para la producción de casabe, el cual viene a ser una forma autóctona americana del pan que siempre han venido consumiendo la población indígena. En las llanuras de la zona intertropical la vegetación es muy variada, sobre todo en las selvas lluviosas (selva pluvial macrotérmica, selva ecuatorial, selva de galería, etc.) y en menor grado, en las zonas de sabana y bosques tropófilos.
El piso subtropical
Esta es una denominación poco apropiada, pero no existe otra de mayor precisión que se haya empleado para designar a un piso de transición o intermedio entre los niveles de la tierra caliente y la templada, y que se encontraría entre los 900 y los 1500 msnm de altura promedio. Corresponde a lo que en Venezuela se conoce como piso del café ya que en él se localizan las principales plantaciones de este cultivo. Las temperaturas promedio se ubican entre los 22 ºC a los 900 msnm y los 18 ºC a los 1.500 msnm, aproximadamente.
El piso templado
Se localiza entre los 1500 y los 2200 msnm (18 a 13-14 ºC de temperatura media anual, aproximadamente). Es el nivel de las flores y de las hortalizas en la zona intertropical. Constituye una de las regiones ecológica más productivas por hectárea de nuestro planeta, si omitimos el efecto y los riesgos de las pendientes para la agricultura intensiva. De hecho, algunas mesetas intermontanas ubicadas en este piso pueden producir rosas y otros productos de la agricultura intensiva como para abastecer un mercado muy amplio en todo el mundo). Como esta altura es bastante favorable para la producción de lluvias orográficas en las laderas de los vientos dominantes viene a ser, aproximadamente, el piso de la selva nublada (también llamado bosque montano alto), caracterizado por la gran variedad de la vegetación y una gran adaptación y estabilidad ecológica, mostrada por la presencia de helechos arborescentes, como puede verse en la imagen tomada con ayuda de iluminación artificial (por la oscuridad ya en horas de la tarde). Los helechos arborescentes constituyen una especie vegetal muy antigua, una de las primeras que aparecieron en la Historia geológica de la Tierra: de hecho, los depósitos de carbón más antiguos que se han encontrado en Europa contienen numerosos restos fosilizados de hojas y troncos de estas plantas.
El piso frío
Este piso se ubica entre los 2200 y los 3000 msnm (13 a 10 ºC). Es el nivel ecológico de la papa (o patata), también cuando nos referimos a la zona intertropical, aunque pueden desarrollarse aquí (al igual que en el piso templado) muchos otros cultivos de los climas extratropicales.
El páramo
El piso paramero o simplemente, páramo, es el que se ubica entre los 3000 y 4700 msnm (10 a 0 ºC, aproximadamente). En las tierras andinas, el término páramo tiene una connotación distinta a la que tiene en Castilla (España). En España se denomina páramo a una tierra elevada y casi estéril que forma parte de mesas (o mesetas) recortadas por la erosión. En cambio, en la América intertropical, se denomina páramo a las tierras con vegetación de praderas alpinas, con abundancia de plantas con flores adaptadas a un clima siempre frío, con temperaturas que oscilan entre los 0 y los 10 ºC en su límite inferior. Las plantas típicas de esta faja altitudinal son, de nuevo en el continente americano, algunas especies de frailejón (Espeletia argentea) existentes, principalmente, la Espeletia schultzii y la Espeletia moritziana. En Venezuela se suele cultivar trigo en este piso, con cuya harina se suelen elaborar las arepas andinas, muy populares en la región. Sin embargo, un aprovechamiento más importante desde el punto de vista económico es el de la ganadería vacuna, teniendo en cuenta que el ganado necesita en este piso ecológico algún suplemento alimenticio a base de calcio
Piso gélido
El piso gélido o helado es el que se encuentra por encima de los 4700 msnm, es decir, el nivel que corresponde con las nieves perpetuas, aunque no se trata de una altitud uniforme, ya que también depende de la orientación del relieve con respecto a la insolación (las vertientes de solana presentan un límite superior a los 4700 msnm y en las de umbría se encuentra por debajo de esta cifra)
La Sierra de La Culata –
Mérida – Venezuela.
Se ubica en plena Zona Intertropical, al Norte de Suramérica, al occidente de Venezuela y al noreste del estado Mérida. Astronómicamente el área en estudio, abarca desde los 8° 35’ 22” y los 9° 10’ 4” de Latitud Norte y desde los 70° 34’34” y los 71° 27’ 47” de Longitud Oeste.
Desde el punto de vista político - administrativo, La Sierra de La Culata ocupa parte de municipios de los estados Mérida, Trujillo y Barinas con una superficie aproximada de 200400 Kilómetros cuadrados.
Sus límites, a grandes rasgos discurren de la siguiente manera: por el norte con el piedemonte andino lacustre (estado Zulia); por el sur con las vertientes orográficas izquierdas de las cuencas de las ríos Chama y Mucujún (estado Mérida); por el este las cuencas de los ríos Motatán (estado Trujillo) y Santo Domingo (estado Mérida) y por el
Oeste la cuenca del río Mucujepe (estado Mérida)
CLIMA
En cuanto al clima está influenciado por dos regímenes de precipitación: Uno tetraestacional o bimodal (Patrón lacustre) que lo afecta en mayor proporción, y uno biestacional o unimodal (Patrón continental o Llanero) que afecta las cuencas altas del Chama y Motatán y la cuenca de Santo Domingo. Las variaciones de temperatura están condicionadas por el relieve, presentando un gradiente altotérmico aproximado de 0.6º C/100 mts. de desnivel. La temperatura promedio oscila entre los 28ºC. en los sectores más bajos y los 2ºC. en las cumbres más elevadas.
HIDROGRAFIA
El Parque constituye una gran unidad hidrológica, conformada por 21 cuencas y subcuencas, de ríos de mediano a gran porte: Chama, Mucujún, Albarregas, Las Gonzáles, Capaz, Mucujepe, Guachizón, Río Perdido, Río frío, Aguas Calientes, Tucaní, San Pedro, Torondoy, Chirurí, Pocó, Buena Vista, Chimomó, Motatán, Momboy, Pueblo Llano y Santo Domingo. Estos ríos abastecen de agua potable al más del 51% de la población del Estado Mérida, al 70% de los sistemas de riego del Estado, además se abastece a importantes poblados y riegos de los estados Barinas, Trujillo y Zulia, destacando el Acueducto Triestatal de Torondoy. Además cabe destacar el gran número de lagunas producto del retroceso y excavación de los glaciares.
Sus picos más elevados son:-Piedras Blancas (4.762 m.)-Micanón (4.676 m.)-Pan de Azúcar (4.620 m.)-Mucumana (4.586 m.)-Alto del Oso (4.566 m.)-El Salado (4.486 m.)-La Culata (4.487 m.).
Esta formación montañosa, al entrar en el Edo. Trujillo se divide a su vez en dos ramales, uno de los cuales da nacimiento a la Cordillera de Trujillo, mientras que el otro desaparece cerca de Motatán. Un tercer ramal, de menor importancia, es conocido como Ramal de Calderas.
http://www.angelfire.com/biz2/meridatourism/geografia.htm
Clima
Tiene temperaturas que oscilan entre los -2° C y los 24° C.
Superficie
Tiene una superficie de 200.400 ha.
Fue decretado Parque Nacional el 7 de diciembre de 1989.
LEY ORGANICA DE AGUAS
LA ASAMBLEA NACIONAL
DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
DECRETA:
LEY DE AGUAS
Objeto
Artículo 1. Esta ley tiene por objeto establecer las disposiciones que rigen la gestión integral de las aguas, como elemento indispensable para el desarrollo sustentable del país.
Gestión Integral de las Aguas
Artículo 2. La gestión integral de las aguas comprende el conjunto de actividades de índole técnica, económica, financiera, institucional, gerencial, legal y operativa dirigidas al manejo del agua en beneficio colectivo, efectuadas de forma coordinada y en cooperación, considerando las aguas en todas sus formas y los ecosistemas naturales asociados, las cuencas hidrográficas que las contienen, los actores e intereses de los sectores usuarios, los diferentes niveles territoriales de gobierno y las políticas ambiental, de ordenación del territorio y de desarrollo socioeconómico del país.
Objetivos de la Gestión Integral de las Aguas
TITULO II
DE LA CONSERVACIÓN Y USO SUSTENTABLE DE LAS AGUAS
Capítulo III
Del control y manejo de la calidad de las aguas
Formas de control y manejo
TITULO III
DE LA PREVENCIÓN Y CONTROL DE LOS POSIBLES EFECTOS
NEGATIVOS DE LAS AGUAS SOBRE LA POBLACIÓN Y SUS BIENES
Medidas para prevención y control
LEY ORGANICA TURISMO
LEY ORGANICA DE TURISMO
EXPOSICION DE MOTIVOS
DEL DECRETO CON FUERZA DE LEY ORGANICA DE TURISMO
La actividad turística en el país no ha tenido la trascendencia necesaria para convertirse en un factor de desarrollo económico y social debido a que no se ha considerado como una de las principales actividades económicas generadoras de divisas, lo que le ha restado importancia porque no se ha tenido en cuenta que el turismo puede crear una plataforma de desarrollo que puede convertirse en una de las primeras fuentes generadoras de empleo y, en consecuencia, de armonía social; además de coadyuvar al conocimiento y a la difusión de valores culturales, que debido a diversos factores no están al alcance del venezolano.
No se ha tenido la oportunidad de conocer al país en forma integral, dado que la demanda turística no se ha organizado de manera tal que la mayor parte de la población pueda acceder al conocimiento de Venezuela ocupando así, de forma positiva, sus vacaciones.
La Ley Orgánica de Turismo de 1998 otorgó a un solo ente un cúmulo de responsabilidades que impidieron se desarrollara de manera concurrente y armónica la actividad turística para que todos pudiéramos conocer al país. Por estas razones, se
decide suprimir el Instituto Autónomo Corporación de Turismo de Venezuela y liquidar sus bienes con el fin de que el sector privado optimice la operatividad de los bienes turísticos nacionales que hoy le pertenecen a dicho Instituto.
Por primera vez en la historia constitucional venezolana se le otorga al turismo el carácter de actividad económica de interés nacional, prioritaria para el país en su estrategia de diversificación y desarrollo sustentable. Por estas razones, el Ejecutivo Nacional cumpliendo con el propósito de reorganizar el sistema socioeconómico de la República creó el Despacho del Viceministro de Turismo y en desarrollo de las disposiciones constitucionales, dicta el presente Decreto con fuerza de Ley Orgánica de Turismo.
Este Decreto Ley tiene como norte regular y controlar la política nacional de turismo, lo que constituye una ley marco del sector siendo su objeto regular la orientación, la facilitación, el fomento, la coordinación y el control de la actividad turística como factor de desarrollo económico y social del país, estableciendo los mecanismos de participación y concertación de los sectores públicos y privados en esa actividad para lograr el desarrollo humano integral, promoviendo a su vez el Estado, espacios para que las personas interactúen como usuarios y consumidores de bienes turísticos o como prestadores de servicios turísticos con el objeto de promover, apoyar y desarrollar la cultura popular en todos sus aspectos. La finalidad de este Decreto Ley es, además de establecer los lineamientos generales de acción de los organismos públicos y privados y preservar y garantizar los intereses del Estado en una actividad de importancia y trascendencia concreta en la transformación económica y social del país, regular la organización y funcionamiento del sistema turístico nacional
Se trata de un Decreto Ley que regula la organización y funcionamiento del sector turístico nacional; porque su ámbito de aplicación comprende los órganos e instituciones que desarrollan actividades relacionadas con el sector y los prestadores del servicio turístico; porque modifica la normativa relativa al Fondo Nacional de
Promoción y Capacitación Turística haciéndolo más operativo en su funcionamiento; y porque establece los mecanismos de participación y concertación del sector público y privado en el sector.
Igualmente protege la primacía de los valores patrios para contribuir a fortalecer la identidad nacional; el fomento del respeto al derecho a la recreación; la reciprocidad y equidad turística a fin de fortalecer la imagen del país en la comunidad internacional y la solidaridad social; armonizando a su vez la rentabilidad y el progreso económico sustentable con la conservación del ambiente, la seguridad jurídica y la justicia; desarrollando normas claras y precisas para el cumplimiento de sus fines y objetivos.
Entre las innovaciones de este Decreto Ley, encontramos que el territorio nacional, en su conjunto, se considera como una unidad de destino turístico, con tratamiento integral, en su promoción, dentro y fuera del país y a la imagen de Venezuela, todo, como destino turístico.
Igualmente, dado el carácter de actividad prioritaria del turismo en su estrategia de diversificación y desarrollo sustentable, se dispone que los diferentes órganos y entes de la Administración Central y Descentralizada, en el ámbito de sus competencias, apoyen al Ministerio del ramo en el ejercicio de sus atribuciones bajo los principios que
se establecen.
Por otra parte, se establecen las organizaciones de usuarios y consumidores turísticos, siendo su principal característica la participación masiva de los usuarios y consumidores turísticos en el disfrute del turismo y la recreación comunitarios; así como se dispone incluir en el Sistema de Seguridad Social programas destinados para que sus afiliados puedan beneficiarse de los servicios turísticos o recreacionales.
En el Decreto Ley, el Fondo Nacional de Promoción y Capacitación Turística, adquiere personalidad jurídica propia bajo la figura de un Instituto Autónomo, adscrito al Ministerio del ramo.
Igualmente, se le confiere rango legal al Consejo Superior de Turismo y se reconocen los Fondos Mixtos Estadales de Promoción y Capacitación para la Participación Turística como elementos de concertación de los sectores públicos y privados, que a su vez trabajarán coordinadamente con el Instituto Autónomo Fondo Nacional de Promoción y
Capacitación para la Participación Turística.
Otras de las innovaciones de este Decreto Ley es el establecimiento de la planificación de la actividad turística, la coordinación del Plan Nacional de Desarrollo con el Plan Nacional Estratégico de Turismo y la exigencia de desarrollar el turismo de forma sustentable a fin de salvaguardar el medio ambiente.
Se definen, el turismo y la recreación para la comunidad como el servicio promovido por el Estado con el propósito de facilitar a las personas de ingresos económicos limitados el disfrute de actividades turísticas; así como los sistemas que se organicen para que dichas personas interactúen como usuarios y consumidores de servicios y bienes turísticos, o bien como prestadores de servicios turísticos con el fin de promover, apoyar y desarrollar la cultura popular en todos sus aspectos, cumpliéndose así los principios constitucionales.
Además, el turismo y la recreación para la comunidad tiene como propósito de que muchas personas del interior del país que viven de la economía informal en las urbes, se organicen en sus estados de origen formando parte de dicho sistema en una actividad económica prioritaria; sino también de fomentar el turismo y la recreación para la comunidad como la manera de incrementar la cultura turística y defender los derechos culturales y el ambiente.
Igualmente se establece, que el Ministerio del ramo fomentará y promoverá la participación de entes públicos y organismos privados en el desarrollo de la actividad turística, contemplándose a la vez un tratamiento preferencial para las personas de la tercera edad y discapacitados, y el apoyo a los planes y proyectos encaminados a promover el turismo para los menores y adolescentes pertenecientes a grupos sociales de ingresos limitados.
Dada la importancia que tiene la formación y la capacitación turística como soporte de la actividad turística, en el Decreto Ley se fijan contribuciones con ese propósito y se dictan normas de coordinación, muy especialmente con el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes.
A los fines de organizar de manera coherente la política turística en todo el territorio nacional, se regula en forma precisa lo concerniente a las zonas de interés turístico, zonas con vocación turística, incluyéndose las zonas geográficas turísticas.
Con el objeto de garantizar la integridad del patrimonio turístico y en particular, la seguridad de los turistas o usuarios turísticos, el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio del ramo, fomentará el servicio de Guarda Turistas.
HUGO CHAVEZ FRIAS
Presidente de la República
En ejercicio de la atribución que le confiere el numeral 8, del artículo 236 de la
Se ubica en plena Zona Intertropical, al Norte de Suramérica, al occidente de Venezuela y al noreste del estado Mérida. Astronómicamente el área en estudio, abarca desde los 8° 35’ 22” y los 9° 10’ 4” de Latitud Norte y desde los 70° 34’34” y los 71° 27’ 47” de Longitud Oeste.
Desde el punto de vista político - administrativo, La Sierra de La Culata ocupa parte de municipios de los estados Mérida, Trujillo y Barinas con una superficie aproximada de 200400 Kilómetros cuadrados.
Sus límites, a grandes rasgos discurren de la siguiente manera: por el norte con el piedemonte andino lacustre (estado Zulia); por el sur con las vertientes orográficas izquierdas de las cuencas de las ríos Chama y Mucujún (estado Mérida); por el este las cuencas de los ríos Motatán (estado Trujillo) y Santo Domingo (estado Mérida) y por el
Oeste la cuenca del río Mucujepe (estado Mérida)
CLIMA
En cuanto al clima está influenciado por dos regímenes de precipitación: Uno tetraestacional o bimodal (Patrón lacustre) que lo afecta en mayor proporción, y uno biestacional o unimodal (Patrón continental o Llanero) que afecta las cuencas altas del Chama y Motatán y la cuenca de Santo Domingo. Las variaciones de temperatura están condicionadas por el relieve, presentando un gradiente altotérmico aproximado de 0.6º C/100 mts. de desnivel. La temperatura promedio oscila entre los 28ºC. en los sectores más bajos y los 2ºC. en las cumbres más elevadas.
HIDROGRAFIA
El Parque constituye una gran unidad hidrológica, conformada por 21 cuencas y subcuencas, de ríos de mediano a gran porte: Chama, Mucujún, Albarregas, Las Gonzáles, Capaz, Mucujepe, Guachizón, Río Perdido, Río frío, Aguas Calientes, Tucaní, San Pedro, Torondoy, Chirurí, Pocó, Buena Vista, Chimomó, Motatán, Momboy, Pueblo Llano y Santo Domingo. Estos ríos abastecen de agua potable al más del 51% de la población del Estado Mérida, al 70% de los sistemas de riego del Estado, además se abastece a importantes poblados y riegos de los estados Barinas, Trujillo y Zulia, destacando el Acueducto Triestatal de Torondoy. Además cabe destacar el gran número de lagunas producto del retroceso y excavación de los glaciares.
Sus picos más elevados son:-Piedras Blancas (4.762 m.)-Micanón (4.676 m.)-Pan de Azúcar (4.620 m.)-Mucumana (4.586 m.)-Alto del Oso (4.566 m.)-El Salado (4.486 m.)-La Culata (4.487 m.).
Esta formación montañosa, al entrar en el Edo. Trujillo se divide a su vez en dos ramales, uno de los cuales da nacimiento a la Cordillera de Trujillo, mientras que el otro desaparece cerca de Motatán. Un tercer ramal, de menor importancia, es conocido como Ramal de Calderas.
http://www.angelfire.com/biz2/meridatourism/geografia.htm
Clima
Tiene temperaturas que oscilan entre los -2° C y los 24° C.
Superficie
Tiene una superficie de 200.400 ha.
Fue decretado Parque Nacional el 7 de diciembre de 1989.
LEY ORGANICA DE AGUAS
LA ASAMBLEA NACIONAL
DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
DECRETA:
LEY DE AGUAS
Objeto
Artículo 1. Esta ley tiene por objeto establecer las disposiciones que rigen la gestión integral de las aguas, como elemento indispensable para el desarrollo sustentable del país.
Gestión Integral de las Aguas
Artículo 2. La gestión integral de las aguas comprende el conjunto de actividades de índole técnica, económica, financiera, institucional, gerencial, legal y operativa dirigidas al manejo del agua en beneficio colectivo, efectuadas de forma coordinada y en cooperación, considerando las aguas en todas sus formas y los ecosistemas naturales asociados, las cuencas hidrográficas que las contienen, los actores e intereses de los sectores usuarios, los diferentes niveles territoriales de gobierno y las políticas ambiental, de ordenación del territorio y de desarrollo socioeconómico del país.
Objetivos de la Gestión Integral de las Aguas
TITULO II
DE LA CONSERVACIÓN Y USO SUSTENTABLE DE LAS AGUAS
Capítulo III
Del control y manejo de la calidad de las aguas
Formas de control y manejo
TITULO III
DE LA PREVENCIÓN Y CONTROL DE LOS POSIBLES EFECTOS
NEGATIVOS DE LAS AGUAS SOBRE LA POBLACIÓN Y SUS BIENES
Medidas para prevención y control
LEY ORGANICA TURISMO
LEY ORGANICA DE TURISMO
EXPOSICION DE MOTIVOS
DEL DECRETO CON FUERZA DE LEY ORGANICA DE TURISMO
La actividad turística en el país no ha tenido la trascendencia necesaria para convertirse en un factor de desarrollo económico y social debido a que no se ha considerado como una de las principales actividades económicas generadoras de divisas, lo que le ha restado importancia porque no se ha tenido en cuenta que el turismo puede crear una plataforma de desarrollo que puede convertirse en una de las primeras fuentes generadoras de empleo y, en consecuencia, de armonía social; además de coadyuvar al conocimiento y a la difusión de valores culturales, que debido a diversos factores no están al alcance del venezolano.
No se ha tenido la oportunidad de conocer al país en forma integral, dado que la demanda turística no se ha organizado de manera tal que la mayor parte de la población pueda acceder al conocimiento de Venezuela ocupando así, de forma positiva, sus vacaciones.
La Ley Orgánica de Turismo de 1998 otorgó a un solo ente un cúmulo de responsabilidades que impidieron se desarrollara de manera concurrente y armónica la actividad turística para que todos pudiéramos conocer al país. Por estas razones, se
decide suprimir el Instituto Autónomo Corporación de Turismo de Venezuela y liquidar sus bienes con el fin de que el sector privado optimice la operatividad de los bienes turísticos nacionales que hoy le pertenecen a dicho Instituto.
Por primera vez en la historia constitucional venezolana se le otorga al turismo el carácter de actividad económica de interés nacional, prioritaria para el país en su estrategia de diversificación y desarrollo sustentable. Por estas razones, el Ejecutivo Nacional cumpliendo con el propósito de reorganizar el sistema socioeconómico de la República creó el Despacho del Viceministro de Turismo y en desarrollo de las disposiciones constitucionales, dicta el presente Decreto con fuerza de Ley Orgánica de Turismo.
Este Decreto Ley tiene como norte regular y controlar la política nacional de turismo, lo que constituye una ley marco del sector siendo su objeto regular la orientación, la facilitación, el fomento, la coordinación y el control de la actividad turística como factor de desarrollo económico y social del país, estableciendo los mecanismos de participación y concertación de los sectores públicos y privados en esa actividad para lograr el desarrollo humano integral, promoviendo a su vez el Estado, espacios para que las personas interactúen como usuarios y consumidores de bienes turísticos o como prestadores de servicios turísticos con el objeto de promover, apoyar y desarrollar la cultura popular en todos sus aspectos. La finalidad de este Decreto Ley es, además de establecer los lineamientos generales de acción de los organismos públicos y privados y preservar y garantizar los intereses del Estado en una actividad de importancia y trascendencia concreta en la transformación económica y social del país, regular la organización y funcionamiento del sistema turístico nacional
Se trata de un Decreto Ley que regula la organización y funcionamiento del sector turístico nacional; porque su ámbito de aplicación comprende los órganos e instituciones que desarrollan actividades relacionadas con el sector y los prestadores del servicio turístico; porque modifica la normativa relativa al Fondo Nacional de
Promoción y Capacitación Turística haciéndolo más operativo en su funcionamiento; y porque establece los mecanismos de participación y concertación del sector público y privado en el sector.
Igualmente protege la primacía de los valores patrios para contribuir a fortalecer la identidad nacional; el fomento del respeto al derecho a la recreación; la reciprocidad y equidad turística a fin de fortalecer la imagen del país en la comunidad internacional y la solidaridad social; armonizando a su vez la rentabilidad y el progreso económico sustentable con la conservación del ambiente, la seguridad jurídica y la justicia; desarrollando normas claras y precisas para el cumplimiento de sus fines y objetivos.
Entre las innovaciones de este Decreto Ley, encontramos que el territorio nacional, en su conjunto, se considera como una unidad de destino turístico, con tratamiento integral, en su promoción, dentro y fuera del país y a la imagen de Venezuela, todo, como destino turístico.
Igualmente, dado el carácter de actividad prioritaria del turismo en su estrategia de diversificación y desarrollo sustentable, se dispone que los diferentes órganos y entes de la Administración Central y Descentralizada, en el ámbito de sus competencias, apoyen al Ministerio del ramo en el ejercicio de sus atribuciones bajo los principios que
se establecen.
Por otra parte, se establecen las organizaciones de usuarios y consumidores turísticos, siendo su principal característica la participación masiva de los usuarios y consumidores turísticos en el disfrute del turismo y la recreación comunitarios; así como se dispone incluir en el Sistema de Seguridad Social programas destinados para que sus afiliados puedan beneficiarse de los servicios turísticos o recreacionales.
En el Decreto Ley, el Fondo Nacional de Promoción y Capacitación Turística, adquiere personalidad jurídica propia bajo la figura de un Instituto Autónomo, adscrito al Ministerio del ramo.
Igualmente, se le confiere rango legal al Consejo Superior de Turismo y se reconocen los Fondos Mixtos Estadales de Promoción y Capacitación para la Participación Turística como elementos de concertación de los sectores públicos y privados, que a su vez trabajarán coordinadamente con el Instituto Autónomo Fondo Nacional de Promoción y
Capacitación para la Participación Turística.
Otras de las innovaciones de este Decreto Ley es el establecimiento de la planificación de la actividad turística, la coordinación del Plan Nacional de Desarrollo con el Plan Nacional Estratégico de Turismo y la exigencia de desarrollar el turismo de forma sustentable a fin de salvaguardar el medio ambiente.
Se definen, el turismo y la recreación para la comunidad como el servicio promovido por el Estado con el propósito de facilitar a las personas de ingresos económicos limitados el disfrute de actividades turísticas; así como los sistemas que se organicen para que dichas personas interactúen como usuarios y consumidores de servicios y bienes turísticos, o bien como prestadores de servicios turísticos con el fin de promover, apoyar y desarrollar la cultura popular en todos sus aspectos, cumpliéndose así los principios constitucionales.
Además, el turismo y la recreación para la comunidad tiene como propósito de que muchas personas del interior del país que viven de la economía informal en las urbes, se organicen en sus estados de origen formando parte de dicho sistema en una actividad económica prioritaria; sino también de fomentar el turismo y la recreación para la comunidad como la manera de incrementar la cultura turística y defender los derechos culturales y el ambiente.
Igualmente se establece, que el Ministerio del ramo fomentará y promoverá la participación de entes públicos y organismos privados en el desarrollo de la actividad turística, contemplándose a la vez un tratamiento preferencial para las personas de la tercera edad y discapacitados, y el apoyo a los planes y proyectos encaminados a promover el turismo para los menores y adolescentes pertenecientes a grupos sociales de ingresos limitados.
Dada la importancia que tiene la formación y la capacitación turística como soporte de la actividad turística, en el Decreto Ley se fijan contribuciones con ese propósito y se dictan normas de coordinación, muy especialmente con el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes.
A los fines de organizar de manera coherente la política turística en todo el territorio nacional, se regula en forma precisa lo concerniente a las zonas de interés turístico, zonas con vocación turística, incluyéndose las zonas geográficas turísticas.
Con el objeto de garantizar la integridad del patrimonio turístico y en particular, la seguridad de los turistas o usuarios turísticos, el Ejecutivo Nacional a través del Ministerio del ramo, fomentará el servicio de Guarda Turistas.
HUGO CHAVEZ FRIAS
Presidente de la República
En ejercicio de la atribución que le confiere el numeral 8, del artículo 236 de la
DECRETO PARA LA CREACION DEL PARQUE NACIONAL SIERRA DE LA CULATA
REGLAMENTO
Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso
Parque Nacional “Sierra de la Culata”
REPÚBLICA DE VENEZUELA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DECRETO N° 670 DE 10 DE MAYO DE 1995
Gaceta Oficial 4907 (Extraordinaria) de 26 de mayo de 1995 De conformidad con lo dispuesto en los artículos 6º, 17 y 35 de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio y en concordancia con lo establecido en el Decreto Nº 276 del 07 de junio de 1989, publicado en la Gaceta oficial de la República de Venezuela Nº 4.106 Extraordinario del 09 de junio de 1989, contentivo del Reglamento Parcial de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio sobre Administración y Manejo de Parques Nacionales y Monumentos Naturales, en Consejo de Ministros,
Decreta:
El siguiente Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Parque Nacional “Sierra de la Culata”
TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo 1. Este Decreto tiene por objeto establecer las directrices, políticas y lineamientos que conforman el Plan de Ordenamiento del Parque Nacional Sierra de La Culata, creado mediante el Decreto Nº 640 del 07 de diciembre de 1989 publicado en la gaceta oficial Nº 34.439 del 29 de marzo de 1990, así como los criterios para asignar los usos, la zonificación de los mismos y las normas que desarrollarán tales usos y regularán las actividades que puedan ser realizadas, tanto por el sector público como por el privado.
Artículo 2. La administración y manejo del Parque Nacional Sierra de La Culata estará a cargo del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), conforme a lo establecido en el Reglamento Parcial de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio, sobre Administración y Manejo de Parques Nacionales y Monumentos Naturales, con las particularidades que se estipulan en este Decreto.
Parágrafo Único: El control del Plan de Ordenamiento del Parque Nacional corresponde al Director General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), quien en ejercicio de sus facultades otorgará las aprobaciones y autorizaciones que, conforme a la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio, se requieren para tomar decisiones o realizar actividades que involucren la ocupación del Parque Nacional o la utilización de alguno de sus recursos, pudiendo delegar tal control en el Director Regional correspondiente.
Artículo 3. La administración y manejo del Parque Nacional tendrá como objetivo principal, la protección y conservación de los recursos naturales y el equilibrio ecológico, en beneficio del interés colectivo de las generaciones actuales y futuras.
Como objetivos secundarios, se tenderá a proporcionar a la colectividad facilidades para la educación, investigación científica, recreación y turismo en forma ordenada y dentro de la política de conservación, defensa y mejoramiento del ambiente, respetando las potencialidades y restricciones propias de cada uno de los espacios que conforman el Parque Nacional.
TITULO II
PLAN DE ORDENAMIENTO
CAPÍTULO I
DE LOS OBJETIVOS DEL PARQUE
Artículo 4. El objetivo fundamental del Parque Nacional es preservar y conservar muestras relevantes y representativas de los ecosistemas y paisajes de montaña de la porción central de la Cordillera de los Andes Venezolanos, específicamente su ramal occidental, mediante el cumplimiento de los siguientes objetivos específicos:
1. Conservar muestras representativas de todos los ecosistemas asociados al relieve montañoso presentes en el Parque Nacional, tales como: Desierto Periglaciar, Páramos, Selva Nublada, Bosques Montanos Estacionales, Bosques Húmedos y Muy Húmedos.
2. Conservar la biodiversidad y el equilibrio ecológico, garantizando la continuidad de los procesos evolutivos, las migraciones animales y el normal flujo de materia y energía entre los ecosistemas en él contenidos.
3. Proteger los rasgos geomorfológicos naturales, presentes en los ambientes andino y altiandino.
4. Preservar las formaciones boscosas de coloradito (Polylepis serícea) y los ambientes periglaciares de la alta montaña, que por su fragilidad son susceptibles a ser degradados por influencia antrópica.
5. Proteger y preservar los hábitat de especies de flora y fauna endémicas, poco comunes, vulnerables o en peligro de extinción.
6. Proteger especies vegetales y animales de importancia etnobiológica.
7. Conservar el reservorio genético silvestre.
8. Conservar los sitios, objetos y estructuras de nuestro patrimonio histórico cultural.
9. Conservar los paisajes naturales, genuinos representantes de la Región Andina Venezolana.
10. Controlar la erosión y la generación de sedimentos, a fin de proteger inversiones en áreas localizadas fuera del Parque Nacional.
11. Conservar todas sus cuencas hidrográficas y la cantidad, calidad y flujo de sus aguas, para garantizar el abastecimiento a importantes centros poblados de la región y la continuación y desarrollo de las actividades agrícolas e industriales en su zona de influencia, permitiendo así mantener la dinámica funcional de la región.
12. Recuperar áreas o recursos naturales degradados.
13. Brindar condiciones naturales óptimas para el desarrollo de investigaciones científicas.
14.Proporcionar medios y oportunidades para la educación de la colectividad, en especial la educación ambiental, a fin de desarrollar e incrementar la conciencia conservacionista de la población.
15. Ofrecer a la colectividad oportunidades para la recreación y el turismo, a través del fomento de actividades acordes con el mantenimiento de las condiciones naturales del Parque Nacional.
16. Contribuir a mejorar la calidad de vida de los habitantes de las áreas aledañas al Parque Nacional así como la de las poblaciones ubicadas en las zonas de Uso Especial con Características Histórico-Culturales y de Amortiguación, a través del flujo de recursos económicos generados por las actividades autorizadas a los habitantes y a los visitantes del Parque Nacional, en especial el ecoturismo.
17. Velar por el mantenimiento de la calidad ambiental de todos sus ecosistemas.
18. Contribuir al desarrollo regional a través del flujo de recursos y servicios que aporta el Parque Nacional a la dinámica funcional de la región y el país.
CAPÍTULO II
DE LOS OBJETIVOS DEL PLAN
Artículo 5. El objetivo del Plan de Ordenamiento del Parque Nacional Sierra de La Culata es presentar lineamientos y directrices para la ordenación y el desarrollo gradual y equilibrado del Parque Nacional, orientados hacia el cumplimiento de los objetivos de su creación, garantizando la conservación, de los recursos naturales y culturales allí contenidos, a través de la zonificación de usos y su reglamentación.
Artículo 6. El Plan de Ordenamiento se desarrollará a través de la instrumentación de programas de manejo formulados de acuerdo a los
lineamientos de la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales y las particularidades del Parque, atendiendo a las directrices para su conservación y desarrollo integral con miras a garantizar la protección, investigación, educación, recreación y turismo ambientalmente concebidos.
CAPÍTULO III
DE LAS DIRECTRICES PARA LA PROTECCIÓN Y DESARROLLO INTEGRAL
Artículo 7. La protección integral del Parque Nacional se cumplirá dentro de la política de conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y de los Recursos Naturales, como objetivo del más alto interés nacional y sujeta a las siguientes directrices:
1. Proteger y mantener las condiciones naturales en los ambientes prístinos o poco perturbados.
2. Restaurar los hábitat, comunidades y especies afectadas o degradadas por la acción antrópica.
3. Instrumentar en forma prioritaria Programas de Protección y de Información y Extensión, a fin de resguardar los valores naturales del Parque Nacional.
4. Difundir los valores sociales, científicos y recreativos presentes en el Parque Nacional, como figura jurídica que les establece un régimen de protección y administración especial.
5. Realizar el registro de Actividades Agropecuarias de los fundos existentes dentro del Parque Nacional, a los fines de supervisar y controlar la continuación temporal de tales actividades.
6. Normar la ganadería extensiva comunal practicada en los páramos del Parque Nacional hasta tanto se realicen los estudios técnicos que permitan determinar el impacto de tal actividad sobre los recursos naturales del Parque.
7. Establecer pautas para el control y la estabilización de usos con tradición dentro del Parque Nacional, minimizando sus efectos negativos sobre el ambiente y conduciéndolos dentro de una política de mejoramiento ambiental.
8. Desarrollar un programa tendente a establecer un mayor intercambio y flujo de información entre las comunidades establecidas dentro y en la periferia del Parque Nacional y los técnicos encargados de la administración y manejo del mismo, con el propósito de lograr una mayor participación ciudadana en la búsqueda de soluciones a los problemas que el Parque Nacional conforta.
9. Desarrollar actividades de seguimiento ambiental físico, de la fauna y de la vegetación.
10. Desarrollar programas interpretativos de los recursos y valores del Parque Nacional a fin de difundirlos a nivel local, nacional e internacional.
11.Acopiar y utilizar en forma organizada el conocimiento científico sobre los elementos, estructuras y procesos de los recursos físico bióticos, paleontológicos y arqueológicos y fomentar la participación activa de las universidades e instituciones, de reconocida solvencia científica, en los programas pertinentes.
12. Erradicar o reubicar los usos y actividades no cónsonos con los objetivos y la filosofía de manejo del Parque Nacional.
13. Diseñar las infraestructuras y organizar las actividades de prestación de servicios esenciales al público, de manera que se integren y mimeticen con el ambiente, procurando no causar impactos negativos.
14. Defender y mantener los valores arqueológicos, histórico-culturales y tradicionales de la región.
15. Satisfacer adecuadamente la demanda educativa, recreacional y turística de la colectividad, mediante el fomento del uso adecuado de los espacios y recursos del Parque Nacional.
16. Armonizar el interés social y económico de la población adyacente con los valores ambientales del Parque Nacional.
17. Sanear legalmente la superficie territorial que conforma el Parque Nacional mediante la realización de un Programa de Avalúos que permita asignar un orden de prioridad de saneamiento a cada fundo, en base al riesgo ambiental que los mismos imponen al Parque Nacional y a los objetivos de su zonificación.
18. Realizar estudios de la dinámica poblacional de las comunidades ubicadas dentro del Parque Nacional, a objeto de promover su desarrollo armónico y equilibrado respecto al Parque Nacional.
19. Establecer en el sector Pico El Águila, sitio donde convergen diferentes usos y actividades donde generan una situación de conflicto ambiental, una efectiva organización del espacio a fin de armonizarlos con los objetivos del Parque Nacional, determinando a su vez los plazos para la reubicación de aquellos usos que no sea posible adecuar.
20. Evaluar las áreas adyacentes al Parque Nacional con el fin de asegurar que no se interrumpan totalmente los flujos genéticos y de energía hacia los ecosistemas protegidos, permitiendo así una mayor protección de los recursos naturales, históricos y etnológicos en ellas contenidos.
CAPÍTULO IV
DE LOS RECURSOS BIOLÓGICOS, ESCÉNICOS, HISTÓRICO-CULTURALES Y SOCIO-ECONÓMICOS RELEVANTES
Artículo 8. Se consideran recursos biológicos de alta fragilidad y relevancia en el Parque Nacional Sierra de La Culata los siguientes:
a. Los Ambientes Desérticos Periglaciares.
b. Las formaciones de Páramo.
c. Las formaciones de Selva Nublada y Bosques Húmedos.
d. Las Comunidades de Coloradito (Polylepis serícea)
e. Las especies vegetales de valor etnobotánico.
f. Las especies biológicas consideradas raras, endémicas o de distribución restringida.
g. Las especies faunísticas consideradas vulnerables o en peligro de extinción, entre las cuales se cuentan el oso frontino (Tremarctos ornatus)
, el puma o león americano (Felis concolor), el tigre o jaguar (Phantera onca), el tapir o danta (Tapirus terrestris),
el zorro (Procyon cancrivorus), la lapa serranera (Agouti taczanowskii), la lapa (Agouti paca), el paují copete de piedra (Pauxi pauxi), el águila real (Geranoaetus melanoleucus), el condor de los Andes (Vultur gryphus), y el conejo de páramo (Silvilagus brasiiensis meridensis).
h. Las especies objeto de programas de reintroducción y repoblamiento, como el Cóndor de los Andes.
i. La fauna acuícola autóctona presente en ambientes hídricos no colonizados por las truchas (Salmo gairdnerii y Salvelinus fontinalis), así como otras especies que utilizan estos ambientes en alguna fase de su vida.
j. Las comunidades vegetales macro y microscópicas de los ambientes de laguna de páramo.
Parágrafo Único: Esta lista solamente refleja de manera parcial el conocimiento actual de los recursos biológicos del Parque Nacional, en la medida en que estudios pertinentes comprueben la existencia de otras especies, éstas pasarán a ser parte reconocida de su patrimonio.
Artículo 9. Los recursos escénicos de relevancia que caracterizan al Parque Nacional son:
a. Los ambientes de Desierto Periglaciar.
b. los paisajes producto del modelado glaciar del Cuaternario.
c. Los páramos en general, teniendo especial interés aquellos denominados: El Tambor, El Campanario, La Culata, Piedras Blancas, Siete Lagunas, Los Torres, El Escorial, La Estrella y Hato Viejo, con sus características particulares.
d. Las áreas ocupadas por vegetación natural inalterada o poco alterada.
e. Las lagunas, pantanos, turberas, cascadas y ríos del Parque Nacional.
f. Los ecotonos entre las distintas formaciones vegetales que el Parque Nacional contiene.
g. Las nevadas estacionales y sus áreas de ocurrencia eventual, donde tiene fácil acceso el público.
h. Las áreas de las cuencas altas de los ríos Capáz, Chirurí, Torondoy, Pocó y Buena Vista, desde donde se tiene una visión panorámica de la zona sur del Lago de Maracaibo.
Artículo 10. Los recursos histórico-culturales más importantes del Parque Nacional son:
a. Los restos de estructuras y piezas de valor arqueológico patrimonial de las culturas precolombinas que han estado presentes en el área.
b. Los rasgos y tipologías arquitectónicas tradicionales y las formas o modos de vida caracterizados por sistemas de producción y técnicas de cultivos tradicionales, que aún prevalecen en los sitios poblados dentro del Parque Nacional.
Artículo 11. Los recursos socio-económicos aprovechables dentro del Parque Nacional son:
a. Las diferentes artesanías tradicionales elaboradas por sus pobladores.
b. El transporte en bestias por las áreas permitidas.
c. El desarrollo de circuitos de recreación y turismo.
d. Las actividades agropecuarias, tradicionales no degradantes, desarrolladas por los habitantes del Parque Nacional.
e. Las posadas turísticas, enmarcadas dentro de la actividad agrícola tradicional.
CAPÍTULO V
DE LA ZONIFICACIÓN
Artículo 12. A los fines de su ordenación y manejo, el Parque Nacional ha sido objeto de una zonificación de usos, de acuerdo a la singularidad, fragilidad, valor de los recursos naturales de cada uno de los espacios que lo conforman y de los usos y actividades existentes para la fecha de su creación. Las zonas resultantes se corresponden con las definiciones establecidas en el Reglamento Parcial de la Ley
Orgánica para la Ordenación del Territorio sobre Administración y Manejo de Parques Nacionales y Monumentos Naturales, las cuales se enumeran a continuación:
I.ZONA DE PROTECCIÓN INTEGRAL (PI).
II.ZONA PRIMITIVA O SILVESTRE (P).
III. ZONA DE AMBIENTE NATURAL MANEJADO (ANM).
IV.ZONA DE RECUPERACIÓN NATURAL (RN).
V. ZONA DE RECREACIÓN (R).
VI.ZONA DE SERVICIOS (S).
VII.ZONA DE USO ESPECIAL CON CARACTERISTICAS HISTORICO-CULTURALES
(UECHC).
VIII. ZONA DE AMORTIGUACIÓN (A).
IX.ZONA HISTORICO-CULTURAL (HC).
X. ZONA DE USO ESPECIAL PARA INVESTIGACION (UEI).
Las zonas a que hace referencia el presente artículo han sido descritas siguiendo accidentes naturales, curvas de nivel, y la poligonal del Parque Nacional, tal como sigue a continuación:
I. ZONA DE PROTECCIÓN INTEGRAL (PI).
I.1. (Al noreste de Mérida). Partiendo de la estribación oeste de la Loma del Viento, a una altitud de 2.600 m.s.n.m., se asciende por dicha estribación hasta alcanzar la curva de nivel 2.800 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable noreste-este hasta interceptar el río Montalbán, se asciende luego por el curso del mencionado río hasta interceptar la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable este-noreste-norte-sureste-este, hasta alcanzar la quebrada La Vergara, se desciende luego por la mencionada quebrada hasta interceptar la poligonal del Parque Nacional, se prosigue luego por la mencionada poligonal con dirección variable suroeste-oeste pasando por los botalones PNSC-172, PNSC-173, PNSC-174, hasta interceptar el botalón PNSC-175, a partir de este punto se continúa por la curva de nivel 2.600 m.s.n.m. con dirección variable suroeste-sureste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre la quebrada El Peñón y un afluente sin nombre de dicha quebrada, se desciende luego por esta divisoria hasta interceptar el botalón PNSC-176. Se
prosigue luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sur-suroeste pasando por el botalón PNSC-177, hasta interceptar la quebrada Milla, se asciende luego por esta quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 2.400 m.s.n.m., luego se continúa por dicha cota con dirección variable noroeste-suroeste hasta interceptar el botalón PNSC-180, de aquí se prosigue por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sur-suroeste pasando por el botalón PNSC-181, hasta alcanzar el botalón PNSC-182 a una altitud de 2.400 m.s.n.m. Se continúa luego por dicha curva de nivel con dirección variable noroeste-suroeste hasta interceptar el botalón PNSC-188, de aquí se asciende por la divisoria de aguas entre la quebrada La Portuguesa y un afluente sin nombre, por la margen derecha de la misma quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 2.600 m.s.n.m., se prosigue luego por esta cota con dirección variable noroeste-suroeste hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
I.2. (Páramo el Escorial). Partiendo del punto donde la divisoria de aguas entre la quebrada Las Bolsas y un afluente por la margen izquierda del río Mucujún, entre lo botalones PNSC-169 y PNSC-170, se asciende luego por esta divisoria hasta alcanzar la curva de nivel 3.800 m.s.n.m., se prosigue luego por dicha cota con dirección variable sur-suroeste hasta cortar la divisoria de aguas entre los ríos Chama y Mucujún, se desciende luego por dicha divisoria de aguas hasta
interceptar la poligonal del Parque Nacional, se continúa luego por dicha poligonal con dirección variable noreste, pasando por los botalones PNSC-164, PNSC-165, PNSC-166, PNSC-167, PNSC-168 y PNSC-169, hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
I.3. (Al este de la población de Torondoy). A partir del botalón PNSC-44, se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable este-noroeste-noreste-norte, pasando por los botalones PNSC-45, PNSC-46, PNSC-47, PNSC-48, PNSC-49, PNSC-50, PNSC-51, hasta interceptar la curva de nivel 2.000 m.s.n.m., entre dicho botalón y el PNSC-52, de allí, se continúa luego por dicha cota con dirección variable noroeste-norte-noreste hasta interceptar el botalón PNSC-58, se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sureste hasta interceptar el botalón PNSC-59 ubicado a una altitud de 2.400 m.s.n.m., a partir de este punto se asciende por la divisoria de aguas entre la quebrada La Garrapata y el río Chirurí, continuándose luego por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar el botalón PNSC-61, se prosigue luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sureste hasta interceptar el botalón PNSC-63, a partir de este punto se desciende por la divisoria de aguas entre las quebradas El Molino y La Garrapata, hasta interceptar la curva de nivel 2.600 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable sur-sureste-suroeste hasta interceptar la quebrada El Molino, se asciende luego por dicha quebrada hasta cortar la curva de nivel 2.800 m.s.n.m., se prosigue luego por la mencionada cota con dirección variable noroeste-suroeste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre la quebrada Piedras Blancas y el río Mucumpate, se desciende luego por esta divisoria de aguas hasta interceptar el botalón PNSC-44, punto inicial de la presente descripción.
I.4. (Serranía de Capáz). Partiendo de la estribación oeste de la Fila El Palmar, en la curva de nivel 1.600 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable noreste-sureste-norte, hasta interceptar una quebrada afluente por la margen izquierda del Río Frío, se desciende luego por dicha quebrada hasta cortar la curva de nivel 1.400 m.s.n.m., se prosigue luego por la mencionada cota hasta alcanzar la divisoria de aguas entre río Río Frío y la quebrada El Charal, se asciende luego por esta divisoria de aguas hasta interceptar la curva de nivel 2.200 m.s.n.m., se continúa luego por esta cota con dirección variable noreste-sureste-sur-norte-este, hasta interceptar la quebrada Agua Blanca, se desciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 1.800 m.s.n.m., se continúa luego por la mencionada curva de nivel con dirección variable noreste-noroeste-norte hasta interceptar la quebrada La Loma, se asciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 2.200 m.s.n.m., se prosigue luego por la mencionada curva de nivel con dirección variable noroeste-norte-noreste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre dos afluentes sin nombre del río El Oso. Se desciende luego por dicha divisoria de aguas hasta interceptar la curva de nivel de 1.600 m.s.n.m., se prosigue luego con dirección variable sureste hasta interceptar la divisoria de aguas entre las quebradas Punta de Piedra y Agua Blanquita, se asciende luego por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar la curva de nivel 2.200 m.s.n.m., se prosigue luego por la citada cota con dirección variable este-sureste-noreste hasta interceptar la poligonal del Parque Nacional. Se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sureste, pasando por los botalones PNSC-39, PNSC-40, PNSC-41, a partir de este punto se asciende por la divisoria de aguas entre dos quebradas sin nombre, afluentes del río Mucumamó, hasta interceptar la curva de nivel 2.800 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable suroeste-sur-noroeste, hasta alcanzar las divisoria de aguas entre el río San Pedro y el río Mucumamó, se asciende luego por esta divisoria de aguas hasta interceptar la curva de nivel 3.200 m.s.n.m., se continúa luego por esta curva de nivel con dirección variable suroeste-oeste-noroeste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre los ríos Tucaní y San Pedro, se asciende luego por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar el punto donde confluyen las divisoria de agua de los ríos Tucaní, San Pedro y Mucumamó. A partir de este punto se continúa por la divisoria de aguas entre los ríos Tucaní y Mucumamó, con dirección variable sur-suroeste, hasta alcanzar la divisoria de aguas entre los ríos Tucaní y Mucujún, a partir de este punto se continúa por esta divisoria de aguas con dirección variable suroeste hasta interceptar la divisoria de aguas entre los ríos San Antonio y Mucujún, se continúa luego con dirección variable suroeste hasta alcanzar el punto donde confluyen las divisorias de aguas entre los ríos: Río Frío, San Antonio y Las González, a partir de este punto se desciende por la divisoria de aguas entre dos quebradas afluentes del río Río Frío hasta interceptar la curva de nivel 3.800 m.s.n.m., continuándose luego por la mencionada cota con dirección variable suroeste-sur hasta alcanzar la divisoria de aguas entre los ríos Las González y Blanco. A partir de este punto se desciende por esta divisoria de aguas hasta interceptar la curva de nivel 2.800 m.s.n.m., se continúa luego por la mencionada curva de nivel con dirección variable norte-noreste hasta interceptar una quebrada sin nombre, afluente por la margen orográfica derecha del río Capáz, se asciende por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable noreste-norte hasta interceptar el punto donde confluyen las divisorias de aguas entre los ríos:
Guachizón, Limones y Ron, se continúa luego descendiendo por la divisoria de aguas entre los ríos Limones y Ron hasta interceptar la curva de nivel 2.400 m.s.n.m., se prosigue luego por esta cota con dirección variable suroeste hasta interceptar el botalón PNSC-203, ubicado en la quebrada El Diablo, luego se continúa aguas abajo por dicha quebrada hasta alcanzar la cota 1.600 m.s.n.m., continuándose luego por dicha curva de nivel con dirección variable noroeste-noreste-norte hasta interceptar el punto inicial de la presente descripción.
II. ZONA PRIMITIVA O SILVESTRE (P).
Forman parte de esta Zona todas aquellas áreas que no aparecen descritas como integrantes de las restantes zonas que, junto con esta, componen el Parque Nacional Sierra de La Culata.
III. ZONA DE AMBIENTE NATURAL MANEJADO (ANM).
III.1. (Los Háticos, al norte de Micuyes). Se comienza en el punto donde la divisoria de agua entre la quebrada La Sucia y La Fría corta la curva de nivel 3.100 m.s.n.m., se continúa por dicha curva de nivel, con dirección variable norte-noreste, hasta interceptar el curso de agua de la naciente derecha orográfica de la quebrada La Sucia, se desciende luego por dicho afluente hasta alcanzar la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., de allí se continúa por dicha curva de nivel con dirección variable oeste-sur-oeste, hasta alcanzar la divisoria de agua entre las quebradas La Fría y La Sucia, ascendiendo por esta divisoria de aguas, hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.2. (Al norte de Cacute). A partir del punto donde se intercepta la quebrada Sinigüis con la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., se continúa por dicha curva de nivel con dirección variable sureste-noreste hasta alcanzar la quebrada Cacutica, se asciende luego por dicha quebrada hasta interceptar el botalón PNSC-155, de allí se continúa por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sur-suroeste-noreste-sur hasta alcanzar el botalón PNSC-157, ubicado sobre la quebrada Sinigüis en la cota 2.600 m.s.n.m., se asciende luego por dicha quebrada hasta el punto inicial de la presente descripción.
III.3. (Al norte de Mucurubá). Partiendo del punto donde la curva de nivel 3.600 m.s.n.m., corta la quebrada El Rincón, se continúa por esta curva de nivel con dirección variable noreste-norte-sureste hasta interceptar el botalón PNSC-149, se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sur-suroeste-noroeste-oeste hasta interceptar el botalón PNSC-152, ubicado sobre la quebrada El Rincón a una altura de 3.400 m.s.n.m., se asciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.4. (Al norte de la Laguna de Mucubají). Partiendo del punto donde la curva de nivel de 4.000 m.s.n.m., intercepta la estribación mas al sur de la Peña Colorada, cortando el lindero del Parque Nacional entre los botalones PNSC-139 y PNSC-140, se continúa luego por dicha curva de nivel con dirección variable noreste hasta interceptar un afluente por la margen derecha de la quebrada El Gavilán. Se desciende luego por dicho afluente hasta interceptar la curva de nivel 3.400 m.s.n.m., se prosigue luego por dicha curva de nivel con dirección variable sureste-noreste hasta interceptar la divisoria de aguas entre un afluente sin nombre de la quebrada El Gavilán y la quebrada Los Pinos. Se asciende luego por dicha divisoria hasta interceptar la curva de nivel 3.600 m.s.n.m., se continúa luego por dicha curva de nivel con dirección variable noreste-norte hasta interceptar la quebrada Los Pinos, se asciende luego por dicha quebrada hasta interceptar la curva de nivel 3.800 m.s.n.m., se prosigue luego por dicha cota con dirección variable noreste hasta cortar un afluente sin nombre, por la margen izquierda de la quebrada Hato Viejo, se desciende luego por dicho afluente hasta interceptar el botalón PNSC-136, se prosigue luego por la
poligonal del Parque Nacional con dirección variable suroeste-oeste, pasando por los botalones PNSC-137, PNSC-138 y PNSC-139, hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.5. (Al oeste de Pueblo Llano). A partir del punto donde la divisoria de aguas entre las quebradas El Pueblo y La Capellanía corta la curva de nivel 3.600 m.s.n.m., se continúa por dicha curva de nivel con dirección variable oeste-norte-noreste-este, hasta alcanzar la divisoria de aguas entre dos quebradas sin nombre afluentes por la margen izquierda de la quebrada La Capellanía, se desciende luego por esta divisoria hasta interceptar la poligonal de Parque Nacional. Se prosigue luego por dicha poligonal con dirección variable sur-suroeste, pasando por botalón PNSC-130, hasta interceptar botalón PNSC-131, ubicado en la divisoria de aguas entre las quebradas El Pueblo y La Capellanía, se asciende luego por dicha divisoria hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.6. (Al norte de Pueblo Llano, sector La Culata). Partiendo del punto donde confluyen las divisorias de aguas de las quebradas El Durí y El Boquerón y del río Pueblo Llano, se continúa por esta divisoria de aguas hasta alcanzar el punto donde confluyen las divisorias de aguas entre dos quebradas sin nombre, afluentes de la quebrada Tuñame, y el río Pueblo Llano, se asciende luego por dicha divisoria hasta interceptar la curva de nivel 3.400 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable suroeste hasta interceptar la divisoria de aguas entre la quebrada El Durí y un afluente intermitente sin nombre, por la margen izquierda de la quebrada Tuñame, se desciende luego por dicha divisoria hasta interceptar la poligonal del Parque Nacional, luego se prosigue por dicha poligonal con dirección variable noreste-sureste-este hasta alcanzar la divisoria de aguas entre dos quebradas sin nombre, afluentes del río Pueblo Llano se asciende luego por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.7. (Al este de Timotes). Partiendo del punto donde la divisoria de aguas entre la quebrada El Muerto y un afluente sin nombre, por la margen izquierda de dicha quebrada, interceptan la poligonal del Parque Nacional entre los botalones PNSC-119 y PNSC-120, se continúa por dicha poligonal con dirección variable este-sureste-noreste, pasando por el botalón PNSC-120 hasta interceptar el botalón PNSC-121, desde este punto se asciende por la divisoria de aguas entre las quebradas Juan Martín y Durí hasta alcanzar la curva de nivel 3.400 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable sur-suroeste-oeste, hasta interceptar la divisoria de aguas entre la quebrada El Muerto y un afluente sin nombre, por la margen izquierda de la mencionada quebrada, se desciende luego por dicho afluente hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.8. (Al este de El Arbolito). A partir del punto donde la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., corta la poligonal del Parque Nacional entre los botalones PNSC-71 y PNSC-72, se continúa por dicha curva de nivel con dirección noreste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre las quebradas La Natosa y El Perol, se desciende luego por dicha divisoria hasta alcanzar la poligonal del Parque Nacional, siguiendo por dicha poligonal con dirección variable sureste-noreste, pasando por los botalones PNSC-97 y PNSC-98, hasta interceptar la curva de nivel 3.200 m.s.n.m., se continúa luego por esta cota con dirección variable norte hasta alcanzar la divisoria de aguas entre las quebradas El Fraile y la Quebrada Agua Blanca, se asciende luego por esta divisoria de aguas hasta interceptar la curva de nivel con dirección variable norte-oeste hasta interceptar el botalón PNSC-71, se prosigue luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable noroeste hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.9. (Al sur de San Cristóbal de Torondoy). A partir del botalón PNSC-59, se prosigue por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable noreste-
sureste-suroeste, pasando por el botalón PNSC-60 hasta interceptar el botalón PNSC-61, desde este último botalón se continúa por la divisoria de aguas entre la quebrada La Garrapata y el río Chirurí, luego se desciende por dicha divisoria hasta el botalón PNSC-59, punto de partida de esta descripción.
III.10. (Al este de la población de Torondoy). Desde el botalón PNSC-52, se continúa por el lindero del Parque Nacional con rumbo variable noroeste-norte-oeste-noreste-sureste-este, pasando por los botalones PNSC-54, PNSC-55, PNSC-56 y PNSC-57, hasta alcanzar el botalón PNSC-58, ubicado a 2.000 m.s.n.m.. Se continúa por dicha curva de nivel, con dirección variable oeste-suroeste-sur-sureste hasta interceptar la poligonal del Parque, entre los botalones PNSC-51 y PNSC-52, de allí se continúa por la poligonal del Parque, hacia el sur-oeste, hasta encontrar el punto inicial de la presente descripción.
III.11. (Al sur de la población de Torondoy). Partiendo del botalón PNSC-42, se prosigue por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sureste-sur hasta interceptar el botalón PNSC-43, de allí se asciende por la estribación este del cerro La Palma hasta interceptar la curva de nivel 3.200 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable este-sureste, hasta interceptar la quebrada Piedras Blancas, luego se asciende por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 3.600 m.s.n.m., luego se continúa por dicha curva de nivel con dirección variable suroeste-sur-noreste hasta interceptar el camino que conduce desde El Banco a La Mucumpate, se continúa luego por dicho camino hasta interceptar la curva de nivel 3.200 m.s.n.m., se prosigue luego por dicha cota con dirección variable noroeste-norte hasta cortar la estribación norte del cerro La Vieja, se desciende luego por dicha estribación hasta alcanzar el botalón PNSC-42, punto inicial de esta descripción.
III.12. (Cuenca de Tucaní). A partir del punto donde el río Tucaní corta la poligonal del Parque Nacional se sigua aguas arriba por dicho río hasta alcanzar el punto donde desemboca sobre la quebrada La Honda, luego se asciende por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 1.800 m.s.n.m., de allí se prosigue por dicha curva de nivel con dirección variable suroeste hasta alcanzar nuevamente la poligonal del Parque Nacional en el botalón PNSC-22, continuándose por la poligonal del Parque Nacional, con dirección variable noroeste hasta el punto inicial de la presente descripción.
III.13. (Al este de La Azulita). A partir del botalón PNSC-224, ubicado sobre la quebrada El Diablo, se asciende por dicha quebrada hasta interceptar la curva de nivel 1.200 m.s.n.m., se prosigue luego por dicha cota con dirección variable suroeste-sur hasta interceptar un afluente por la margen derecha de la quebrada El Trigal, se desciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar la poligonal del Parque Nacional, se continúa luego por dicha poligonal con dirección variable norte-noreste, pasando por el botalón PNSC-223 hasta interceptar el botalón PNSC-224, punto inicial de la presente descripción.
III.14. (Al sureste de La Azulita). Partiendo del botalón PNSC-221, se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable este-noreste hasta interceptar el botalón PNSC-222, ubicado sobre el río Capáz, luego se asciende por el mencionado río hasta interceptar el botalón PNSC-208, de este punto se continúa por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable suroeste hasta alcanzar el botalón PNSC-210, a partir de allí se continúa en línea recta con rumbo noroeste hasta interceptar el botalón PNSC-221, punto de partida de la presente descripción.
III.15. (Al noroeste de Jají). Comprende la carretera que conduce desde la comunidad Miraflores (ubicada al noroeste de Jají) a el sector El Olvido en la cuenca del río Capáz, su calzada, más una franja de veinte (20) metros a ambos lados de la vía.
III.16. (Cuenca del río Mucujún). A partir del punto donde la curva de nivel 3.200 m.s.n.m., corta la quebrada La Vergara, se continúa por esta cota con dirección variable noreste hasta interceptar la quebrada La Caña, luego se continúa aguas abajo por dicha quebrada hasta interceptar la poligonal del Parque Nacional, siguiendo luego por dicha poligonal con dirección variable sur-suroeste pasando por los botalones PNSC-170 y PNSC-171 hasta interceptar la quebrada La Vergara, se asciende luego por dicha quebrada hasta el punto inicial de la presente descripción.
III.17. (Carretera que conduce de Pico El Águila a la población de Piñango). Una franja de veinte (20) metros a ambos lados y paralela a dicha carretera.
III.18. (Pico El Águila). La divisoria de aguas entre las cuencas de los ríos Chama y Santo domingo, circunscrita por la curva de nivel 4.040 m.s.n.m., la Carretera Trasandina al norte y la Peña Colorada al sur.
III.19. (Sector Mifafi). Una franja de diez (10) metros a ambos lados y paralela al camino carretero que comunica las cuencas altas de los ríos Chama y Torondoy (antigua carretera de Piñango), en el tramo que va desde el puesto de guardaparques de Mifafi hasta el último valle amplio donde se localiza el picacho conocido como el Domo, todo dentro de la cuenca del río Chama.
IV. ZONA DE RECUPERACION NATURAL (RN).
IV.1. (Al norte de la población de Tabay). A partir del punto donde la curva de nivel 2.600 m.s.n.m., corta la divisoria de aguas entre el río Mucujún y una quebrada sin nombre, afluente por la margen derecha del río Chama, se continúa luego por esta curva de nivel con dirección variable noreste hasta interceptar la quebrada La Fría, se desciende luego por esta quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 2.400 m.s.n.m., se prosigue luego por esta cota con dirección variable sureste-noreste-sur hasta interceptar la divisoria de aguas entre las quebradas La Sucia y La Virgen, se desciende luego por esta divisoria hasta interceptar el botalón PNSC-160. Se prosigue luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable suroeste-oeste pasando por los botalones PNSC-161, PNSC-162 y PNSC-163, hasta alcanzar la divisoria de aguas entre los ríos Mucujún y Chama, se asciende luego por esta divisoria de aguas hasta interceptar el punto de partida de la presente descripción.
IV.2. (Al noreste de la población de la Azulita). A partir del punto donde la quebrada El Baho corta la poligonal del Parque Nacional, entre los botalones PNSC-225 y PNSC-226, se prosigue aguas arriba por la quebrada El Baho hasta su intersección con la curva de nivel 1.400 m.s.n.m.. Luego se continúa por dicha curva de nivel con dirección variable suroeste-sureste, hasta su intersección con la quebrada El Diablo. Posteriormente se prosigue aguas abajo por dicha quebrada hasta alcanzar el botalón PNSC-224, se continúa por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable noreste hasta llegar el punto inicial de la presente descripción.
V. ZONA DE RECREACIÓN (R).
V.1. (Laguna de Los Guaches). Desde el punto donde la carretera Trasandina corta la divisoria de aguas entre las cuencas de los ríos Motatán y Santo domingo, a una altitud aproximada de 3.930 m.s.n.m., se continúa por dicha carretera hacia el norte hasta encontrar el ramal carretero que conduce hasta la Laguna Los Guaches. Se asciende por dicha carretera hasta alcanzar la curva de nivel 3.920 m.s.n.m., continuándose luego por dicha curva de nivel hacia el noreste hasta alcanzar una quebrada intermitente, afluente del río Motatán, continuándose aguas arriba por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 4.000 m.s.n.m., luego se prosigue por esta curva de nivel con dirección variable sureste-suroeste hasta interceptar la estribación suroeste del Picacho El Gavilán, de allí se sigue en línea recta hacia el noroeste, hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
V.2. (La Culata). Comienza en el punto donde la poligonal del Parque intercepta el río Mucujún, se asciende por dicho río hasta alcanzar la curva de nivel 3.140 m.s.n.m., de allí se continúa por dicha curva de nivel con dirección variable sureste-suroeste, hasta alcanzar la divisoria de agua entre las quebradas La Barrosa y Las Bolsas, descendiendo luego por dicha divisoria de agua, hasta alcanzar la poligonal del Parque, de allí se continúa hacia el norte por dicha poligonal, hasta el punto inicial de la presente descripción.
VI. ZONA DE SERVICIOS (S).
VI.1. (Pico El Águila). A partir del punto donde la curva de nivel 4.100 m.s.n.m., corta el antiguo camino Apartaderos-Timotes, se continúa luego por dicho camino con dirección noreste, remontando la divisoria de aguas entre los ríos Chama y Motatán hasta alcanzar nuevamente la curva de nivel 4.100 m.s.n.m.. De aquí se continúa por dicha cota con dirección variable sureste-sur hasta alcanzar la estribación este del Alto de Timotes, se asciende luego por esta estribación hasta alcanzar la cota 4.200 m.s.n.m., se continúa luego por esta curva de nivel con dirección variable suroeste hasta alcanzar la estribación sureste del Alto de Timotes. De allí se continúa en línea recta hacia el suroeste hasta alcanzar la primera regresiva de la Carretera Trasandina, situada al noroeste del sitio donde esta ubicado el Monumento al Libertador en Pico El Águila, luego se prosigue por dicha carretera con dirección suroeste hasta el punto donde comienza la carretera Pico El Águila-Piñango, desde este punto se prosigue en línea recta con rumbo noroeste franco hasta alcanzar la curva de nivel 4.100 m.s.n.m., continuándose por esta con rumbo variable noreste-noreste hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
VI.2. (La Culata). Esta contenida dentro de la descripción de la Zona de Recreación La Culata.
VI.3. (Laguna de Los Guaches). Esta contenida dentro de la descripción de la Zona de recreación Laguna de Los Guaches.
VI.4. (Mifafi). Corresponde al área ocupada por la Estación Biológica Páramo de Mifafi.
VI.5. (Al norte de Las Cruces). Corresponde al área a ser ocupada por el Puesto de Guarda parque en el Páramo Las Palomas.
VI.6. (Puestos de Guarda parques). Se refiere, a todos aquellos sitios donde se construirán puestos de Guarda parques, los cuales pasaran a formar parte de esta zona, para uso exclusivo de actividades de apoyo a la guardería ambiental.
VII. ZONA DE USO ESPECIAL CON CARACTERÍSTICAS HISTORICO-CULTURALES
(UEHC).
VII.1. (Cañada de Las González). A partir de la divisoria de aguas entre la quebrada Agua Clara y un afluente intermitente del río Las González, a una altitud de 3.400 m.s.n.m., se sigue por esta cota con dirección variable noreste-suroeste hasta interceptar la divisoria de aguas entre los ríos Montalbán y La González, se desciende por dicha divisoria de aguas hacia el sureste hasta alcanzar la cota 3.000 m.s.n.m.. Se continúa por dicha cota con dirección variable noreste-sureste hasta alcanzar divisoria de aguas entre la quebrada Agua Clara y un afluente intermitente sin nombre del río Las González, se prosigue por esta divisoria de aguas hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
VII.2. (Sector al norte de la población de Tabay). Partiendo del punto donde la quebrada La Fría corta la curva de nivel 2.700 m.s.n.m., se prosigue por esta cota con dirección variable sureste-noreste hasta interceptar la quebrada La Sucia. Se
desciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 2.400 m.s.n.m., continuándose por esta curva de nivel con dirección variable sur-suroeste-noroeste hasta interceptar la quebrada La Fría, ascendiéndose luego por dicha quebrada hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
VII.3. (Al oeste de La Puerta). Partiendo del punto donde la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., intercepta la quebrada La Corva, se continúa por esta curva de nivel con dirección variable noreste-norte-sureste-este hasta interceptar la divisoria de aguas entre las quebradas San Rafael y El Quebradón. Se desciende luego por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar la curva de nivel 2.800 m.s.n.m., continuándose luego por dicha curva de nivel con dirección variable noreste hasta interceptar la poligonal de Parque Nacional, se continúa luego por dicha poligonal con dirección variable sureste-noreste-sur-suroeste pasando por los botalones PNSC-90, PNSC-91, PNSC-92, PNSC-93 y PNSC-94, hasta interceptar el camino carretero que conduce desde la población de La Puerta al Páramo de Las Siete Lagunas, luego se asciende por este camino hasta alcanzar la curva de nivel 3.400 m.s.n.m.. Se continúa luego por esta cota con dirección variable noreste-norte-suroeste-oeste hasta interceptar la quebrada La Corva, descendiéndose luego por dicha quebrada hasta interceptar el punto inicial de la presente descripción.
VII.4. (Al sur de la población de Palmira). A partir del botalón PNSC-75, se continúa por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sureste-
Noreste pasando por el botalón PNSC-76 hasta alcanzar el botalón PNSC-77 ubicado sobre la curva de nivel 2.400 m.s.n.m.. Se continúa luego por dicha curva de nivel con dirección variable noreste hasta interceptar una quebrada sin nombre, afluente por la margen derecha del río Pocó. Se asciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 3.400 m.s.n.m., se prosigue luego por dicha curva de nivel con dirección variable oeste-suroeste-noroeste, hasta alcanzar la poligonal del Parque Nacional. Desde este punto se continúa por dicha poligonal con dirección variable norte-noroeste hasta interceptar el punto inicial de la presente descripción.
VIII. ZONA DE AMORTIGUACION (A).
VIII.1. (Al oeste de Cacute). A partir del botalón PNSC-160 ubicado en la divisoria de aguas entre las quebradas La Virgen y La Sucia, se asciende luego por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar la curva de nivel 2.800 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable noreste hasta interceptar el botalón PNSC-156, se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección
variable sur-suroeste-noroeste-suroeste, pasando por los botalones PNSC-157, PNSC-158 y PNSC-159 hasta alcanzar el botalón PNSC-160, punto de partida de la presente descripción.
VIII.2. (Al sur de la población de Piñango). Partiendo del punto donde la poligonal del Parque Nacional corta la divisoria de aguas entre la quebrada El Becerro y el río Chirurí, entre los botalones PNSC-67 y PNSC-68, se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable sureste-noreste, hasta alcanzar la divisoria de aguas entre el río Chirurí y una quebrada sin nombre, afluente por la margen derecha del río Chirurí. Se sube luego por esta divisoria hasta alcanzar la curva de nivel 3.900 m.s.n.m., se continúa luego por esta curva de nivel con dirección variable sureste-sur-noroeste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre la quebrada El Becerro y el río Chirurí, se desciende luego por dicha divisoria hasta interceptar el punto inicial de la presente descripción.
VIII.3. (Al oeste de Piñango). A partir del punto de la curva de nivel 2.600 m.s.n.m., corta la poligonal del Parque Nacional, entre los botalones PNSC-63 y PNSC-64, se prosigue por dicha poligonal pasando por el botalón PNSC-64 hasta alcanzar la curva de nivel 3.600 m.s.n.m.. Se continúa luego por la mencionada cota con dirección variable noroeste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre las quebradas El Molino y El Portero. Se desciende luego por esta divisoria hasta interceptar la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., se prosigue luego por esta curva de nivel con dirección variable suroeste hasta alcanzar la naciente de una quebrada sin nombre, afluente por la margen izquierda de la quebrada El Portero, se desciende luego por esta quebrada hasta interceptar la curva de nivel 2.600 m.s.n.m., prosiguiendo por dicha cota con dirección variable norte-noroeste-noreste, hasta interceptar el punto inicial de la presente descripción.
IX. ZONA HISTORICO-CULTURAL (HC).
Esta zona comprende todos los sitios donde se localicen yacimientos arqueológicos, cuya relevancia haya sido plenamente demostrada, avalada por informes técnicos y científicos.
X. ZONA DE USO ESPECIAL PARA INVESTIGACION (UEI).
X.1. (Monte Zerpa). Partiendo del botalón PNSC-180, ubicado sobre la curva de nivel 2.400 m.s.n.m., se prosigue por esta curva de nivel con dirección variable noreste-este hasta interceptar la quebrada Milla, se desciende luego por esta quebrada hasta interceptar la poligonal del Parque Nacional, se continúa luego por dicha poligonal con dirección variable sur-oeste-noroeste hasta alcanzar el botalón PNSC-180, punto inicial de la presente descripción.
X.2. (Mifafi). Todas aquellas áreas de la cuenca alta del río Chama, en la quebrada Mifafi, involucradas en el Proyecto Ambiental de Reintroducción del Cóndor de Los Andes.
Parágrafo Primero: Esta zonificación se ha realizado en base a los usos y actividades que de acuerdo a las características intrínsecas de cada área, pueden autorizarse o permitirse, por lo tanto habrá de adecuarse inmediatamente todo uso contrario que se verifique en cualquiera de ellas.
Parágrafo Segundo: Al realizarse estudios a mayor nivel de detalle, bajo la dirección del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), o por su iniciativa, algunas de las zonas de Uso especial, de Amortiguación o Histórico-cultural aquí descritas, podrán subzonificarse. Esa subzonificación prevalecerá siempre y cuando sean usos con mayor jerarquía de protección que los ya asignados, ajustándose y corrigiéndose al efectuar la revisión de este Plan.
Parágrafo Tercero: Los ambientes colonizados por bosques de coloradito (Polylepis sericea), así como los ambientes caracterizados por la presencia de humedales de montaña y turberas, son por sí mismos Zonas de Protección Integral, independientemente de la zona en que se ubiquen.
Parágrafo Cuarto: Los ambientes acuáticos donde no se hayan introducido especies de trucha u otras especies exóticas, se consideran igualmente Zona de Protección Integral.
Artículo 13. Para una mejor aplicación de este Decreto, las zonas descritas en este Capítulo serán demarcadas e identificadas con las siglas correspondientes, en el mapa de zonificación que reproducirá y editará el Servicio Autónomo de Geografía y Cartografía Nacional (SAGECAN), el cual se pondrá a disposición del público en las oficinas del mencionado Servicio Autónomo y en las del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
CAPÍTULO VI
DE LOS PROGRAMAS DE ADMINISTRACIÓN Y MANEJO
Artículo 14. La instrumentación del Plan de Ordenamiento se estructurará mediante programas y subprogramas los cuales constituirán una serie ordenada de acciones o actividades diseñadas para hacer cumplir los objetivos del Parque Nacional y formulados de conformidad con los lineamientos y directrices que aquí se establecen.
Artículo 15. Los programas básicos y los correspondientes subprogramas, para la administración y manejo del Parque Nacional son lo siguientes:
1. PROGRAMA DE PROTECCIÓN.
1.1. Guardería y Vigilancia: Involucra todas aquellas actividades rutinarias y especiales de vigilancia, así como las coordinaciones necesarias para una efectiva operatividad con las Fuerzas Armadas de Cooperación y el Ministerio de Ambiente y de los recursos Naturales Renovables.
1.2. Censos y Avalúos: Abarca las actividades de seguimiento a los pobladores y ocupantes del Parque Nacional, la realización de censos prediales, catastro y la práctica de avalúos para el saneamiento legal de tierras y bienhechurías en aquellos sectores prioritarios o de usos y actividades incompatibles con el Parque Nacional.
1.3. Puestos de Guardaparques y Afines: Consiste en el establecimiento adecuado, la dotación y el mantenimiento de la infraestructura de apoyo a la vigilancia y resguardo del Parque Nacional.
1.4. Caminos y Accesos: Concierne el mantenimiento de vías de acceso tanto para labores de vigilancia como para excursionismo.
1.5. Alinderamiento: Consiste en la materialización, construcción, mantenimiento y densificación de los botalones que demarquen en el terreno los linderos del Parque Nacional, así como de los límites entre las zonas de uso del mismo.
1.6. Incendios y Rescate: Comprende la dotación, mantenimiento y operatividad de instalaciones y equipos para la prevención y combate de incendios de vegetación y de la infraestructura de cortafuegos e hidrantes; la coordinación y formación del personal y de los grupos voluntarios que colaboran con esta actividad de excursionismo y la infraestructura para las operaciones de rescate, búsqueda y salvamento.
2. PROGRAMA DE MANEJO DE RECURSOS Y USO PÚBLICO.
2.1. Reforestación y Restauración de Hábitats: Involucra todas aquellas actividades tendentes al logro de dicho objetivo, así como de la infraestructura necesaria para ello.
2.2. Actividades Agropecuarias: Está dirigido a sistematizar el registro de actividades agropecuarias, así como la aplicación de actividades de extensión conservacionista hacia los productores agropecuarios.
2.3. Actividades Pesqueras: Consiste en el registro y control permanente de las actividades de la pesca deportiva de la trucha.
2.4. Recreación y Visitantes: Involucra aquellas actividades tendentes a establecer en forma adecuada la infraestructura de uso recreacional y parareceptiva. Incluye su construcción, dotación y mantenimiento, así como el seguimiento y registro
permanente de los visitantes del Parque Nacional.
2.5. Vida Silvestre: Trata de la coordinación y ejecución de las actividades relacionadas con el seguimiento, manejo y conservación de especies silvestres, así como el control y erradicación de especies exóticas.
2.6. Investigación: Agrupa las actividades de coordinación para la realización y promoción de las investigaciones científicas.
3. PROGRAMA DE INFORMACIÓN Y EXTENSIÓN.
3.1 Relaciones con la comunidad: Consiste en la aplicación de una política de educación ambiental e información dirigida a las comunidades ubicadas dentro y en el entorno del Parque Nacional, principalmente hacia la población escolar, mediante la realización de charlas, eventos especiales, visitas guiadas, etc.
3.2. Señalización: Radica en la aplicación del sistema de señalización, incluyendo el diseño, construcción, mantenimiento y reposición de señales, letreros, avisos, etc.
3.3. Información al público y relaciones Interinstitucionales: Se refiere al establecimiento de centros de información, elaboración de carteleras, folletos, mapas y demás medios para el logro de una efectiva política de relación con los medios de comunicación social. Involucra igualmente la gestión y tramitación de donaciones y convenios de cooperación.
3.4. Voluntariado: Está dirigido a promover la formación de grupos conservacionistas de apoyo al Parque Nacional, guarda parques ad honorem y
demás iniciativas de voluntariado.
3.5. Capacitación: Abarca la realización de talleres, jornadas, seminarios, cursos de actualización y de mejoramiento técnico del personal.
Parágrafo Único: La Superintendencia del Parque Nacional elaborará e instrumentará los programas y subprogramas de acuerdo a las particularidades del Parque Nacional Sierra de La Culata; en todo caso, el Programa de Protección con sus respectivos subprogramas será objeto de diseño y aplicación prioritaria, en el término de un (1) año a partir de la publicación de este Decreto.
Artículo 16. La Superintendencia del Parque Nacional presentará al Director Regional y al Director General Sectorial de Parques Nacionales, con suficiente antelación al comienzo de cada ejercicio económico para su revisión y aprobación, un Plan Operativo Anual en el que se incluirán las previsiones de inversión y desarrollo, en concordancia con los programas y demás medidas previstas en el presente Plan de Ordenamiento. Dicho plan deberá definir para cada programa, objetivos particulares desglosados en actividades específicas, al igual que estrategias para su logro, estimaciones de los recursos económicos y personal requerido y cronograma de ejecución, todo lo cual debe estar referido en términos cuantificables y evaluables.
Artículo 17. Los programas concernientes a la integridad física de los visitantes y el orden público, estarán a cargo de la Guardia Nacional y del Cuerpo Civil de Guardaparques y demás funcionarios adscritos al Parque Nacional Sierra de La Culata.
Parágrafo Único: Los programas a los cuales se refiere este artículo, deberán elaborarse en función de las directrices y lineamientos generales establecidos para la conservación, defensa y mejoramiento de los recursos naturales del Parque
Nacional, previa opinión favorable del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
CAPÍTULO VII
DE LA SEÑALIZACIÓN
Artículo 18. El sistema de señalización a ser utilizado en el Parque Nacional debe ajustarse a las directrices impartidas por la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto nacional de Parques (INPARQUES). En todo caso se deberán utilizar materiales de tipo rústico, cónsonos con el ambiente; los mensajes deberán ser directos, sencillos, visibles y de tipo institucional, dirigidos a promocionar los valores del Parque Nacional.
Parágrafo Primero: Toda señalización existente que no se adapte a lo pautado en este artículo, debe ser retirada o adecuada a lo aquí especificado en un plazo no mayor de tres (3) meses, a partir de la fecha de publicación de este Decreto.
Artículo 19. Aquellas instituciones de carácter público o privado que promuevan programas de señalización o información, podrán incorporar su emblema en los elementos utilizados de acuerdo a la normativa interna del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) y contar con el aval del mismo.
Artículo 20. Dentro de algunas zonas, de acuerdo a lo establecido en el presente Decreto, podrá permitirse la promoción y oferta de bienes y servicios privados locales, a través de avisos ajustados al sistema de señalización utilizado en el
Parque Nacional.
CAPÍTULO VIII
DE LOS SERVICIOS AL PÚBLICO
Artículo 21. Los servicios que deban prestarse a los usuarios, dentro de los objetivos de su creación y de acuerdo a lo establecido en este Decreto, son
aquellos vinculados a los usos asignados y a las actividades permitidas, entre ellos:
apoyo a la investigación científica, a la educación ambiental, a la recreación y al turismo, a través de instalaciones como centros de información y atención al usuario, de acampamiento, refugios para montañistas, instalaciones sanitarias, y establecimientos para expendio de alimentos y venta de artesanías locales.
Artículo 22. Los servicios al público podrán ser prestados directamente por el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), o bajo el régimen de autorizaciones y contratos.
CAPÍTULO IX
DEL RÉGIMEN DE EXPROPIACIÓN
Artículo 23. La expropiación de terrenos y bienhechurías de propiedad privada ubicados dentro del Parque Nacional solo procederá cuando se cumplan los extremos establecidos en la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio, es decir que como consecuencia de la zonificación establecida en este Plan, no puedan adecuarse a ella o se produzca un daño cierto, efectivo, individualizado, actual, técnica y económicamente cuantificable.
Parágrafo Primero: La determinación del justiprecio se hará en todos los casos en función del uso actual, es decir, el uso que legalmente se esté realizando a la fecha de publicación de este Decreto.
Parágrafo Segundo: En caso que se compruebe la existencia de bienhechurías instaladas en violación al régimen de tierras baldías, sin permiso o autorización de la autoridad competente, las mismas deberán ser removidas sin que esto cause
derecho de reclamación alguna.
Artículo 24. Todos lo bienes de propiedad privada o de uso particular legalmente amparados, ubicados dentro de las áreas zonificadas como Zona de Recreación, Zona de servicios y Zona de Recuperación Natural, dedicados a usos o actividades incompatibles con los asignados en este Decreto, deberán ajustarse a las regulaciones aquí establecidas. Si ello no fuere posible, se procederá a su adquisición ó expropiación dentro de un plazo de cinco (5) años, contados a partir de la publicación de este Decreto y de conformidad con las previsiones de la Ley Forestal de Suelos y de Aguas, de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio y de la Ley de Expropiación por Causa de Utilidad Política o Social, en concordancia con la respectiva priorización de expropiación que se determine en base al censo de ocupantes correspondiente.
Artículo 25. El orden de prioridad para acometer el proceso de expropiación y adquisición, en función del saneamiento del Parque Nacional, se establecerá en base a los siguientes criterios:
1. La prioridad de conservación que asigne la Zonificación a las distintas áreas del Parque Nacional.
2. El censo de ocupantes del Parque Nacional.
3. El nivel de deterioro o degradación de los recursos naturales renovables que genere cada uso y actividad.
4. Cualquier otra disposición sobre la materia contenida en este Decreto y en el ordenamiento legal.
CAPÍTULO X
DE LAS BASES ECONÓMICAS DEL PLAN
Artículo 26. El Ejecutivo Nacional proveerá recursos al Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), para el manejo del Parque Nacional Sierra de La Culata, la cual debe contemplar los gastos de inversión, mantenimiento y de personal para cumplir con los requerimientos y previsiones de este Plan.
Artículo 27. Los organismos nacionales, empresas del Estado y demás entes de carácter público, así como las personas e instituciones privadas que poseen instalaciones y realicen actividades dentro del Parque Nacional y aquellas que perciban beneficios del aprovechamiento de sus recursos, podrán contribuir con el adecuado manejo y conservación del mismo, y en tal sentido tomarán las correspondientes previsiones presupuestarias y coordinarán con el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), las transferencias económicas necesarias.
Parágrafo Único: Se exceptúan de esta obligación a los pobladores tradicionales y propietarios de fundos establecidos dentro del Parque Nacional.
Artículo 28. Los recursos económicos que generen las diversas actividades, tarifas o concesiones relacionadas con el Parque Nacional, serán utilizadas, para desarrollar los programas de manejo y consolidar la infraestructura de apoyo del
Parque Nacional Sierra de La Culata.
CAPÍTULO XI
DE LA INFLUENCIA NACIONAL Y REGIONAL
Artículo 29. Dentro del proceso de Ordenación del Territorio, el Parque Nacional Sierra de La Culata ofrece la protección jurídica necesaria para sus ecosistemas representativos, algunos de los cuales son únicos en el país. Además, en el contexto regional, es fuente de innumerables beneficios para las poblaciones que lo rodean, expresados principalmente en el abastecimiento de agua para consumo humano y desarrollos agrícolas, industriales e hidroeléctricos, elementos motrices fundamentales del proceso de desarrollo de la Región Andina y de la zona Sur del Lago de Maracaibo.
Artículo 30. Dada su condición montañosa, el Parque Nacional sierra de La Culata presenta características paisajísticas únicas que, preservadas en el espacio y en el tiempo, representan un alto potencial para el fomento y promoción de las actividades educativas, investigativas, recreacionales y turísticas en el Ramal Occidental de Los Andes Venezolanos, lo cual incide favorablemente en la economía regional.
Artículo 31. Dado el estado actual de conservación de sus ambientes, el Parque Nacional Sierra de La Culata es refugio de innumerables especies biológicas, muchas de las cuales se encuentran en peligro de extinción, constituyendo un banco de germoplasma de importancia estratégica nacional e internacional.
TITULO III
DEL REGLAMENTO DE USO
CAPÍTULO I
DE LOS USOS Y ACTIVIDADES RESTRINGIDOS
Artículo 32. Dentro del Parque Nacional Sierra de La Culata sólo se podrán desarrollar los usos y ejecutar las actividades conformes con la zonificación establecida en el Título anterior, sujeto a las condiciones que a continuación se indican y a las especificaciones que se establezcan en la correspondiente autorización o aprobación que, según el caso, sea otorgada al efecto. La zonificación establecida en el Plan de Ordenamiento, se desarrollará dentro de las condiciones generales aquí señaladas y mediante la ejecución de las siguientes actividades:
I. ZONA DE PROTECCION INTEGRAL. En ella se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de investigación científica.
b. Las instalaciones de carácter temporal que puedan ser utilizadas como apoyo a la actividad científica y a las funciones de guardería ambiental. Dichas instalaciones no deben causar impacto sobre el ambiente ni generar daños a los recursos que se están protegiendo.
c. La vigilancia y la guardería ambiental.
II. ZONA PRIMITIVA O SILVESTRE. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de investigación científica, de educación ambiental limitada a la observación e interpretación de los procesos y fenómenos naturales y de guardería ambiental.
b. La pesca de trucha deportiva y de subsistencia en los cuerpos de agua seleccionados por la Superintendencia del Parque Nacional.
c. El excursionismo y la escalada a través de los senderos y rutas señaladas a tal efecto.
d. La circulación de bestias a través de los caminos y senderos tradicionales que a tal efecto determine la Superintendencia del Parque Nacional, excepto para los habitantes legales del Parque Nacional, siempre que se sujeten a lo establecido en el presente Decreto.
e. La instalación de señalización informativa, educativa, y la demarcación de rutas y sitios para acampar.
III. ZONA DE AMBIENTE NATURAL MANEJADO. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de educación ambiental, interpretación, investigación científica y seguimiento ambiental.
b. Las actividades de guardería ambiental.
c. La recreación en forma pasiva (Caminatas guiadas y el excursionismo en pequeños grupos).
d. Competencias organizadas de pesca de truchas.
e. La construcción de instalaciones en los sitios de recreación establecidos, tales como sanitarios rústicos, carteles informativos y educativos, elementos de señalización, puestos de guardaparques, refugios, facilidades para la instalación de carpas, miradores y merenderos campestres.
f. El tránsito de vehículos automotores por las carreteras ya existentes para el momento de la declaratoria del Parque Nacional y señaladas por la
Superintendencia del Parque Nacional.
g. Las actividades inherentes al desarrollo de programas conservacionistas para la recuperación y restauración de la fauna, y para el mejoramiento de la calidad del agua.
IV. ZONA DE RECUPERACION NATURAL. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de investigación y de guardería ambiental.
b. Las actividades inherentes al desarrollo de programas conservacionistas para la recuperación y restauración del suelo, de la flora y de la fauna, y para el mejoramiento de la calidad del agua.
c. Las actividades para la reintroducción de especies de flora y fauna autóctonas, técnicamente avaladas, donde la recuperación no pueda ser lograda naturalmente.
V. ZONA DE RECREACION. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de recreación al aire libre.
b. Las actividades de educación ambiental y de investigación.
c. La construcción de infraestructura rústica necesaria para la ejecución de actividades de recreación, turismo y guardería ambiental, tales como centro de visitantes, refugios, áreas de acampamiento, kioscos, miradores, rutas autoguiadas, cafetines, restaurantes, sanitarios, ventas de artesanías locales, puestos de guardaparques.
d. El acondicionamiento mínimo necesario para la recreación en los siguientes sitios: La Culata, Chorrera de Las González, Laguna de Los Guaches.
e. La pesca deportiva.
f. Las actividades de guardería ambiental.
VI. ZONA DE SERVICIOS. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de educación, recreación y turismo ambientalmente concebidos.
b. Las obras de utilidad pública que no sean técnicamente ubicables fuera del
Parque Nacional.
c. La adecuación de instalaciones existentes o de usos no conformes, y la construcción de instalaciones y dotaciones apropiadas para la prestación de servicios al público, tales como: cafeterías, campamentos, miradores, laboratorios de investigación ambiental, la exposición y venta de artesanías elaboradas por los habitantes del Parque Nacional o de su área de influencia inmediata y puestos de guardaparques, de conformidad con las normas y condiciones que se señalen en la correspondiente autorización.
d. La construcción de instalaciones rústicas de apoyo o conexas a los servicios arriba señalados.
e. Las actividades de investigación científica y las de guardería ambiental.
VII. ZONA DE USO ESPECIAL CON CARACTERISTICAS HISTORICO-CULTURALES.
En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de investigación científica, educación ambiental, recreación y el turismo ecológico condicionado por la respectiva autorización.
b. La construcción, remodelación y ampliación de las viviendas de los pobladores que tengan su domicilio legal y permanente dentro del Parque Nacional, sujeta a los respectivos estudios socio-económicos y técnicos.
c. La construcción de posadas turísticas con tipología arquitectónica andina, expendios de víveres, talleres artesanales (molinos, fábricas de adobe y de tejas, etc), sujeta al respectivo estudio socio-económico y técnico que demuestre su factibilidad.
d. La dotación de servicios públicos.
e. Las instalaciones para el desarrollo de la investigación científica.
f. La continuación de las actividades agrícolas y pecuarias, incluyendo la truchicultura comunitaria, basadas en el concepto de desarrollo sustentable.
g. El aprovechamiento turístico-recreacional de la actividad agrícola tradicional y sus procesos (agroturismo).
h. Las actividades agrícolas en sitios de pendiente menor al treinta por ciento (30%), o que en el lapso de un (1) año a partir del momento de publicación del presente Decreto, hayan incorporado técnicas de cultivo y otras de conservación de suelos que garanticen su estabilidad.
i. La prospección de áreas con fines arqueológicos o paleontológicos.
VIII. ZONA HISTORICO-CULTURAL. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de investigación y guardería ambiental.
b. La interpretación guiada de los valores históricos y culturales presentes en el área.
c. La construcción de instalaciones rústicas de apoyo a las actividades permitidas.
d. El acampamiento en las áreas señaladas para tal fin.
e. La prospección de áreas con fines arqueológicos o paleontológicos.
IX. ZONA DE AMORTIGUACIÓN. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de recuperación de áreas degradadas.
b. La utilización de la actividad agrícola y sus procesos con fines turístico-recreacionales (agroturismo) y la construcción de posadas turísticas rústicas, como edificaciones de apoyo.
c. Las actividades agrícolas en sitios de pendiente menor al treinta por ciento (30%) y aquellas localizadas en áreas con pendiente superior sujetas al empleo de obras de conservación de suelos y técnicas de cultivo que garanticen su estabilidad, las cuales deberán ser ejecutadas en el plazo de un (1) año a partir de la fecha de publicación de este Decreto.
X. ZONA DE USO ESPECIAL PARA INVESTIGACIÓN. En ella sólo se podrán aprobar
o autorizar:
a. Las actividades de investigación científica, monitoreo ambiental y aquellas que tengan como objetivo la reintroducción y repoblamiento de especies autóctonas.
b. Las actividades de vigilancia y guardería ambiental.
c. La construcción de infraestructura de apoyo a las actividades permitidas.
Parágrafo Único: Los usos y actividades señalados en el presente artículo, están sujetos a la obtención de la respectiva autorización, correspondiendo a la Superintendencia del Parque Nacional velar por el estricto acatamiento de las condiciones específicas que se impongan en ellas.
Artículo 33. Cuando los resultados del seguimiento ambiental determinen un impacto negativo en una determinada área, el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), podrá ordenar una disminución de la actividad, del volumen de visitantes o el cese temporal de las mismas, a fin de lograr su recuperación.
Artículo 34. La realización de fotografías, videos y filmaciones de carácter comercial están restringidos a los sectores que indique la Superintendencia del Parque Nacional, así como a las condiciones que establezca la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) en
la respectiva autorización.
Artículo 35. Los usos asignados y las actividades permitidas para cada zona, en este Capítulo, han sido determinados en base a las características intrínsecas. Por lo tanto, habrá de erradicarse todo uso o actividad no conforme que se verifique dentro de cada una de ellas, de acuerdo a lo establecido en este Decreto y en el ordenamiento legal.
Artículo 36. Para la utilización racional de las zonas de Uso Especial, Histórico-Cultural, de Amortiguación o de Servicios, el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), elaborará Planes Especiales de Ordenamiento y esquemas locales de planificación físico-espacial, según corresponda, en un plazo no mayor de dos (2) años a partir de la publicación de este Decreto, solicitando para ello apoyo técnico y haciendo las consultas pertinentes a los organismos oficiales e instituciones nacionales, regionales y locales competentes, así como a las comunidades campesinas involucradas.
Parágrafo Primero: El Plan Especial de Ordenamiento correspondiente a la Zona de Servicios Pico El Águila será objeto de atención prioritaria con el fin de dar solución a los conflictos presentes, regulando los usos y actividades que sean compatibles con los objetivos de manejo y administración de la zona. Hasta tanto dicho Plan sea ubicado, el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) se abstendrá de otorgar nuevas autorizaciones para la ocupación del área y para la
ejecución de actividades.
Parágrafo Segundo: En estos planes se determinarán las áreas de producción agrícola y pecuaria permisibles dentro del Parque Nacional, como parte del desarrollo de las actividades propias de las comunidades que habitan en él y se
tomarán las previsiones necesarias para el manejo racional de los recursos naturales que sean afectados por dichas actividades.
Parágrafo Tercero: Hasta tanto se elaboren los indicados planes, la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), o la instancia en la que se delegue esta responsabilidad otorgará las autorizaciones y aprobaciones para la ocupación o ejecución de actividades dentro de dichas zonas, a excepción de la Zona de Servicios Pico El Águila, sujetándose a las condiciones establecidas en este Decreto.
CAPÍTULO II
DE LOS USOS Y ACTIVIDADES PROHIBIDOS
Artículo 37. Son usos y actividades prohibidas dentro del Parque Nacional Sierra de La Culata los siguientes:
1. La agricultura en general, la cría comercial de animales domésticos, la agroforestería, actividades agro-silvo-pastoriles y la acuicultura comercial, con
las excepciones establecidas en este Decreto.
2. La construcción de cualquier tipo de planta de generación eléctrica de talla industrial.
3. La construcción de diques marginales en cursos de agua y obras hidráulicas similares, salvo para los servicios y administración del Parque Nacional y para la ejecución de las actividades permitidas a sus pobladores.
4. Las plantaciones forestales de cualquier tipo, así como la introducción de plantas exóticas, a excepción de la siembra de hierbas y arbustos ornamentales en jardines.
5. La experimentación y manipulación de los recursos naturales renovables con fines de aprovechamiento comercial.
6. Cualquier tipo de establecimiento comercial, con las excepciones que se establezcan en este Decreto
7. La instalación de vallas y cualquier tipo de anuncio publicitario, comercial o de propaganda partidista.
8. Las industrias no artesanales.
9. Los desarrollos urbanísticos y asentamientos humanos, salvo las comunidades autóctonas ya existentes.
10. La cacería deportiva y la pesca comercial.
11. El vertido directo de contaminantes de cualquier tipo a los cursos de aguas, a excepción de lo dispuesto en la Sección VI del Capítulo II de este Decreto.
12. Las talas, deforestaciones y movimientos de tierra. Sólo podrán autorizarse las requeridas para la construcción de obras públicas permisibles a condición de que se demuestre que no existe otra alternativa de localización y las instalaciones para la administración del Parque Nacional, así como las destinadas a la recreación y al turismo, indicadas en este Decreto.
13.Cualquier tipo de aprovechamiento o extracción de productos forestales o vegetales en general, con las siguientes excepciones:
a). Los destinados a la construcción de instalaciones propias del Parque Nacional.
b). Los requeridos a los fines de investigación, de acuerdo a lo que se estipule en el respectivo permiso o autorización.
c). Los necesarios para la construcción de viviendas de las comunidades tradicionales asentadas en el Parque Nacional.
14. La práctica y competencias deportivas con gran concurrencia de público y participantes y la recreación masiva.
15. Abandonar, arrojar o depositar basura y otros residuos sólidos, excepto en los recipientes o sitios previstos para ello. De no existir éstos, o encontrarse llenos, el usuario deberá trasladar sus desechos fuera del Parque Nacional.
16. El dragado en los cuerpos de agua y la alteración de los mismos.
17. La extracción y alteración de recursos y objetos arqueológicos de las distintas zonas de interés histórico-cultural, salvo cuando se trate de investigaciones arqueológicas debidamente justificadas y autorizadas y que redunden en beneficio del acervo histórico-cultural del país.
18. El porte de armas de fuego, a menos que las mismas sean portadas por personas en cumplimiento de funciones de guardería ambiental.
19. El uso de biocidas no biodegradables y el pastoreo de caprinos, en todo el área del Parque Nacional Sierra de La Culata.
20. La utilización comercial de la expresión “Parque Nacional Sierra de La Culata”, o derivaciones de la misma.
21. El uso de imágenes fotográficas, fílmicas y de video que puedan identificar la figura del Parque Nacional, así como sus hitos geográficos principales, con la venta o promoción de bebidas alcohólicas, cigarrillos y cualquier otro producto o actividad que contradiga los usos y actividades permitidas en un Parque Nacional.
22. La construcción de nuevas obras de infraestructura tales como líneas de transmisión eléctrica, de telecomunicaciones, ductos y oleoductos, carreteras o caminos carreteros, ni la prolongación de los ya existentes, sólo se autorizará el mantenimiento de estos últimos por métodos manuales, exceptuando las Zonas de Servicios y Zonas de Uso Especial con Características Histórico-Culturales.
23. El uso de botes en las lagunas.
24. Cualquier otro uso o actividad que por sus características atente contra los fines de protección y manejo del área.
CAPÍTULO III
DEL RÉGIMEN ESPECIAL PARA LA EJECUCIÓN DE ALGUNAS
ACTIVIDADES
Sección I
Del Acceso al Parque
Artículo 38. Los visitantes del Parque Nacional deberán solicitar un permiso de acceso y cancelar la tarifa correspondiente, cuyo monto determinará el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), y será dada a conocer públicamente mediante avisos ubicados en el Parque, en lugares accesibles al público.
Artículo 39. En los principales sitios de acceso al Parque Nacional se ubicarán puestos de control, a cargo de un funcionario autorizado por el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), quien expedirá los permisos de acceso que no correspondan a otras autoridades del Parque Nacional y llevará un libro de registro de los visitantes, en el cual se asentará: identificación de los visitantes, tipo de permiso otorgado y tarifa cancelada si fuera el caso, medio de transporte utilizado para el acceso, fecha y hora de entrada y de salida, itinerario previsto, motivo y objeto de la visita y cualquier otra información que sea pertinente para garantizar la vigilancia y control efectivos en beneficio de la seguridad, tanto del visitante como del Parque Nacional.
Parágrafo Único: Estos permisos podrán igualmente ser expedidos en la Superintendencia del Parque Nacional Sierra de La Culata, quedando el visitante en la obligación de reportarse a los puestos de control para ser registrado en el libro
correspondiente.
Artículo 40. El acceso de vehículos cuando se trate de áreas restringidas a la libre circulación y según sea su uso, se sujetará a las siguientes regulaciones:
1. Vehículos Particulares: Su conductor deberá inscribirse en los libros que llevarán los funcionarios del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), ubicados en los sitios de acceso, dejando constancia de los datos que le sean requeridos y obtener la correspondiente autorización.
2. Vehículos destinados al transporte de turistas: Para poder operar, sus propietarios deberán suscribir con el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), un contrato para la prestación del servicio y estar debidamente identificados.
3. Vehículos de los ocupantes legales: Los residentes de las cuencas altas de los ríos Las González, Chama, Momboy, Pocó, Chirurí y Torondoy, así como aquellos poseedores de derechos o propiedades legalmente demostradas y que realicen algún tipo de actividad permitida en los sectores mencionados, deberán efectuar el respectivo registro de sus vehículos ante la Superintendencia del Parque Nacional, donde se le dotará de un distintivo especial para el vehículo otorgado por el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
4. Vehículos propiedad del Instituto Nacional de Parques: Sólo podrán circular en cumplimiento de funciones oficiales de protección, manejo y vigilancia, y deberán estar dotados de la correspondiente identificación.
Sección II
De la Circulación Dentro del Parque
Artículo 41. La circulación vehicular, a excepción de las carreteras nacionales, estará sujeta a la obtención del correspondiente permiso otorgado por la Superintendencia del Parque Nacional u otro funcionario autorizado y deberá cumplir con todas las disposiciones contenidas en este Decreto.
Artículo 42. Queda prohibido hacer recorridos en motocicleta por los caminos de recuas o peatonales del Parque Nacional, así como por el camino carretero que comunica a las cuencas altas de los ríos Chama (Sector Mifafi) y Torondoy (Páramo Los Romero, Palo Hueco), y por el camino carretero que conduce a la cuenca alta del río Las González desde el sector denominado Piedras Blancas.
Artículo 43. La circulación peatonal de todos los usuarios del Parque Nacional, estará sujeta a la previa obtención del respectivo permiso otorgado por la Superintendencia del Parque Nacional o funcionarios autorizados para ello y al cumplimiento de las siguientes normas:
1. Respetar el derecho a la privacidad de los demás visitantes y la de los pobladores del Parque Nacional.
2. Mantenerse dentro de los senderos establecidos.
3. Acampar sólo en los sitios señalados para tal fin.
4. Respetar la señalización.
5. Usar en todo momento las instalaciones y servicios que el Parque Nacional brinde, de manera tal que no ocasionen daños o perjuicios a los mismos.
6. Acatar en todo momento las recomendaciones de las autoridades del Parque Nacional.
7. Sacar del Parque Nacional todos los desechos sólidos que resulten de sus actividades.
8. No perturbar la fauna, causar daños a la vegetación, ni maltratar, pintar o marcar los elementos naturales del Parque Nacional ni las infraestructuras de servicio.
Artículo 44. La circulación de bestias estará sujeta, además de todo lo señalado en el artículo anterior, a las siguientes normas:
1. Se practicará sólo en los tradicionales caminos de herradura.
2. Cuando se preste como servicio público a turistas y excursionistas, estará sujeto al régimen de contratación que determine el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), con las especificaciones que en cada caso se establezcan.
3. Cada grupo de cuatro (4) bestias de monta o carga debe ir acompañado de un (1) arriero o guía.
4. Debe guardarse una distancia prudencial entre cada grupo de bestias, a fin de impedir una excesiva concentración en los sitios de observación.
Artículo 45. Los caminos que atraviesan la Zona de Protección Integral serán utilizados única y exclusivamente como vías de tránsito por ella; éstos son: La Hechicera-Páramo de Los Conejos-El Charal; La Hechicera-Páramo de Los Conejos-La Azulita; Manzano Alto-Cañada de Las González; La Pedregosa-Cañada de Las González; Alto de Tucaní-Llano Rucio-Santa Apolonia y Monterrey-Cabaña de Los Curas.
Artículo 46. La circulación aérea dentro del Parque Nacional, hasta un techo de quinientos (500) metros sobre el nivel de la superficie, sólo será autorizado para aeronaves involucradas en labores de guardería ambiental, seguimiento ambiental, investigación científica y labores de búsqueda y salvamento. Para todos los demás casos, el vuelo de aeronaves sobre el Parque Nacional habrá de sujetarse a lo dispuesto en el Reglamento de la Ley de Aeronáutica Civil, en lo referente a vuelos sobre áreas pobladas o restringidas.
Artículo 47. El aterrizaje de aeronaves, a excepción de emergencias comprobables, sólo podrá realizarse previa autorización del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) y con fines de investigación científica, vigilancia y guardería ambiental, búsqueda y salvamento.
Sección III
De Las Actividades Recreacionales y Turísticas
Artículo 48. Las actividades de recreación y turismo que pueden ser realizadas dentro del Parque Nacional, con sujeción a la zonificación establecida, son aquellas que abarcan desde las puramente contemplativas hasta las que implican el esfuerzo físico individual y el uso de medios y equipos para deporte y esparcimiento, tales como: caminatas, uso de áreas para merendar y acampar, deportes de montaña (Andinismo y excursionismo), turismo naturalista, observación de aves, pesca deportiva y otros que determine el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
Parágrafo Primero: Las condiciones para la ejecución de las actividades señaladas en el presente artículo, se estipularán en la correspondiente autorización o permiso, según el caso, que expida el Instituto Nacional de Parques.
Parágrafo Segundo: El Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), podrá autorizar competencias deportivas (Clásicos de pesca de truchas, caminatas de montaña), siempre que sean compatibles con los fines del Parque Nacional. La autorización respectiva contendrá las normas a las que habrán de sujetarse dichas competencias, así como también determinará los sitios que puedan ser utilizados para tal fin.
Parágrafo Tercero: Se prohíbe el uso de botes en las lagunas del Parque Nacional.
Artículo 49. Las actividades de pesca de trucha y de montañismo se desarrollarán con sujeción a los lineamientos siguientes:
1. Pesca de truchas en ríos y lagunas del Parque Nacional:
a. Los sitos de pesca serán autorizados por la Superintendencia del Parque Nacional y aparecerán en el reverso del permiso expedido.
b. Los pescadores deberán contar con la autorización del Ministerio de Agricultura y Cría y acatar las normas que impone este Ministerio, en cuanto a temporada de pesca, horario, técnicas, tamaño y cantidad de los ejemplares, así como todas aquellas que fije la Superintendencia del Parque Nacional.
c. El producto de la pesca no podrá ser comercializado en ningún caso.
d. Queda prohibido la siembra de truchas en los cuerpos de agua ubicados en la Zona de Protección Integral, restringiéndose a aquellos donde hubiera existido a la fecha de la declaratoria del Parque.
2. Actividades de excursionismo, campismo y andinismo:
a. El número de personas máximo y mínimo, por grupo, será determinado por la Superintendencia del Parque Nacional, dependiendo del sitio a visitar y de los estudios de capacidad de carga que se realicen.
b. Los menores de edad deberán presentar autorización por escrito de su representante legal, acompañada de fotocopia de la Cédula del mismo y sólo podrán practicar el excursionismo o andinismo como acompañantes de grupos liderizados por mayores de edad.
c. Los escaladores deberán estar provistos de cuerda y casco, independientemente de los demás implementos necesarios para la actividad.
d. Los campamentos deben ubicarse única y exclusivamente en los sitios señalados para tal fin, exceptuando los casos de emergencia.
e. El uso de bicicletas estará restringido exclusivamente a los caminos carreteros.
Artículo 50. La ordenación, desarrollo y administración de las áreas recreativas y turísticas se realizará dentro de los siguientes lineamientos:
a. Planificación del aprovechamiento a través de un esquema puntual de ordenación físico- espacial.
b. Dotación de los servicios necesarios.
c. Determinación de la capacidad de carga y control del número máximo de personas que puedan concurrir simultáneamente.
Artículo 51. A los efectos de este Decreto, se entiende por campamento turístico el acondicionamiento de terrenos para la instalación de carpas o tiendas de campaña, de acuerdo a las normas que se establezcan en la aprobación del proyecto y en la autorización correspondiente.
Artículo 52. Los operadores turísticos y guías independientes que pretendan operar dentro del Parque Nacional, deberán solicitar autorización ante la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), y sujetarse a lo establecido en el Capítulo V de este Decreto, relativo a autorizaciones o concesiones, e inscribirse en el Registro Nacional de Operadores Turísticos, en la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
Parágrafo Único: La inscripción en el Registro al que se refiere este artículo no exonera a los operadores y a los guías independientes de cumplir con cualquier otro registro que exijan los organismos competentes en la materia.
Artículo 53. Los guías turísticos independientes o pertenecientes a operadoras turísticas, a fin de obtener el certificado que los acredite para ejercer actividades dentro del Parque Nacional, deberán contar con un entrenamiento que será prestado directamente por el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), o bajo su supervisión, por instituciones especializadas y debidamente registradas en el organismo rector de la materia.
Parágrafo Único: La aprobación del entrenamiento a que se refiere este artículo, no les exonera de cualquier otro requisito exigido por otro organismo oficial para la realización de actividades turísticas.
Sección IV
De La Investigación
Artículo 54. Las expediciones, exploraciones y demás actividades de investigación científica en el Parque Nacional, estarán sujetas a las regularidades y limitaciones que para cada caso establezca el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), en autorización expedida para tal fin.
Artículo 55. Toda actividad de investigación científica a ser realizada por investigadores extranjeros no asociados a instituciones nacionales o al Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), deberá tener la conformidad previa del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICIT).
Parágrafo Único: El Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), suministrará a los interesados el instructivo interno contentivo de las normas que regirán los programas de investigación.
Artículo 56. Los investigadores permisados están en la obligación de enviar al Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), copia de los resultados parciales y finales de todos los trabajos publicados o inéditos, preferiblemente en idioma español, referidos a la investigación realizada en el Parque Nacional.
Parágrafo Único: Los investigadores extranjeros, previo a su salida del país, entregarán al Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), un reporte preliminar de sus actividades y de los resultados obtenidos.
Artículo 57. Las muestras botánicas y zoológicas deberán ser depositadas en las colecciones oficiales o institucionales designadas a tal fin en la autorización emitida por el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
Artículo 58. No se podrán realizar investigaciones que impliquen la colección de especies de fauna en situación de amenaza, vulnerabilidad o extinción.
Artículo 59. El Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), podrá solicitar al investigador el entrenamiento de alguno de sus funcionarios en las técnicas de investigación que está utilizando, a objeto de adiestrarlo en la realización de trabajos similares o de diseñar trabajos de seguimiento ambiental. Igualmente, el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), en los casos que considere pertinentes, designará personal técnico para acompañar a los investigadores en las actividades de campo.
Artículo 60. En las zonas de alta afluencia de visitantes, los investigadores y las áreas de investigación deberán estar debidamente identificados.
Artículo 61. Los temas de investigación que se consideran prioritarios para el Parque Nacional Sierra de La Culata son:
1. Caracterización y cartografiado, a escalas con la mayor resolución posible de:
a. Parámetros físico-geográficos básicos, tales como: geología, geomorfología, hidrología y clima.
b. Cobertura, asociaciones, formaciones y comunidades vegetales y su funcionamiento.
c. Uso de la tierra y sistemas de producción.
d. Áreas y sitios arqueológicos.
2. Descripción del funcionamiento y seguimiento de los procesos referidos a:
a. Sistemas ecológicos naturales.
b. Sistemas de producción de los pobladores ubicados en el Parque Nacional y en su área de influencia.
c. Impacto ambiental de las actividades de los usuarios en el Parque Nacional.
3. Información básica y tecnología aplicada al mejoramiento de los criterios de diseño espacial de áreas protegidas y de recuperación o restauración de recursos y comunidades degradadas.
4. Determinación y seguimiento del estado de las poblaciones de los siguientes grupos de especies:
a. Aquellas consideradas vulnerables, amenazadas y en peligro de extinción, según los criterios globalmente aceptados.
b. Aquellas consideradas fundamentales para la gestión de conservación, por ser:
b.1. Indicadoras del estado de vitalidad o conservación de los ecosistemas o comunidades.
b.2. Especies emblemáticas o representativas para la promoción de la conciencia conservacionista.
b.3. Especies endémicas, colonizan tez y migratorias.
5.
http://64.233.169.104/search?q=cache:VK-IPoY4ScoJ:ecosig.ivic.ve/parques/035/pn-pdf-poru035.pdf+caminos+de+la+azulita+al+paramo+de+los+conejos&hl=es&ct=clnk&cd=9&gl=ve
DERECHOS DE USO DE PARAMO
ANTECEDENTES
EVALUACIÓN DE LOS CAMBIOS OCURRIDOS EN LA COBERTURA/USO DE LA TIERRA DEL PARQUE NACIONAL SIERRA DE LA CULATA. MÉRIDA-VENEZUELA. PERÍODO 1988-2003. Angnes Aldana* y Joaquín Bosque Sendra ** *Universidad de los Andes, Mérida-Venezuela. angnest@hotmail.com**Universidad de Alcalá, Madrid-España. joaquin.bosque@uah.es
Aún cuando es ampliamente reconocida la importancia de los estudios dinámicos o temporales para la toma de decisiones, en Venezuela se desconoce la magnitud, configuración y distribución de los cambios espaciales operados en áreas específicas como los 43 parques nacionales creados hasta el presente, los cuales son manejados y controlados por el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) con base en los Planes de Ordenamiento, Manejo y Reglamentos de Uso (POMRU) establecidos en cada caso. En procura de la gestión y administración óptima de los parques nacionales, el estado venezolano ha reglamentado por decreto, la revisión quinquenal de los POMRU para su evaluación y reformulación (Venezuela Poder Ejecutivo, 1989). Sin embargo, a nivel nacional el proceso de revisión no se ha llevado a cabo, generándose un atraso en el cumplimiento de las pautas establecidas en la legislación (Sulbarán, 1995). Tal es el caso del área en estudio, es decir el Parque Nacional Sierra de La Culata. De acuerdo con las evaluaciones establecidas por diversos autores, con el objeto de determinar la efectividad de manejo de los parques nacionales venezolanos (Blanco y Gabaldón, 1992; FUDENA, 2001), el Parque Nacional Sierra de la Culata, es calificado como el menos afectado, con menos problemas y menores niveles de riesgo. No obstante otros autores (Escalona y Castillo, 2002; Rangel, 2001; Dugarte y Rojas, 2003) han registrado procesos de deforestación sobre sectores boscosos de la vertiente norte del parque, correspondientes con las cuencas de los ríos: Frío, Playa Grande, Tucaní y Torondoy. Por otra parte, los habitantes que han residido en el parque desde antes de su declaratoria como área protegida, han presionado a la administración del parque para reclamar los derechos de usufructo que ellos consideran ancestrales sobre las tierras que ocupan (Reyesy López, 1992). A esto se suma la ocupación ilegal de nuevos colonos compuestos por inmigrantes colombianos y venezolanos, así como también, la presión ejercida por aquellos pobladores ubicados en las inmediaciones externas a la poligonal del parque, quienes al no tener regulaciones estrictas sobre el uso de la tierra, tienden a agotar por sobre explotación los recursos disponibles, procediendo luego a demandar los recursos del parque (Sulbarán,1995). Ante el escenario precedente, se inició una investigación para establecer el estado de la realidad del Parque Nacional Sierra de la Culata (período 1988-2003), mediante el uso de los Sistemas de Información Geográfica Idrisi y ArcView, con el fin de aportar datos para la reformulación del Plan de Ordenación, Manejo y Reglamento de Uso de esta área protegida y para la toma de decisiones en procura del mantenimiento y protección de la diversidad biológica.
http://64.233.169.104/search?q=cache:q2ybQmDvgDMJ:www.geogra.uah.es
I. PERIODO PREHISPANICO, HISPANICO Y COLONIAL
La Cultura Andina durante el Período Prehispánico, se sustentó en los principios de la Cultura Timoto Cuica. Las comunidades aborígenes guardan gran respeto por sus vínculos sanguíneos y a través de ellos garantizaban su reproducción y su cultura.
Concebían formas plurales de amor y paternidad, la organización familiar era de carácter matrilineal.
La cerámica fue una actividad generalizada en Los Andes, cada región presentaba su especificidad en cuanto a la técnica, calidad y motivación.
Los arqueólogos han establecido que la cultura de Los Andes, se desarrolló entre los años 300 y 1500 de nuestra Era. Los complejos culturales de mayor significación para esa época, fueron los de Santa Ana, localizado en las cuevas cercanas a Miquinbú, La Ermita, Miranday, Carache y el Complejo Betijoque en el Estado Trujillo y Mucuchíes y Mocao Alto en Mérida.
La propiedad y la producción tenían carácter comunitario dentro de una organización social, carente de antagonismos internos y divisiones clasistas. En parte del tiempo libre, ciertos miembros de la comunidad indígena podían dedicarse de manera permanente a la interpretación de los fenómenos de la naturaleza o a la hechicería.
La educación aborigen estaba diseñada para la vida y por medio de la vida. Era igual para todos sus miembros y la recibían directamente de la comunidad durante las relaciones cotidianas. Durante los dos primeros años, los niños colgaban de la espalda de su madre natural y así tenían la oportunidad de ver, oír y observar todo lo que ocurría a su alrededor. Cuando comenzaban a caminar, acompañaban a los adultos en los trabajos agrícolas, ritos y demás actividades sociales. En consecuencia, se educaba participando y crecían con todas las cualidades y defectos de la comunidad.
Mas adelante, la educación aborigen Timoto Cuica se institucionalizó cuando algunos miembros de la comunidad, empezaron a diferenciarse, al requerirse una preparación especial para practicar la hechicería y para explicar las fuerzas y fenómenos de la naturaleza (sequías, eclipses, salud, alimentación, presagios, ritos, etc.).
La concepción del mundo y la percepción de su cultura, se correspondía con el nivel de desarrollo social que habían logrado. El pensamiento mágico de aquellas comunidades, eran rasgos propios de una cultura que practicaba la agricultura estable o sedentaria en la región.
El culto a Chía (la luna), fue desplazado por el culto a Chés o Zué (el Sol). La interpretación del ciclo solar les permitió a los Timoto Cuicas, descubrir las estaciones climáticas, los períodos de lluvia, de frío, de sequía, etc. La agricultura andina, estuvo vinculada estrechamente al desplazamiento del Sol. Los Timoto Cuicas, como pueblo agricultor, se consideraban hijos del Sol.
La expresión de los sentimientos y las creencias de los Timoto Cuicas, eran su música, sus cantos y sus danzas. Sus cantos eran monótonos y tristes y estaban dedicados a las siembras y cosechas, actividades curativas y acciones de guerra o de trabajo. El conjunto musical estaba formado por flautas de cañas, chiríneas, tambores redondos y maracas.
La Conquista, provocó un salto violento y progresivo en la evolución social y cultural de la Cordillera Andina. El español introdujo en Los Andes un definido concepto de propiedad individual y nuevas relaciones de explotación humana y agrícola.
Durante el lapso de la Conquista, Colonia e Independencia, Los Andes Venezolanos, recibieron corrientes hispanizantes que tenían su centro cultural en Santa Fe de Bogotá.
Desde el punto de vista lingüístico, los 138 grupos indígenas, descritos por Tulio Febres Cordero en la Región Andina que iba desde Táchira, Mérida hasta Trujillo, incluyendo Barinas y Apure, constituían cada un de ellos una nación diferenciada con territorios y dialectos propios. En consecuencia, según historiadores y sociólogos, los andes venezolanos constituían en tiempos prehispánicos un verdadero nudo de gran riqueza cultural.
En la cultura hispánica, durante la Conquista y la Colonización, en los andes venezolanos, se estableció el idioma castellano, sin embargo la formación dialectal fue distinta porque fueron las corrientes migratorias las que conquistaron la región.
Durante el proceso de colonización la administración de los pueblos indígenas, estaba regida por cabildos integrados por caciques y mandones. La explotación de las tierras continuaba siendo colectiva, pero el carácter comunitario de la producción como rasgo cultural fue eliminado. Las extensas comarcas cordilleranas, especialmente sus valles y mesetas, fueron objeto de repartimientos y a un conjunto de tributos.
Las primeras viviendas de los pobladores españoles, fueron muy semejantes a la de los TimotoCuicas en cuanto a los materiales de construcción. A partir de 1579, los más prominentes españoles de la región, hicieron desaparecer los techos de paja y los pisos de tierra, sustituyéndolos por tejas y ladrillos respectivamente y es así como surgen las famosas “Casas Coloniales“, que en la actualidad, constituyen verdaderas reliquias arquitectónicas de la cultura andina.
Con el establecimiento y desarrollo de las fincas rurales durante la Colonia, los cultivos se diversificaron mediante la combinación de agricultura Timoto Cuica y Europea. Así mismo, la sociedad colonial, fundamentada en el sistema de propiedad privada, estructuró un sistema comercial local y de exportaciones.
La presión ejercida sobre los indígenas para imponerle un nuevo régimen social, económico y religioso, provocó reacciones que culminaron posteriormente en actos de rebelión. No obstante, los Timoto Cuicas, en la soledad de los campos y a escondidas de los españoles, continuaban practicando sus ritos y creencias.
Las poblaciones andinas, en cuanto a la ideología y cultura colonial, orientaron todas sus manifestaciones culturales de carácter espiritual y artístico hacia el ámbito religioso. En cuanto al proceso de aprendizaje la sociedad andina lo realizaba a través del hogar y especialmente de la madre, se trataba de una educación espontánea.
II. PERIODO INDEPENDENCIA, REPUBLICA Y REVOLUCION RESTAURADORA
En los diversos períodos de la Independencia, se marcó la huella Ambiental Bolivariana. El conocimiento vivencial de la geografía latinoamericana, le permitió a Bolívar palpar y tener conciencia de la necesaria armonía que debía existir entre el hombre y la naturaleza, así como de la conservación de los recursos naturales. En tal sentido, entre 1825 y 1829, el Libertador formuló seis decretos conservacionistas y de política ambiental. De esta manera se sembró en el país un espíritu proteccionista de la naturaleza, impulsando a Venezuela como pionera en materia ambiental, e irradiando al resto de los países bolivarianos una visión integral de la Independencia.
El pensamiento conservacionista de Bolívar y sus decretos ambientales, fueron creando una cultura ecológica muy arraigada que permaneció durante la sociedad republicana y se mantiene vigente en la actualidad. Esta herencia cultural, constituyó la base de un Ordenamiento Jurídico Nacional, dirigido en los primeros momentos de la Independencia a la regulación de los bosques nacionales como patrimonio de la sociedad venezolana.
En el período que va desde la Independencia hasta la Revolución Restauradora, la composición y desarrollo de la cultura andina, giro en torno a dos eventos de gran trascendencia: la fiebre de la Caficultura, las guerras civiles y hechos políticos, que concluyeron en la conformación de la República de Venezuela. En consecuencia, puede
afirmarse que en estos períodos, dos tipos de cultura se consolidaron en la Cordillera: una cultura agrícola y una cultura política.
La consolidación de la cultura agrícola, fue el producto de una cultura agraria que venía desarrollándose desde los períodos Pre-hispánico, Hispánico y Colonial. La relación de esta cultura con la valoración social de la naturaleza fue muy estrecha y vivencial. La riqueza socio-económica de Los Andes, dependía exclusivamente de la producción agrícola y fundamentalmente del café, su tráfico y su comercio.
Por su parte, la cultura política iniciada, desarrollada y consolidada durante ésta época, fue muy positiva para el desarrollo intelectual, literario, artístico, etc, pero muy negativa en cuanto a la conservación y uso de la naturaleza.
Fue sólo durante la segunda mitad de la Revolución Restauradora, cuando comienza a reconstruirse la cultura agraria de Los Andes. Sin embargo, a partir de 1971, la región de Los Andes comienza a sentir la influencia de la nueva cultura petrolera y en consecuencia, la agricultura de Los Andes comienza a declinar, debido a la pérdida de jornaleros atraídos por las áreas petroleras y centros industriales de las principales ciudades del país. Las haciendas cafetaleras se fragmentaron físicamente y su explotación se diversificó en arrendamientos y medianeros, creándose un desmejoramiento progresivo de la producción agrícola en general.
Entre 1920 y 1936, debido a la consolidación de la economía minero exportadora, se da un desarraigo de la población rural andina y una alteración de los rasgos esenciales de la cultura agrícola tradicional.
III. ETAPA RECIENTE (1936 1999)
Es innegable que la calidad de la composición cultural desarrollada por la sociedad andina (durante el período 1936 œ 1999), ha propiciado la consolidación de una cultura ecológica satisfactoria, que a su vez ha inducido un grado de valoración social de la biodiversidad muy alto en comparación con otras sociedades regionales del país.
El valor social y cultural de la biodiversidad andina se fundamenta en primer lugar, en las características biofísicas excepcionales y particulares de la cordillera y en segundo lugar, en una relación directamente proporcional al valor que otorgan los diferentes estratos sociales, de acuerdo a las preferencias, intereses y función de utilidad que la biodiversidad satisface, directa o indirectamente.
La notable diversidad físico, natural y la especial biodiversidad existente en la región andina, dan origen igualmente a una diversidad de valores sociales y culturales del ambiente integral de la región. En tal sentido y en virtud de que un gran porcentaje del territorio de la región de los andes, está protegido jurídicamente por un sistema de áreas naturales bajo régimen de administración especial, el valor social de la biodiversidad andina debe responder, en esencia, a los siguientes objetivos socio - ambientales:
a. Conservación de la naturaleza y habitats relevantes y/o frágiles.
b. Oportunidades para la investigación científica.
c. Protección a zonas silvestres de relevancia biogeográficas.
d. Material genético para su uso en medicinas y para el mejoramiento de cultivos y animales domésticos.
e. Producción de agua potable, aire limpio y otros requerimientos vitales para la vida.
f. Perpetuación de los valores escénicos.
g. Mantenimiento de servicios ambientales.
h. Conservación de cuencas hidrográficas.
i. Conservación y perpetuación de lugares y objetos del patrimonio cultural andino.
j. Espacios singulares para el desarrollo de programas de educación ambiental y el fomento de la recreación y el turismo.
k. Sustentabilidad de recursos derivados de ecosistema naturales, manteniendo los atributos culturales y tradicionales de la región.
l. Contribución a la economía local y nacional especialmente a través del turismo.
La región de Los Andes posee las condiciones, recursos, potencialidades y logros, que exige un desarrollo sustentable dentro de un esquema de competitividad a largo plazo.
Esta competitividad, desde el punto de vista regional, debe entenderse en un sentido más amplio, que el meramente económico y enmarcado en un proceso continuo de búsqueda y desarrollo de las capacidades de crecimiento económico y desarrollo sociocultural.
La competitividad de los sectores económicos de la región, es indefectiblemente dependiente del factor ambiental. Particularmente, la sustentabilidad del sector agrícola y turístico solo será posible con la protección y desarrollo ambiental de la región.
La finalidad básica del estudio consistió en organizar y sistematizar las propuestas y estrategias que conduzcan a largo plazo, a un cambio de la economía tradicional del estado Mérida, en una economía sustentada en sectores competitivos y en función de sus potencialidades ecológicas.
El proyecto señalado busca incorporar, articular y armonizar el crecimiento material, el desarrollo social y la preservación del medio ambiente (desarrollo sustentable).
El éxito del plan estratégico Mérida 2020, extensivo a los otros estados de la Región, requiere necesariamente del desarrollo de un plan de conservación de la biodiversidad andina. Mantener la resistencia ecológica de la ecorregión, para que pueda responder a los impactos derivados del desarrollo socioeconómico, debe pasar por la conservación de la biodiversidad representativa, mediante el sostenimiento indefinido de los procesos ecológicos vitales y el mantenimiento de las poblaciones de especies de la cordillera andina venezolana.
En consecuencia, la Región de Los Andes requiere de la formulación y materialización de un Plan Rector Estratégico de Desarrollo Integral a largo plazo. Dicho plan debe fundamentarse en el reordenamiento de su territorio y en una política ambiental regional, que atienda en primer lugar los límites que impone la sustentabilidad ecológica regional y en segundo lugar que esté integrada a los procesos sociales, económicos y políticos del desarrollo regional.
Uno de los objetivos fundamentales del Plan Estratégico, debe ser la materialización de los valores sociales de la biodiversidad andina, a través de las siguientes estrategias ambientales y socioeconómicas:
Consolidación dentro del esquema de sustentabilidad ecológica, del páramo venezolano como elemento vital en la Estrategia Agroalimentaria Regional y Nacional.
Conservación de las características tradicionales de los centros poblados de la región en armonía con el paisaje y con las características socioculturales autóctonas.
Compatibilización de las relaciones funcionales entre la agricultura andina y el turismo.
Conservación de cuencas hidrográficas y desarrollo de empresas de gestión del recurso agua.
Valorización ambiental, social y económica, del sistema regional del Área Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAES), como base de preservación de la biodiversidad, la agricultura andina y el turismo.
Conservación, fomento y desarrollo del poblamiento y la agroeconomía de los valles altos andinos, en función de la producción agroalimentaria, agricultura orgánica, cultura autóctona y desarrollo del ecoturismo.
Fortalecimiento de las áreas cafetaleras de la región, dentro de un esquema de sustentabilidad ecológica.
Consolidación del sector cultural, científico y tecnológico de Los Andes, orientado a dar respuesta a los retos de sustentabilidad ecológica, calidad de vida, seguridad agroalimentaria, ordenación urbanística, solidaridad social y transformación competitiva de la economía regional.
El éxito de un Plan de Conservación de la Biodiversidad Regional, depende del respaldo institucional de una Política Ambiental especifica para la región de Los Andes, que sea el producto de la suma de políticas ambientales estadales, diseñadas y formuladas con base en las realidades socioeconómicas, que surgen de dinámicos procesos de ocupación poblacional y del uso del territorio andino y de sus recursos naturales.
La materialización de estas políticas ambientales estadales y regionales, depende de una gestión ambiental moderna, que rescate la autoridad de la base institucional y legal, capaz de enfrentar intereses económicos y políticos subalternos que han venido causando la pérdida de la biodiversidad andina. Así mismo, el proceso de gestión, debe garantizar la incorporación y participación efectiva de la sociedad civil andina en las decisiones y acciones ambientales, como condición fundamental de respeto para el aprovechamiento, conservación y fomento de la biodiversidad y sus valores sociales y culturales.
http://64.233.169.104/search?q=cache:7t2HProLxEUJ:hoeger.com.ve/ama/pdf/sesion-biodiversidad-03.pdf+los+caminos+del+paramo+meride%C3%B1o&hl=es&ct=clnk&cd=156&gl=ve
El concepto de innovación social designa nuevas formas organizacionales y prácticas sociales que contribuyen al mejoramiento de una situación o dan una respuesta inédita a una necesidad colectiva. Este concepto suscita un interés creciente, así como el de capital social, con él que guarda relación. Pues un aspecto importante de la innovación social reside en la generación de relaciones de cooperación entre diversos actores, a diferencia del enfoque tradicional, que hacía de la inversión (privada y pública), y de la planificación estatal los elementos fundamentales del desarrollo de un territorio. En el concepto de innovación social está presente la alianza entre diversos actores a nivel local, existiendo, de este modo, un vínculo entre innovación social y desarrollo local. En el concepto de desarrollo local, el territorio ya no es visto como un simple espacio físico, receptor de inversiones de capital, sino como un lugar de vida de una comunidad, y una construcción social, resultado de las acciones y representaciones de los actores locales. Estos constituyen “recursos institucionales” para el desarrollo, por su capacidad de tomar iniciativas, de construir organizaciones y redes, y de contribuir a la capacitación y al empoderamiento de la población. Se ha puesto en evidencia que la eficacia de las acciones económicas muchas veces es condicionada por las relaciones de proximidad y de pertenencia al espacio local, y por el capital social. Desde finales de la década 1980, se ha difundido un nuevo enfoque del desarrollo, que ya no se confunde con un simple crecimiento económico, sino que integra dimensiones sociales, (bienestar e igualdad social), ambientales (calidad ambiental y sostenibilidad), políticas (democracia, participación) y culturales (defensa de la identidad y del patrimonio), dimensiones fundamentales en la definición del concepto de desarrollo sustentable (Mendez, 2002).
El objetivo de este artículo es ilustrar los conceptos de innovación social y desarrollo local mediante el análisis de un caso: el del Municipio Rangel del estado Mérida, donde se ha iniciado una dinámica de desarrollo local a partir de una red de organizaciones sociales. En una primera parte se resumen las diferentes problemáticas presentes en el proceso de modernización de este territorio. Luego se presentan los actores locales y las iniciativas que han implementado en la búsqueda de bienestar colectivo. En una tercera parte se formula un marco de análisis de los procesos existentes en el municipio Rangel, a partir de los conceptos de innovación social y desarrollo local. El trabajo constituye una primera aproximación, que forma parte de un proyecto de investigación en curso.
1. Una problemática múltiple: agrícola, económica, social, ambiental
El municipio Rangel del estado Mérida, como otros ubicados en los valles altos andinos, se ha incorporado de manera rápida a una agricultura comercial de altos rendimientos. En respuesta a una demanda urbana que crecía en forma acelerada a partir de la década 1960, se produjo una disminución drástica de la agricultura de subsistencia, el abandono del policultivo y la difusión de una agricultura comercial, convirtiéndose en uno de los espacios de mayor modernización agraria en la producción de papas y hortalizas (Wettstein, 1996). Nuevas variedades de papa, importadas de países como Canadá y Holanda, sustituyen las variedades tradicionales de la papa andina
1 el trigo y los demás rubros de subsistencia como la arveja. También se empiezan a producir hortalizas antes desconocidas en la región y ajenas a los hábitos alimentarios locales. Estos cultivos nuevos exigían la adopción de nuevas tecnologías,
introducidas por inmigrantes europeos y que se difundieron rápidamente entre los agricultores locales. El Estado creó organismos de investigación y asistencia técnica para apoyar este desarrollo, en particular la Estación Experimental de Mucuchies para la papa, fundada a inicios de la década 1960. Con la bonanza petrolera de los años setenta, el Estado también construyó vías de comunicación e instalaciones de riego por aspersión, factores que dieron un gran impulso al proceso de modernización de la producción agrícola en la región.
Paralela a la intensificación de la agricultura, se produjo una expansión de la superficie bajo explotación, hasta utilizar todo el espacio disponible. La frontera agrícola se extendió hacia zonas de mayor altura, más frágiles y menos productivas. Se fueron eliminando los bosques y los períodos de descanso de la tierra, con importantes efectos ambientales:
debilitamiento de los suelos, desestructuración de los procesos regenerativos de la fertilidad de los suelos y de la recuperación de los ecosistemas (Romero, 2003). La difusion del uso de insumos agroquimicos sin conocimientos de las condiciones agroecologicas y sin una asistencia técnica adecuada llevó a un consumo excesivo de insumos químicos de todo tipo (Velasquez, 2001), fomentado por una política de subsidios del Estado a estos productos. Las plagas y enfermedades, en una agricultura monovarietal, se reciclan y se hacen residuales. Se produce una intoxicación de agrosistemas y personas. La agricultura “transhumante”, según la expresión de un productor local para designar el arrendamiento de tierras por parte de agricultores venidos de otras regiones, y en particular de Colombia, para producir los rubros de mayor demanda y mayores precios, ha contribuido de manera importante a la degradación ambiental. Este sistema intensivo estaría en el umbral del colapso, de no tomarse medidas urgentes (Romero, 2003).
Desde el punto de vista social, el auge de la agricultura comercial ha enriquecido a varios agricultores, pero no ha llevado a un incremento significativo en los ingresos en la mayoría de los habitantes, ni a una mejoría de la calidad de vida en estas comunidades. Se han mantenido altas tasas de pobreza, analfabetismo y malnutrición, y “la salud de los habitantes se ha deteriorado como consecuencia de la contaminación del agua, del suelo y de la atmósfera debido al uso indiscriminado de productos altamente tóxicos” (Llambi y Arias, 1997, p. 26).
2. Una dinámica asociativa local
Varios procesos organizativos se han venido desarrollando en el municipio desde la década 1970. A través de diversos tipos de organizaciones (cooperativas, comités de riego, asociaciones civiles comunitarias, ONGs u organizaciones de desarrollo social), se han incrementado las capacidades de los habitantes para formular propuestas de desarrollo que combinan objetivos económicos, sociales y ambientales. Las organizaciones pertenecen a diferentes generaciones, y contextos de emergencia. En la década de los sesenta, se desarrolló un proceso de promoción de las cooperativas, en esta región como en otras zonas del país.
En los años setenta y principios de los ochenta se forman los centros de educación popular y los comités de riego. Luego, a partir de los años noventa, emerge la problemática ambiental que imprime un nuevo dinamismo a la vida asociativa del municipio, y surgen varias organizaciones que combinan objetivos económicos, sociales y ambientales.
2.1. Cooperativas, comités de riego y centros de educación popular
En la década de los sesenta, actividades de promoción realizadas por sacerdotes católicos llevaron a la formación de tres cooperativas de agricultores en la región de los valles altos de los Andes
La comercialización de la producción de sus socios agricultores, que había sido el objetivo principal de estas cooperativas, no ha sido sustentable en el tiempo, y sólo se ha conservado como actividad la venta de insumos agrícolas. El fracaso de la comercialización está ligado a varios factores: bajo nivel educativo y de cultura empresarial en los socios y directivos, ausencia de organismos de asesoría a las empresas cooperativas. Otro factor ha sido la creación por el gobierno nacional del programa de Centros de Acopio, a finales de la década 1970, a través del cual el Estado financiaba la infraestructura para el acopio de hortalizas, y compraba las cosechas a precios fijados por la Corporación de Mercadeo Agrícola. Esta política, que se ejecutó utilizando a las cooperativas existentes (sus terrenos e instalaciones, su personal y membresía), generó una situación de dependencia de las cooperativas frente al Estado, y cuando la experiencia de la Corporación Venezolana de Mercadeo y el Programa de Centros de Acopio fracasaron, a principios de la década 1980, por prácticas de corrupción y mala administración, las cooperativas de productores agrícolas no pudieron reorganizar la actividad comercializadora.
Hoy la Cooperativa La Parameña, en Mucuchies, con 296 socios – tiene como actividades la venta de insumos agrícolas y el ahorro y crédito.
Los Comités de Riego
En la década de los setenta, el sector público (Corpoandes y el Ministerio de Agricultura y Cría-MAC) construyó sistemas de riego por aspersión en los valles altos de los Andes; estas infraestructuras contribuyeron de manera importante a la intensificación de la agricultura en la región, al permitir la producción continua durante todo el ano; se incrementaron los rendimientos agrícolas y se frenó el éxodo de la población de estas regiones hacia las ciudades. http://64.233.169.104/search?q=cache:NpDNs_6o5a4J:www.yorku.ca/hdrnet/images/uploaded/RICHER_05.pdf+las+abrae+en+la+sierra+de+la+culata+merida&hl=es&ct=clnk&cd=16&gl=ve
LAGUNAS Y COMUNIDADES RURALES DE LOS ALTOS ANDES VENEZOLANOS - ESTADO MÉRIDA
Prof. Manuel Briceño
Comité Nacional Proyecto PADS
RESUMEN
Las lagunas ubicadas en los pisos andino y altiandino de los Andes Centrales de Venezuela, específicamente en el Estado Mérida, se encuentran enclavadas en paisajes formados en la Zona Periglacial del Pleistoceno Superior. Estas lagunas sirven de fuente de alimentación y de nacimiento de muchos de los principales ríos andinos, conjuntamente con las depresiones turbo pantanosas que existen también en los altos páramos, las cuales son el producto de la colmatación y secamiento de lagunas glaciales precedentes. Los cambios agrícolas en las zonas altas de los Andes venezolanos, revelan una posibilidad cierta de reconversión para los sectores tradicionales del campesinado tradicional, hacia nuevas formas de utilización de los recursos disponibles y otras racionalidades productivas. No obstante, el avance de la agricultura y de la ganadería hacia las zonas más altas de los Andes venezolanos, pone en peligro sistemas ecológicos naturales de alto valor, como el de los Páramos Andinos y la Selva Nublada; pero, además, los cambios tecnológicos han redundado en altos índices de contaminación del agua y de los suelos.
Los impactos socio ambientales derivados de la ampliación de la frontera agrícola, las innovaciones tecnológicas y la implantación de nuevos patrones de manejo agronómico de los cultivos, exigen una evaluación más allá de su éxito socio económico. La prioridad del proyecto es el recurso agua y la selección de casos de estudio, conforme a criterios que incluyan su contribución a los cursos de agua de mayor utilidad como fuentes abastecedoras de agua para consumo humano y usos agrícolas; y el inventario de las características físico - naturales de las lagunas y sus adyacencias; así como sus características socioeconómicas y sus nexos con los centros poblados más cercanos.
ECOTURISMO
Al tiempo que comienza a desplegarse el nuevo milenio cobramos noción creciente de cuán finita, interconectada y preciosa es la naturaleza del planeta que habitamos. El turismo, de la misma forma, está convirtiéndose en una expresión cada vez más popular de esta concienciación. Gracias a los avances de los medios de transporte y de la informática, hasta los parajes más remotos de la tierra van poniéndose al alcance del viajero. El turismo es, de hecho, la industria más grande del mundo y, dentro de ella, el turismo orientado a la naturaleza es el segmento que crece con más rapidez.
Este aprecio creciente de las experiencias naturales ha determinado la configuración de una nueva ética de viajes que ahora se denomina ecoturismo. El término ha ganado popularidad en los ámbitos de la conservación y de los viajes, pero ¿qué significa, exactamente?
The Nature Conservancy se ha sumado a la Unión Mundial para la Naturaleza en la adopción de esta definición del ecoturismo:
“Viajes ambientalmente responsables a las áreas naturales, con el fin de disfrutar y apreciar la naturaleza (y cualquier elemento cultural, tanto pasado como presente), que promueva la conservación, produzca un bajo impacto de los visitantes y proporcione la activa participación socioeconómica de la población Hoy día, la mayor parte del turismo que se lleva a cabo en áreas naturales no constituye ecoturismo y, por consiguiente, no es sostenible. El ecoturismo se distingue del simple turismo de naturaleza por su énfasis en la conservación, la educación, la responsabilidad del viajero y la participación activa de la comunidad. Concretamente, el ecoturismo se caracteriza por estos rasgos:
Comportamiento del visitante que es consciente y de bajo impacto,
Sensibilidad y aprecio con respecto a las culturas locales y a la diversidad biológica.
Respaldo a los esfuerzos locales de conservación.
Beneficios sostenibles para las comunidades locales.
Participación local en la toma de decisiones.
Componentes educacionales para el viajero y para las comunidades locales.
local”. http://www.ecoturismolatino.com/
por Allan R. Rhodes Espinoza
Ecoturismo es uno de esos conceptos que han rondado por más de 20 años y que nadie ha
podido definir todavía. Simmons (1999, p. 2) menciona el reto de definir el ecoturismo como lo
describe Ziffer (1989):
El término ha eludido la definición firme porque es una noción compleja que ambiciosamente intenta describir una actividad, establecer una filosofía y esbozar un modelo de desarrollo.
Al parecer, todos los que entran en contacto con el concepto aceptan el desafío de definir lo que es el ecoturismo. Mader menciona un estudio comparativo de ecoturismo realizado en América dónde los autores encontraron que “de las 25 agencias de turismo gubernamentales que escogieron definir el “ecoturismo” 21 decidieron crear su propia definición”.
No sólo los gobiernos son los que han intentado aceptar desafío de definir el ecoturismo sido también académicos, operadores de tours, organizaciones de conservación y organismos de desarrollo. Hay varias definiciones normalmente usadas alrededor del mundo. Exploremos algunas de ellas e identifiquemos sus elementos principales. Es importante proporcionar “el arcoiris” de definiciones propuestas para el ecoturismo y no sólo una versión unilateral de lo qué es y debe ser el ecoturismo. Por otro lado, hacemos mención que la mayoría de las definiciones han sido traducidas del inglés por el autor de este artículo.
Definiciones
Empezaremos con la definición acuñada por Ceballos-Lascurain que generalmente es aceptado
como la primera persona que definió el ecoturismo. Dicha definición es también utilizada por la IUCN (La Unión Mundial para la Naturaleza):
Aquella modalidad turística ambientalmente responsable consistente en viajar o visitar áreas naturales relativamente sin disturbar con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales (paisaje, flora y fauna silvestres) de dichas áreas, así como cualquier manifestación cultural (del presente y del pasado) que puedan encontrarse ahí, a través de un proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto ambiental y cultural y propicia un involucramiento activo y socioeconómicante benéfico de las poblaciones locales (Ceballos-Lascuráin).
La Sociedad Internacional de Ecoturismo (TIES por sus siglas en inglés) define el ecoturismo como:
Un viaje responsable a áreas naturales que apoya la conservación del medio ambiente y mejora el bienestar de las comunidades locales.
Green Globe 21 ha adoptado la definición de Ecoturismo de Australia:
Turismo ecológicamente sustentable con un enfoque principal en experimentar áreas naturales que promueva la comprensión, apreciación y conservación del medio ambiente y la cultura.
Desde la publicación del libro de Martha Honey “Ecotourism and Sustainable Development” la definición de la autora se ha vuelto un estándar ampliamente utilizado (Merg 1999). La definición propuesta por Honey es:
Ecoturismo es el viaje a áreas frágiles, prístinas, y normalmente protegidas que se esfuerzan por ser de bajo impacto y (normalmente) de pequeña escala. Ayuda a educar a los viajeros; provee de fondos para conservación; directamente beneficia el desarrollo económico y el fortalecimiento político de comunidades locales; y promueve el respeto por las diversas culturas y los derechos humanos (Honey, 1999, p. 25).
Asimismo, Fennell, después de analizar 15 definiciones de ecoturismo proporciona su propia
definición:
Ecoturismo es una forma sustentable de turismo basado en recursos naturales que se enfoca principalmente en experimentar y aprender sobre la naturaleza, y qué se maneja éticamente para ser de bajo impacto, no consumista y localmente orientado (la administración, los beneficios, y la escala). Ocurre típicamente en áreas naturales, y debe contribuir a la conservación o preservación de tales áreas (Fennell, 1999, p. 43).
Fennell (1999) identificó 13 principios en las definiciones que analizó. Las variables están ordenadas por la frecuencia de repetición:
El interés en la naturaleza Contribuye a la conservación Dependencia en áreas naturales protegidas
Los beneficios a las comunidades locales / beneficios a largo plazo
Educación y estudio
Bajo impacto / no consumista
Ética y responsabilidad
Administración
Sustentable
Goce y apreciación
Cultura
Aventura
Pequeña escala
Si comparamos estos principios con los propuestos por Honey (1999):
Involucra viajes a destinos naturales
Minimiza los impactos
Promueve una conciencia ecológica
Provee beneficios financieros directos a la conservación
Provee beneficios financieros y fortalecimiento a las comunidades locales
Respeta la cultura local
Apoya los derechos humanos y los movimientos democráticos
De los puntos presentados anteriormente se perciben similitudes en los principios identificados por Fennell y Honey excepto en un punto: el de “apoyar los derechos humanos y los movimientos democráticos”. Claramente, todos estos principios son metas altas para cualquier empresa que quiera ser verdaderamente “ecoturística”. Sin embargo también pueden considerarse como una base importante para trabajar y saber lo que es y no es el ecoturismo.
La mayoría de los proyectos que se quieran denominar como ecoturismo deben esforzarse por
alcanzar a cumplir estos principios (Merg, 1999).
Por otro lado, también podemos encontrar autores que no tratan de abarcar todo lo que puede ser el ecoturismo y proponen definiciones más sencillas. Shores (1992) va al extremo y propone que:
La definición apropiada de ecoturismo es un turismo ecológicamente legítimo. Es así de sencillo.
Shores complementa su definición proponiendo un abanico que va de un “ecoturismo relativo” a un “ecoturismo absoluto.”
El efecto global o neto de la experiencia de turismo puede ser medioambientalmente legítimo--ecoturismo relativo, o cada componente y sub-componente en el tejido del turismo pueden ser medioambientalmente legítimos—ecoturismo absoluto.
Conclusión
Hemos mostrado algunas de las definiciones comúnmente utilizadas por académicos, consultores y organismos de ecoturismo alrededor del mundo. Hemos identificado las variables comunes o principios de las definiciones amplias sobre ecoturismo. Finalmente presentamos el abanico propuesto por Shores.
Este artículo puede ser útil al (o la) estudiante de turismo como una introducción básica a la complejidad de definir lo que es y debe ser el ecoturismo. Pero no solamente los estudiantes y academicos deben tener conocimiento sobre este tema. Este articulo, es una lectura importante para el “EcoViajero” potencial para poder diferenciar “ecoturismo genuino” de un “ecoturismo light”.
“el ecoturismo genuino, busca poner en la práctica los múltiples principios del ecoturismo, dentro de un solo proyecto, compañía, o parque. El ecoturismo light, busca adoptar sólo una fachada, sin hacer los cambios fundamentales al turismo de masas”
http://209.85.165.104/search?q=cache:k1jVXbhsw3AJ:www.ecoturismolatino.com/esp/ecoviajeros/alternativo/articulos/definiendoecoturismoecoturismolatino.pdf+definicion+de+ecoturismo&hl=es&ct=clnk&cd=2&gl=ve
EL ECOTURISMO: DEFINICION, ALCANCES Y DESARROLLO EN EL MUNDO
De manera de evitar o al menos minimizar los efectos adversos y de aprovechar al máximo los beneficios potenciales, se requiere de un enfoque más efectivo y ambientalmente responsable del turismo en áreas naturales a nivel mundial. Este nuevo enfoque se conoce ya universalmente como 'turismo ecológico' o 'ecoturismo'. El término 'ecoturismo', así como su definición preliminar, fueron acuñados en 1983 por el Arq. Héctor Ceballos Lascuráin.
La UICN (La Unión Mundial para la Naturaleza) define al ecoturismo como "aquella modalidad turística ambientalmente responsable consistente en viajar o visitar áreas naturales relativamente sin disturbar con el fin de disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales (paisaje, flora y fauna silvestres) de dichas áreas, así como cualquier manifestación cultural (del presente y del pasado) que puedan encontrarse ahí, a través de un proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto ambiental y cultural y propicia un involucramiento activo y socioeconómicante benéfico de las poblaciones locales" (Ceballos-Lascuráin, 1993b).
Lo anterior significa que la definición del ecoturismo comprende un componente normativo. Sólo a través del establecimiento de lineamientos estrictos y de su cumplimiento se podrá garantizar que el ecoturismo no se convierta en un agente dañino para el patrimonio natural o cultural de un país o región. Es por ello que el ecoturismo es una modalidad del turismo sostenible, que a su vez se inserta dentro del marco general de desarrollo sostenible. Este último ha sido definido como un patrón de transformaciones estructurales de índole socioeconómica que optimiza los beneficios sociales y económicos del presente, sin poner en riesgo el potencial para obtener beneficios similares en el futuro. Por tanto, el turismo sostenible es todo aquel turismo (ya sea basado en recursos naturales o no) que contribuye al desarrollo sostenible. Al concluir nuestro milenio, es evidente que toda actividad turística debe integrarse al gran rubro de turismo sostenible. Pero eso no significa que todo el turismo deba convertirse en ecoturismo. Habrá gente que quiera seguir viajando para visitar las grandes ciudades y los parques de atracciones, divertirse en los centros de playa y en los casinos y centros nocturnos o ir de compras a los grandes centros comerciales. Pero todas estas modalides turísticas deberán convertirse en procesos de desarrollo sostenible.
El concepto de ecoturismo ha recientemente emergido como una opción viable tanto para conservar el patrimonio natural y cultural, como para promover un desarrollo sostenible. Por tal motivo, las organizaciones interesadas en la conservación de la naturaleza, incluyendo la UICN, se encuentran activamente
involucradas en la difusión y promoción de este tipo de turismo ambientalmente responsable vinculado con áreas naturales, el cual requiere de un enfoque multidisciplinario, una cuidadosa planeación - física y administrativa - y pautas y reglamentos que garanticen una operación sostenible.
El ecoturismo habrá de enfocarse como un componente lógico del ecodesarrollo, y sólo a través de un involucramiento intersectorial podrá verdaderamente alcanzar sus objetivos.
Gobiernos, empresa privada, comunidades locales y organizaciones no gubernamentales (ONGs), todos tienen papeles importantes que jugar. Es evidente que los diferentes países del mundo deberán establecer planes nacionales de turismo, mismos que habrán de incluir estrategias y pautas ecoturísticas bien definidas.
Recientemente han sido creados en diferentes países consejos nacionales de ecoturismo (CNEs), integrados por representantes de todos los sectores involucrados en el proceso ecoturístico, con resultados iniciales promisorios. Ya que el nuestro es un planeta que constantemente se encoje (debido a los servicios y facilidades modernos de viaje, así como a tratados económicos y comerciales), las estrategias ecoturísticas deben también partir de un enfoque regional. Los diferentes países podrán conjuntar esfuerzos a fin de ofrecer atractivos paquetes integrados dentro del creciente mercado mundial de servicios ecoturísticos.
Antes de pretender que el ecoturismo alcance su pleno potencial y a fin de evitar los escollos, se requiere del establecimiento de principios bien fundamentadas y lineamientos claros para un involucramiento activo apropiado de carácter intersectorial, en el que participen autoridades públicas, comunidades locales, administradores de parques y otras áreas protegidas, ONGs y la empresa privada. Se requiere asimismo de investigaciones a fondo, tanto de carácter regional como a nivel de sitio específico, sobre los impactos ambientales y socioeconómicos del ecoturismo, el desarrollo de estrategias a nivel nacional y regional, la definición de itinerarios y circuitos ecoturísticos, así como el establecimiento, monitoreo y evaluación de proyectos piloto hábilmente seleccionados.
Existe el peligro de que negociantes y promotores sin escrúpulos, fingiendo ser "empresarios ecoturísticos", obtengan permisos oficiales para desarrollar actividades que son dañinas al entorno natural y/o cultural. Las autoridades gubernamentales y las ONGs deben mantenerse alertas a fin de detectar estas iniciativas y detenerlas a tiempo.
Un aspecto que deberá enfatizarse es que, si el ecoturismo se restringe sólo a las áreas legalmente protegidas, demasiadas presiones podrán llegar a ser ejercidas sobre éstas. Asimismo, promover el ecoturismo en áreas naturales que no se encuentran legalmente protegidas puede propiciar que las comunidades locales, por propio interés (y no sujetas a presiones legalistas externas), conserven sus áreas y recursos naturales circundantes.
En todos los países del mundo (sobre todo en aquellos en que el turismo juega un papel vital en su desarrollo socioeconómico, como el nuestro), una alta prioridad gubernamental debe ser la consecución del vínculo más productivo posible entre el turismo - incluyendo el ecoturismo - y la conservación de la naturaleza y los recursos naturales (así como patrimonio cultural asociado), mediante un enfoque de desarrollo sostenible.
Es interesante señalar que en 1985, según un estudio llevado a cabo por el US Fish and Wildlife Service de los EU, un total de 167.5 millones de ciudadanos estadounidenses con edad de 6 años o más participaron en algún tipo de recreación asociada con la naturaleza, incluyendo actividades tanto consumidoras (caza y pesca) como no consumidoras (US Fish and Wildlife Service, 1988).
Estas últimas superaron en número ampliamente a las actividades consumidoras: 161 millones de personas, contra 50.6 millones de pescadores deportivos y 18.5 millones de cazadores deportivos. Los gastos no consumidores de norteamericanos (con edad mínima de 16 años) fueron de US $14,000 millones, de los cuales US$ 4,400 millones estuvieron relacionados con viajes. 29.5 millones de estadounidenses de 16 años o más hicieron viajes con el propósito fundamental de observar, fotografiar y alimentar a la fauna silvestre. Como la categoría aislada más importante, la observación de aves proveyó solaz fuera de su sitio de residencia a 25.0 millones de personas. Los 29.5 millones de viajeros llevaron a cabo 274 millones de viajes, incluyendo a 1,130,000 de ciudadanos de los EU que visitaron en 1985 al menos un país extranjero con fines ecoturísticos, habiendo permanecido un total de más de 8 millones de días en el extranjero. Si consideramos un gasto promedio de US $100 por día, esto significa un gasto superior a US $ 800 millones para todos los países extranjeros visitados por turistas de la naturaleza norteamericanos en 1985.
Lamentablemente, el estudio de referencia no da mayores indicaciones en relación a cuáles son los países extranjeros que más visitan estos turistas naturalistas estadounidenses. México, por su ubicación geográfica tan próxima a los EU, debería ocupar la más alta posición como destino ecoturístico extranjero preferido de los norteamericanos. Sin embargo, parece ser que no es así, debido en gran medida a que se ha hecho hasta ahora muy poco para promover la imagen ecoturística de México a nivel internacional.
En 1989 se estimó que un total de US $ 25,000 millones fueron transferidos por la actividad turística en general de los países del norte hacia los del sur. De esta cifra es evidente que la mayor parte corresponde a viajes de negocios y de turismo "convencional", pero lo que es indudable es que el porcentaje correspondiente al ecoturismo está creciendo de manera notable cada año (Kutay, 1989).
Se requiere de una cuidadosa planeación para evitar los potenciales efectos negativos del turismo de la naturaleza, en especial la tendencia de la gente local a visualizar las áreas protegidas como áreas establecidas para el beneficio de extranjeros más que para ellos mismos. Asimismo, si los tomadores de decisiones en las altas esferas gubernamentales llegan a creer que los parques nacionales existen fundamentalmente para obtener recursos económicos, y las expectativas en ese sentido por algún motivo no se cumplen, hay el riesgo de que se empiecen a buscar otros usos más rentables para esas tierras. También existe el peligro de que los gobiernos intenten obtener el máximo de ingresos económicos de las áreas legalmente protegidas mediante un desarrollo físico inapropiado. Los grandes hoteles, las carreteras de alto impacto ambiental y los campos de golf que son desarrollados para atraer a más visitantes pueden disminuir los valores naturales de un parque nacional y finalmente convertirlo en una área cuyo objetivo principal es el turismo masivo en lugar de la conservación y el uso sostenido de sus recursos (lo cual ya está ocurriendo en varios parques nacionales de EU). Es por ello que las autoridades encargadas del manejo de los parques nacionales y otras áreas protegidas deben trabajar estrechamente con las autoridades de turismo, buscando el equilibrio adecuado en la actividad turística.
Kenia es uno de los pocos países en vías de desarrollo que en la actualidad tiene una política explícita consistente en que la fauna silvestre rinda más beneficios económicos a través del ecoturismo que de la cacería, por ejemplo. Un estudio realizado por Western (1984) hace varias estimaciones del potencial económico de diversas opciones para el uso de la tierra en el Parque Nacional de Amboseli. Esta región árida ofrece pocas alternativas además de la ganadería y la explotación de su fauna silvestre a través del turismo. En 1972, de acuerdo con este estudio, la opción ecoturística generó 166 veces más ingresos que la actividad ganadera. Haciendo proyecciones, se estimó que el ecoturismo podía generar alrededor de US $ 8 millones anuales (contra tan sólo $450,000 si todo el parque se abocara a la ganadería y al pastoralismo). El asignar un valor económico a las especies de fauna silvestre (conservándolas vivas en su medio natural) puede ayudar a su conservación. Un análisis del valor de los leones en Amboseli mostró que éste era de US $ 27,000 anuales por león (como atractivo ecoturístico).
En otro estudio clásico realizado por Thresher (1981), se estimó que un león macho puede atraer divisas extranjeras por US $ 515,000 durante toda su vida (como atracción turística) comparado con tan sólo US $ 8,500 si el león se usara como recurso de la caza deportiva y entre US $ 960 y $ 1,325 si se usara para fines comerciales. Dicho autor estimó que más de 2,000 empleos se generaron en 1980 en Amboseli por la actividad ecoturística. Estimó también el valor de la manada de elefantes de Amboseli en US $ 610,000 por año. Es obvio que estos animales tienen un mayor valor vivos (como atracción turística) que muertos. El valor comparativo de cacería sería menos del 10 % de esta cifra. Más aún, los ingresos netos del parque (debidos básicamente al turismo) se estiman en US $ 40 por Ha por año, comparado con US $0.80 por Ha por año si se dedicara a la agricultura intensiva.
Lamentablemente este tipo de estudios económicos comparativos no han sido aún realizados a fondo en México, lo cual evidentemente daría argumentos muy sólidos para la conservación de los ecosistemas. En la Sección 3 describiremos la poca información disponible para México relativa a la interacción ecoturismo- desarrollo socioeconómico.
De manera de responder adecuadamente a las demandas socioeconómicas de los parques nacionales y otras áreas protegidas, Miller (1980) enfatiza la necesidad de que los parques cuenten con sociólogos y economistas - quizá hubiera que agregar a licenciados en administración de empresas - entre su personal. El sociólogo del parque (especializado en recreación) sería así responsable de las investigaciones relacionadas con los usuarios del parque, así como con las poblaciones locales próximas al parque, y de la manera de involucrar a éstas en las actividades de manejo (incluyendo el proceso ecoturístico) de dicha área protegida. Por otra parte, el economista del parque se responsabilizaría de la signación y uso de los recursos del parque, buscando nuevas fórmulas para incrementar sus ingresos y su nivel de autofinanciamiento. http://209.85.165.104/search?q=cache:uS_m99TLkaQJ:www.imacmexico.org/file_download.php%3Flocation%3DS_U%26filename%3D10250309850EL_ECOTURISMO.doc+definicion+de+ecoturismo&hl=es&ct=clnk&cd=4&gl=ve
http://www.holabirds.com/aboutus/travel/ecoturismo/about/art7815.html
REVISIÓN DE LA RED DE CAMINOS EXISTENTES EN LA SIERRA DE LA CULATA
Tucaní, poblaciòn ubicada al pie de las montañas, en la vertiente norte de la Cordillera de Los Andes, capital de Municipio Caracciolo Parra y Olmedo.
Con respecto a su genesis, diversas hipotesis relatan el origen de su nombre. Una de las màs relevantes esta referida al nombre indigena “Muchani” que significa “Tierra de grandes Lluvias” o “Camino de Lluvias”, de acuerdo al origèn etimològico del Maya.
Se dice que este pueblo ya existía antes de la llegada de los españoles, pues era habitado por los indios tucaníes en los valles altos del Municipio, a mediados de los años 1620 a 1656.
La penetración de los españoles en Los Andes Venezolanos da inicio al proceso de las primeras encomiendas y distribución de las tierras en la jurisdicción de Mérida; todo esto tuvo lugar a la llegada de Juan Rodríguez Suárez, el fundador del Estado, quien llegó a penetrar las costas del Sur del Lago de Maracaibo.
Cuenta Juan de Dios Martínez, cronista de la franja panamericana: "Tucaní y Torondoy fueron formados antes de 1620, y el traslado de los esclavos generó una importancia en el Sur del Lago de Maracaibo que facilitó las labores agrícolas."Tucaní se forma en la, actualmente parte del Parque Nacional Sierra La Culata; era habilidad de los indios tucaníes la conformación de caminos que les permitieran la comunicación con otras comunidades como lo fue el caso de una ruta que les permitió generar un intercambio (principalmente de sal extraída del Lago de Maracaibo con productos cultivados en el páramo) con indígenas de Mucuchies, La Culata, Mucuruba y Timotes. Posteriormente estas rutas se convirtieron en camino real para los españoles. Actualmente estos antiguos caminos se conocen como la Ruta CHAAC, Otras aldeas importantes son El Charal, , Mesa Julia se forma posteriormente, El Pinar, capital de la Parroquia Florencio Ramírez, este fue capital de los Municipios de la panamericana, zona muy comercial como también era el lugar perfecto para los que deseaban disfrutar del licor y las mujeres, actualmente será una ciudad estudiantil puesto que se esta acondicionando para la sede de la,(UPTM).

Como es lógico, la cobertura vegetal del parque es el resultado de la
interacción de la
variables climáticas con el relieve tan pronunciado, desde los cuatrocientos metros de
altura en sus límites más bajos hasta casi cinco mil metros en las cumbres.
variables climáticas con el relieve tan pronunciado, desde los cuatrocientos metros de
altura en sus límites más bajos hasta casi cinco mil metros en las cumbres.

Trece ríos nacen en el Parque Nacional Sierra Nevada. Dos de ellos, el
Nuestra Señora y El
Chama vierten sus aguas en el Mar Caribe a través del Lago de Maracaibo. Los once
restantes hacia el Oceano Atlántico a través del Río Orinoco
Chama vierten sus aguas en el Mar Caribe a través del Lago de Maracaibo. Los once
restantes hacia el Oceano Atlántico a través del Río Orinoco

El rango altitudinal que cubre la figura del parque nacional Sierra
Nevada, incluye parajes
montañosos entre los 400 msnm y los 4980 msnm, en Los Andes de Mérida, Venezuela.
Estas condiciones topográficas hacen que la variación climática sea diversa y marcada,
reflejándose, por ejemplo, en el reconocimiento de 11 Zonas de Vida típicas y cinco
transicionales según la clasificación climática de Holdridge. (Ver el mapa arriba)
Este número de Zonas hacen que este parque nacional, sea el más diverso de los 43 que
conforman nuestro sistema de áreas protegidas.
montañosos entre los 400 msnm y los 4980 msnm, en Los Andes de Mérida, Venezuela.
Estas condiciones topográficas hacen que la variación climática sea diversa y marcada,
reflejándose, por ejemplo, en el reconocimiento de 11 Zonas de Vida típicas y cinco
transicionales según la clasificación climática de Holdridge. (Ver el mapa arriba)
Este número de Zonas hacen que este parque nacional, sea el más diverso de los 43 que
conforman nuestro sistema de áreas protegidas.
El Clima
en Mucubají
El clima de páramo es una manifestación físico-natural muy característica de alturas superiores a los tres mil metros en
un ambiente tropical húmedo.
La Temperatura media de Mucubají oscila entre 5 a 6 Grados Celsius y La precipitación puede llegar a 1200 mm
anuales
La estacionalidad climática se define principalmente por el régimen de precipitaciones de aproximadamente siete meses
de lluvia y cinco de sequía. La sequía abarca los meses de noviembre hasta marzo y la lluvia los meses de abril a
octubre.
Como quiera que Mucubají está ubicado aproximadamente a los 8 Grados de Latitud al Norte del Ecuador, la variación
de temperatura sigue el patrón estacional del Hemisferio Norte y se manifiesta más baja durante la época de sequía y
más alta durante los meses de lluvia extrema.
La superposición de las precipitaciones y la variación de temperatura produce una impresión interesante en las
personas. Por una parte, quienes vivimos en Mucubají, percibimos los amaneceres más fríos en la época de sequía (el
invierno del Norte), especialmente en los días más despejados de nubes. Esos mismos días, son a la vez los de mayor
insolación, lo que hace que hacia las 11 –14 horas se perciban las temperaturas más altas.
El rango de variación histórica ha presentado días con 8 grados Celsius bajo Cero en la mañana y 22 sobre cero en la
tarde, unos 30 grados de diferencia entre la temperatura más baja y la más alta del día. En contraste, durante los días
más lluviosos y nublados de agosto, la variación diaria es de apenas unos dos o tres grados debido primncipalmente al
efecto de Invernadero que provoca el manto constante de nubes..
Esto hace que el visitante –quien viene fundamentalmente en horas del día– perciba los meses secos como los más
cálidos y los meses lluviosos como los más fríos. Solo quienes pernoctan acampando en el parque se dan cuenta de la
verdadera climatología del páramo.
El clima de páramo es una manifestación físico-natural muy característica de alturas superiores a los tres mil metros en
un ambiente tropical húmedo.
La Temperatura media de Mucubají oscila entre 5 a 6 Grados Celsius y La precipitación puede llegar a 1200 mm
anuales
La estacionalidad climática se define principalmente por el régimen de precipitaciones de aproximadamente siete meses
de lluvia y cinco de sequía. La sequía abarca los meses de noviembre hasta marzo y la lluvia los meses de abril a
octubre.
Como quiera que Mucubají está ubicado aproximadamente a los 8 Grados de Latitud al Norte del Ecuador, la variación
de temperatura sigue el patrón estacional del Hemisferio Norte y se manifiesta más baja durante la época de sequía y
más alta durante los meses de lluvia extrema.
La superposición de las precipitaciones y la variación de temperatura produce una impresión interesante en las
personas. Por una parte, quienes vivimos en Mucubají, percibimos los amaneceres más fríos en la época de sequía (el
invierno del Norte), especialmente en los días más despejados de nubes. Esos mismos días, son a la vez los de mayor
insolación, lo que hace que hacia las 11 –14 horas se perciban las temperaturas más altas.
El rango de variación histórica ha presentado días con 8 grados Celsius bajo Cero en la mañana y 22 sobre cero en la
tarde, unos 30 grados de diferencia entre la temperatura más baja y la más alta del día. En contraste, durante los días
más lluviosos y nublados de agosto, la variación diaria es de apenas unos dos o tres grados debido primncipalmente al
efecto de Invernadero que provoca el manto constante de nubes..
Esto hace que el visitante –quien viene fundamentalmente en horas del día– perciba los meses secos como los más
cálidos y los meses lluviosos como los más fríos. Solo quienes pernoctan acampando en el parque se dan cuenta de la
verdadera climatología del páramo.
La mayor
parte del tiempo, los picos Mifés y Caballo están desprovistos de nieve.
Una superficie rocosa gris y seca es evidente en las cimas montañosas.
Las colinas más bajas, presentan un color amarillento, debido a la presencia de las flores
amarillas del Frailejón.
La Sierra Nevada de Santo Domingo se cubre de nieve esporádicamente.
Durante algunos años, casi cada mes nieva en la sierra de Santo Domingo.
El Pico Mifés la máxima altura a la izquierda y el Pico Caballo, a la derecha, con sus crestas
gemelas, son fácilmente visibles desde la laguna.
El Pico Mucuñuque es la cresta más alta, pero al estar ubicado más atrás del MIfés, queda
fuera de vista, a menos que el visitante se ubique a la entrada del Parque.
Debido a su ubicación, a 3.550 metros de altura sobre el nivel del mar, el clima en Mucubají
es frío y húmedo.
La temperatura media oscila alrededor de los 5 grados Celsius.
El clima es seco entre noviembre y abril, y húmedo y lluvioso entre abril y octubre.
Durante el día, el clima suele cambiar mucho más drásticamente que durante el año.
Las temperaturas más bajas se perciben justo antes de salir el sol, y las más altas justo
antes de ocultarse
Una superficie rocosa gris y seca es evidente en las cimas montañosas.
Las colinas más bajas, presentan un color amarillento, debido a la presencia de las flores
amarillas del Frailejón.
La Sierra Nevada de Santo Domingo se cubre de nieve esporádicamente.
Durante algunos años, casi cada mes nieva en la sierra de Santo Domingo.
El Pico Mifés la máxima altura a la izquierda y el Pico Caballo, a la derecha, con sus crestas
gemelas, son fácilmente visibles desde la laguna.
El Pico Mucuñuque es la cresta más alta, pero al estar ubicado más atrás del MIfés, queda
fuera de vista, a menos que el visitante se ubique a la entrada del Parque.
Debido a su ubicación, a 3.550 metros de altura sobre el nivel del mar, el clima en Mucubají
es frío y húmedo.
La temperatura media oscila alrededor de los 5 grados Celsius.
El clima es seco entre noviembre y abril, y húmedo y lluvioso entre abril y octubre.
Durante el día, el clima suele cambiar mucho más drásticamente que durante el año.
Las temperaturas más bajas se perciben justo antes de salir el sol, y las más altas justo
antes de ocultarse




Pan de azúcar


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