PROPUESTA DEL PROYECTO
PRESENTACION
Se propone identificar,
rescatar y caminar los senderos que están trazados de Sur a Norte en el
estribo de la Sierra La Culata, ubicada en la Cordillera de los Andes,
correspondiente al ramal de Venezuela, en los estados Mérida y Trujillo.
La
ruta propuesta, se inicia en el lugar denominado Mocacay, situado en la
cercanía de la ciudad de El Vigía, estado Mérida, a una altura de 200
msnm, por esta ruta se comunicaban los españoles y aborígenes, los que
transitaban desde el Valle medio y bajo del río Chama hacia el Sur del
Lago de Maracaibo, inmenso depósito de agua dulce, con destino a los
puertos de Gibraltar y Bobures, para desde allí, a la costa del mar
Caribe en el océano Atlántico e iniciar el viaje trasatlántico hacia
Europa.
El camino desde la ciudad de Mérida, bajando por el Valle
del río Chama, era caminos de recua, que se constituyeron en una
alternativa segura y más fácil de transitar por permanecer en mejores
condiciones para el traslado durante todo el año, en comparación a la
dura y exigente ruta del páramo de Los Conejos que atraviesa la Sierra
La Culata en el recorrido hacia el lago de Maracaibo, puesto que, surca
alturas de más cuatro mil metros sobre el nivel del mar, con
temperaturas muy heladas durante casi todo el año; caminos en mal
estado, permanentemente, sin embargo por razones de comercio regular y
de contrabando; la fundación de haciendas ganaderas y de café poco a
poco los caminos se fueron intercomunicando para originar la gran ruta
longitudinal que atraviesa por los estribos y el fondo de los
intervalles de la Sierra La Culata.
.
La Sierra La Culata, separa
el valle del río Chama de la depresión del Lago de Maracaibo por lo que,
desde miles de años antes de la llegada de los europeos al continente
americano, fue atravesada por caminos en diversos lugares en dirección
transversal, buscando siempre la ruta más directa, más corta y con menor
pendiente desde la meseta de Mérida, para llegar hasta las costas del
gran lago de Maracaibo, en el que se desarrollaba un importante e
intenso comercio de bienes y transito de aborígenes y luego para el
comercio colonial regional y trasatlántico.
Con la conquista y
colonización de los Andes venezolanos correspondientes a Mérida,
Trujillo y Barinas; así como la región de los llanos Occidentales:
Guanare, Barinas y Apure, procedieron a utilizar los caminos construidos
por los aborígenes existentes y crear nuevos caminos que le permitieran
el traslado de personas, bestias y mercancías desde esos lugares hasta
el Lago de Maracaibo, vía más rápida y cercana a los puertos de atraque
en el Mar Caribe, de la flota española hacia Europa y otras ciudades de
América.
La red de recuas construída podía interconectarse
originó la vía longitudinal, que comunica de norte a sur la Sierra La
Culata, senderos que es el propósito de este trabajo identificar,
verificar en mapas, caminar, promover para la señalización,
mantenimiento y promoción, para desde la alternativa ecoturística,
generar estrategias para el desarrollo social de las comunidades, la
conservación y fomento del ambiente de esas montañas.
Con base a
investigaciones documentales, se constata que en ningún momento de la
historia regional, en particular de la Sierra de La Culata, ésta fue
atravesada, de forma longitudinal, de manera permanente y con el objeto
de transito de personas y mercancías; la comunicación por esta Sierra
fue realizado de manera transversal por varios puntos, como ocurre en la
actualidad de forma esporádica, lo usual era y es seguir el curso del
río Chama.
Mediante la investigación documental, de tipo etnográfica,
entrevistas a conocedores de las rutas y el abordaje de campo con
caminatas, se consiguen y distinguen caminos que intercomunican los
senderos longitudinales principales con las rutas secundarias que se
surcan el estribo de la Sierra de La Culata, que comunican desde Mocacay
hasta poblaciones de Trujillo y Barinas, esta ruta tiene recorrido de
más de cuatrocientos kilómetros; senderos que atraviesan parajes de
inigualable belleza por diferentes pisos altitudinales desde 200 msnm
hasta los 4672 msnm; los caminos trasversales se conectan para conformar
una ruta longitudinal que permite el recorrido de Sur a Norte de la
Sierra La Culata.
JUSTIFICACION.
Los resultados obtenidos
de esta investigación permitirán comprender los procesos de intervención
humana sobre el paisaje de las cuencas de los ríos que conforman la
hidrografía y posiblemente los procesos cambio en general de la Sierra
La Culata, resultados empleados para la conservación y fomento del
ambiente y el mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes.
Permitirá
la inferencia de los posibles efectos de las distintas actividades
humanas (usos de la tierra) sobre los procesos ecológicos asociados,
cómo modifican la dinámica hídrica; explica los cambios en las dinámicas
de poblaciones de diferentes especies (animales y vegetales).
La
presente investigación podrá ser material base para proyectos de
planificación de uso y conservación de los recursos naturales de la
Sierra La Culata.
Es una opción para la adecuación del proceso
educativo que se imparte en las escuelas que se encuentran en la Sierra
La Culata, en función de la conservación y fomento de los recursos
ambientales en esta sierra. La concientización y la formación en valores
ambientales de las comunidades en general.
La conservación y
óptimo uso de La Sierra de La Culata es vital ya que, provee de agua
para el consumo humano a poblaciones en los estados Mérida, Trujillo y
Barinas, constituidas por millones de personas, varios de estos centros
poblados registran los más altos índices de crecimiento poblacional del
país. Los conglomerados humanos presentan desarrollos importantes en el
comercio y la industria que consumen agua. Lo mismo ocurre con la
agricultura y la ganadería que insumen el líquido y recursos ambientales
como: suelo y bosques.
Es urgente la preservación del ambiente
allí, ya que la sierra posee paisajes, fauna, flora, red hidrográfica,
diversos climas, redes de caminos y logística adecuada para el
desarrollo del turismo ecológico y responsable, como fuente de ingreso
para los pobladores, y así, con este recurso mejorar la calidad de vida
de los habitantes del lugar.
Es necesaria la preservación y
conocimiento de la red de caminos de esta sierra, por cuanto, el área
que atraviesan los senderos en la Sierra de La Culata tienen un
componente histórico significativo para las raíces culturales y valores
de los habitantes, de los estados que atraviesan y del país, ya que fue
el lugar que consolidó la en primera instancia las poblaciones
aborígenes; luego fue centro de penetración de la conquista europea;
posteriormente consolidó el proceso de la colonia, de allí que estas
montañas conforman el acervo histórico que es relevante rescatar y
promover.
(MEJORAR Y AMPLIAR ESTE ASPECTO)
Instrumento para
determinar el impacto de los operadores turísticos en el área de la
Sierra La Culata en cuanto a: fomento del ambiente, la calidad de vida
de las personas. Conocimiento que tienen sobre las rutas y las
potencialidades turísticas de la Sierra.
Instrumento para
verificar los conocimientos y habilidades de los productores
agropecuarios de las zonas de impacto de la Sierra La Culata sobre
protección del ambiente y mejoramiento de la calidad de vida
OBJETIVOS DE LA PROPUESTA
OBJETIVO GENERAL
Promover
el conocimiento, de las rutas que se conectan de sur a norte la Sierra
de La Culta, Mérida, república Bolivariana de Venezuela para la
señalización, rescate, mantenimiento y promoción como alternativa para
el mejoramiento de la calidad de vida de las personas que habitan las
montañas y del ambiente, proyecto que se inicia en el 2006
OBJETIVOS ESPECIFICOS.
Identificar
y recorrer la red de caminos que atraviesas la sierra La Culata, para
establecer una vía de comunicación longitudinal de norte a sur por el
estribo de estas montañas.
Rescatar y mantener los senderos que recorren longitudinalmente la Sierra de La Culata.
Señalizar los diferentes caminos que conforman la red de caminos que se consiguen de norte a sur en la Sierra La Culata.
Proponer
la conservación de los ecosistemas sensibles andinos en la Sierra La
Culata, en las áreas de impacto de los caminos, mediante el desarrollo
de actividades de concientizaciòn, educación ambiental y guardería.
Integrar
las comunidades que atraviesan o se encuentran en la cercanía de los
caminos en la Sierra de La Culata al proyecto de ecodesarrollo y
protección ambiental.
Promover la construcción cada veinte
kilómetros en la ruta planteada de: estaciones experimentales biológicas
para el rescate de especies vegetales y animales extintas o en vías de
extinción; fomento de viveros forestales; guarderías ambientales; eco
posadas; museos; poblados eco turísticos; refugios de montañas, otros
proyectos pertinentes en la ruta longitudinal que atraviesa la Sierra La
Culata.
Ofrecer a los visitantes nacionales y extranjeros la
ruta longitudinal en el Parque Nacional Sierra La Culata, como una
propuesta de ecoturismo responsable.
DIAGNOSTICO DE LA SITUACION PROBLEMÁTICA.
Diseñar
un instrumento para verificar los contenidos, valores, procesos,
estrategias metodológicas del currículo regional y nacional que
promuevan el cuidado y fomento de la calidad del ambiente en la Sierra
La Culata
“ “ “ para verificar la capacitación de niños, jóvenes y
adultos en conocimientos, habilidades y destrezas orientadas a la
producción agropecuaria de bajo impacto
“” “ “ para determinar la
actividad, estrategias y procesos de organizaciones ubicadas en el àrea
de acción de la sierra de La Culata destinadas a capacitar para el
mejoramiento de la Sierra La Culata.
El diagnóstico ambiental
del espacio Sierra La Culata, se constituye en un medio instrumental
que permite conocer, interpretar, explicar y evaluar el compendio de
valores naturales, sociales y culturales que influyen en la vida
material y social de los habitantes de la Sierra de La Culata; facilita
el conocimiento de la situación de la condición ambiental del área en la
que se desarrolla el proyecto. Para desarrollar el diagnóstico se
emplea el método de investigación etnográfica.
“Este diagnóstico
se fundamenta, por una parte, en el análisis de la estructura y dinámica
socio territorial, por otra parte, en el análisis de las condiciones y
cualidades ecológicas presentes en ese espacio.
El primer aspecto
en oposición al segundo, permite evaluar los impactos del sistema
socioeconómico en el sistema biogeofísico y la vulnerabilidad que
presenta éste último, ante el sistema socioeconómico, todo ello
enmarcado dentro de los principios del desarrollo sostenido.
La
dinámica de la Sierra de La Culata ha estado vinculada a una serie de
acontecimientos económicos y sociales, que han conducido a movimientos
migratorios campo-ciudad y con esto al desarrollo de un proceso que ha
generado una serie de impactos ambientales que repercuten en la calidad
de vida de sus habitantes y del recurso ambiental.
Por tanto, el
diagnóstico ambiental de la Sierra de La Culata permite evaluar las
características y relaciones socio territoriales y geoecológicas propias
de su realidad y detectar las repercusiones ambientales significativas
que se están generando en la sierra”.
Se efectúa la revisión de
la red de caminos que se extienden de norte a sur por la Sierra La
Culata para presentar a las instituciones gubernamentales proyectos
localizados y focalizados en los diferentes espacios por los que
atraviesa la ruta propuesta, para el desarrollo sustentable de las
comunidades que atraviesan estos caminos y fomentar proyectos de rescate
y fomento de la flora y la fauna.
Diseñar instrumentos que permitan recabar información para la redacción del diagóstico
MARCO TEORICO
PARAMO.
Los
páramos son ecosistemas importantes a nivel regional y global, siendo
uno de los ambientes de mayor endemismos de las altas montañas del
mundo. Su diversidad biológica, paisajística y cultural hace del Páramo
Andino un ambiente de mágica belleza con un gran potencial turístico.
Debido
a la situación de intervención, los ecosistemas de páramo se ven
actualmente cada vez más amenazados. Por ello, se hace necesario unir
esfuerzos más allá de las fronteras nacionales para la búsqueda de
soluciones con la participación de todos: pobladores andinos,
organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, empresarios e
investigadores. En Venezuela la región de páramo se ubica principalmente
en la Cordillera de Mérida en los Estado Mérida, Táchira y Trujillo. Su
distribución está conformada por las principales sierras: Nevada, La
Culata, Santo Domingo y Trujillo. El páramo se encuentra en las montañas
andinas venezolanas por encima de los 3.000 metros sobre el nivel del
mar, la forma de vida emblemática son las rosetas gigantes, conocidas
popularmente como "frailejones". Los páramos venezolanos tienen el honor
de ser el centro de origen y diversidad de los frailejones, de nuestro
territorio fueron dispersándose gradualmente hacia el sur a Colombia y
Ecuador. Por esto, de las mas o menos 130 especies reconocidas de
frailejones, en Venezuela existen 63 especies endémicas, mientras que en
Ecuador solo existe 1 especie.Los Páramos son fuentes de agua de una
parte importante de la población rural y urbana a escala local,
regional, nacional y continental. Así mismo, los páramos constituyen un
espacio para la vida de numerosas comunidades campesinas e indígenas y
funcionan como un corredor biológico para animales en peligro de
extinción como el Oso Frontino, el Cóndor de los Andes, el Puma y el
Guache Parameño. http://www.cantv.net/viajes/resena.asp?id=155796&cat=2&Fresena=TRUE
Pisos térmicos
En la zona intertropical, el relieve constituye el factor modificador del clima
de mayor importancia, por lo que los distintos tipos climáticos están
relacionados principalmente con la altitud relativa determinada por ese
relieve. Surge así el concepto de pisos térmicos, también llamados pisos
climáticos, pisos bióticos y también pisos ecológicos, dependiendo de
los criterios que tomemos en cuenta.
Helechos arborescentes de unos 10 m de altura, en la selva nublada (2000 msnm, aproximadamente), Venezuela
//
Denominaciones
Existen
varias razones que podrían fundamentar el empleo de una de dichas
denominaciones en lugar de las otras. Por ejemplo, no sólo varía la temperatura con la altura relativa sino también otros elementos del clima como son la humedad, las precipitaciones, los efectos de los vientos (sobre todo, a escala local) y, por supuesto, la presión atmosférica.
Así pues, la denominación de pisos climáticos podría preferirse si
vamos a estudiar detalladamente la forma como la altitud en la zona
intertropical modifica todos y cada uno de los elementos climáticos. Lo
mismo podemos decir con respecto a la denominación de pisos bióticos ya
que puede tener mucha importancia estudiar la adaptación de los seres
vivos a la diferencia de altitud. Así pues, podemos usar el término
pisos bióticos o pisos ecológicos si vamos a enfatizar las influencias
de esa altitud sobre los seres vivos o las interrelaciones existentes
entre los seres vivos y el medio ambiente, incluyendo a la altitud del
relieve como uno de sus elementos.
Sin embargo, el empleo de la
denominación de pisos térmicos resulta preferible porque, en cierto
modo, el descenso de la temperatura con la altitud representa un factor
de modificación bastante preciso en la zona intertropical, pero sobre
todo, porque todos los otros elementos climáticos, así como las
adaptaciones de los seres vivos a estos elementos dependen, en mayor o
menor intensidad, de la altitud del relieve sobre el nivel del mar.
Altitud y temperatura]
La
progresión de la altitud relativa en la zona intertropical da origen a
una disminución considerable de la temperatura, aproximadamente, 1 ºC
por cada 180 m de altura (a esto se denomina gradiente térmico).
Esta disminución de la temperatura con la altitud determina lo que se
conoce como pisos térmicos, y algunos autores se refieren también a la
existencia de fajas o bandas de acuerdo a la altura relativa del
relieve, en lugar de pisos. Surge así lo que algunos autores han
denominado la Geografía “altitudinal” en los países intertropicales. Se
han definido 4 ó 5 pisos (según diversos autores), en los cuales, las
temperaturas medias, las precipitaciones y la insolación pueden variar
lo suficiente como para hablar de climas distintos según la altitud. Así
pues, como en la zona intertropical las temperaturas medias varían poco
a lo largo del año (los climas intertropicales son climas isotermos),
la altitud se convierte en el factor climático de mayor importancia,
como ya se ha dicho. El concepto de pisos climáticos viene así a definir
con mayor precisión los climas de montaña en la zona intertropical.
Los pisos térmicos en Venezuela
En
el caso de Venezuela, donde el concepto de pisos climáticos ha sido muy
bien estudiado, se suele considerar la existencia de 5 pisos,
comenzando con el nivel inferior que corresponde a lo que
tradicionalmente se conoce como "tierra caliente" y siguiendo con los
pisos subtropical, templado, frío, páramo y helado.
Nuez o mazorca de cacao, de unos 18 cm de longitud, en la zona de El Vigìa, Venezuela
En realidad, la tierra caliente, ubicada entre el nivel del mar (27 ºC de temperatura promedio anual) y los 600-800 msnm (algunos autores señalan hasta los 1.000 msnm)
con una temperatura promedio de 22-24 ºC en este nivel superior, no se
suele incluir como uno de los pisos térmicos, ya que su clima podría
quedar mejor definido por la propia clasificación climática de Köppen
(climas cálidos en sus distintas variantes: Af, Am y Aw). En la tierra
caliente la planta autóctona representativa de la zona intertropical
americana es el cacao, que crece como una planta de sotobosque en un clima cálido y húmedo durante todo el año. También la yuca
que, a diferencia de la papa, no es una planta de sotobosque y no
presenta tubérculos, sino que se aprovechan sus raíces para su uso
directo como alimento o para la producción de casabe, el cual viene a
ser una forma autóctona americana del pan que siempre han venido
consumiendo la población indígena. En las llanuras de la zona
intertropical la vegetación es muy variada, sobre todo en las selvas
lluviosas (selva pluvial macrotérmica, selva ecuatorial, selva de galería, etc.) y en menor grado, en las zonas de sabana y bosques tropófilos.
El piso subtropical
Esta
es una denominación poco apropiada, pero no existe otra de mayor
precisión que se haya empleado para designar a un piso de transición o
intermedio entre los niveles de la tierra caliente y la templada, y que
se encontraría entre los 900 y los 1500 msnm de altura promedio.
Corresponde a lo que en Venezuela se conoce como piso del café ya que en él se localizan las principales plantaciones de este cultivo. Las temperaturas promedio se ubican entre los 22 ºC a los 900 msnm y los 18 ºC a los 1.500 msnm, aproximadamente.
El piso templado
Se localiza entre los 1500 y los 2200 msnm
(18 a 13-14 ºC de temperatura media anual, aproximadamente). Es el
nivel de las flores y de las hortalizas en la zona intertropical.
Constituye una de las regiones ecológica más productivas por hectárea de
nuestro planeta, si omitimos el efecto y los riesgos de las pendientes
para la agricultura intensiva. De hecho, algunas mesetas intermontanas
ubicadas en este piso pueden producir rosas
y otros productos de la agricultura intensiva como para abastecer un
mercado muy amplio en todo el mundo). Como esta altura es bastante
favorable para la producción de lluvias orográficas en las laderas de
los vientos dominantes viene a ser, aproximadamente, el piso de la selva
nublada (también llamado bosque montano alto), caracterizado por la
gran variedad de la vegetación y una gran adaptación y estabilidad
ecológica, mostrada por la presencia de helechos
arborescentes, como puede verse en la imagen tomada con ayuda de
iluminación artificial (por la oscuridad ya en horas de la tarde). Los
helechos arborescentes constituyen una especie vegetal muy antigua, una
de las primeras que aparecieron en la Historia geológica de la Tierra:
de hecho, los depósitos de carbón más antiguos que se han encontrado en
Europa contienen numerosos restos fosilizados de hojas y troncos de
estas plantas.
El piso frío
Este piso se ubica entre los 2200 y los 3000 msnm (13 a 10 ºC). Es el nivel ecológico de la papa
(o patata), también cuando nos referimos a la zona intertropical,
aunque pueden desarrollarse aquí (al igual que en el piso templado)
muchos otros cultivos de los climas extratropicales.
El páramo
El piso paramero o simplemente, páramo, es el que se ubica entre los 3000 y 4700 msnm
(10 a 0 ºC, aproximadamente). En las tierras andinas, el término páramo
tiene una connotación distinta a la que tiene en Castilla (España). En
España se denomina páramo a una tierra elevada y casi estéril que forma
parte de mesas (o mesetas) recortadas por la erosión. En cambio, en la
América intertropical, se denomina páramo a las tierras con vegetación
de praderas alpinas, con abundancia de plantas con flores adaptadas a un
clima siempre frío, con temperaturas que oscilan entre los 0 y los 10
ºC en su límite inferior. Las plantas típicas de esta faja altitudinal
son, de nuevo en el continente americano, algunas especies de frailejón (Espeletia argentea) existentes, principalmente, la Espeletia schultzii y la Espeletia moritziana. En Venezuela se suele cultivar trigo en este piso, con cuya harina se suelen elaborar las arepas
andinas, muy populares en la región. Sin embargo, un aprovechamiento
más importante desde el punto de vista económico es el de la ganadería
vacuna, teniendo en cuenta que el ganado necesita en este piso ecológico
algún suplemento alimenticio a base de calcio
Piso gélido
El piso gélido o helado es el que se encuentra por encima de los 4700 msnm,
es decir, el nivel que corresponde con las nieves perpetuas, aunque no
se trata de una altitud uniforme, ya que también depende de la
orientación del relieve con respecto a la insolación (las vertientes de solana presentan un límite superior a los 4700 msnm y en las de umbría se encuentra por debajo de esta cifra)
(http://www.saber.ula.ve/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/revistageografica/vol43num2/nota43-2-2.pdf)
"http://es.wikipedia.org/wiki/Pisos_térmicos"
if (window.runOnloadHook) runOnloadHook();
http://es.wikipedia.org/wiki/Pisos_t%C3%A9rmicos
La Sierra de La Culata – Mérida – Venezuela.
Se
ubica en plena Zona Intertropical, al Norte de Suramérica, al occidente
de Venezuela y al noreste del estado Mérida. Astronómicamente el área
en estudio, abarca desde los 8° 35’ 22” y los 9° 10’ 4” de Latitud Norte
y desde los 70° 34’34” y los 71° 27’ 47” de Longitud Oeste.
Desde
el punto de vista político - administrativo, La Sierra de La Culata
ocupa parte de municipios de los estados Mérida, Trujillo y Barinas con
una superficie aproximada de 200400 Kilómetros cuadrados.
Sus
límites, a grandes rasgos discurren de la siguiente manera: por el norte
con el piedemonte andino lacustre (estado Zulia); por el sur con las
vertientes orográficas izquierdas de las cuencas de las ríos Chama y
Mucujún (estado Mérida); por el este las cuencas de los ríos Motatán
(estado Trujillo) y Santo Domingo (estado Mérida) y por el
Oeste la cuenca del río Mucujepe (estado Mérida)
CLIMA
En
cuanto al clima está influenciado por dos regímenes de precipitación:
Uno tetraestacional o bimodal (Patrón lacustre) que lo afecta en mayor
proporción, y uno biestacional o unimodal (Patrón continental o Llanero)
que afecta las cuencas altas del Chama y Motatán y la cuenca de Santo
Domingo. Las variaciones de temperatura están condicionadas por el
relieve, presentando un gradiente altotérmico aproximado de 0.6º C/100
mts. de desnivel. La temperatura promedio oscila entre los 28ºC. en los
sectores más bajos y los 2ºC. en las cumbres más elevadas.
HIDROGRAFIA
El
Parque constituye una gran unidad hidrológica, conformada por 21
cuencas y subcuencas, de ríos de mediano a gran porte: Chama, Mucujún,
Albarregas, Las Gonzáles, Capaz, Mucujepe, Guachizón, Río Perdido, Río
frío, Aguas Calientes, Tucaní, San Pedro, Torondoy, Chirurí, Pocó, Buena
Vista, Chimomó, Motatán, Momboy, Pueblo Llano y Santo Domingo. Estos
ríos abastecen de agua potable al más del 51% de la población del Estado
Mérida, al 70% de los sistemas de riego del Estado, además se abastece a
importantes poblados y riegos de los estados Barinas, Trujillo y Zulia,
destacando el Acueducto Triestatal de Torondoy. Además cabe destacar el
gran número de lagunas producto del retroceso y excavación de los
glaciares.
Sus picos más elevados son:-Piedras Blancas (4.762
m.)-Micanón (4.676 m.)-Pan de Azúcar (4.620 m.)-Mucumana (4.586 m.)-Alto
del Oso (4.566 m.)-El Salado (4.486 m.)-La Culata (4.487 m.).
Esta
formación montañosa, al entrar en el Edo. Trujillo se divide a su vez en
dos ramales, uno de los cuales da nacimiento a la Cordillera de
Trujillo, mientras que el otro desaparece cerca de Motatán. Un tercer
ramal, de menor importancia, es conocido como Ramal de Calderas.
http://www.angelfire.com/biz2/meridatourism/geografia.htm
Clima
Tiene temperaturas que oscilan entre los -2° C y los 24° C.
Superficie
Tiene una superficie de 200.400 ha.
Fue decretado Parque Nacional el 7 de diciembre de 1989.
Vegetacion
El diagnóstico del área de Fe y Alegría en El Valle Grande se obtuvo la siguiente muestra de flora:
En
total se encontraron 411 especies de plantas vasculares, perteneciendo a
197 géneros y 94 familias. La familia predominante es Orchidaceae con
81 especies, seguida por Asteraceae (29 spp.) y Piperaceae (17 spp.).
Considerando
solamente el componente leñoso con DAP >2,5 cm, las familias más
abundantes son Melastomataceae, Asteraceae y Lauraceae. La clasificación
del bosque maduro como bosque primario se cuestiona en parte por la
aglomeración local de especies secundarias y por la falta parcial de
Podocarpus oleifolius, el árbol más característico de los bosques
montanos altos. Un análisis biogeográfico al nivel genérico reveló que
el elemento neotropical prevalece con un 54,8 por ciento, seguido por el
elemento pantropical con un 18,3 por ciento. En los helechos es
diferente, con el elemento pantropical (41,2 %) siendo el más importante
seguido por los elementos neotropicales (29,4 %) y cosmopolitas (20,6
%).
. (loc. cit.) frente a 155 especies de este estudio.
Esto
indica probablemente que con las epifitas no influye tanto el rango
altitudinal sino la superficie total muestreada, o que las epifitas se
componen de especies generalistas.
La extraordinaria riqueza de
orquídeas se debe también a la abundancia de epifitas, la forma de
crecimiento (respectivo grupo funcional) más diversa en el área
(incluyendo hemiepífitas y epifitas ocasionales). El papel importante de
las orquídeas en los bosques montanos húmedos tropicales ha sido
comprobado en varios estudios (GENTRY & DODSON,1987; YOUNG&
LEÓN, 990; KELLY& AL., 1994;BISCH, 1996). La abundancia de
pteridófitas es similar a otros bosques montanos neotropicales. Aunque
tienen un modo de dispersión que les permite atravesar las barreras
topográficas (SMITH, 1972), las áreas montañosas representan una gran
variedad de hábitats que promueven la especiación, no sólo de las
plantas superiores, sino también de pteridófitas (MORAN 1995). Por una
parte, esto se refleja en el alto número de especies de helechos, y por
otra en la ausencia de especies endémicas de los Andes venezolanos (sólo
tres especies se conocen únicamente de Venezuela).
Para los árboles y arbustos (DAP > 2,5 cm) de los bosques montanos neotropicales GENTRY (1995)
Resumen
las familias preponderantes: por debajo de los 2.500 m son las
Lauráceas, Melastomatáceas, Rubiáceas, Asteraceae y Solanáceas (en orden
descendiente), entre 2.500 y 2.900 m son las Lauráceas,
Melastomatáceas, Asteraceae, Solanáceas y Mirsináceas, y por encima de
los 3.000 m son las Asteraceae, Melastomatáceas, Ericáceas, Mirsináceas y
Lauráceas. Por lo tanto, el cambio más pronunciado es hacia el último
piso altitudinal, en el cual las Asteraceae y Ericáceas figuran entre
los rangos más altos. Ambas familias son de igual importancia en el área
de estudio, aunque la mayoría de las parcelas se ubica por debajo de
los 3.000 m. Su mayor abundancia se observa en los bosques sucesionales,
lo que indica su inmigración desde las fajas altas y su
FAMILIAS DE FANERÓGAMAS CON MAYOR DIVERSIDAD Y UN MÍNIMO DE 10 ESPECIES
.
Familia Número de especies
Orchidaceae 81
Asteraceae 29
Piperaceae17
Melastomatáceas 14
Bromeliáceas 14
Rubiáceas 12
Solanáceas 12
Ericáceas 11
Lauráceas
Schneider, J. V., J. Gaviria & G. Zizka
potencial beneficioso para la recuperación natural de la vegetación degradada.
Especies
pioneras o secundarias Las especies pioneras o secundarias se
caracterizan generalmente por su crecimiento rápido y su heliofilía
(e.g. W HITMORE , 1983; 1998). Aquí, una especie secundaria se define
según su ubicación principal o única en vegetación secundaria o por su
descripción como tal en la bibliografía. Por falta de una cronosecuencia
dentro del bosque sucesional no es posible distinguir entre especies
pioneras y especies de fases sucesionales tardías. Con respecto al
gradiente altitudinal, sólo se pueden separar especies secundarias que
pertenecen por lo general a la zona del bosque montano bajo (<
arbusto =" hasta" o =" hasta" mediano =" 10" alto =" árbol" nt ="
neotropical," pt ="pantropical," co =" cosmopolita," ma ="
malayo-americano" ho =" holártico," aa =" austral-antártico," af ="
afro-americano" wt =" templado"
q="cache:Hf3itEdeDv0J:webdelprofesor.ula.ve/" name="t3c9"Capítulo IX
De los Derechos Ambientales
Artículo
127. Es un derecho y un deber de cada generación proteger y mantener el
ambiente en beneficio de sí misma y del mundo futuro. Toda persona
tiene derecho individual y colectivamente a disfrutar de una vida y de
un ambiente seguro, sano y ecológicamente equilibrado. El Estado
protegerá el ambiente, la diversidad biológica, genética, los procesos
ecológicos, los parques nacionales y monumentos naturales y demás áreas
de especial importancia ecológica. El genoma de los seres vivos no podrá
ser patentado, y la ley que se refiera a los principios bioéticos
regulará la materia.
Es una obligación fundamental del Estado, con la
activa participación de la sociedad, garantizar que la población se
desenvuelva en un ambiente libre de contaminación, en donde el aire, el
agua, los suelos, las costas, el clima, la capa de ozono, las especies
vivas, sean especialmente protegidos, de conformidad con la ley.
Artículo
128. El Estado desarrollará una política de ordenación del territorio
atendiendo a las realidades ecológicas, geográficas, poblacionales,
sociales, culturales, económicas, políticas, de acuerdo con las premisas
del desarrollo sustentable, que incluya la información, consulta y
participación ciudadana. Una ley orgánica desarrollará los principios y
criterios para este ordenamiento.
Artículo 129.
Todas las actividades susceptibles de generar daños a los ecosistemas
deben ser previamente acompañadas de estudios de impacto ambiental y
socio cultural. El Estado impedirá la entrada al país de desechos
tóxicos y peligrosos, así como la fabricación y uso de armas nucleares,
químicas y biológicas. Una ley especial regulará el uso, manejo,
transporte y almacenamiento de las sustancias tóxicas y peligrosas.
En
los contratos que la República celebre con personas naturales o
jurídicas, nacionales o extranjeras, o en los permisos que se otorguen,
que involucren los recursos naturales, se considerará incluida aun
cuando no estuviera expresa, la obligación de conservar el equilibrio
ecológico, de permitir el acceso a la tecnología y la transferencia de
la misma en condiciones mutuamente convenidas y de restablecer el
ambiente a su estado natural si éste resultara alterado, en los términos
que fije la ley.
LEY ORGANICA DEL AMBIENTE
LEY ORGÁNICA DEL AMBIENTE
TÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo
1°: La presente Ley tiene por objeto establecer dentro de la política
del desarrollo integral de la Nación los principios rectores para la
conservación, defensa y mejoramiento del ambiente en beneficio de la
calidad de la vida.
Artículo 2°: Se declaran de utilidad Pública la conservación, la defensa y el mejoramiento del ambiente.
Artículo 3°: A los efectos de esta Ley, la conservación, defensa y mejoramiento del ambiente comprenderá:
1.
La ordenación territorial, y la planificación de los procesos de
urbanización, industrialización, poblamiento y desconcentración
económica, en función de los valores del ambiente.
2. El
aprovechamiento racional de los suelos, aguas, flora, fauna, fuentes
energéticas y demás recursos naturales, continentales y marinos, en
función de los valores del ambiente.
3. La creación, protección,
conservación y mejoramiento de parques nacionales, reservas forestales,
monumentos naturales, zonas protectoras, reservas de regiones vírgenes,
cuencas hidrográficas, reservas nacionales hidráulicas; refugios,
santuarios y reservas de faunas silvestres, parques de recreación a
campo abierto o de uso intensivo, áreas verdes en centros urbanos o de
cualesquiera otros espacios sujetos a un régimen especial en beneficio
del equilibrio ecológico y del bienestar colectivo.
4. La prohibición o corrección de actividades degradantes del ambiente.
5.
El control, reducción o eliminación de factores, procesos o componentes
del ambiente que sean o puedan ocasionar perjuicios a la vida del
hombre y de los demás seres.
6. La orientación de los procesos educativos y culturales a fin de fomentar conciencia ambiental.
7. La promoción y divulgación de estudios e investigaciones concernientes al ambiente.
8.
El fomento de iniciativas públicas y privadas que estimulen la
participación ciudadana en los problemas relacionados con el ambiente;
9.
La educaci6n y coordinación de las actividades de la Administración
Pública y de los particulares, en cuanto tengan relación con el
ambiente;
10. El estudio de la política internacional para la defensa
del ambiente, y en especial de la región geográfica donde está ubicada
Venezuela;
11. Cualesquiera otras actividades que se consideren necesarias al logro del objeto de esta Ley.
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LEY ORGANICA DE AGUAS
LA ASAMBLEA NACIONAL
DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
DECRETA:
LEY DE AGUAS
Objeto
Artículo
1. Esta ley tiene por objeto establecer las disposiciones que rigen la
gestión integral de las aguas, como elemento indispensable para el
desarrollo sustentable del país.
Gestión Integral de las Aguas
Artículo
2. La gestión integral de las aguas comprende el conjunto de
actividades de índole técnica, económica, financiera, institucional,
gerencial, legal y operativa dirigidas al manejo del agua en beneficio
colectivo, efectuadas de forma coordinada y en cooperación, considerando
las aguas en todas sus formas y los ecosistemas naturales asociados,
las cuencas hidrográficas que las contienen, los actores e intereses de
los sectores usuarios, los diferentes niveles territoriales de gobierno y
las políticas ambiental, de ordenación del territorio y de desarrollo
socioeconómico del país.
Objetivos de la Gestión Integral de las Aguas
TITULO II
DE LA CONSERVACIÓN Y USO SUSTENTABLE DE LAS AGUAS
Capítulo III
Del control y manejo de la calidad de las aguas
Formas de control y manejo
TITULO III
DE LA PREVENCIÓN Y CONTROL DE LOS POSIBLES EFECTOS
NEGATIVOS DE LAS AGUAS SOBRE LA POBLACIÓN Y SUS BIENES
Medidas para prevención y control
LEY ORGANICA TURISMO
LEY ORGANICA DE TURISMO
EXPOSICION DE MOTIVOS
DEL DECRETO CON FUERZA DE LEY ORGANICA DE TURISMO
La
actividad turística en el país no ha tenido la trascendencia necesaria
para convertirse en un factor de desarrollo económico y social debido a
que no se ha considerado como una de las principales actividades
económicas generadoras de divisas, lo que le ha restado importancia
porque no se ha tenido en cuenta que el turismo puede crear una
plataforma de desarrollo que puede convertirse en una de las primeras
fuentes generadoras de empleo y, en consecuencia, de armonía social;
además de coadyuvar al conocimiento y a la difusión de valores
culturales, que debido a diversos factores no están al alcance del
venezolano.
No se ha tenido la oportunidad de conocer al país en
forma integral, dado que la demanda turística no se ha organizado de
manera tal que la mayor parte de la población pueda acceder al
conocimiento de Venezuela ocupando así, de forma positiva, sus
vacaciones.
La Ley Orgánica de Turismo de 1998 otorgó a un solo ente
un cúmulo de responsabilidades que impidieron se desarrollara de manera
concurrente y armónica la actividad turística para que todos pudiéramos
conocer al país. Por estas razones, se
decide suprimir el Instituto
Autónomo Corporación de Turismo de Venezuela y liquidar sus bienes con
el fin de que el sector privado optimice la operatividad de los bienes
turísticos nacionales que hoy le pertenecen a dicho Instituto.
Por
primera vez en la historia constitucional venezolana se le otorga al
turismo el carácter de actividad económica de interés nacional,
prioritaria para el país en su estrategia de diversificación y
desarrollo sustentable. Por estas razones, el Ejecutivo Nacional
cumpliendo con el propósito de reorganizar el sistema socioeconómico de
la República creó el Despacho del Viceministro de Turismo y en
desarrollo de las disposiciones constitucionales, dicta el presente
Decreto con fuerza de Ley Orgánica de Turismo.
Este Decreto Ley tiene
como norte regular y controlar la política nacional de turismo, lo que
constituye una ley marco del sector siendo su objeto regular la
orientación, la facilitación, el fomento, la coordinación y el control
de la actividad turística como factor de desarrollo económico y social
del país, estableciendo los mecanismos de participación y concertación
de los sectores públicos y privados en esa actividad para lograr el
desarrollo humano integral, promoviendo a su vez el Estado, espacios
para que las personas interactúen como usuarios y consumidores de bienes
turísticos o como prestadores de servicios turísticos con el objeto de
promover, apoyar y desarrollar la cultura popular en todos sus aspectos.
La finalidad de este Decreto Ley es, además de establecer los
lineamientos generales de acción de los organismos públicos y privados y
preservar y garantizar los intereses del Estado en una actividad de
importancia y trascendencia concreta en la transformación económica y
social del país, regular la organización y funcionamiento del sistema
turístico nacional
Se trata de un Decreto Ley que regula la
organización y funcionamiento del sector turístico nacional; porque su
ámbito de aplicación comprende los órganos e instituciones que
desarrollan actividades relacionadas con el sector y los prestadores del
servicio turístico; porque modifica la normativa relativa al Fondo
Nacional de
Promoción y Capacitación Turística haciéndolo más
operativo en su funcionamiento; y porque establece los mecanismos de
participación y concertación del sector público y privado en el sector.
Igualmente
protege la primacía de los valores patrios para contribuir a fortalecer
la identidad nacional; el fomento del respeto al derecho a la
recreación; la reciprocidad y equidad turística a fin de fortalecer la
imagen del país en la comunidad internacional y la solidaridad social;
armonizando a su vez la rentabilidad y el progreso económico sustentable
con la conservación del ambiente, la seguridad jurídica y la justicia;
desarrollando normas claras y precisas para el cumplimiento de sus fines
y objetivos.
Entre las innovaciones de este Decreto Ley, encontramos
que el territorio nacional, en su conjunto, se considera como una
unidad de destino turístico, con tratamiento integral, en su promoción,
dentro y fuera del país y a la imagen de Venezuela, todo, como destino
turístico.
Igualmente, dado el carácter de actividad prioritaria del
turismo en su estrategia de diversificación y desarrollo sustentable, se
dispone que los diferentes órganos y entes de la Administración Central
y Descentralizada, en el ámbito de sus competencias, apoyen al
Ministerio del ramo en el ejercicio de sus atribuciones bajo los
principios que
se establecen.
Por otra parte, se establecen las
organizaciones de usuarios y consumidores turísticos, siendo su
principal característica la participación masiva de los usuarios y
consumidores turísticos en el disfrute del turismo y la recreación
comunitarios; así como se dispone incluir en el Sistema de Seguridad
Social programas destinados para que sus afiliados puedan beneficiarse
de los servicios turísticos o recreacionales.
En el Decreto Ley, el
Fondo Nacional de Promoción y Capacitación Turística, adquiere
personalidad jurídica propia bajo la figura de un Instituto Autónomo,
adscrito al Ministerio del ramo.
Igualmente, se le confiere rango
legal al Consejo Superior de Turismo y se reconocen los Fondos Mixtos
Estadales de Promoción y Capacitación para la Participación Turística
como elementos de concertación de los sectores públicos y privados, que a
su vez trabajarán coordinadamente con el Instituto Autónomo Fondo
Nacional de Promoción y
Capacitación para la Participación Turística.
Otras
de las innovaciones de este Decreto Ley es el establecimiento de la
planificación de la actividad turística, la coordinación del Plan
Nacional de Desarrollo con el Plan Nacional Estratégico de Turismo y la
exigencia de desarrollar el turismo de forma sustentable a fin de
salvaguardar el medio ambiente.
Se definen, el turismo y la
recreación para la comunidad como el servicio promovido por el Estado
con el propósito de facilitar a las personas de ingresos económicos
limitados el disfrute de actividades turísticas; así como los sistemas
que se organicen para que dichas personas interactúen como usuarios y
consumidores de servicios y bienes turísticos, o bien como prestadores
de servicios turísticos con el fin de promover, apoyar y desarrollar la
cultura popular en todos sus aspectos, cumpliéndose así los principios
constitucionales.
Además, el turismo y la recreación para la
comunidad tiene como propósito de que muchas personas del interior del
país que viven de la economía informal en las urbes, se organicen en sus
estados de origen formando parte de dicho sistema en una actividad
económica prioritaria; sino también de fomentar el turismo y la
recreación para la comunidad como la manera de incrementar la cultura
turística y defender los derechos culturales y el ambiente.
Igualmente
se establece, que el Ministerio del ramo fomentará y promoverá la
participación de entes públicos y organismos privados en el desarrollo
de la actividad turística, contemplándose a la vez un tratamiento
preferencial para las personas de la tercera edad y discapacitados, y el
apoyo a los planes y proyectos encaminados a promover el turismo para
los menores y adolescentes pertenecientes a grupos sociales de ingresos
limitados.
Dada la importancia que tiene la formación y la
capacitación turística como soporte de la actividad turística, en el
Decreto Ley se fijan contribuciones con ese propósito y se dictan normas
de coordinación, muy especialmente con el Ministerio de Educación,
Cultura y Deportes.
A los fines de organizar de manera coherente la
política turística en todo el territorio nacional, se regula en forma
precisa lo concerniente a las zonas de interés turístico, zonas con
vocación turística, incluyéndose las zonas geográficas turísticas.
Con
el objeto de garantizar la integridad del patrimonio turístico y en
particular, la seguridad de los turistas o usuarios turísticos, el
Ejecutivo Nacional a través del Ministerio del ramo, fomentará el
servicio de Guarda Turistas.
HUGO CHAVEZ FRIAS
Presidente de la República
En ejercicio de la atribución que le confiere el numeral 8, del artículo 236 de la
LEY ORGANICA DE EDUCACION
Gaceta Oficial N° 2.635 de fecha 28 de julio de 1980
EL CONGRESO DE LA REPUBLICA DE VENEZUELA
DECRETA:
la siguiente
LEY ORGÁNICA DE EDUCACIÓN
TITULO IDISPOSICIONES FUNDAMENTALES
Artículo
1º: La presente Ley establece las directrices y bases de la educación
como proceso integral; determina la orientación, planificación y
organización del sistema educativo y norma el funcionamiento de los
servicios que tengan relación con éste.
Artículo 2º: La educación es
función primordial e indeclinable del Estado, así como derecho
permanente e irrenunciable de la persona.
Artículo 3º: La educación
tiene como finalidad fundamental el pleno desarrollo de la personalidad y
el logro de un hombre sano, culto, crítico y apto para convivir en una
sociedad democrática, justa y libre, basada la familia como célula
fundamental y en la valorización del trabajo; capaz de participar
activa, consciente y solidariamente en los procesos de transformación
social; consustanciado con los valores de la identidad nacional y con la
comprensión, la tolerancia, la convivencia y las actitudes que
favorezcan el fortalecimiento de la paz entre las naciones y los
vínculos de integración y solidaridad latinoamericana. La educación
fomentará el desarrollo de una conciencia ciudadana para la
conservación, defensa y mejoramiento del ambiente, calidad de vida y el
uso racional de los recursos naturales; y contribuirá a la formación y
capacitación de los equipos humanos necesarios para el desarrollo del
país y la promoción de los esfuerzos creadores del pueblo venezolano
hacia el logro de su desarrollo integral, autónomo e independiente.
Artículo
4º: La educación, como medio de mejoramiento de la comunidad y factor
primordial del desarrollo nacional, es un servicio público prestado por
el Estado, o impartido por los particulares dentro de los principios y
normas establecidos en la ley, bajo la suprema inspección y vigilancia
de aquel y con su estímulo y protección moral y material.
Artículo
6º: Todos tienen derecho a recibir una educación conforme con sus
aptitudes y aspiraciones, adecuada a su vocación y dentro de las
exigencias del interés nacional o local, sin ningún tipo de
discriminación por razón de la raza, del sexo, del credo, la posición
económica y social o de cualquier otra naturaleza. El estado creará y
sostendrá instituciones y servicios suficientemente dotados para
asegurar el cumplimiento de la obligación que en tal sentido le
corresponde, así como los servicios de orientación, asistencia y
protección integral al alumno, con el fin de garantizar el máximo
rendimiento social del sistema educativo y de proporcionar una efectiva
igualdad de oportunidades educacionales.
Artículo 7º: El proceso
educativo estar estrechamente vinculado al trabajo, con el fin de
armonizar la educación con las actividades productivas propias del
desarrollo nacional y regional y deberá crear hábitos de responsabilidad
del individuo con la producción y la distribución equitativa de sus
resultados.
Artículo 11: Los medios de comunicación social son
instrumentos esenciales para el desarrollo del proceso educativo; en
consecuencia, aquellos dirigidos por el Estado serán orientados por el
Ministerio de Educación y utilizados por éste en la función que le es
propia. Los particulares que dirijan o administren estaciones de
radiodifusión sonora o audiovisual están obligados a prestar su
cooperación a la tarea educativa y ajustar su programación para el logro
de los fines y objetivos consagrados en la presente ley. Se prohíbe la
publicación y divulgación de impresos u otras formas de comunicación
social que produzcan terror en los niños, inciten al odio, a la
agresividad, la indisciplina, deformen el lenguaje y atenten contra los
sanos valores del pueblo venezolano, la moral y las buenas costumbres.
Asimismo, la Ley y los reglamentos regularán la propaganda en defensa de
la salud mental y física de la población.
CAPÍTULO XIDE LA EDUCACIÓN EXTRAESCOLAR
Artículo
44: La educación extraescolar atenderá los requerimientos de la
educación permanente. Programas diseñados especialmente proveer n a la
población de conocimientos y prácticas que eleven su nivel cultural,
artístico y moral y perfeccionen la capacidad para el trabajo. El Estado
proporcionará en todos los niveles y modalidades la orientación y los
medios para la utilización del tiempo libre.
Artículo 45: La
educación extraescolar aprovechar las facilidades o recursos que para
esta clase de educación posean las instituciones docentes públicas o
privadas, los talleres libres de artes, las bibliotecas, las
instalaciones deportivas y recreacionales, las industrias establecidas y
demás posibilidades existentes dentro de las comunidades y utilizará al
máximo la potencialidad educativa de los medios de comunicación social.
LEY DE PLANIFICACION Y ORGANIZACIÓN
La siguiente,
Ley Orgánica para la Planificación y Gestión de la Ordenación del
Territorio
Objeto
Artículo 1.°
Esta
Ley tiene por objeto establecer las disposiciones que regirán el
proceso general para la Planificación y Gestión de la Ordenación del
Territorio, en concordancia con las realidades ecológicas y los
principios, criterios, objetivos estratégicos del desarrollo
sustentable, que incluyan la participación ciudadana y sirvan de base
para la planificación del desarrollo endógeno, económico y social de la
Nación.
Ordenación del Territorio
Artículo 2. °
A los efectos
de esta Ley, se entiende por Ordenación del Territorio a la política de
Estado, dirigida a la promoción y regulación de la ocupación y uso del
territorio nacional, a la localización y organización de la red de
centros poblados de base urbana y rural, las actividades económicas y
sociales de la población y la cobertura del equipamiento de
infraestructuras de servicios, en armonía con el manejo y
aprovechamiento de los recursos naturales y la prevención de riesgos
naturales, en función de la protección y valoración del ambiente, a fin
de lograr los objetivos del desarrollo sustentable, crear las
condiciones favorables a la recepción del gasto público y la orientación
de la inversión privada como parte integral de la planificación
económica y social de la Nación.
Planificación y Gestión de la Ordenación del Territorio
Artículo 3. °
A
los efectos de esta Ley, se entiende por Planificación y Gestión de la
Ordenación del Territorio al proceso de naturaleza política, técnica y
administrativa, dirigido a sistematizar la programación, evaluación,
seguimiento y control de la ordenación del territorio, la cual forma
parte del proceso de desarrollo sustentable del país, por lo que todas
las actividades que se realicen a tal efecto deberán estar sujetas a las
normas que regulan el Sistema Nacional de Planificación, y servirá de
base espacial para los planes de desarrollo económico y social y los
demás planes legalmente establecidos.
Definiciones
Artículo 4.°
A los efectos de esta Ley, se entenderá por:
Actividades
de Importancia Nacional: Es el conjunto de acciones estratégicas
nacionales que responden a las políticas de desarrollo económico y
social del país, las cuales contribuyen a la implementación de la
Planificación y Gestión de la Ordenación del Territorio.
Áreas de
Protección: Se consideran áreas de protección, aquellas que por sus
limitaciones para su intervención con fines urbanísticos, presenten
algunas de las siguientes características: estar cubiertas de vegetación
arbórea, ser áreas potencialmente inundables, constituir corredores de
servicio, corresponder a zonas calificadas de inestables o de alto
riesgo y las contenidas en leyes especiales.
Áreas Naturales
Protegidas: Son aquellos espacios del territorio nacional donde existen
recursos o elementos naturales como especies vegetales y animales,
condiciones geomorfológicas y hábitat, de especial interés ecológico o
escénicos, relevantes para la ciencia, la educación y la recreación, que
deben ser sometidas a un régimen especial de manejo, para su
conservación y manejo, según la categoría correspondiente.
Áreas de
Uso Especial: Son aquellos espacios del territorio nacional que por sus
características especiales, localización y dinámica, requieren ser
sometidos a un régimen especial de manejo, a los fines de cumplir
objetivos específicos de interés general como el aprovechamiento
sustentable de los recursos naturales en ellos contenidos, la protección
y recuperación de áreas degradadas, la conservación de bienes de
interés histórico cultural y arqueológicos, la conservación de
infraestructuras fundamentales y la seguridad y defensa de la Nación.
Consultas
Públicas: Forman parte de un proceso participativo mediante el cual se
convoca a los distintos sectores de la sociedad, para que opinen sobre
los contenidos de las propuestas de los instrumentos de ordenación del
territorio de carácter público.
Las consultas públicas se realizarán
en los sitios de información o en otro designado al efecto; en ellas se
presentará a conocimiento del público el anteproyecto en forma oral y
escrita, y en ese mismo acto se recibirán aportes y observaciones de la
comunidad organizada, sin perjuicio de las que puedan consignarse
posteriormente, en el sitio de información, dentro del lapso que
establezca el organismo competente.
Humedales: Terreno que sin poseer
la consideración de lago o de río, tiene la necesaria extensión y
permanece inundado durante el tiempo suficiente para permitir el
desarrollo de comunidades biológicas propias y diferentes de las de su
entorno.
Inicio de Construcción de Obra: Se entiende por inicio de
construcción, cualesquiera actividades que persigan modificar el medio
físico existente, tales como la deforestación, movimiento de tierra,
demolición, construcción y refacción, con el fin de ejecutar un proyecto
en particular.
Parcelamiento Urbanístico: Son las subdivisiones o
modificaciones de parcelas existentes. Las parcelas integradas serán
consideradas como una
unidad a los efectos urbanísticos y sólo podrán
subdividirse nuevamente a los fines de su utilización, siempre que no
se incremente la intensidad de uso del suelo prevista en la norma.
Participación
Ciudadana: Es un proceso en el cual la sociedad civil organizada forma
parte activa consciente y creadora de las decisiones que afectan su
entorno ambiental y social, en función del mejoramiento de su calidad de
vida y de su sustentabilidad. Éste implica la incorporación activa en
la dinámica del quehacer cotidiano - la elaboración de alternativas para
la resolución de problemas de la comunidad - la motorización de proceso
de información y sensibilización hacia el resto de la comunidad - el
conocimiento y cumplimiento de los deberes y derechos de los ciudadanos -
y el fortalecimiento de las formas organizativas como instrumento de
participación.
Territorio Nacional: Es el espacio continental e insular, lacustre y fluvial, mar
Publicada en Gaceta Oficial Nº 37.285 de fecha 18 de septiembre de 2001
http://www.leyesvenezolanas.com
DECRETO PARA LA CREACION DEL PARQUE NACIONAL SIERRA DE LA CULATA
REGLAMENTO
Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso
Parque Nacional “Sierra de la Culata”
REPÚBLICA DE VENEZUELA PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DECRETO N° 670 DE 10 DE MAYO DE 1995
Gaceta
Oficial 4907 (Extraordinaria) de 26 de mayo de 1995 De conformidad con
lo dispuesto en los artículos 6º, 17 y 35 de la Ley Orgánica para la
Ordenación del Territorio y en concordancia con lo establecido en el
Decreto Nº 276 del 07 de junio de 1989, publicado en la Gaceta oficial
de la República de Venezuela Nº 4.106 Extraordinario del 09 de junio de
1989, contentivo del Reglamento Parcial de la Ley Orgánica para la
Ordenación del Territorio sobre Administración y Manejo de Parques
Nacionales y Monumentos Naturales, en Consejo de Ministros,
Decreta:
El siguiente Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Parque Nacional “Sierra de la Culata”
TITULO I
DISPOSICIONES GENERALES
Artículo
1. Este Decreto tiene por objeto establecer las directrices, políticas y
lineamientos que conforman el Plan de Ordenamiento del Parque Nacional
Sierra de La Culata, creado mediante el Decreto Nº 640 del 07 de
diciembre de 1989 publicado en la gaceta oficial Nº 34.439 del 29 de
marzo de 1990, así como los criterios para asignar los usos, la
zonificación de los mismos y las normas que desarrollarán tales usos y
regularán las actividades que puedan ser realizadas, tanto por el sector
público como por el privado.
Artículo 2. La administración y manejo
del Parque Nacional Sierra de La Culata estará a cargo del Instituto
Nacional de Parques (INPARQUES), conforme a lo establecido en el
Reglamento Parcial de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio,
sobre Administración y Manejo de Parques Nacionales y Monumentos
Naturales, con las particularidades que se estipulan en este Decreto.
Parágrafo
Único: El control del Plan de Ordenamiento del Parque Nacional
corresponde al Director General Sectorial de Parques Nacionales del
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), quien en ejercicio de sus
facultades otorgará las aprobaciones y autorizaciones que, conforme a la
Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio, se requieren para tomar
decisiones o realizar actividades que involucren la ocupación del
Parque Nacional o la utilización de alguno de sus recursos, pudiendo
delegar tal control en el Director Regional correspondiente.
Artículo
3. La administración y manejo del Parque Nacional tendrá como objetivo
principal, la protección y conservación de los recursos naturales y el
equilibrio ecológico, en beneficio del interés colectivo de las
generaciones actuales y futuras.
Como objetivos secundarios, se
tenderá a proporcionar a la colectividad facilidades para la educación,
investigación científica, recreación y turismo en forma ordenada y
dentro de la política de conservación, defensa y mejoramiento del
ambiente, respetando las potencialidades y restricciones propias de cada
uno de los espacios que conforman el Parque Nacional.
TITULO II
PLAN DE ORDENAMIENTO
CAPÍTULO I
DE LOS OBJETIVOS DEL PARQUE
Artículo
4. El objetivo fundamental del Parque Nacional es preservar y conservar
muestras relevantes y representativas de los ecosistemas y paisajes de
montaña de la porción central de la Cordillera de los Andes Venezolanos,
específicamente su ramal occidental, mediante el cumplimiento de los
siguientes objetivos específicos:
1. Conservar muestras
representativas de todos los ecosistemas asociados al relieve montañoso
presentes en el Parque Nacional, tales como: Desierto Periglaciar,
Páramos, Selva Nublada, Bosques Montanos Estacionales, Bosques Húmedos y
Muy Húmedos.
2. Conservar la biodiversidad y el equilibrio
ecológico, garantizando la continuidad de los procesos evolutivos, las
migraciones animales y el normal flujo de materia y energía entre los
ecosistemas en él contenidos.
3. Proteger los rasgos geomorfológicos naturales, presentes en los ambientes andino y altiandino.
4.
Preservar las formaciones boscosas de coloradito (Polylepis serícea) y
los ambientes periglaciares de la alta montaña, que por su fragilidad
son susceptibles a ser degradados por influencia antrópica.
5. Proteger y preservar los hábitat de especies de flora y fauna endémicas, poco comunes, vulnerables o en peligro de extinción.
6. Proteger especies vegetales y animales de importancia etnobiológica.
7. Conservar el reservorio genético silvestre.
8. Conservar los sitios, objetos y estructuras de nuestro patrimonio histórico cultural.
9. Conservar los paisajes naturales, genuinos representantes de la Región Andina Venezolana.
10.
Controlar la erosión y la generación de sedimentos, a fin de proteger
inversiones en áreas localizadas fuera del Parque Nacional.
11.
Conservar todas sus cuencas hidrográficas y la cantidad, calidad y flujo
de sus aguas, para garantizar el abastecimiento a importantes centros
poblados de la región y la continuación y desarrollo de las actividades
agrícolas e industriales en su zona de influencia, permitiendo así
mantener la dinámica funcional de la región.
12. Recuperar áreas o recursos naturales degradados.
13. Brindar condiciones naturales óptimas para el desarrollo de investigaciones científicas.
14.Proporcionar
medios y oportunidades para la educación de la colectividad, en
especial la educación ambiental, a fin de desarrollar e incrementar la
conciencia conservacionista de la población.
15. Ofrecer a la
colectividad oportunidades para la recreación y el turismo, a través del
fomento de actividades acordes con el mantenimiento de las condiciones
naturales del Parque Nacional.
16. Contribuir a mejorar la calidad de
vida de los habitantes de las áreas aledañas al Parque Nacional así
como la de las poblaciones ubicadas en las zonas de Uso Especial con
Características Histórico-Culturales y de Amortiguación, a través del
flujo de recursos económicos generados por las actividades autorizadas a
los habitantes y a los visitantes del Parque Nacional, en especial el
ecoturismo.
17. Velar por el mantenimiento de la calidad ambiental de todos sus ecosistemas.
18.
Contribuir al desarrollo regional a través del flujo de recursos y
servicios que aporta el Parque Nacional a la dinámica funcional de la
región y el país.
CAPÍTULO II
DE LOS OBJETIVOS DEL PLAN
Artículo
5. El objetivo del Plan de Ordenamiento del Parque Nacional Sierra de
La Culata es presentar lineamientos y directrices para la ordenación y
el desarrollo gradual y equilibrado del Parque Nacional, orientados
hacia el cumplimiento de los objetivos de su creación, garantizando la
conservación, de los recursos naturales y culturales allí contenidos, a
través de la zonificación de usos y su reglamentación.
Artículo 6. El
Plan de Ordenamiento se desarrollará a través de la instrumentación de
programas de manejo formulados de acuerdo a los
lineamientos de la
Dirección General Sectorial de Parques Nacionales y las particularidades
del Parque, atendiendo a las directrices para su conservación y
desarrollo integral con miras a garantizar la protección, investigación,
educación, recreación y turismo ambientalmente concebidos.
CAPÍTULO III
DE LAS DIRECTRICES PARA LA PROTECCIÓN Y DESARROLLO INTEGRAL
Artículo
7. La protección integral del Parque Nacional se cumplirá dentro de la
política de conservación, defensa y mejoramiento del ambiente y de los
Recursos Naturales, como objetivo del más alto interés nacional y sujeta
a las siguientes directrices:
1. Proteger y mantener las condiciones naturales en los ambientes prístinos o poco perturbados.
2. Restaurar los hábitat, comunidades y especies afectadas o degradadas por la acción antrópica.
3.
Instrumentar en forma prioritaria Programas de Protección y de
Información y Extensión, a fin de resguardar los valores naturales del
Parque Nacional.
4. Difundir los valores sociales, científicos y
recreativos presentes en el Parque Nacional, como figura jurídica que
les establece un régimen de protección y administración especial.
5.
Realizar el registro de Actividades Agropecuarias de los fundos
existentes dentro del Parque Nacional, a los fines de supervisar y
controlar la continuación temporal de tales actividades.
6. Normar la
ganadería extensiva comunal practicada en los páramos del Parque
Nacional hasta tanto se realicen los estudios técnicos que permitan
determinar el impacto de tal actividad sobre los recursos naturales del
Parque.
7. Establecer pautas para el control y la estabilización de
usos con tradición dentro del Parque Nacional, minimizando sus efectos
negativos sobre el ambiente y conduciéndolos dentro de una política de
mejoramiento ambiental.
8. Desarrollar un programa tendente a
establecer un mayor intercambio y flujo de información entre las
comunidades establecidas dentro y en la periferia del Parque Nacional y
los técnicos encargados de la administración y manejo del mismo, con el
propósito de lograr una mayor participación ciudadana en la búsqueda de
soluciones a los problemas que el Parque Nacional conforta.
9. Desarrollar actividades de seguimiento ambiental físico, de la fauna y de la vegetación.
10.
Desarrollar programas interpretativos de los recursos y valores del
Parque Nacional a fin de difundirlos a nivel local, nacional e
internacional.
11.Acopiar y utilizar en forma organizada el
conocimiento científico sobre los elementos, estructuras y procesos de
los recursos físico bióticos, paleontológicos y arqueológicos y fomentar
la participación activa de las universidades e instituciones, de
reconocida solvencia científica, en los programas pertinentes.
12. Erradicar o reubicar los usos y actividades no cónsonos con los objetivos y la filosofía de manejo del Parque Nacional.
13.
Diseñar las infraestructuras y organizar las actividades de prestación
de servicios esenciales al público, de manera que se integren y
mimeticen con el ambiente, procurando no causar impactos negativos.
14. Defender y mantener los valores arqueológicos, histórico-culturales y tradicionales de la región.
15.
Satisfacer adecuadamente la demanda educativa, recreacional y turística
de la colectividad, mediante el fomento del uso adecuado de los
espacios y recursos del Parque Nacional.
16. Armonizar el interés social y económico de la población adyacente con los valores ambientales del Parque Nacional.
17.
Sanear legalmente la superficie territorial que conforma el Parque
Nacional mediante la realización de un Programa de Avalúos que permita
asignar un orden de prioridad de saneamiento a cada fundo, en base al
riesgo ambiental que los mismos imponen al Parque Nacional y a los
objetivos de su zonificación.
18. Realizar estudios de la dinámica
poblacional de las comunidades ubicadas dentro del Parque Nacional, a
objeto de promover su desarrollo armónico y equilibrado respecto al
Parque Nacional.
19. Establecer en el sector Pico El Águila, sitio
donde convergen diferentes usos y actividades donde generan una
situación de conflicto ambiental, una efectiva organización del espacio a
fin de armonizarlos con los objetivos del Parque Nacional, determinando
a su vez los plazos para la reubicación de aquellos usos que no sea
posible adecuar.
20. Evaluar las áreas adyacentes al Parque Nacional
con el fin de asegurar que no se interrumpan totalmente los flujos
genéticos y de energía hacia los ecosistemas protegidos, permitiendo así
una mayor protección de los recursos naturales, históricos y
etnológicos en ellas contenidos.
CAPÍTULO IV
DE LOS RECURSOS BIOLÓGICOS, ESCÉNICOS, HISTÓRICO-CULTURALES Y SOCIO-ECONÓMICOS RELEVANTES
Artículo
8. Se consideran recursos biológicos de alta fragilidad y relevancia en
el Parque Nacional Sierra de La Culata los siguientes:
a. Los Ambientes Desérticos Periglaciares.
b. Las formaciones de Páramo.
c. Las formaciones de Selva Nublada y Bosques Húmedos.
d. Las Comunidades de Coloradito (Polylepis serícea)
e. Las especies vegetales de valor etnobotánico.
f. Las especies biológicas consideradas raras, endémicas o de distribución restringida.
g.
Las especies faunísticas consideradas vulnerables o en peligro de
extinción, entre las cuales se cuentan el oso frontino (Tremarctos
ornatus)
, el puma o león americano (Felis concolor), el tigre o jaguar (Phantera onca), el tapir o danta (Tapirus terrestris),
el
zorro (Procyon cancrivorus), la lapa serranera (Agouti taczanowskii),
la lapa (Agouti paca), el paují copete de piedra (Pauxi pauxi), el
águila real (Geranoaetus melanoleucus), el condor de los Andes (Vultur
gryphus), y el conejo de páramo (Silvilagus brasiiensis meridensis).
h. Las especies objeto de programas de reintroducción y repoblamiento, como el Cóndor de los Andes.
i.
La fauna acuícola autóctona presente en ambientes hídricos no
colonizados por las truchas (Salmo gairdnerii y Salvelinus fontinalis),
así como otras especies que utilizan estos ambientes en alguna fase de
su vida.
j. Las comunidades vegetales macro y microscópicas de los ambientes de laguna de páramo.
Parágrafo
Único: Esta lista solamente refleja de manera parcial el conocimiento
actual de los recursos biológicos del Parque Nacional, en la medida en
que estudios pertinentes comprueben la existencia de otras especies,
éstas pasarán a ser parte reconocida de su patrimonio.
Artículo 9. Los recursos escénicos de relevancia que caracterizan al Parque Nacional son:
a. Los ambientes de Desierto Periglaciar.
b. los paisajes producto del modelado glaciar del Cuaternario.
c.
Los páramos en general, teniendo especial interés aquellos denominados:
El Tambor, El Campanario, La Culata, Piedras Blancas, Siete Lagunas,
Los Torres, El Escorial, La Estrella y Hato Viejo, con sus
características particulares.
d. Las áreas ocupadas por vegetación natural inalterada o poco alterada.
e. Las lagunas, pantanos, turberas, cascadas y ríos del Parque Nacional.
f. Los ecotonos entre las distintas formaciones vegetales que el Parque Nacional contiene.
g. Las nevadas estacionales y sus áreas de ocurrencia eventual, donde tiene fácil acceso el público.
h.
Las áreas de las cuencas altas de los ríos Capáz, Chirurí, Torondoy,
Pocó y Buena Vista, desde donde se tiene una visión panorámica de la
zona sur del Lago de Maracaibo.
Artículo 10. Los recursos histórico-culturales más importantes del Parque Nacional son:
a.
Los restos de estructuras y piezas de valor arqueológico patrimonial de
las culturas precolombinas que han estado presentes en el área.
b.
Los rasgos y tipologías arquitectónicas tradicionales y las formas o
modos de vida caracterizados por sistemas de producción y técnicas de
cultivos tradicionales, que aún prevalecen en los sitios poblados dentro
del Parque Nacional.
Artículo 11. Los recursos socio-económicos aprovechables dentro del Parque Nacional son:
a. Las diferentes artesanías tradicionales elaboradas por sus pobladores.
b. El transporte en bestias por las áreas permitidas.
c. El desarrollo de circuitos de recreación y turismo.
d. Las actividades agropecuarias, tradicionales no degradantes, desarrolladas por los habitantes del Parque Nacional.
e. Las posadas turísticas, enmarcadas dentro de la actividad agrícola tradicional.
CAPÍTULO V
DE LA ZONIFICACIÓN
Artículo
12. A los fines de su ordenación y manejo, el Parque Nacional ha sido
objeto de una zonificación de usos, de acuerdo a la singularidad,
fragilidad, valor de los recursos naturales de cada uno de los espacios
que lo conforman y de los usos y actividades existentes para la fecha de
su creación. Las zonas resultantes se corresponden con las definiciones
establecidas en el Reglamento Parcial de la Ley
Orgánica para la
Ordenación del Territorio sobre Administración y Manejo de Parques
Nacionales y Monumentos Naturales, las cuales se enumeran a
continuación:
I.ZONA DE PROTECCIÓN INTEGRAL (PI).
II.ZONA PRIMITIVA O SILVESTRE (P).
III. ZONA DE AMBIENTE NATURAL MANEJADO (ANM).
IV.ZONA DE RECUPERACIÓN NATURAL (RN).
V. ZONA DE RECREACIÓN (R).
VI.ZONA DE SERVICIOS (S).
VII.ZONA DE USO ESPECIAL CON CARACTERISTICAS HISTORICO-CULTURALES
(UECHC).
VIII. ZONA DE AMORTIGUACIÓN (A).
IX.ZONA HISTORICO-CULTURAL (HC).
X. ZONA DE USO ESPECIAL PARA INVESTIGACION (UEI).
Las
zonas a que hace referencia el presente artículo han sido descritas
siguiendo accidentes naturales, curvas de nivel, y la poligonal del
Parque Nacional, tal como sigue a continuación:
I. ZONA DE PROTECCIÓN INTEGRAL (PI).
I.1.
(Al noreste de Mérida). Partiendo de la estribación oeste de la Loma
del Viento, a una altitud de 2.600 m.s.n.m., se asciende por dicha
estribación hasta alcanzar la curva de nivel 2.800 m.s.n.m., se continúa
luego por dicha cota con dirección variable noreste-este hasta
interceptar el río Montalbán, se asciende luego por el curso del
mencionado río hasta interceptar la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., se
continúa luego por dicha cota con dirección variable
este-noreste-norte-sureste-este, hasta alcanzar la quebrada La Vergara,
se desciende luego por la mencionada quebrada hasta interceptar la
poligonal del Parque Nacional, se prosigue luego por la mencionada
poligonal con dirección variable suroeste-oeste pasando por los
botalones PNSC-172, PNSC-173, PNSC-174, hasta interceptar el botalón
PNSC-175, a partir de este punto se continúa por la curva de nivel 2.600
m.s.n.m. con dirección variable suroeste-sureste hasta alcanzar la
divisoria de aguas entre la quebrada El Peñón y un afluente sin nombre
de dicha quebrada, se desciende luego por esta divisoria hasta
interceptar el botalón PNSC-176. Se
prosigue luego por la poligonal
del Parque Nacional con dirección variable sur-suroeste pasando por el
botalón PNSC-177, hasta interceptar la quebrada Milla, se asciende luego
por esta quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 2.400 m.s.n.m.,
luego se continúa por dicha cota con dirección variable
noroeste-suroeste hasta interceptar el botalón PNSC-180, de aquí se
prosigue por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable
sur-suroeste pasando por el botalón PNSC-181, hasta alcanzar el botalón
PNSC-182 a una altitud de 2.400 m.s.n.m. Se continúa luego por dicha
curva de nivel con dirección variable noroeste-suroeste hasta
interceptar el botalón PNSC-188, de aquí se asciende por la divisoria de
aguas entre la quebrada La Portuguesa y un afluente sin nombre, por la
margen derecha de la misma quebrada hasta alcanzar la curva de nivel
2.600 m.s.n.m., se prosigue luego por esta cota con dirección variable
noroeste-suroeste hasta alcanzar el punto inicial de la presente
descripción.
I.2. (Páramo el Escorial). Partiendo del punto donde la
divisoria de aguas entre la quebrada Las Bolsas y un afluente por la
margen izquierda del río Mucujún, entre lo botalones PNSC-169 y
PNSC-170, se asciende luego por esta divisoria hasta alcanzar la curva
de nivel 3.800 m.s.n.m., se prosigue luego por dicha cota con dirección
variable sur-suroeste hasta cortar la divisoria de aguas entre los ríos
Chama y Mucujún, se desciende luego por dicha divisoria de aguas hasta
interceptar
la poligonal del Parque Nacional, se continúa luego por dicha poligonal
con dirección variable noreste, pasando por los botalones PNSC-164,
PNSC-165, PNSC-166, PNSC-167, PNSC-168 y PNSC-169, hasta alcanzar el
punto inicial de la presente descripción.
I.3. (Al este de la
población de Torondoy). A partir del botalón PNSC-44, se continúa luego
por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable
este-noroeste-noreste-norte, pasando por los botalones PNSC-45, PNSC-46,
PNSC-47, PNSC-48, PNSC-49, PNSC-50, PNSC-51, hasta interceptar la curva
de nivel 2.000 m.s.n.m., entre dicho botalón y el PNSC-52, de allí, se
continúa luego por dicha cota con dirección variable
noroeste-norte-noreste hasta interceptar el botalón PNSC-58, se continúa
luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable
sureste hasta interceptar el botalón PNSC-59 ubicado a una altitud de
2.400 m.s.n.m., a partir de este punto se asciende por la divisoria de
aguas entre la quebrada La Garrapata y el río Chirurí, continuándose
luego por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar el botalón PNSC-61, se
prosigue luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección
variable sureste hasta interceptar el botalón PNSC-63, a partir de este
punto se desciende por la divisoria de aguas entre las quebradas El
Molino y La Garrapata, hasta interceptar la curva de nivel 2.600
m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable
sur-sureste-suroeste hasta interceptar la quebrada El Molino, se
asciende luego por dicha quebrada hasta cortar la curva de nivel 2.800
m.s.n.m., se prosigue luego por la mencionada cota con dirección
variable noroeste-suroeste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre la
quebrada Piedras Blancas y el río Mucumpate, se desciende luego por
esta divisoria de aguas hasta interceptar el botalón PNSC-44, punto
inicial de la presente descripción.
I.4. (Serranía de Capáz).
Partiendo de la estribación oeste de la Fila El Palmar, en la curva de
nivel 1.600 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección
variable noreste-sureste-norte, hasta interceptar una quebrada afluente
por la margen izquierda del Río Frío, se desciende luego por dicha
quebrada hasta cortar la curva de nivel 1.400 m.s.n.m., se prosigue
luego por la mencionada cota hasta alcanzar la divisoria de aguas entre
río Río Frío y la quebrada El Charal, se asciende luego por esta
divisoria de aguas hasta interceptar la curva de nivel 2.200 m.s.n.m.,
se continúa luego por esta cota con dirección variable
noreste-sureste-sur-norte-este, hasta interceptar la quebrada Agua
Blanca, se desciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de
nivel 1.800 m.s.n.m., se continúa luego por la mencionada curva de
nivel con dirección variable noreste-noroeste-norte hasta interceptar la
quebrada La Loma, se asciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar
la curva de nivel 2.200 m.s.n.m., se prosigue luego por la mencionada
curva de nivel con dirección variable noroeste-norte-noreste hasta
alcanzar la divisoria de aguas entre dos afluentes sin nombre del río El
Oso. Se desciende luego por dicha divisoria de aguas hasta interceptar
la curva de nivel de 1.600 m.s.n.m., se prosigue luego con dirección
variable sureste hasta interceptar la divisoria de aguas entre las
quebradas Punta de Piedra y Agua Blanquita, se asciende luego por dicha
divisoria de aguas hasta alcanzar la curva de nivel 2.200 m.s.n.m., se
prosigue luego por la citada cota con dirección variable
este-sureste-noreste hasta interceptar la poligonal del Parque Nacional.
Se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección
variable sureste, pasando por los botalones PNSC-39, PNSC-40, PNSC-41, a
partir de este punto se asciende por la divisoria de aguas entre dos
quebradas sin nombre, afluentes del río Mucumamó, hasta interceptar la
curva de nivel 2.800 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con
dirección variable suroeste-sur-noroeste, hasta alcanzar las divisoria
de aguas entre el río San Pedro y el río Mucumamó, se asciende luego por
esta divisoria de aguas hasta interceptar la curva de nivel 3.200
m.s.n.m., se continúa luego por esta curva de nivel con dirección
variable suroeste-oeste-noroeste hasta alcanzar la divisoria de aguas
entre los ríos Tucaní y San Pedro, se asciende luego por dicha divisoria
de aguas hasta alcanzar el punto donde confluyen las divisoria de agua
de los ríos Tucaní, San Pedro y Mucumamó. A partir de este punto se
continúa por la divisoria de aguas entre los ríos Tucaní y Mucumamó, con
dirección variable sur-suroeste, hasta alcanzar la divisoria de aguas
entre los ríos Tucaní y Mucujún, a partir de este punto se continúa por
esta divisoria de aguas con dirección variable suroeste hasta
interceptar la divisoria de aguas entre los ríos San Antonio y Mucujún,
se continúa luego con dirección variable suroeste hasta alcanzar el
punto donde confluyen las divisorias de aguas entre los ríos: Río Frío,
San Antonio y Las González, a partir de este punto se desciende por la
divisoria de aguas entre dos quebradas afluentes del río Río Frío hasta
interceptar la curva de nivel 3.800 m.s.n.m., continuándose luego por la
mencionada cota con dirección variable suroeste-sur hasta alcanzar la
divisoria de aguas entre los ríos Las González y Blanco. A partir de
este punto se desciende por esta divisoria de aguas hasta interceptar la
curva de nivel 2.800 m.s.n.m., se continúa luego por la mencionada
curva de nivel con dirección variable norte-noreste hasta interceptar
una quebrada sin nombre, afluente por la margen orográfica derecha del
río Capáz, se asciende por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de
nivel 3.000 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección
variable noreste-norte hasta interceptar el punto donde confluyen las
divisorias de aguas entre los ríos:
Guachizón, Limones y Ron, se
continúa luego descendiendo por la divisoria de aguas entre los ríos
Limones y Ron hasta interceptar la curva de nivel 2.400 m.s.n.m., se
prosigue luego por esta cota con dirección variable suroeste hasta
interceptar el botalón PNSC-203, ubicado en la quebrada El Diablo, luego
se continúa aguas abajo por dicha quebrada hasta alcanzar la cota 1.600
m.s.n.m., continuándose luego por dicha curva de nivel con dirección
variable noroeste-noreste-norte hasta interceptar el punto inicial de la
presente descripción.
II. ZONA PRIMITIVA O SILVESTRE (P).
Forman
parte de esta Zona todas aquellas áreas que no aparecen descritas como
integrantes de las restantes zonas que, junto con esta, componen el
Parque Nacional Sierra de La Culata.
III. ZONA DE AMBIENTE NATURAL MANEJADO (ANM).
III.1.
(Los Háticos, al norte de Micuyes). Se comienza en el punto donde la
divisoria de agua entre la quebrada La Sucia y La Fría corta la curva de
nivel 3.100 m.s.n.m., se continúa por dicha curva de nivel, con
dirección variable norte-noreste, hasta interceptar el curso de agua de
la naciente derecha orográfica de la quebrada La Sucia, se desciende
luego por dicho afluente hasta alcanzar la curva de nivel 3.000
m.s.n.m., de allí se continúa por dicha curva de nivel con dirección
variable oeste-sur-oeste, hasta alcanzar la divisoria de agua entre las
quebradas La Fría y La Sucia, ascendiendo por esta divisoria de aguas,
hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.2.
(Al norte de Cacute). A partir del punto donde se intercepta la quebrada
Sinigüis con la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., se continúa por dicha
curva de nivel con dirección variable sureste-noreste hasta alcanzar la
quebrada Cacutica, se asciende luego por dicha quebrada hasta
interceptar el botalón PNSC-155, de allí se continúa por la poligonal
del Parque Nacional con dirección variable sur-suroeste-noreste-sur
hasta alcanzar el botalón PNSC-157, ubicado sobre la quebrada Sinigüis
en la cota 2.600 m.s.n.m., se asciende luego por dicha quebrada hasta el
punto inicial de la presente descripción.
III.3. (Al norte de
Mucurubá). Partiendo del punto donde la curva de nivel 3.600 m.s.n.m.,
corta la quebrada El Rincón, se continúa por esta curva de nivel con
dirección variable noreste-norte-sureste hasta interceptar el botalón
PNSC-149, se continúa luego por la poligonal del Parque Nacional con
dirección variable sur-suroeste-noroeste-oeste hasta interceptar el
botalón PNSC-152, ubicado sobre la quebrada El Rincón a una altura de
3.400 m.s.n.m., se asciende luego por dicha quebrada hasta alcanzar el
punto inicial de la presente descripción.
III.4. (Al norte de la
Laguna de Mucubají). Partiendo del punto donde la curva de nivel de
4.000 m.s.n.m., intercepta la estribación mas al sur de la Peña
Colorada, cortando el lindero del Parque Nacional entre los botalones
PNSC-139 y PNSC-140, se continúa luego por dicha curva de nivel con
dirección variable noreste hasta interceptar un afluente por la margen
derecha de la quebrada El Gavilán. Se desciende luego por dicho afluente
hasta interceptar la curva de nivel 3.400 m.s.n.m., se prosigue luego
por dicha curva de nivel con dirección variable sureste-noreste hasta
interceptar la divisoria de aguas entre un afluente sin nombre de la
quebrada El Gavilán y la quebrada Los Pinos. Se asciende luego por dicha
divisoria hasta interceptar la curva de nivel 3.600 m.s.n.m., se
continúa luego por dicha curva de nivel con dirección variable
noreste-norte hasta interceptar la quebrada Los Pinos, se asciende luego
por dicha quebrada hasta interceptar la curva de nivel 3.800 m.s.n.m.,
se prosigue luego por dicha cota con dirección variable noreste hasta
cortar un afluente sin nombre, por la margen izquierda de la quebrada
Hato Viejo, se desciende luego por dicho afluente hasta interceptar el
botalón PNSC-136, se prosigue luego por la
poligonal del Parque
Nacional con dirección variable suroeste-oeste, pasando por los
botalones PNSC-137, PNSC-138 y PNSC-139, hasta alcanzar el punto inicial
de la presente descripción.
III.5. (Al oeste de Pueblo Llano). A
partir del punto donde la divisoria de aguas entre las quebradas El
Pueblo y La Capellanía corta la curva de nivel 3.600 m.s.n.m., se
continúa por dicha curva de nivel con dirección variable
oeste-norte-noreste-este, hasta alcanzar la divisoria de aguas entre dos
quebradas sin nombre afluentes por la margen izquierda de la quebrada
La Capellanía, se desciende luego por esta divisoria hasta interceptar
la poligonal de Parque Nacional. Se prosigue luego por dicha poligonal
con dirección variable sur-suroeste, pasando por botalón PNSC-130, hasta
interceptar botalón PNSC-131, ubicado en la divisoria de aguas entre
las quebradas El Pueblo y La Capellanía, se asciende luego por dicha
divisoria hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.6.
(Al norte de Pueblo Llano, sector La Culata). Partiendo del punto donde
confluyen las divisorias de aguas de las quebradas El Durí y El
Boquerón y del río Pueblo Llano, se continúa por esta divisoria de aguas
hasta alcanzar el punto donde confluyen las divisorias de aguas entre
dos quebradas sin nombre, afluentes de la quebrada Tuñame, y el río
Pueblo Llano, se asciende luego por dicha divisoria hasta interceptar la
curva de nivel 3.400 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con
dirección variable suroeste hasta interceptar la divisoria de aguas
entre la quebrada El Durí y un afluente intermitente sin nombre, por la
margen izquierda de la quebrada Tuñame, se desciende luego por dicha
divisoria hasta interceptar la poligonal del Parque Nacional, luego se
prosigue por dicha poligonal con dirección variable noreste-sureste-este
hasta alcanzar la divisoria de aguas entre dos quebradas sin nombre,
afluentes del río Pueblo Llano se asciende luego por dicha divisoria de
aguas hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.7.
(Al este de Timotes). Partiendo del punto donde la divisoria de aguas
entre la quebrada El Muerto y un afluente sin nombre, por la margen
izquierda de dicha quebrada, interceptan la poligonal del Parque
Nacional entre los botalones PNSC-119 y PNSC-120, se continúa por dicha
poligonal con dirección variable este-sureste-noreste, pasando por el
botalón PNSC-120 hasta interceptar el botalón PNSC-121, desde este punto
se asciende por la divisoria de aguas entre las quebradas Juan Martín y
Durí hasta alcanzar la curva de nivel 3.400 m.s.n.m., se continúa luego
por dicha cota con dirección variable sur-suroeste-oeste, hasta
interceptar la divisoria de aguas entre la quebrada El Muerto y un
afluente sin nombre, por la margen izquierda de la mencionada quebrada,
se desciende luego por dicho afluente hasta alcanzar el punto inicial de
la presente descripción.
III.8. (Al este de El Arbolito). A partir
del punto donde la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., corta la poligonal del
Parque Nacional entre los botalones PNSC-71 y PNSC-72, se continúa por
dicha curva de nivel con dirección noreste hasta alcanzar la divisoria
de aguas entre las quebradas La Natosa y El Perol, se desciende luego
por dicha divisoria hasta alcanzar la poligonal del Parque Nacional,
siguiendo por dicha poligonal con dirección variable sureste-noreste,
pasando por los botalones PNSC-97 y PNSC-98, hasta interceptar la curva
de nivel 3.200 m.s.n.m., se continúa luego por esta cota con dirección
variable norte hasta alcanzar la divisoria de aguas entre las quebradas
El Fraile y la Quebrada Agua Blanca, se asciende luego por esta
divisoria de aguas hasta interceptar la curva de nivel con dirección
variable norte-oeste hasta interceptar el botalón PNSC-71, se prosigue
luego por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable
noroeste hasta alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
III.9.
(Al sur de San Cristóbal de Torondoy). A partir del botalón PNSC-59, se
prosigue por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable
noreste-
sureste-suroeste, pasando por el botalón PNSC-60 hasta
interceptar el botalón PNSC-61, desde este último botalón se continúa
por la divisoria de aguas entre la quebrada La Garrapata y el río
Chirurí, luego se desciende por dicha divisoria hasta el botalón
PNSC-59, punto de partida de esta descripción.
III.10. (Al este de la
población de Torondoy). Desde el botalón PNSC-52, se continúa por el
lindero del Parque Nacional con rumbo variable
noroeste-norte-oeste-noreste-sureste-este, pasando por los botalones
PNSC-54, PNSC-55, PNSC-56 y PNSC-57, hasta alcanzar el botalón PNSC-58,
ubicado a 2.000 m.s.n.m.. Se continúa por dicha curva de nivel, con
dirección variable oeste-suroeste-sur-sureste hasta interceptar la
poligonal del Parque, entre los botalones PNSC-51 y PNSC-52, de allí se
continúa por la poligonal del Parque, hacia el sur-oeste, hasta
encontrar el punto inicial de la presente descripción.
III.11. (Al
sur de la población de Torondoy). Partiendo del botalón PNSC-42, se
prosigue por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable
sureste-sur hasta interceptar el botalón PNSC-43, de allí se asciende
por la estribación este del cerro La Palma hasta interceptar la curva de
nivel 3.200 m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección
variable este-sureste, hasta interceptar la quebrada Piedras Blancas,
luego se asciende por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel
3.600 m.s.n.m., luego se continúa por dicha curva de nivel con dirección
variable suroeste-sur-noreste hasta interceptar el camino que conduce
desde El Banco a La Mucumpate, se continúa luego por dicho camino hasta
interceptar la curva de nivel 3.200 m.s.n.m., se prosigue luego por
dicha cota con dirección variable noroeste-norte hasta cortar la
estribación norte del cerro La Vieja, se desciende luego por dicha
estribación hasta alcanzar el botalón PNSC-42, punto inicial de esta
descripción.
III.12. (Cuenca de Tucaní). A partir del punto donde el
río Tucaní corta la poligonal del Parque Nacional se sigua aguas arriba
por dicho río hasta alcanzar el punto donde desemboca sobre la quebrada
La Honda, luego se asciende por dicha quebrada hasta alcanzar la curva
de nivel 1.800 m.s.n.m., de allí se prosigue por dicha curva de nivel
con dirección variable suroeste hasta alcanzar nuevamente la poligonal
del Parque Nacional en el botalón PNSC-22, continuándose por la
poligonal del Parque Nacional, con dirección variable noroeste hasta el
punto inicial de la presente descripción.
III.13. (Al este de La
Azulita). A partir del botalón PNSC-224, ubicado sobre la quebrada El
Diablo, se asciende por dicha quebrada hasta interceptar la curva de
nivel 1.200 m.s.n.m., se prosigue luego por dicha cota con dirección
variable suroeste-sur hasta interceptar un afluente por la margen
derecha de la quebrada El Trigal, se desciende luego por dicha quebrada
hasta alcanzar la poligonal del Parque Nacional, se continúa luego por
dicha poligonal con dirección variable norte-noreste, pasando por el
botalón PNSC-223 hasta interceptar el botalón PNSC-224, punto inicial de
la presente descripción.
III.14. (Al sureste de La Azulita).
Partiendo del botalón PNSC-221, se continúa luego por la poligonal del
Parque Nacional con dirección variable este-noreste hasta interceptar el
botalón PNSC-222, ubicado sobre el río Capáz, luego se asciende por el
mencionado río hasta interceptar el botalón PNSC-208, de este punto se
continúa por la poligonal del Parque Nacional con dirección variable
suroeste hasta alcanzar el botalón PNSC-210, a partir de allí se
continúa en línea recta con rumbo noroeste hasta interceptar el botalón
PNSC-221, punto de partida de la presente descripción.
III.15. (Al
noroeste de Jají). Comprende la carretera que conduce desde la comunidad
Miraflores (ubicada al noroeste de Jají) a el sector El Olvido en la
cuenca del río Capáz, su calzada, más una franja de veinte (20) metros a
ambos lados de la vía.
III.16. (Cuenca del río Mucujún). A partir
del punto donde la curva de nivel 3.200 m.s.n.m., corta la quebrada La
Vergara, se continúa por esta cota con dirección variable noreste hasta
interceptar la quebrada La Caña, luego se continúa aguas abajo por dicha
quebrada hasta interceptar la poligonal del Parque Nacional, siguiendo
luego por dicha poligonal con dirección variable sur-suroeste pasando
por los botalones PNSC-170 y PNSC-171 hasta interceptar la quebrada La
Vergara, se asciende luego por dicha quebrada hasta el punto inicial de
la presente descripción.
III.17. (Carretera que conduce de Pico El
Águila a la población de Piñango). Una franja de veinte (20) metros a
ambos lados y paralela a dicha carretera.
III.18. (Pico El Águila).
La divisoria de aguas entre las cuencas de los ríos Chama y Santo
domingo, circunscrita por la curva de nivel 4.040 m.s.n.m., la Carretera
Trasandina al norte y la Peña Colorada al sur.
III.19. (Sector
Mifafi). Una franja de diez (10) metros a ambos lados y paralela al
camino carretero que comunica las cuencas altas de los ríos Chama y
Torondoy (antigua carretera de Piñango), en el tramo que va desde el
puesto de guardaparques de Mifafi hasta el último valle amplio donde se
localiza el picacho conocido como el Domo, todo dentro de la cuenca del
río Chama.
IV. ZONA DE RECUPERACION NATURAL (RN).
IV.1. (Al norte
de la población de Tabay). A partir del punto donde la curva de nivel
2.600 m.s.n.m., corta la divisoria de aguas entre el río Mucujún y una
quebrada sin nombre, afluente por la margen derecha del río Chama, se
continúa luego por esta curva de nivel con dirección variable noreste
hasta interceptar la quebrada La Fría, se desciende luego por esta
quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 2.400 m.s.n.m., se prosigue
luego por esta cota con dirección variable sureste-noreste-sur hasta
interceptar la divisoria de aguas entre las quebradas La Sucia y La
Virgen, se desciende luego por esta divisoria hasta interceptar el
botalón PNSC-160. Se prosigue luego por la poligonal del Parque Nacional
con dirección variable suroeste-oeste pasando por los botalones
PNSC-161, PNSC-162 y PNSC-163, hasta alcanzar la divisoria de aguas
entre los ríos Mucujún y Chama, se asciende luego por esta divisoria de
aguas hasta interceptar el punto de partida de la presente descripción.
IV.2.
(Al noreste de la población de la Azulita). A partir del punto donde la
quebrada El Baho corta la poligonal del Parque Nacional, entre los
botalones PNSC-225 y PNSC-226, se prosigue aguas arriba por la quebrada
El Baho hasta su intersección con la curva de nivel 1.400 m.s.n.m..
Luego se continúa por dicha curva de nivel con dirección variable
suroeste-sureste, hasta su intersección con la quebrada El Diablo.
Posteriormente se prosigue aguas abajo por dicha quebrada hasta alcanzar
el botalón PNSC-224, se continúa por la poligonal del Parque Nacional
con dirección variable noreste hasta llegar el punto inicial de la
presente descripción.
V. ZONA DE RECREACIÓN (R).
V.1. (Laguna de
Los Guaches). Desde el punto donde la carretera Trasandina corta la
divisoria de aguas entre las cuencas de los ríos Motatán y Santo
domingo, a una altitud aproximada de 3.930 m.s.n.m., se continúa por
dicha carretera hacia el norte hasta encontrar el ramal carretero que
conduce hasta la Laguna Los Guaches. Se asciende por dicha carretera
hasta alcanzar la curva de nivel 3.920 m.s.n.m., continuándose luego por
dicha curva de nivel hacia el noreste hasta alcanzar una quebrada
intermitente, afluente del río Motatán, continuándose aguas arriba por
dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 4.000 m.s.n.m., luego se
prosigue por esta curva de nivel con dirección variable
sureste-suroeste hasta interceptar la estribación suroeste del Picacho
El Gavilán, de allí se sigue en línea recta hacia el noroeste, hasta
alcanzar el punto inicial de la presente descripción.
V.2. (La
Culata). Comienza en el punto donde la poligonal del Parque intercepta
el río Mucujún, se asciende por dicho río hasta alcanzar la curva de
nivel 3.140 m.s.n.m., de allí se continúa por dicha curva de nivel con
dirección variable sureste-suroeste, hasta alcanzar la divisoria de agua
entre las quebradas La Barrosa y Las Bolsas, descendiendo luego por
dicha divisoria de agua, hasta alcanzar la poligonal del Parque, de allí
se continúa hacia el norte por dicha poligonal, hasta el punto inicial
de la presente descripción.
VI. ZONA DE SERVICIOS (S).
VI.1. (Pico
El Águila). A partir del punto donde la curva de nivel 4.100 m.s.n.m.,
corta el antiguo camino Apartaderos-Timotes, se continúa luego por dicho
camino con dirección noreste, remontando la divisoria de aguas entre
los ríos Chama y Motatán hasta alcanzar nuevamente la curva de nivel
4.100 m.s.n.m.. De aquí se continúa por dicha cota con dirección
variable sureste-sur hasta alcanzar la estribación este del Alto de
Timotes, se asciende luego por esta estribación hasta alcanzar la cota
4.200 m.s.n.m., se continúa luego por esta curva de nivel con dirección
variable suroeste hasta alcanzar la estribación sureste del Alto de
Timotes. De allí se continúa en línea recta hacia el suroeste hasta
alcanzar la primera regresiva de la Carretera Trasandina, situada al
noroeste del sitio donde esta ubicado el Monumento al Libertador en Pico
El Águila, luego se prosigue por dicha carretera con dirección suroeste
hasta el punto donde comienza la carretera Pico El Águila-Piñango,
desde este punto se prosigue en línea recta con rumbo noroeste franco
hasta alcanzar la curva de nivel 4.100 m.s.n.m., continuándose por esta
con rumbo variable noreste-noreste hasta alcanzar el punto inicial de la
presente descripción.
VI.2. (La Culata). Esta contenida dentro de la descripción de la Zona de Recreación La Culata.
VI.3. (Laguna de Los Guaches). Esta contenida dentro de la descripción de la Zona de recreación Laguna de Los Guaches.
VI.4. (Mifafi). Corresponde al área ocupada por la Estación Biológica Páramo de Mifafi.
VI.5. (Al norte de Las Cruces). Corresponde al área a ser ocupada por el Puesto de Guarda parque en el Páramo Las Palomas.
VI.6.
(Puestos de Guarda parques). Se refiere, a todos aquellos sitios donde
se construirán puestos de Guarda parques, los cuales pasaran a formar
parte de esta zona, para uso exclusivo de actividades de apoyo a la
guardería ambiental.
VII. ZONA DE USO ESPECIAL CON CARACTERÍSTICAS HISTORICO-CULTURALES
(UEHC).
VII.1.
(Cañada de Las González). A partir de la divisoria de aguas entre la
quebrada Agua Clara y un afluente intermitente del río Las González, a
una altitud de 3.400 m.s.n.m., se sigue por esta cota con dirección
variable noreste-suroeste hasta interceptar la divisoria de aguas entre
los ríos Montalbán y La González, se desciende por dicha divisoria de
aguas hacia el sureste hasta alcanzar la cota 3.000 m.s.n.m.. Se
continúa por dicha cota con dirección variable noreste-sureste hasta
alcanzar divisoria de aguas entre la quebrada Agua Clara y un afluente
intermitente sin nombre del río Las González, se prosigue por esta
divisoria de aguas hasta alcanzar el punto inicial de la presente
descripción.
VII.2. (Sector al norte de la población de Tabay).
Partiendo del punto donde la quebrada La Fría corta la curva de nivel
2.700 m.s.n.m., se prosigue por esta cota con dirección variable
sureste-noreste hasta interceptar la quebrada La Sucia. Se
desciende
luego por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 2.400
m.s.n.m., continuándose por esta curva de nivel con dirección variable
sur-suroeste-noroeste hasta interceptar la quebrada La Fría,
ascendiéndose luego por dicha quebrada hasta alcanzar el punto inicial
de la presente descripción.
VII.3. (Al oeste de La Puerta). Partiendo
del punto donde la curva de nivel 3.000 m.s.n.m., intercepta la
quebrada La Corva, se continúa por esta curva de nivel con dirección
variable noreste-norte-sureste-este hasta interceptar la divisoria de
aguas entre las quebradas San Rafael y El Quebradón. Se desciende luego
por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar la curva de nivel 2.800
m.s.n.m., continuándose luego por dicha curva de nivel con dirección
variable noreste hasta interceptar la poligonal de Parque Nacional, se
continúa luego por dicha poligonal con dirección variable
sureste-noreste-sur-suroeste pasando por los botalones PNSC-90, PNSC-91,
PNSC-92, PNSC-93 y PNSC-94, hasta interceptar el camino carretero que
conduce desde la población de La Puerta al Páramo de Las Siete Lagunas,
luego se asciende por este camino hasta alcanzar la curva de nivel 3.400
m.s.n.m.. Se continúa luego por esta cota con dirección variable
noreste-norte-suroeste-oeste hasta interceptar la quebrada La Corva,
descendiéndose luego por dicha quebrada hasta interceptar el punto
inicial de la presente descripción.
VII.4. (Al sur de la población de
Palmira). A partir del botalón PNSC-75, se continúa por la poligonal
del Parque Nacional con dirección variable sureste-
Noreste pasando
por el botalón PNSC-76 hasta alcanzar el botalón PNSC-77 ubicado sobre
la curva de nivel 2.400 m.s.n.m.. Se continúa luego por dicha curva de
nivel con dirección variable noreste hasta interceptar una quebrada sin
nombre, afluente por la margen derecha del río Pocó. Se asciende luego
por dicha quebrada hasta alcanzar la curva de nivel 3.400 m.s.n.m., se
prosigue luego por dicha curva de nivel con dirección variable
oeste-suroeste-noroeste, hasta alcanzar la poligonal del Parque
Nacional. Desde este punto se continúa por dicha poligonal con dirección
variable norte-noroeste hasta interceptar el punto inicial de la
presente descripción.
VIII. ZONA DE AMORTIGUACION (A).
VIII.1. (Al
oeste de Cacute). A partir del botalón PNSC-160 ubicado en la divisoria
de aguas entre las quebradas La Virgen y La Sucia, se asciende luego
por dicha divisoria de aguas hasta alcanzar la curva de nivel 2.800
m.s.n.m., se continúa luego por dicha cota con dirección variable
noreste hasta interceptar el botalón PNSC-156, se continúa luego por la
poligonal del Parque Nacional con dirección
variable
sur-suroeste-noroeste-suroeste, pasando por los botalones PNSC-157,
PNSC-158 y PNSC-159 hasta alcanzar el botalón PNSC-160, punto de partida
de la presente descripción.
VIII.2. (Al sur de la población de
Piñango). Partiendo del punto donde la poligonal del Parque Nacional
corta la divisoria de aguas entre la quebrada El Becerro y el río
Chirurí, entre los botalones PNSC-67 y PNSC-68, se continúa luego por la
poligonal del Parque Nacional con dirección variable sureste-noreste,
hasta alcanzar la divisoria de aguas entre el río Chirurí y una quebrada
sin nombre, afluente por la margen derecha del río Chirurí. Se sube
luego por esta divisoria hasta alcanzar la curva de nivel 3.900
m.s.n.m., se continúa luego por esta curva de nivel con dirección
variable sureste-sur-noroeste hasta alcanzar la divisoria de aguas entre
la quebrada El Becerro y el río Chirurí, se desciende luego por dicha
divisoria hasta interceptar el punto inicial de la presente descripción.
VIII.3.
(Al oeste de Piñango). A partir del punto de la curva de nivel 2.600
m.s.n.m., corta la poligonal del Parque Nacional, entre los botalones
PNSC-63 y PNSC-64, se prosigue por dicha poligonal pasando por el
botalón PNSC-64 hasta alcanzar la curva de nivel 3.600 m.s.n.m.. Se
continúa luego por la mencionada cota con dirección variable noroeste
hasta alcanzar la divisoria de aguas entre las quebradas El Molino y El
Portero. Se desciende luego por esta divisoria hasta interceptar la
curva de nivel 3.000 m.s.n.m., se prosigue luego por esta curva de nivel
con dirección variable suroeste hasta alcanzar la naciente de una
quebrada sin nombre, afluente por la margen izquierda de la quebrada El
Portero, se desciende luego por esta quebrada hasta interceptar la curva
de nivel 2.600 m.s.n.m., prosiguiendo por dicha cota con dirección
variable norte-noroeste-noreste, hasta interceptar el punto inicial de
la presente descripción.
IX. ZONA HISTORICO-CULTURAL (HC).
Esta
zona comprende todos los sitios donde se localicen yacimientos
arqueológicos, cuya relevancia haya sido plenamente demostrada, avalada
por informes técnicos y científicos.
X. ZONA DE USO ESPECIAL PARA INVESTIGACION (UEI).
X.1.
(Monte Zerpa). Partiendo del botalón PNSC-180, ubicado sobre la curva
de nivel 2.400 m.s.n.m., se prosigue por esta curva de nivel con
dirección variable noreste-este hasta interceptar la quebrada Milla, se
desciende luego por esta quebrada hasta interceptar la poligonal del
Parque Nacional, se continúa luego por dicha poligonal con dirección
variable sur-oeste-noroeste hasta alcanzar el botalón PNSC-180, punto
inicial de la presente descripción.
X.2. (Mifafi). Todas aquellas
áreas de la cuenca alta del río Chama, en la quebrada Mifafi,
involucradas en el Proyecto Ambiental de Reintroducción del Cóndor de
Los Andes.
Parágrafo Primero: Esta zonificación se ha realizado en
base a los usos y actividades que de acuerdo a las características
intrínsecas de cada área, pueden autorizarse o permitirse, por lo tanto
habrá de adecuarse inmediatamente todo uso contrario que se verifique en
cualquiera de ellas.
Parágrafo Segundo: Al realizarse estudios a
mayor nivel de detalle, bajo la dirección del Instituto Nacional de
Parques (INPARQUES), o por su iniciativa, algunas de las zonas de Uso
especial, de Amortiguación o Histórico-cultural aquí descritas, podrán
subzonificarse. Esa subzonificación prevalecerá siempre y cuando sean
usos con mayor jerarquía de protección que los ya asignados, ajustándose
y corrigiéndose al efectuar la revisión de este Plan.
Parágrafo
Tercero: Los ambientes colonizados por bosques de coloradito (Polylepis
sericea), así como los ambientes caracterizados por la presencia de
humedales de montaña y turberas, son por sí mismos Zonas de Protección
Integral, independientemente de la zona en que se ubiquen.
Parágrafo
Cuarto: Los ambientes acuáticos donde no se hayan introducido especies
de trucha u otras especies exóticas, se consideran igualmente Zona de
Protección Integral.
Artículo 13. Para una mejor aplicación de este
Decreto, las zonas descritas en este Capítulo serán demarcadas e
identificadas con las siglas correspondientes, en el mapa de
zonificación que reproducirá y editará el Servicio Autónomo de Geografía
y Cartografía Nacional (SAGECAN), el cual se pondrá a disposición del
público en las oficinas del mencionado Servicio Autónomo y en las del
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
CAPÍTULO VI
DE LOS PROGRAMAS DE ADMINISTRACIÓN Y MANEJO
Artículo
14. La instrumentación del Plan de Ordenamiento se estructurará
mediante programas y subprogramas los cuales constituirán una serie
ordenada de acciones o actividades diseñadas para hacer cumplir los
objetivos del Parque Nacional y formulados de conformidad con los
lineamientos y directrices que aquí se establecen.
Artículo 15. Los
programas básicos y los correspondientes subprogramas, para la
administración y manejo del Parque Nacional son lo siguientes:
1. PROGRAMA DE PROTECCIÓN.
1.1.
Guardería y Vigilancia: Involucra todas aquellas actividades rutinarias
y especiales de vigilancia, así como las coordinaciones necesarias para
una efectiva operatividad con las Fuerzas Armadas de Cooperación y el
Ministerio de Ambiente y de los recursos Naturales Renovables.
1.2.
Censos y Avalúos: Abarca las actividades de seguimiento a los pobladores
y ocupantes del Parque Nacional, la realización de censos prediales,
catastro y la práctica de avalúos para el saneamiento legal de tierras y
bienhechurías en aquellos sectores prioritarios o de usos y actividades
incompatibles con el Parque Nacional.
1.3. Puestos de Guardaparques y
Afines: Consiste en el establecimiento adecuado, la dotación y el
mantenimiento de la infraestructura de apoyo a la vigilancia y resguardo
del Parque Nacional.
1.4. Caminos y Accesos: Concierne el mantenimiento de vías de acceso tanto para labores de vigilancia como para excursionismo.
1.5.
Alinderamiento: Consiste en la materialización, construcción,
mantenimiento y densificación de los botalones que demarquen en el
terreno los linderos del Parque Nacional, así como de los límites entre
las zonas de uso del mismo.
1.6. Incendios y Rescate: Comprende la
dotación, mantenimiento y operatividad de instalaciones y equipos para
la prevención y combate de incendios de vegetación y de la
infraestructura de cortafuegos e hidrantes; la coordinación y formación
del personal y de los grupos voluntarios que colaboran con esta
actividad de excursionismo y la infraestructura para las operaciones de
rescate, búsqueda y salvamento.
2. PROGRAMA DE MANEJO DE RECURSOS Y USO PÚBLICO.
2.1.
Reforestación y Restauración de Hábitats: Involucra todas aquellas
actividades tendentes al logro de dicho objetivo, así como de la
infraestructura necesaria para ello.
2.2. Actividades Agropecuarias:
Está dirigido a sistematizar el registro de actividades agropecuarias,
así como la aplicación de actividades de extensión conservacionista
hacia los productores agropecuarios.
2.3. Actividades Pesqueras: Consiste en el registro y control permanente de las actividades de la pesca deportiva de la trucha.
2.4.
Recreación y Visitantes: Involucra aquellas actividades tendentes a
establecer en forma adecuada la infraestructura de uso recreacional y
parareceptiva. Incluye su construcción, dotación y mantenimiento, así
como el seguimiento y registro
permanente de los visitantes del Parque Nacional.
2.5.
Vida Silvestre: Trata de la coordinación y ejecución de las actividades
relacionadas con el seguimiento, manejo y conservación de especies
silvestres, así como el control y erradicación de especies exóticas.
2.6. Investigación: Agrupa las actividades de coordinación para la realización y promoción de las investigaciones científicas.
3. PROGRAMA DE INFORMACIÓN Y EXTENSIÓN.
3.1
Relaciones con la comunidad: Consiste en la aplicación de una política
de educación ambiental e información dirigida a las comunidades ubicadas
dentro y en el entorno del Parque Nacional, principalmente hacia la
población escolar, mediante la realización de charlas, eventos
especiales, visitas guiadas, etc.
3.2. Señalización: Radica en la
aplicación del sistema de señalización, incluyendo el diseño,
construcción, mantenimiento y reposición de señales, letreros, avisos,
etc.
3.3. Información al público y relaciones Interinstitucionales:
Se refiere al establecimiento de centros de información, elaboración de
carteleras, folletos, mapas y demás medios para el logro de una efectiva
política de relación con los medios de comunicación social. Involucra
igualmente la gestión y tramitación de donaciones y convenios de
cooperación.
3.4. Voluntariado: Está dirigido a promover la formación
de grupos conservacionistas de apoyo al Parque Nacional, guarda parques
ad honorem y
demás iniciativas de voluntariado.
3.5.
Capacitación: Abarca la realización de talleres, jornadas, seminarios,
cursos de actualización y de mejoramiento técnico del personal.
Parágrafo
Único: La Superintendencia del Parque Nacional elaborará e
instrumentará los programas y subprogramas de acuerdo a las
particularidades del Parque Nacional Sierra de La Culata; en todo caso,
el Programa de Protección con sus respectivos subprogramas será objeto
de diseño y aplicación prioritaria, en el término de un (1) año a partir
de la publicación de este Decreto.
Artículo 16. La Superintendencia
del Parque Nacional presentará al Director Regional y al Director
General Sectorial de Parques Nacionales, con suficiente antelación al
comienzo de cada ejercicio económico para su revisión y aprobación, un
Plan Operativo Anual en el que se incluirán las previsiones de inversión
y desarrollo, en concordancia con los programas y demás medidas
previstas en el presente Plan de Ordenamiento. Dicho plan deberá definir
para cada programa, objetivos particulares desglosados en actividades
específicas, al igual que estrategias para su logro, estimaciones de los
recursos económicos y personal requerido y cronograma de ejecución,
todo lo cual debe estar referido en términos cuantificables y
evaluables.
Artículo 17. Los programas concernientes a la integridad
física de los visitantes y el orden público, estarán a cargo de la
Guardia Nacional y del Cuerpo Civil de Guardaparques y demás
funcionarios adscritos al Parque Nacional Sierra de La Culata.
Parágrafo
Único: Los programas a los cuales se refiere este artículo, deberán
elaborarse en función de las directrices y lineamientos generales
establecidos para la conservación, defensa y mejoramiento de los
recursos naturales del Parque
Nacional, previa opinión favorable del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
CAPÍTULO VII
DE LA SEÑALIZACIÓN
Artículo
18. El sistema de señalización a ser utilizado en el Parque Nacional
debe ajustarse a las directrices impartidas por la Dirección General
Sectorial de Parques Nacionales del Instituto nacional de Parques
(INPARQUES). En todo caso se deberán utilizar materiales de tipo
rústico, cónsonos con el ambiente; los mensajes deberán ser directos,
sencillos, visibles y de tipo institucional, dirigidos a promocionar los
valores del Parque Nacional.
Parágrafo Primero: Toda señalización
existente que no se adapte a lo pautado en este artículo, debe ser
retirada o adecuada a lo aquí especificado en un plazo no mayor de tres
(3) meses, a partir de la fecha de publicación de este Decreto.
Artículo
19. Aquellas instituciones de carácter público o privado que promuevan
programas de señalización o información, podrán incorporar su emblema en
los elementos utilizados de acuerdo a la normativa interna del
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) y contar con el aval del
mismo.
Artículo 20. Dentro de algunas zonas, de acuerdo a lo
establecido en el presente Decreto, podrá permitirse la promoción y
oferta de bienes y servicios privados locales, a través de avisos
ajustados al sistema de señalización utilizado en el
Parque Nacional.
CAPÍTULO VIII
DE LOS SERVICIOS AL PÚBLICO
Artículo
21. Los servicios que deban prestarse a los usuarios, dentro de los
objetivos de su creación y de acuerdo a lo establecido en este Decreto,
son
aquellos vinculados a los usos asignados y a las actividades permitidas, entre ellos:
apoyo
a la investigación científica, a la educación ambiental, a la
recreación y al turismo, a través de instalaciones como centros de
información y atención al usuario, de acampamiento, refugios para
montañistas, instalaciones sanitarias, y establecimientos para expendio
de alimentos y venta de artesanías locales.
Artículo 22. Los
servicios al público podrán ser prestados directamente por el Instituto
Nacional de Parques (INPARQUES), o bajo el régimen de autorizaciones y
contratos.
CAPÍTULO IX
DEL RÉGIMEN DE EXPROPIACIÓN
Artículo 23.
La expropiación de terrenos y bienhechurías de propiedad privada
ubicados dentro del Parque Nacional solo procederá cuando se cumplan los
extremos establecidos en la Ley Orgánica para la Ordenación del
Territorio, es decir que como consecuencia de la zonificación
establecida en este Plan, no puedan adecuarse a ella o se produzca un
daño cierto, efectivo, individualizado, actual, técnica y económicamente
cuantificable.
Parágrafo Primero: La determinación del justiprecio
se hará en todos los casos en función del uso actual, es decir, el uso
que legalmente se esté realizando a la fecha de publicación de este
Decreto.
Parágrafo Segundo: En caso que se compruebe la existencia de
bienhechurías instaladas en violación al régimen de tierras baldías,
sin permiso o autorización de la autoridad competente, las mismas
deberán ser removidas sin que esto cause
derecho de reclamación alguna.
Artículo
24. Todos lo bienes de propiedad privada o de uso particular legalmente
amparados, ubicados dentro de las áreas zonificadas como Zona de
Recreación, Zona de servicios y Zona de Recuperación Natural, dedicados a
usos o actividades incompatibles con los asignados en este Decreto,
deberán ajustarse a las regulaciones aquí establecidas. Si ello no fuere
posible, se procederá a su adquisición ó expropiación dentro de un
plazo de cinco (5) años, contados a partir de la publicación de este
Decreto y de conformidad con las previsiones de la Ley Forestal de
Suelos y de Aguas, de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio y
de la Ley de Expropiación por Causa de Utilidad Política o Social, en
concordancia con la respectiva priorización de expropiación que se
determine en base al censo de ocupantes correspondiente.
Artículo 25.
El orden de prioridad para acometer el proceso de expropiación y
adquisición, en función del saneamiento del Parque Nacional, se
establecerá en base a los siguientes criterios:
1. La prioridad de conservación que asigne la Zonificación a las distintas áreas del Parque Nacional.
2. El censo de ocupantes del Parque Nacional.
3. El nivel de deterioro o degradación de los recursos naturales renovables que genere cada uso y actividad.
4. Cualquier otra disposición sobre la materia contenida en este Decreto y en el ordenamiento legal.
CAPÍTULO X
DE LAS BASES ECONÓMICAS DEL PLAN
Artículo
26. El Ejecutivo Nacional proveerá recursos al Instituto Nacional de
Parques (INPARQUES), para el manejo del Parque Nacional Sierra de La
Culata, la cual debe contemplar los gastos de inversión, mantenimiento y
de personal para cumplir con los requerimientos y previsiones de este
Plan.
Artículo 27. Los organismos nacionales, empresas del Estado y
demás entes de carácter público, así como las personas e instituciones
privadas que poseen instalaciones y realicen actividades dentro del
Parque Nacional y aquellas que perciban beneficios del aprovechamiento
de sus recursos, podrán contribuir con el adecuado manejo y conservación
del mismo, y en tal sentido tomarán las correspondientes previsiones
presupuestarias y coordinarán con el Instituto Nacional de Parques
(INPARQUES), las transferencias económicas necesarias.
Parágrafo
Único: Se exceptúan de esta obligación a los pobladores tradicionales y
propietarios de fundos establecidos dentro del Parque Nacional.
Artículo
28. Los recursos económicos que generen las diversas actividades,
tarifas o concesiones relacionadas con el Parque Nacional, serán
utilizadas, para desarrollar los programas de manejo y consolidar la
infraestructura de apoyo del
Parque Nacional Sierra de La Culata.
CAPÍTULO XI
DE LA INFLUENCIA NACIONAL Y REGIONAL
Artículo
29. Dentro del proceso de Ordenación del Territorio, el Parque Nacional
Sierra de La Culata ofrece la protección jurídica necesaria para sus
ecosistemas representativos, algunos de los cuales son únicos en el
país. Además, en el contexto regional, es fuente de innumerables
beneficios para las poblaciones que lo rodean, expresados principalmente
en el abastecimiento de agua para consumo humano y desarrollos
agrícolas, industriales e hidroeléctricos, elementos motrices
fundamentales del proceso de desarrollo de la Región Andina y de la zona
Sur del Lago de Maracaibo.
Artículo 30. Dada su condición montañosa,
el Parque Nacional sierra de La Culata presenta características
paisajísticas únicas que, preservadas en el espacio y en el tiempo,
representan un alto potencial para el fomento y promoción de las
actividades educativas, investigativas, recreacionales y turísticas en
el Ramal Occidental de Los Andes Venezolanos, lo cual incide
favorablemente en la economía regional.
Artículo 31. Dado el estado
actual de conservación de sus ambientes, el Parque Nacional Sierra de La
Culata es refugio de innumerables especies biológicas, muchas de las
cuales se encuentran en peligro de extinción, constituyendo un banco de
germoplasma de importancia estratégica nacional e internacional.
TITULO III
DEL REGLAMENTO DE USO
CAPÍTULO I
DE LOS USOS Y ACTIVIDADES RESTRINGIDOS
Artículo
32. Dentro del Parque Nacional Sierra de La Culata sólo se podrán
desarrollar los usos y ejecutar las actividades conformes con la
zonificación establecida en el Título anterior, sujeto a las condiciones
que a continuación se indican y a las especificaciones que se
establezcan en la correspondiente autorización o aprobación que, según
el caso, sea otorgada al efecto. La zonificación establecida en el Plan
de Ordenamiento, se desarrollará dentro de las condiciones generales
aquí señaladas y mediante la ejecución de las siguientes actividades:
I. ZONA DE PROTECCION INTEGRAL. En ella se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de investigación científica.
b.
Las instalaciones de carácter temporal que puedan ser utilizadas como
apoyo a la actividad científica y a las funciones de guardería
ambiental. Dichas instalaciones no deben causar impacto sobre el
ambiente ni generar daños a los recursos que se están protegiendo.
c. La vigilancia y la guardería ambiental.
II. ZONA PRIMITIVA O SILVESTRE. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a.
Las actividades de investigación científica, de educación ambiental
limitada a la observación e interpretación de los procesos y fenómenos
naturales y de guardería ambiental.
b. La pesca de trucha deportiva y
de subsistencia en los cuerpos de agua seleccionados por la
Superintendencia del Parque Nacional.
c. El excursionismo y la escalada a través de los senderos y rutas señaladas a tal efecto.
d.
La circulación de bestias a través de los caminos y senderos
tradicionales que a tal efecto determine la Superintendencia del Parque
Nacional, excepto para los habitantes legales del Parque Nacional,
siempre que se sujeten a lo establecido en el presente Decreto.
e. La instalación de señalización informativa, educativa, y la demarcación de rutas y sitios para acampar.
III. ZONA DE AMBIENTE NATURAL MANEJADO. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de educación ambiental, interpretación, investigación científica y seguimiento ambiental.
b. Las actividades de guardería ambiental.
c. La recreación en forma pasiva (Caminatas guiadas y el excursionismo en pequeños grupos).
d. Competencias organizadas de pesca de truchas.
e.
La construcción de instalaciones en los sitios de recreación
establecidos, tales como sanitarios rústicos, carteles informativos y
educativos, elementos de señalización, puestos de guardaparques,
refugios, facilidades para la instalación de carpas, miradores y
merenderos campestres.
f. El tránsito de vehículos automotores por
las carreteras ya existentes para el momento de la declaratoria del
Parque Nacional y señaladas por la
Superintendencia del Parque Nacional.
g.
Las actividades inherentes al desarrollo de programas conservacionistas
para la recuperación y restauración de la fauna, y para el mejoramiento
de la calidad del agua.
IV. ZONA DE RECUPERACION NATURAL. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de investigación y de guardería ambiental.
b.
Las actividades inherentes al desarrollo de programas conservacionistas
para la recuperación y restauración del suelo, de la flora y de la
fauna, y para el mejoramiento de la calidad del agua.
c. Las
actividades para la reintroducción de especies de flora y fauna
autóctonas, técnicamente avaladas, donde la recuperación no pueda ser
lograda naturalmente.
V. ZONA DE RECREACION. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de recreación al aire libre.
b. Las actividades de educación ambiental y de investigación.
c.
La construcción de infraestructura rústica necesaria para la ejecución
de actividades de recreación, turismo y guardería ambiental, tales como
centro de visitantes, refugios, áreas de acampamiento, kioscos,
miradores, rutas autoguiadas, cafetines, restaurantes, sanitarios,
ventas de artesanías locales, puestos de guardaparques.
d. El
acondicionamiento mínimo necesario para la recreación en los siguientes
sitios: La Culata, Chorrera de Las González, Laguna de Los Guaches.
e. La pesca deportiva.
f. Las actividades de guardería ambiental.
VI. ZONA DE SERVICIOS. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de educación, recreación y turismo ambientalmente concebidos.
b. Las obras de utilidad pública que no sean técnicamente ubicables fuera del
Parque Nacional.
c.
La adecuación de instalaciones existentes o de usos no conformes, y la
construcción de instalaciones y dotaciones apropiadas para la prestación
de servicios al público, tales como: cafeterías, campamentos,
miradores, laboratorios de investigación ambiental, la exposición y
venta de artesanías elaboradas por los habitantes del Parque Nacional o
de su área de influencia inmediata y puestos de guardaparques, de
conformidad con las normas y condiciones que se señalen en la
correspondiente autorización.
d. La construcción de instalaciones rústicas de apoyo o conexas a los servicios arriba señalados.
e. Las actividades de investigación científica y las de guardería ambiental.
VII. ZONA DE USO ESPECIAL CON CARACTERISTICAS HISTORICO-CULTURALES.
En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a.
Las actividades de investigación científica, educación ambiental,
recreación y el turismo ecológico condicionado por la respectiva
autorización.
b. La construcción, remodelación y ampliación de las
viviendas de los pobladores que tengan su domicilio legal y permanente
dentro del Parque Nacional, sujeta a los respectivos estudios
socio-económicos y técnicos.
c. La construcción de posadas turísticas
con tipología arquitectónica andina, expendios de víveres, talleres
artesanales (molinos, fábricas de adobe y de tejas, etc), sujeta al
respectivo estudio socio-económico y técnico que demuestre su
factibilidad.
d. La dotación de servicios públicos.
e. Las instalaciones para el desarrollo de la investigación científica.
f.
La continuación de las actividades agrícolas y pecuarias, incluyendo la
truchicultura comunitaria, basadas en el concepto de desarrollo
sustentable.
g. El aprovechamiento turístico-recreacional de la actividad agrícola tradicional y sus procesos (agroturismo).
h.
Las actividades agrícolas en sitios de pendiente menor al treinta por
ciento (30%), o que en el lapso de un (1) año a partir del momento de
publicación del presente Decreto, hayan incorporado técnicas de cultivo y
otras de conservación de suelos que garanticen su estabilidad.
i. La prospección de áreas con fines arqueológicos o paleontológicos.
VIII. ZONA HISTORICO-CULTURAL. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de investigación y guardería ambiental.
b. La interpretación guiada de los valores históricos y culturales presentes en el área.
c. La construcción de instalaciones rústicas de apoyo a las actividades permitidas.
d. El acampamiento en las áreas señaladas para tal fin.
e. La prospección de áreas con fines arqueológicos o paleontológicos.
IX. ZONA DE AMORTIGUACIÓN. En ella sólo se podrán aprobar o autorizar:
a. Las actividades de recuperación de áreas degradadas.
b.
La utilización de la actividad agrícola y sus procesos con fines
turístico-recreacionales (agroturismo) y la construcción de posadas
turísticas rústicas, como edificaciones de apoyo.
c. Las actividades
agrícolas en sitios de pendiente menor al treinta por ciento (30%) y
aquellas localizadas en áreas con pendiente superior sujetas al empleo
de obras de conservación de suelos y técnicas de cultivo que garanticen
su estabilidad, las cuales deberán ser ejecutadas en el plazo de un (1)
año a partir de la fecha de publicación de este Decreto.
X. ZONA DE USO ESPECIAL PARA INVESTIGACIÓN. En ella sólo se podrán aprobar
o autorizar:
a.
Las actividades de investigación científica, monitoreo ambiental y
aquellas que tengan como objetivo la reintroducción y repoblamiento de
especies autóctonas.
b. Las actividades de vigilancia y guardería ambiental.
c. La construcción de infraestructura de apoyo a las actividades permitidas.
Parágrafo
Único: Los usos y actividades señalados en el presente artículo, están
sujetos a la obtención de la respectiva autorización, correspondiendo a
la Superintendencia del Parque Nacional velar por el estricto
acatamiento de las condiciones específicas que se impongan en ellas.
Artículo
33. Cuando los resultados del seguimiento ambiental determinen un
impacto negativo en una determinada área, el Instituto Nacional de
Parques (INPARQUES), podrá ordenar una disminución de la actividad, del
volumen de visitantes o el cese temporal de las mismas, a fin de lograr
su recuperación.
Artículo 34. La realización de fotografías, videos y
filmaciones de carácter comercial están restringidos a los sectores que
indique la Superintendencia del Parque Nacional, así como a las
condiciones que establezca la Dirección General Sectorial de Parques
Nacionales del Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) en
la respectiva autorización.
Artículo
35. Los usos asignados y las actividades permitidas para cada zona, en
este Capítulo, han sido determinados en base a las características
intrínsecas. Por lo tanto, habrá de erradicarse todo uso o actividad no
conforme que se verifique dentro de cada una de ellas, de acuerdo a lo
establecido en este Decreto y en el ordenamiento legal.
Artículo 36.
Para la utilización racional de las zonas de Uso Especial,
Histórico-Cultural, de Amortiguación o de Servicios, el Instituto
Nacional de Parques (INPARQUES), elaborará Planes Especiales de
Ordenamiento y esquemas locales de planificación físico-espacial, según
corresponda, en un plazo no mayor de dos (2) años a partir de la
publicación de este Decreto, solicitando para ello apoyo técnico y
haciendo las consultas pertinentes a los organismos oficiales e
instituciones nacionales, regionales y locales competentes, así como a
las comunidades campesinas involucradas.
Parágrafo Primero: El Plan
Especial de Ordenamiento correspondiente a la Zona de Servicios Pico El
Águila será objeto de atención prioritaria con el fin de dar solución a
los conflictos presentes, regulando los usos y actividades que sean
compatibles con los objetivos de manejo y administración de la zona.
Hasta tanto dicho Plan sea ubicado, el Instituto Nacional de Parques
(INPARQUES) se abstendrá de otorgar nuevas autorizaciones para la
ocupación del área y para la
ejecución de actividades.
Parágrafo
Segundo: En estos planes se determinarán las áreas de producción
agrícola y pecuaria permisibles dentro del Parque Nacional, como parte
del desarrollo de las actividades propias de las comunidades que habitan
en él y se
tomarán las previsiones necesarias para el manejo racional de los recursos naturales que sean afectados por dichas actividades.
Parágrafo
Tercero: Hasta tanto se elaboren los indicados planes, la Dirección
General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto Nacional de
Parques (INPARQUES), o la instancia en la que se delegue esta
responsabilidad otorgará las autorizaciones y aprobaciones para la
ocupación o ejecución de actividades dentro de dichas zonas, a excepción
de la Zona de Servicios Pico El Águila, sujetándose a las condiciones
establecidas en este Decreto.
CAPÍTULO II
DE LOS USOS Y ACTIVIDADES PROHIBIDOS
Artículo 37. Son usos y actividades prohibidas dentro del Parque Nacional Sierra de La Culata los siguientes:
1.
La agricultura en general, la cría comercial de animales domésticos, la
agroforestería, actividades agro-silvo-pastoriles y la acuicultura
comercial, con
las excepciones establecidas en este Decreto.
2. La construcción de cualquier tipo de planta de generación eléctrica de talla industrial.
3.
La construcción de diques marginales en cursos de agua y obras
hidráulicas similares, salvo para los servicios y administración del
Parque Nacional y para la ejecución de las actividades permitidas a sus
pobladores.
4. Las plantaciones forestales de cualquier tipo, así
como la introducción de plantas exóticas, a excepción de la siembra de
hierbas y arbustos ornamentales en jardines.
5. La experimentación y manipulación de los recursos naturales renovables con fines de aprovechamiento comercial.
6. Cualquier tipo de establecimiento comercial, con las excepciones que se establezcan en este Decreto
7. La instalación de vallas y cualquier tipo de anuncio publicitario, comercial o de propaganda partidista.
8. Las industrias no artesanales.
9. Los desarrollos urbanísticos y asentamientos humanos, salvo las comunidades autóctonas ya existentes.
10. La cacería deportiva y la pesca comercial.
11.
El vertido directo de contaminantes de cualquier tipo a los cursos de
aguas, a excepción de lo dispuesto en la Sección VI del Capítulo II de
este Decreto.
12. Las talas, deforestaciones y movimientos de tierra.
Sólo podrán autorizarse las requeridas para la construcción de obras
públicas permisibles a condición de que se demuestre que no existe otra
alternativa de localización y las instalaciones para la administración
del Parque Nacional, así como las destinadas a la recreación y al
turismo, indicadas en este Decreto.
13.Cualquier tipo de
aprovechamiento o extracción de productos forestales o vegetales en
general, con las siguientes excepciones:
a). Los destinados a la construcción de instalaciones propias del Parque Nacional.
b). Los requeridos a los fines de investigación, de acuerdo a lo que se estipule en el respectivo permiso o autorización.
c). Los necesarios para la construcción de viviendas de las comunidades tradicionales asentadas en el Parque Nacional.
14. La práctica y competencias deportivas con gran concurrencia de público y participantes y la recreación masiva.
15.
Abandonar, arrojar o depositar basura y otros residuos sólidos, excepto
en los recipientes o sitios previstos para ello. De no existir éstos, o
encontrarse llenos, el usuario deberá trasladar sus desechos fuera del
Parque Nacional.
16. El dragado en los cuerpos de agua y la alteración de los mismos.
17.
La extracción y alteración de recursos y objetos arqueológicos de las
distintas zonas de interés histórico-cultural, salvo cuando se trate de
investigaciones arqueológicas debidamente justificadas y autorizadas y
que redunden en beneficio del acervo histórico-cultural del país.
18.
El porte de armas de fuego, a menos que las mismas sean portadas por
personas en cumplimiento de funciones de guardería ambiental.
19. El uso de biocidas no biodegradables y el pastoreo de caprinos, en todo el área del Parque Nacional Sierra de La Culata.
20. La utilización comercial de la expresión “Parque Nacional Sierra de La Culata”, o derivaciones de la misma.
21.
El uso de imágenes fotográficas, fílmicas y de video que puedan
identificar la figura del Parque Nacional, así como sus hitos
geográficos principales, con la venta o promoción de bebidas
alcohólicas, cigarrillos y cualquier otro producto o actividad que
contradiga los usos y actividades permitidas en un Parque Nacional.
22.
La construcción de nuevas obras de infraestructura tales como líneas de
transmisión eléctrica, de telecomunicaciones, ductos y oleoductos,
carreteras o caminos carreteros, ni la prolongación de los ya
existentes, sólo se autorizará el mantenimiento de estos últimos por
métodos manuales, exceptuando las Zonas de Servicios y Zonas de Uso
Especial con Características Histórico-Culturales.
23. El uso de botes en las lagunas.
24. Cualquier otro uso o actividad que por sus características atente contra los fines de protección y manejo del área.
CAPÍTULO III
DEL RÉGIMEN ESPECIAL PARA LA EJECUCIÓN DE ALGUNAS
ACTIVIDADES
Sección I
Del Acceso al Parque
Artículo
38. Los visitantes del Parque Nacional deberán solicitar un permiso de
acceso y cancelar la tarifa correspondiente, cuyo monto determinará el
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), y será dada a conocer
públicamente mediante avisos ubicados en el Parque, en lugares
accesibles al público.
Artículo 39. En los principales sitios de
acceso al Parque Nacional se ubicarán puestos de control, a cargo de un
funcionario autorizado por el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES),
quien expedirá los permisos de acceso que no correspondan a otras
autoridades del Parque Nacional y llevará un libro de registro de los
visitantes, en el cual se asentará: identificación de los visitantes,
tipo de permiso otorgado y tarifa cancelada si fuera el caso, medio de
transporte utilizado para el acceso, fecha y hora de entrada y de
salida, itinerario previsto, motivo y objeto de la visita y cualquier
otra información que sea pertinente para garantizar la vigilancia y
control efectivos en beneficio de la seguridad, tanto del visitante como
del Parque Nacional.
Parágrafo Único: Estos permisos podrán
igualmente ser expedidos en la Superintendencia del Parque Nacional
Sierra de La Culata, quedando el visitante en la obligación de
reportarse a los puestos de control para ser registrado en el libro
correspondiente.
Artículo
40. El acceso de vehículos cuando se trate de áreas restringidas a la
libre circulación y según sea su uso, se sujetará a las siguientes
regulaciones:
1. Vehículos Particulares: Su conductor deberá
inscribirse en los libros que llevarán los funcionarios del Instituto
Nacional de Parques (INPARQUES), ubicados en los sitios de acceso,
dejando constancia de los datos que le sean requeridos y obtener la
correspondiente autorización.
2. Vehículos destinados al transporte
de turistas: Para poder operar, sus propietarios deberán suscribir con
el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), un contrato para la
prestación del servicio y estar debidamente identificados.
3.
Vehículos de los ocupantes legales: Los residentes de las cuencas altas
de los ríos Las González, Chama, Momboy, Pocó, Chirurí y Torondoy, así
como aquellos poseedores de derechos o propiedades legalmente
demostradas y que realicen algún tipo de actividad permitida en los
sectores mencionados, deberán efectuar el respectivo registro de sus
vehículos ante la Superintendencia del Parque Nacional, donde se le
dotará de un distintivo especial para el vehículo otorgado por el
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
4. Vehículos propiedad del
Instituto Nacional de Parques: Sólo podrán circular en cumplimiento de
funciones oficiales de protección, manejo y vigilancia, y deberán estar
dotados de la correspondiente identificación.
Sección II
De la Circulación Dentro del Parque
Artículo
41. La circulación vehicular, a excepción de las carreteras nacionales,
estará sujeta a la obtención del correspondiente permiso otorgado por
la Superintendencia del Parque Nacional u otro funcionario autorizado y
deberá cumplir con todas las disposiciones contenidas en este Decreto.
Artículo
42. Queda prohibido hacer recorridos en motocicleta por los caminos de
recuas o peatonales del Parque Nacional, así como por el camino
carretero que comunica a las cuencas altas de los ríos Chama (Sector
Mifafi) y Torondoy (Páramo Los Romero, Palo Hueco), y por el camino
carretero que conduce a la cuenca alta del río Las González desde el
sector denominado Piedras Blancas.
Artículo 43. La circulación
peatonal de todos los usuarios del Parque Nacional, estará sujeta a la
previa obtención del respectivo permiso otorgado por la Superintendencia
del Parque Nacional o funcionarios autorizados para ello y al
cumplimiento de las siguientes normas:
1. Respetar el derecho a la privacidad de los demás visitantes y la de los pobladores del Parque Nacional.
2. Mantenerse dentro de los senderos establecidos.
3. Acampar sólo en los sitios señalados para tal fin.
4. Respetar la señalización.
5.
Usar en todo momento las instalaciones y servicios que el Parque
Nacional brinde, de manera tal que no ocasionen daños o perjuicios a los
mismos.
6. Acatar en todo momento las recomendaciones de las autoridades del Parque Nacional.
7. Sacar del Parque Nacional todos los desechos sólidos que resulten de sus actividades.
8.
No perturbar la fauna, causar daños a la vegetación, ni maltratar,
pintar o marcar los elementos naturales del Parque Nacional ni las
infraestructuras de servicio.
Artículo 44. La circulación de bestias
estará sujeta, además de todo lo señalado en el artículo anterior, a las
siguientes normas:
1. Se practicará sólo en los tradicionales caminos de herradura.
2.
Cuando se preste como servicio público a turistas y excursionistas,
estará sujeto al régimen de contratación que determine el Instituto
Nacional de Parques (INPARQUES), con las especificaciones que en cada
caso se establezcan.
3. Cada grupo de cuatro (4) bestias de monta o carga debe ir acompañado de un (1) arriero o guía.
4.
Debe guardarse una distancia prudencial entre cada grupo de bestias, a
fin de impedir una excesiva concentración en los sitios de observación.
Artículo
45. Los caminos que atraviesan la Zona de Protección Integral serán
utilizados única y exclusivamente como vías de tránsito por ella; éstos
son: La Hechicera-Páramo de Los Conejos-El Charal; La Hechicera-Páramo
de Los Conejos-La Azulita; Manzano Alto-Cañada de Las González; La
Pedregosa-Cañada de Las González; Alto de Tucaní-Llano Rucio-Santa
Apolonia y Monterrey-Cabaña de Los Curas.
Artículo 46. La circulación
aérea dentro del Parque Nacional, hasta un techo de quinientos (500)
metros sobre el nivel de la superficie, sólo será autorizado para
aeronaves involucradas en labores de guardería ambiental, seguimiento
ambiental, investigación científica y labores de búsqueda y salvamento.
Para todos los demás casos, el vuelo de aeronaves sobre el Parque
Nacional habrá de sujetarse a lo dispuesto en el Reglamento de la Ley de
Aeronáutica Civil, en lo referente a vuelos sobre áreas pobladas o
restringidas.
Artículo 47. El aterrizaje de aeronaves, a excepción de
emergencias comprobables, sólo podrá realizarse previa autorización del
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) y con fines de investigación
científica, vigilancia y guardería ambiental, búsqueda y salvamento.
Sección III
De Las Actividades Recreacionales y Turísticas
Artículo
48. Las actividades de recreación y turismo que pueden ser realizadas
dentro del Parque Nacional, con sujeción a la zonificación establecida,
son aquellas que abarcan desde las puramente contemplativas hasta las
que implican el esfuerzo físico individual y el uso de medios y equipos
para deporte y esparcimiento, tales como: caminatas, uso de áreas para
merendar y acampar, deportes de montaña (Andinismo y excursionismo),
turismo naturalista, observación de aves, pesca deportiva y otros que
determine el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
Parágrafo
Primero: Las condiciones para la ejecución de las actividades señaladas
en el presente artículo, se estipularán en la correspondiente
autorización o permiso, según el caso, que expida el Instituto Nacional
de Parques.
Parágrafo Segundo: El Instituto Nacional de Parques
(INPARQUES), podrá autorizar competencias deportivas (Clásicos de pesca
de truchas, caminatas de montaña), siempre que sean compatibles con los
fines del Parque Nacional. La autorización respectiva contendrá las
normas a las que habrán de sujetarse dichas competencias, así como
también determinará los sitios que puedan ser utilizados para tal fin.
Parágrafo Tercero: Se prohíbe el uso de botes en las lagunas del Parque Nacional.
Artículo 49. Las actividades de pesca de trucha y de montañismo se desarrollarán con sujeción a los lineamientos siguientes:
1. Pesca de truchas en ríos y lagunas del Parque Nacional:
a.
Los sitos de pesca serán autorizados por la Superintendencia del Parque
Nacional y aparecerán en el reverso del permiso expedido.
b. Los
pescadores deberán contar con la autorización del Ministerio de
Agricultura y Cría y acatar las normas que impone este Ministerio, en
cuanto a temporada de pesca, horario, técnicas, tamaño y cantidad de los
ejemplares, así como todas aquellas que fije la Superintendencia del
Parque Nacional.
c. El producto de la pesca no podrá ser comercializado en ningún caso.
d.
Queda prohibido la siembra de truchas en los cuerpos de agua ubicados
en la Zona de Protección Integral, restringiéndose a aquellos donde
hubiera existido a la fecha de la declaratoria del Parque.
2. Actividades de excursionismo, campismo y andinismo:
a.
El número de personas máximo y mínimo, por grupo, será determinado por
la Superintendencia del Parque Nacional, dependiendo del sitio a visitar
y de los estudios de capacidad de carga que se realicen.
b. Los
menores de edad deberán presentar autorización por escrito de su
representante legal, acompañada de fotocopia de la Cédula del mismo y
sólo podrán practicar el excursionismo o andinismo como acompañantes de
grupos liderizados por mayores de edad.
c. Los escaladores deberán
estar provistos de cuerda y casco, independientemente de los demás
implementos necesarios para la actividad.
d. Los campamentos deben
ubicarse única y exclusivamente en los sitios señalados para tal fin,
exceptuando los casos de emergencia.
e. El uso de bicicletas estará restringido exclusivamente a los caminos carreteros.
Artículo
50. La ordenación, desarrollo y administración de las áreas recreativas
y turísticas se realizará dentro de los siguientes lineamientos:
a. Planificación del aprovechamiento a través de un esquema puntual de ordenación físico- espacial.
b. Dotación de los servicios necesarios.
c. Determinación de la capacidad de carga y control del número máximo de personas que puedan concurrir simultáneamente.
Artículo
51. A los efectos de este Decreto, se entiende por campamento turístico
el acondicionamiento de terrenos para la instalación de carpas o
tiendas de campaña, de acuerdo a las normas que se establezcan en la
aprobación del proyecto y en la autorización correspondiente.
Artículo
52. Los operadores turísticos y guías independientes que pretendan
operar dentro del Parque Nacional, deberán solicitar autorización ante
la Dirección General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto
Nacional de Parques (INPARQUES), y sujetarse a lo establecido en el
Capítulo V de este Decreto, relativo a autorizaciones o concesiones, e
inscribirse en el Registro Nacional de Operadores Turísticos, en la
Dirección General Sectorial de Parques Nacionales del Instituto Nacional
de Parques (INPARQUES).
Parágrafo Único: La inscripción en el
Registro al que se refiere este artículo no exonera a los operadores y a
los guías independientes de cumplir con cualquier otro registro que
exijan los organismos competentes en la materia.
Artículo 53. Los
guías turísticos independientes o pertenecientes a operadoras
turísticas, a fin de obtener el certificado que los acredite para
ejercer actividades dentro del Parque Nacional, deberán contar con un
entrenamiento que será prestado directamente por el Instituto Nacional
de Parques (INPARQUES), o bajo su supervisión, por instituciones
especializadas y debidamente registradas en el organismo rector de la
materia.
Parágrafo Único: La aprobación del entrenamiento a que se
refiere este artículo, no les exonera de cualquier otro requisito
exigido por otro organismo oficial para la realización de actividades
turísticas.
Sección IV
De La Investigación
Artículo 54. Las
expediciones, exploraciones y demás actividades de investigación
científica en el Parque Nacional, estarán sujetas a las regularidades y
limitaciones que para cada caso establezca el Instituto Nacional de
Parques (INPARQUES), en autorización expedida para tal fin.
Artículo
55. Toda actividad de investigación científica a ser realizada por
investigadores extranjeros no asociados a instituciones nacionales o al
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), deberá tener la conformidad
previa del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y
Tecnológicas (CONICIT).
Parágrafo Único: El Instituto Nacional de
Parques (INPARQUES), suministrará a los interesados el instructivo
interno contentivo de las normas que regirán los programas de
investigación.
Artículo 56. Los investigadores permisados están en la
obligación de enviar al Instituto Nacional de Parques (INPARQUES),
copia de los resultados parciales y finales de todos los trabajos
publicados o inéditos, preferiblemente en idioma español, referidos a la
investigación realizada en el Parque Nacional.
Parágrafo Único: Los
investigadores extranjeros, previo a su salida del país, entregarán al
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), un reporte preliminar de sus
actividades y de los resultados obtenidos.
Artículo 57. Las muestras
botánicas y zoológicas deberán ser depositadas en las colecciones
oficiales o institucionales designadas a tal fin en la autorización
emitida por el Instituto Nacional de Parques (INPARQUES).
Artículo
58. No se podrán realizar investigaciones que impliquen la colección de
especies de fauna en situación de amenaza, vulnerabilidad o extinción.
Artículo
59. El Instituto Nacional de Parques (INPARQUES), podrá solicitar al
investigador el entrenamiento de alguno de sus funcionarios en las
técnicas de investigación que está utilizando, a objeto de adiestrarlo
en la realización de trabajos similares o de diseñar trabajos de
seguimiento ambiental. Igualmente, el Instituto Nacional de Parques
(INPARQUES), en los casos que considere pertinentes, designará personal
técnico para acompañar a los investigadores en las actividades de campo.
Artículo
60. En las zonas de alta afluencia de visitantes, los investigadores y
las áreas de investigación deberán estar debidamente identificados.
Artículo 61. Los temas de investigación que se consideran prioritarios para el Parque Nacional Sierra de La Culata son:
1. Caracterización y cartografiado, a escalas con la mayor resolución posible de:
a. Parámetros físico-geográficos básicos, tales como: geología, geomorfología, hidrología y clima.
b. Cobertura, asociaciones, formaciones y comunidades vegetales y su funcionamiento.
c. Uso de la tierra y sistemas de producción.
d. Áreas y sitios arqueológicos.
2. Descripción del funcionamiento y seguimiento de los procesos referidos a:
a. Sistemas ecológicos naturales.
b. Sistemas de producción de los pobladores ubicados en el Parque Nacional y en su área de influencia.
c. Impacto ambiental de las actividades de los usuarios en el Parque Nacional.
3.
Información básica y tecnología aplicada al mejoramiento de los
criterios de diseño espacial de áreas protegidas y de recuperación o
restauración de recursos y comunidades degradadas.
4. Determinación y seguimiento del estado de las poblaciones de los siguientes grupos de especies:
a. Aquellas consideradas vulnerables, amenazadas y en peligro de extinción, según los criterios globalmente aceptados.
b. Aquellas consideradas fundamentales para la gestión de conservación, por ser:
b.1. Indicadoras del estado de vitalidad o conservación de los ecosistemas o comunidades.
b.2. Especies emblemáticas o representativas para la promoción de la conciencia conservacionista.
b.3. Especies endémicas, colonizan tez y migratorias.
5.
http://64.233.169.104/search?q=cache:VK-IPoY4ScoJ:ecosig.ivic.ve/parques/035/pn-pdf-poru035.pdf+caminos+de+la+azulita+al+paramo+de+los+conejos&hl=es&ct=clnk&cd=9&gl=ve
Ley Orgánica del Poder Público Municipal sancionada el 17 de mayo de 2005
El
Artículo 254 corresponde al capítulo I "De los principios de la
participación" del título VI "De la Participación Protagónica en la
gestión local"
En 1997, el gobernador del Estado Mérida decretó oficialmente al oso frontino como unos de los símbolos ambientales regionales.
ABRAE
Plan de Ordenamiento de un ABRAE
Es
un Instrumento creado por mandato de la Ley Orgánica para la Ordenación
del Territorio (1983), para la planificación de carácter espacial, en
el cual se establecen objetivos, directrices y lineamientos, para la
administración del área, así como la definición de unidades de
ordenamiento y la orientación para la asignación de usos y actividades.
Planes de Ordenamiento, Manejo y Reglamentos de Uso (POMRU)
DECRETOS DE GOBERNACIONES
Decreto
que finaliza con la firma del Gobernador del estado Mérida y el
secretario general del Ejecutivo en la entidad, Jorge Cegarra; decreto
publicado en Gaceta Oficial del Estado Mérida el 14 de marzo de 2005,
bajo el número 044, en el que se establece la prohibición de distintas
actividades en zonas protectoras de ríos y quebradas, entre otras áreas
que conformen el territorio de la entidad
ORDENANZAS MUNICIPALES
DOS DECRETOS MUNICIPALES Y TRES NACIONALES EN TORNO AL RÍO ALBARREGAS.
14. El 23 de febrero de 1970, el Concejo Municipal del Distrito Libertador, bajo la Presidencia del Dr.
Reinaldo
Chalbaud Zerpa, resuelve establecer zona de protección a las márgenes
de los ríos Albarregas, Milla, Chama y Mucujún "que será destinada única
y exclusivamente a áreas de reforestación, con miras a la construcción
de Parques Municipales".
En agosto de 1973, el Presidente de la
República en Consejo de Ministros decreta zona protectora de suelos,
bosques y aguas, la porción de la cuenca del Albarregas al norte de la
ciudad al considerar que sus recursos naturales "deben ser ordenados y
manejados de acuerdo con sus características ecológicas, y su relevante
importancia paisajística y de conservación ambiental del área
metropolitana de Mérida"; y que "dadas las características topográficas
especiales de la región, el establecimiento de una zona protectora de
suelos, bosques y aguas contribuye al mejor ordenamiento urbanístico de
la ciudad...así como al adecuado uso de sus valores naturales y dota a
la misma de sitios apropiados para la recreación y la investigación
científica". El área decretada abarca sectores tanto del Distrito
Libertador como del Distrito Campo Elías, al igual que los decretos
sucesivos nacionales, de 1979 y 1982, y Municipal, 1979.
16. En julio
de 1979, el Presidente de la República en Consejo de Ministros decreta
al sector urbano del río Albarregas como área crítica con prioridad de
tratamiento, al considerarse "que algunos sectores del área de
protección están afectados por desarrollos habitacionales, que
ocasionarán a corto plazo un daño irreparable para el área"; y "que la
cuenca del río Albarregas requiere un régimen especial conforme a los
correspondientes planes de manejo, ordenación y protección elaborados
por el Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales Renovables"
(MARNR).
17. Dos meses después, en septiembre de 1979, el Concejo
Municipal del Distrito Libertador, bajo la Presidencia del Dr. Jesús
Rondón Nucete crea el "Parque del Río Albarregas" dentro de los límites
del área crítica con prioridad de tratamiento, cuya área será
preferiblemente destinada a zonas verdes y de recreación. En el Decreto
se crea una Comisión presidida por el Gobernador, e integrada por los
Presidentes de los Concejos Municipales de los Distritos Libertador y
Campo Elías, el presidente de la Corporación de Los Andes, el Rector de
la Universidad de Los Andes, los Presidentes de la Cámara de Comercio e
Industria del Estado Mérida, de la Cámara de la
Construcción e Urbanismo, de la Federación de Trabajadores del Estado Mérida y de la Federación de Centros Universitarios.
18.
En junio de 1982, el Presidente de la República en Consejo de Ministros
decreta "área de recreación a campo abierto o de uso intensivo" un
inmueble de aproximadamente 612,38 Has., para construir un Parque
Recreacional que llevará por nombre Parque Metropolitano Albarregas,
"para fines de ornamentación, embellecimiento, saneamiento ambiental,
esparcimiento y bienestar de la población". El área coincide con parte
de los límites del decreto de 1979, y en algunos sectores los amplía. El
articulo 3º determina: "Efectúense las negociaciones y expropiaciones
totales o parciales
según los casos, del terreno y demás bienes,
comprendidas dentro del área señalada...y que sean necesarios para la
construcción de la obra en referencia".
Ordenanzas que rije el manejo y depósito de los residuos sólidos
DERECHOS DE USO DE PARAMO
ANTECEDENTES
EVALUACIÓN
DE LOS CAMBIOS OCURRIDOS EN LA COBERTURA/USO DE LA TIERRA DEL PARQUE
NACIONAL SIERRA DE LA CULATA. MÉRIDA-VENEZUELA. PERÍODO 1988-2003.
Angnes Aldana* y Joaquín Bosque Sendra ** *Universidad de los Andes,
Mérida-Venezuela. angnest@hotmail.com**Universidad de Alcalá,
Madrid-España. joaquin.bosque@uah.es
Aún
cuando es ampliamente reconocida la importancia de los estudios
dinámicos o temporales para la toma de decisiones, en Venezuela se
desconoce la magnitud, configuración y distribución de los cambios
espaciales operados en áreas específicas como los 43 parques nacionales
creados hasta el presente, los cuales son manejados y controlados por el
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) con base en los Planes de
Ordenamiento, Manejo y Reglamentos de Uso (POMRU) establecidos en cada
caso. En procura de la gestión y administración óptima de los parques
nacionales, el estado venezolano ha reglamentado por decreto, la
revisión quinquenal de los POMRU para su evaluación y reformulación
(Venezuela Poder Ejecutivo, 1989). Sin embargo, a nivel nacional el
proceso de revisión no se ha llevado a cabo, generándose un atraso en el
cumplimiento de las pautas establecidas en la legislación (Sulbarán,
1995). Tal es el caso del área en estudio, es decir el Parque Nacional
Sierra de La Culata. De acuerdo con las evaluaciones establecidas por
diversos autores, con el objeto de determinar la efectividad de manejo
de los parques nacionales venezolanos (Blanco y Gabaldón, 1992; FUDENA,
2001), el Parque Nacional Sierra de la Culata, es calificado como el
menos afectado, con menos problemas y menores niveles de riesgo. No
obstante otros autores (Escalona y Castillo, 2002; Rangel, 2001; Dugarte
y Rojas, 2003) han registrado procesos de deforestación sobre sectores
boscosos de la vertiente norte del parque, correspondientes con las
cuencas de los ríos: Frío, Playa Grande, Tucaní y Torondoy. Por otra
parte, los habitantes que han residido en el parque desde antes de su
declaratoria como área protegida, han presionado a la administración del
parque para reclamar los derechos de usufructo que ellos consideran
ancestrales sobre las tierras que ocupan (Reyesy López, 1992). A esto se
suma la ocupación ilegal de nuevos colonos compuestos por inmigrantes
colombianos y venezolanos, así como también, la presión ejercida por
aquellos pobladores ubicados en las inmediaciones externas a la
poligonal del parque, quienes al no tener regulaciones estrictas sobre
el uso de la tierra, tienden a agotar por sobre explotación los recursos
disponibles, procediendo luego a demandar los recursos del parque
(Sulbarán,1995). Ante el escenario precedente, se inició una
investigación para establecer el estado de la realidad del Parque
Nacional Sierra de la Culata (período 1988-2003), mediante el uso de los
Sistemas de Información Geográfica Idrisi y ArcView, con el fin de
aportar datos para la reformulación del Plan de Ordenación, Manejo y
Reglamento de Uso de esta área protegida y para la toma de decisiones en
procura del mantenimiento y protección de la diversidad biológica.
http://64.233.169.104/search?q=cache:q2ybQmDvgDMJ:www.geogra.uah.es
RESERVAS DE BIOSFERA
Objetivos
• Propiciar el desarrollo de la investigación científica y el monitoreo tanto en medios alterados como inalterados.
•Participar en la red internacional de intercambio de información ecológica.
•Proteger los ecosistemas, la variedad y el flujo genético.
•Proveer oportunidades a la educación especializada e instrumentar programas de evaluación ambiental en las comunidades.
•Fomentar, mantener y controlar los patrones de uso de la tierra y las actividades económicas compatibles.
Fuente: Artículos 15 y 16 de la Ley Orgánica para la Ordenación del Territorio. 1983.
1) Áreas de Manejo Integral de Recursos Naturales
a) Zonas de Reserva para la Construcción de Presas y Embalses
b) Costas Marinas de Aguas Profundas
c) Hábitat Acuáticos Especiales para Explotación o Uso Intensivo controlado
d) Áreas Torrentes y Marítimas con Alto Potencial Energético y Minero
e) Zonas de Aprovechamiento Agrícola
f) Planicies Inundables
2) Área Rural de Desarrollo Integral
3) Áreas de Protección y Recuperación Ambiental
4) Sitios de Patrimonio Histórico – Cultural o Arqueológicos
5) Reserva Nacionales Hidráulicas
6) Áreas de Protección de Obra Pública
7) Áreas Criticas con Prioridad de Tratamiento
8) Áreas Boscosas
9) Reservas de Biosfera
10) Áreas de Fronteras (Zonas de Seguridad Fronteriza)
1) Parques Nacionales
2) Zonas Protectoras
3) Reservas Forestales
4) Áreas Especiales de
Seguridad y Defensa
(Zonas de Seguridad)
5) Reservas de Fauna
Silvestre
6) Refugios de Fauna
Silvestre
7) Santuarios de Fauna
Silvestre
8) Monumentos Naturales
9) Zonas de Interés Turístico
Artículo 16
Artículo 15
PROCEDIMIENTO PARA LA ELABORACION Y APROBACION DE UN P.O.R.U.
Programas operativos y Reglamento de Uso
Anteproyecto de Decreto P.O.R.U.
Consulta Publica
Proyecto de Decreto PORU
Aprobación Institucional
Aprobación Ejecutivo Nacional en
Consejo de Ministros
Decisión de realizar el Plan
• El Contexto Nacional-Estadal
• Antecedentes técnico – administrativo
• Objetivos
Bases del Plan
Diagnóstico
• Condiciones físico-biológicos
• Condiciones sociales, económicas y culturales
• Prob-restric. / Recursos-potencialidades
Definición objetivos específicos
Definición unidades de Ordenamiento
http://64.233.169.104/search?q=cache:E_s2ThQ9O1oJ:www.ipieca.org/activities/biodiversity/downloads/workshops/nov_04/Spanish/07-Daniel_Novoa_(MARN)_879KB.pdf+definicion+de+abraes&hl=es&ct=clnk&cd=1&gl=ve
La Gestión de la Biodiversidad: Areas Protegidas y Areas Vulnerables
IV
SIMPOSIO INTERNACIONAL DE DESARROLLO SUSTENTABLE COMPOSICION CULTURAL
DE LA REGION ANDINA VENEZOLANA Y SU RELACION CON LA VALORACION SOCIAL DE
SU BIODIVERSIDAD
Jaime Grimaldo y Ismaira Contreras
El valor
social y cultural de la biodiversidad andina venezolana se fundamenta,
en primer lugar en sus características biofísicas excepcionales y
particulares y en segundo lugar en la forma como la sociedad andina ha
valorado a su ambiente natural a lo largo de las diferentes etapas
históricas de ocupación del territorio andino y uso de los recursos
naturales. Las características BioEcológicas de la Cordillera Andina
Venezolana son excepcionales, tanto por sus Valores de Uso, como por sus
Valores de no Uso (Opción y Existencia). Estos valores, se manifiestan
en la práctica a través de la conducta de las personas, usuarios y no
usuarios, que de acuerdo a sus preferencias, elección, necesidades,
decisiones, utilidad económica, educación y cultura, otorgan y expresan
un valor al entorno natural andino. En tal sentido, el presente trabajo
tiene por objetivo fundamental, identificar la relación entre el proceso
histórico de la composición cultural andina venezolana y las formas
como esa sociedad ha venido otorgando valor social a su ambiente natural
andino, en general, y a la biodiversidad, en particular. Es innegable
que la calidad de la composición cultural desarrollada por la sociedad
andina venezolana, ha propiciado la consolidación de una cultura
ecológica satisfactoria, que a su vez, ha inducido a un alto grado de
valoración social de la biodiversidad en comparación con otras regiones
del país. Sin embargo, aun falta mucho por hacer dentro de un proceso
efectivo e integral de Gestión Ambiental Regional.
Facultad de
Ciencias Económicas y Sociales (FACES). Universidad de Los Andes. Grupo
de Investigación sobre Agricultura Gerencia y Ambiente (GISAGA).
Apartado postal 552 Mérida 5101
grimaldo@ula.ve / ismaira@ ula.ve
La
composición cultural de la sociedad andina venezolana y su relación con
la conservación y valoración de su biodiversidad, se fundamenta en un
proceso lento a lo largo de las diferentes etapas históricas y
socioeconómicas de ocupación del territorio y uso de sus recursos
naturales. En tal sentido, el estudio, análisis e interpretación de esta
relación, se organizó en tres etapas:
1. Prehispánica, Hispánica y Colonial.
2. Independencia, Republicana y Restauradora.
3. Reciente (1936 - 1999)
Las
dos primeras etapas, tienen un carácter histórico, documental y la
tercera, conjuntamente con el estudio, análisis e interpretación de
dicha relación, contempla una propuesta de solución con el propósito de
que sea discutida y si es posible materializada en el futuro.
La
identificación precisa y clara de estas relaciones políticas,
económicas, sociales y ambientales, permiten, planificar, diseñar y
formular una necesaria política ambiental viable y efectiva que oriente
soluciones urgentes para la Conservación y Gestión de la Biodiversidad
de los Andes Venezolanos.
I. PERIODO PREHISPANICO, HISPANICO Y COLONIAL
La
Cultura Andina durante el Período Prehispánico, se sustentó en los
principios de la Cultura Timoto Cuica. Las comunidades aborígenes
guardan gran respeto por sus vínculos sanguíneos y a través de ellos
garantizaban su reproducción y su cultura.
Concebían formas plurales de amor y paternidad, la organización familiar era de carácter matrilineal.
La
cerámica fue una actividad generalizada en Los Andes, cada región
presentaba su especificidad en cuanto a la técnica, calidad y
motivación.
Los arqueólogos han establecido que la cultura de Los
Andes, se desarrolló entre los años 300 y 1500 de nuestra Era. Los
complejos culturales de mayor significación para esa época, fueron los
de Santa Ana, localizado en las cuevas cercanas a Miquinbú, La Ermita,
Miranday, Carache y el Complejo Betijoque en el Estado Trujillo y
Mucuchíes y Mocao Alto en Mérida.
La propiedad y la producción tenían
carácter comunitario dentro de una organización social, carente de
antagonismos internos y divisiones clasistas. En parte del tiempo libre,
ciertos miembros de la comunidad indígena podían dedicarse de manera
permanente a la interpretación de los fenómenos de la naturaleza o a la
hechicería.
La educación aborigen estaba diseñada para la vida y por
medio de la vida. Era igual para todos sus miembros y la recibían
directamente de la comunidad durante las relaciones cotidianas. Durante
los dos primeros años, los niños colgaban de la espalda de su madre
natural y así tenían la oportunidad de ver, oír y observar todo lo que
ocurría a su alrededor. Cuando comenzaban a caminar, acompañaban a los
adultos en los trabajos agrícolas, ritos y demás actividades sociales.
En consecuencia, se educaba participando y crecían con todas las
cualidades y defectos de la comunidad.
Mas adelante, la educación
aborigen Timoto Cuica se institucionalizó cuando algunos miembros de la
comunidad, empezaron a diferenciarse, al requerirse una preparación
especial para practicar la hechicería y para explicar las fuerzas y
fenómenos de la naturaleza (sequías, eclipses, salud, alimentación,
presagios, ritos, etc.).
La concepción del mundo y la percepción de
su cultura, se correspondía con el nivel de desarrollo social que habían
logrado. El pensamiento mágico de aquellas comunidades, eran rasgos
propios de una cultura que practicaba la agricultura estable o
sedentaria en la región.
El culto a Chía (la luna), fue desplazado
por el culto a Chés o Zué (el Sol). La interpretación del ciclo solar
les permitió a los Timoto Cuicas, descubrir las estaciones climáticas,
los períodos de lluvia, de frío, de sequía, etc. La agricultura andina,
estuvo vinculada estrechamente al desplazamiento del Sol. Los Timoto
Cuicas, como pueblo agricultor, se consideraban hijos del Sol.
La
expresión de los sentimientos y las creencias de los Timoto Cuicas, eran
su música, sus cantos y sus danzas. Sus cantos eran monótonos y tristes
y estaban dedicados a las siembras y cosechas, actividades curativas y
acciones de guerra o de trabajo. El conjunto musical estaba formado por
flautas de cañas, chiríneas, tambores redondos y maracas.
La
Conquista, provocó un salto violento y progresivo en la evolución social
y cultural de la Cordillera Andina. El español introdujo en Los Andes
un definido concepto de propiedad individual y nuevas relaciones de
explotación humana y agrícola.
Durante el lapso de la Conquista,
Colonia e Independencia, Los Andes Venezolanos, recibieron corrientes
hispanizantes que tenían su centro cultural en Santa Fe de Bogotá.
Desde
el punto de vista lingüístico, los 138 grupos indígenas, descritos por
Tulio Febres Cordero en la Región Andina que iba desde Táchira, Mérida
hasta Trujillo, incluyendo Barinas y Apure, constituían cada un de ellos
una nación diferenciada con territorios y dialectos propios. En
consecuencia, según historiadores y sociólogos, los andes venezolanos
constituían en tiempos prehispánicos un verdadero nudo de gran riqueza
cultural.
En la cultura hispánica, durante la Conquista y la
Colonización, en los andes venezolanos, se estableció el idioma
castellano, sin embargo la formación dialectal fue distinta porque
fueron las corrientes migratorias las que conquistaron la región.
Durante
el proceso de colonización la administración de los pueblos indígenas,
estaba regida por cabildos integrados por caciques y mandones. La
explotación de las tierras continuaba siendo colectiva, pero el carácter
comunitario de la producción como rasgo cultural fue eliminado. Las
extensas comarcas cordilleranas, especialmente sus valles y mesetas,
fueron objeto de repartimientos y a un conjunto de tributos.
Las
primeras viviendas de los pobladores españoles, fueron muy semejantes a
la de los TimotoCuicas en cuanto a los materiales de construcción. A
partir de 1579, los más prominentes españoles de la región, hicieron
desaparecer los techos de paja y los pisos de tierra, sustituyéndolos
por tejas y ladrillos respectivamente y es así como surgen las famosas
“Casas Coloniales“, que en la actualidad, constituyen verdaderas
reliquias arquitectónicas de la cultura andina.
Con el
establecimiento y desarrollo de las fincas rurales durante la Colonia,
los cultivos se diversificaron mediante la combinación de agricultura
Timoto Cuica y Europea. Así mismo, la sociedad colonial, fundamentada en
el sistema de propiedad privada, estructuró un sistema comercial local y
de exportaciones.
La presión ejercida sobre los indígenas para
imponerle un nuevo régimen social, económico y religioso, provocó
reacciones que culminaron posteriormente en actos de rebelión. No
obstante, los Timoto Cuicas, en la soledad de los campos y a escondidas
de los españoles, continuaban practicando sus ritos y creencias.
Las
poblaciones andinas, en cuanto a la ideología y cultura colonial,
orientaron todas sus manifestaciones culturales de carácter espiritual y
artístico hacia el ámbito religioso. En cuanto al proceso de
aprendizaje la sociedad andina lo realizaba a través del hogar y
especialmente de la madre, se trataba de una educación espontánea.
II. PERIODO INDEPENDENCIA, REPUBLICA Y REVOLUCION RESTAURADORA
En
los diversos períodos de la Independencia, se marcó la huella Ambiental
Bolivariana. El conocimiento vivencial de la geografía latinoamericana,
le permitió a Bolívar palpar y tener conciencia de la necesaria armonía
que debía existir entre el hombre y la naturaleza, así como de la
conservación de los recursos naturales. En tal sentido, entre 1825 y
1829, el Libertador formuló seis decretos conservacionistas y de
política ambiental. De esta manera se sembró en el país un espíritu
proteccionista de la naturaleza, impulsando a Venezuela como pionera en
materia ambiental, e irradiando al resto de los países bolivarianos una
visión integral de la Independencia.
El pensamiento conservacionista
de Bolívar y sus decretos ambientales, fueron creando una cultura
ecológica muy arraigada que permaneció durante la sociedad republicana y
se mantiene vigente en la actualidad. Esta herencia cultural,
constituyó la base de un Ordenamiento Jurídico Nacional, dirigido en los
primeros momentos de la Independencia a la regulación de los bosques
nacionales como patrimonio de la sociedad venezolana.
En el período
que va desde la Independencia hasta la Revolución Restauradora, la
composición y desarrollo de la cultura andina, giro en torno a dos
eventos de gran trascendencia: la fiebre de la Caficultura, las guerras
civiles y hechos políticos, que concluyeron en la conformación de la
República de Venezuela. En consecuencia, puede
afirmarse que en estos
períodos, dos tipos de cultura se consolidaron en la Cordillera: una
cultura agrícola y una cultura política.
La consolidación de la
cultura agrícola, fue el producto de una cultura agraria que venía
desarrollándose desde los períodos Pre-hispánico, Hispánico y Colonial.
La relación de esta cultura con la valoración social de la naturaleza
fue muy estrecha y vivencial. La riqueza socio-económica de Los Andes,
dependía exclusivamente de la producción agrícola y fundamentalmente del
café, su tráfico y su comercio.
Por su parte, la cultura política
iniciada, desarrollada y consolidada durante ésta época, fue muy
positiva para el desarrollo intelectual, literario, artístico, etc, pero
muy negativa en cuanto a la conservación y uso de la naturaleza.
Fue
sólo durante la segunda mitad de la Revolución Restauradora, cuando
comienza a reconstruirse la cultura agraria de Los Andes. Sin embargo, a
partir de 1971, la región de Los Andes comienza a sentir la influencia
de la nueva cultura petrolera y en consecuencia, la agricultura de Los
Andes comienza a declinar, debido a la pérdida de jornaleros atraídos
por las áreas petroleras y centros industriales de las principales
ciudades del país. Las haciendas cafetaleras se fragmentaron físicamente
y su explotación se diversificó en arrendamientos y medianeros,
creándose un desmejoramiento progresivo de la producción agrícola en
general.
Entre 1920 y 1936, debido a la consolidación de la economía
minero exportadora, se da un desarraigo de la población rural andina y
una alteración de los rasgos esenciales de la cultura agrícola
tradicional.
III. ETAPA RECIENTE (1936 1999)
Es innegable que la
calidad de la composición cultural desarrollada por la sociedad andina
(durante el período 1936 œ 1999), ha propiciado la consolidación de una
cultura ecológica satisfactoria, que a su vez ha inducido un grado de
valoración social de la biodiversidad muy alto en comparación con otras
sociedades regionales del país.
El valor social y cultural de la
biodiversidad andina se fundamenta en primer lugar, en las
características biofísicas excepcionales y particulares de la cordillera
y en segundo lugar, en una relación directamente proporcional al valor
que otorgan los diferentes estratos sociales, de acuerdo a las
preferencias, intereses y función de utilidad que la biodiversidad
satisface, directa o indirectamente.
La notable diversidad físico,
natural y la especial biodiversidad existente en la región andina, dan
origen igualmente a una diversidad de valores sociales y culturales del
ambiente integral de la región. En tal sentido y en virtud de que un
gran porcentaje del territorio de la región de los andes, está protegido
jurídicamente por un sistema de áreas naturales bajo régimen de
administración especial, el valor social de la biodiversidad andina debe
responder, en esencia, a los siguientes objetivos socio - ambientales:
a. Conservación de la naturaleza y habitats relevantes y/o frágiles.
b. Oportunidades para la investigación científica.
c. Protección a zonas silvestres de relevancia biogeográficas.
d. Material genético para su uso en medicinas y para el mejoramiento de cultivos y animales domésticos.
e. Producción de agua potable, aire limpio y otros requerimientos vitales para la vida.
f. Perpetuación de los valores escénicos.
g. Mantenimiento de servicios ambientales.
h. Conservación de cuencas hidrográficas.
i. Conservación y perpetuación de lugares y objetos del patrimonio cultural andino.
j. Espacios singulares para el desarrollo de programas de educación ambiental y el fomento de la recreación y el turismo.
k.
Sustentabilidad de recursos derivados de ecosistema naturales,
manteniendo los atributos culturales y tradicionales de la región.
l. Contribución a la economía local y nacional especialmente a través del turismo.
La
región de Los Andes posee las condiciones, recursos, potencialidades y
logros, que exige un desarrollo sustentable dentro de un esquema de
competitividad a largo plazo.
Esta competitividad, desde el punto de
vista regional, debe entenderse en un sentido más amplio, que el
meramente económico y enmarcado en un proceso continuo de búsqueda y
desarrollo de las capacidades de crecimiento económico y desarrollo
sociocultural.
La competitividad de los sectores económicos de la
región, es indefectiblemente dependiente del factor ambiental.
Particularmente, la sustentabilidad del sector agrícola y turístico solo
será posible con la protección y desarrollo ambiental de la región.
La
finalidad básica del estudio consistió en organizar y sistematizar las
propuestas y estrategias que conduzcan a largo plazo, a un cambio de la
economía tradicional del estado Mérida, en una economía sustentada en
sectores competitivos y en función de sus potencialidades ecológicas.
El
proyecto señalado busca incorporar, articular y armonizar el
crecimiento material, el desarrollo social y la preservación del medio
ambiente (desarrollo sustentable).
El éxito del plan estratégico
Mérida 2020, extensivo a los otros estados de la Región, requiere
necesariamente del desarrollo de un plan de conservación de la
biodiversidad andina. Mantener la resistencia ecológica de la
ecorregión, para que pueda responder a los impactos derivados del
desarrollo socioeconómico, debe pasar por la conservación de la
biodiversidad representativa, mediante el sostenimiento indefinido de
los procesos ecológicos vitales y el mantenimiento de las poblaciones de
especies de la cordillera andina venezolana.
En consecuencia, la
Región de Los Andes requiere de la formulación y materialización de un
Plan Rector Estratégico de Desarrollo Integral a largo plazo. Dicho plan
debe fundamentarse en el reordenamiento de su territorio y en una
política ambiental regional, que atienda en primer lugar los límites que
impone la sustentabilidad ecológica regional y en segundo lugar que
esté integrada a los procesos sociales, económicos y políticos del
desarrollo regional.
Uno de los objetivos fundamentales del Plan
Estratégico, debe ser la materialización de los valores sociales de la
biodiversidad andina, a través de las siguientes estrategias ambientales
y socioeconómicas:
Consolidación dentro del esquema de
sustentabilidad ecológica, del páramo venezolano como elemento vital en
la Estrategia Agroalimentaria Regional y Nacional.
Conservación
de las características tradicionales de los centros poblados de la
región en armonía con el paisaje y con las características
socioculturales autóctonas.
Compatibilización de las relaciones funcionales entre la agricultura andina y el turismo.
Conservación de cuencas hidrográficas y desarrollo de empresas de gestión del recurso agua.
Valorización
ambiental, social y económica, del sistema regional del Área Bajo
Régimen de Administración Especial (ABRAES), como base de preservación
de la biodiversidad, la agricultura andina y el turismo.
Conservación,
fomento y desarrollo del poblamiento y la agroeconomía de los valles
altos andinos, en función de la producción agroalimentaria, agricultura
orgánica, cultura autóctona y desarrollo del ecoturismo.
Fortalecimiento de las áreas cafetaleras de la región, dentro de un esquema de sustentabilidad ecológica.
Consolidación
del sector cultural, científico y tecnológico de Los Andes, orientado a
dar respuesta a los retos de sustentabilidad ecológica, calidad de
vida, seguridad agroalimentaria, ordenación urbanística, solidaridad
social y transformación competitiva de la economía regional.
El éxito
de un Plan de Conservación de la Biodiversidad Regional, depende del
respaldo institucional de una Política Ambiental especifica para la
región de Los Andes, que sea el producto de la suma de políticas
ambientales estadales, diseñadas y formuladas con base en las realidades
socioeconómicas, que surgen de dinámicos procesos de ocupación
poblacional y del uso del territorio andino y de sus recursos naturales.
La
materialización de estas políticas ambientales estadales y regionales,
depende de una gestión ambiental moderna, que rescate la autoridad de la
base institucional y legal, capaz de enfrentar intereses económicos y
políticos subalternos que han venido causando la pérdida de la
biodiversidad andina. Así mismo, el proceso de gestión, debe garantizar
la incorporación y participación efectiva de la sociedad civil andina en
las decisiones y acciones ambientales, como condición fundamental de
respeto para el aprovechamiento, conservación y fomento de la
biodiversidad y sus valores sociales y culturales.
http://64.233.169.104/search?q=cache:7t2HProLxEUJ:hoeger.com.ve/ama/pdf/sesion-biodiversidad-03.pdf+los+caminos+del+paramo+meride%C3%B1o&hl=es&ct=clnk&cd=156&gl=ve
El
concepto de innovación social designa nuevas formas organizacionales y
prácticas sociales que contribuyen al mejoramiento de una situación o
dan una respuesta inédita a una necesidad colectiva. Este concepto
suscita un interés creciente, así como el de capital social, con él que
guarda relación. Pues un aspecto importante de la innovación social
reside en la generación de relaciones de cooperación entre diversos
actores, a diferencia del enfoque tradicional, que hacía de la inversión
(privada y pública), y de la planificación estatal los elementos
fundamentales del desarrollo de un territorio. En el concepto de
innovación social está presente la alianza entre diversos actores a
nivel local, existiendo, de este modo, un vínculo entre innovación
social y desarrollo local. En el concepto de desarrollo local, el
territorio ya no es visto como un simple espacio físico, receptor de
inversiones de capital, sino como un lugar de vida de una comunidad, y
una construcción social, resultado de las acciones y representaciones de
los actores locales. Estos constituyen “recursos institucionales” para
el desarrollo, por su capacidad de tomar iniciativas, de construir
organizaciones y redes, y de contribuir a la capacitación y al
empoderamiento de la población. Se ha puesto en evidencia que la
eficacia de las acciones económicas muchas veces es condicionada por las
relaciones de proximidad y de pertenencia al espacio local, y por el
capital social. Desde finales de la década 1980, se ha difundido un
nuevo enfoque del desarrollo, que ya no se confunde con un simple
crecimiento económico, sino que integra dimensiones sociales, (bienestar
e igualdad social), ambientales (calidad ambiental y sostenibilidad),
políticas (democracia, participación) y culturales (defensa de la
identidad y del patrimonio), dimensiones fundamentales en la definición
del concepto de desarrollo sustentable (Mendez, 2002).
El objetivo de
este artículo es ilustrar los conceptos de innovación social y
desarrollo local mediante el análisis de un caso: el del Municipio
Rangel del estado Mérida, donde se ha iniciado una dinámica de
desarrollo local a partir de una red de organizaciones sociales. En una
primera parte se resumen las diferentes problemáticas presentes en el
proceso de modernización de este territorio. Luego se presentan los
actores locales y las iniciativas que han implementado en la búsqueda de
bienestar colectivo. En una tercera parte se formula un marco de
análisis de los procesos existentes en el municipio Rangel, a partir de
los conceptos de innovación social y desarrollo local. El trabajo
constituye una primera aproximación, que forma parte de un proyecto de
investigación en curso.
1. Una problemática múltiple: agrícola, económica, social, ambiental
El
municipio Rangel del estado Mérida, como otros ubicados en los valles
altos andinos, se ha incorporado de manera rápida a una agricultura
comercial de altos rendimientos. En respuesta a una demanda urbana que
crecía en forma acelerada a partir de la década 1960, se produjo una
disminución drástica de la agricultura de subsistencia, el abandono del
policultivo y la difusión de una agricultura comercial, convirtiéndose
en uno de los espacios de mayor modernización agraria en la producción
de papas y hortalizas (Wettstein, 1996). Nuevas variedades de papa,
importadas de países como Canadá y Holanda, sustituyen las variedades
tradicionales de la papa andina
1 el trigo y los demás rubros de
subsistencia como la arveja. También se empiezan a producir hortalizas
antes desconocidas en la región y ajenas a los hábitos alimentarios
locales. Estos cultivos nuevos exigían la adopción de nuevas
tecnologías,
introducidas por inmigrantes europeos y que se
difundieron rápidamente entre los agricultores locales. El Estado creó
organismos de investigación y asistencia técnica para apoyar este
desarrollo, en particular la Estación Experimental de Mucuchies para la
papa, fundada a inicios de la década 1960. Con la bonanza petrolera de
los años setenta, el Estado también construyó vías de comunicación e
instalaciones de riego por aspersión, factores que dieron un gran
impulso al proceso de modernización de la producción agrícola en la
región.
Paralela a la intensificación de la agricultura, se produjo
una expansión de la superficie bajo explotación, hasta utilizar todo el
espacio disponible. La frontera agrícola se extendió hacia zonas de
mayor altura, más frágiles y menos productivas. Se fueron eliminando los
bosques y los períodos de descanso de la tierra, con importantes
efectos ambientales:
debilitamiento de los suelos, desestructuración
de los procesos regenerativos de la fertilidad de los suelos y de la
recuperación de los ecosistemas (Romero, 2003). La difusion del uso de
insumos agroquimicos sin conocimientos de las condiciones agroecologicas
y sin una asistencia técnica adecuada llevó a un consumo excesivo de
insumos químicos de todo tipo (Velasquez, 2001), fomentado por una
política de subsidios del Estado a estos productos. Las plagas y
enfermedades, en una agricultura monovarietal, se reciclan y se hacen
residuales. Se produce una intoxicación de agrosistemas y personas. La
agricultura “transhumante”, según la expresión de un productor local
para designar el arrendamiento de tierras por parte de agricultores
venidos de otras regiones, y en particular de Colombia, para producir
los rubros de mayor demanda y mayores precios, ha contribuido de manera
importante a la degradación ambiental. Este sistema intensivo estaría en
el umbral del colapso, de no tomarse medidas urgentes (Romero, 2003).
Desde
el punto de vista social, el auge de la agricultura comercial ha
enriquecido a varios agricultores, pero no ha llevado a un incremento
significativo en los ingresos en la mayoría de los habitantes, ni a una
mejoría de la calidad de vida en estas comunidades. Se han mantenido
altas tasas de pobreza, analfabetismo y malnutrición, y “la salud de los
habitantes se ha deteriorado como consecuencia de la contaminación del
agua, del suelo y de la atmósfera debido al uso indiscriminado de
productos altamente tóxicos” (Llambi y Arias, 1997, p. 26).
2. Una dinámica asociativa local
Varios
procesos organizativos se han venido desarrollando en el municipio
desde la década 1970. A través de diversos tipos de organizaciones
(cooperativas, comités de riego, asociaciones civiles comunitarias, ONGs
u organizaciones de desarrollo social), se han incrementado las
capacidades de los habitantes para formular propuestas de desarrollo que
combinan objetivos económicos, sociales y ambientales. Las
organizaciones pertenecen a diferentes generaciones, y contextos de
emergencia. En la década de los sesenta, se desarrolló un proceso de
promoción de las cooperativas, en esta región como en otras zonas del
país.
En los años setenta y principios de los ochenta se forman los
centros de educación popular y los comités de riego. Luego, a partir de
los años noventa, emerge la problemática ambiental que imprime un nuevo
dinamismo a la vida asociativa del municipio, y surgen varias
organizaciones que combinan objetivos económicos, sociales y
ambientales.
2.1. Cooperativas, comités de riego y centros de educación popular
En
la década de los sesenta, actividades de promoción realizadas por
sacerdotes católicos llevaron a la formación de tres cooperativas de
agricultores en la región de los valles altos de los Andes
La
comercialización de la producción de sus socios agricultores, que había
sido el objetivo principal de estas cooperativas, no ha sido sustentable
en el tiempo, y sólo se ha conservado como actividad la venta de
insumos agrícolas. El fracaso de la comercialización está ligado a
varios factores: bajo nivel educativo y de cultura empresarial en los
socios y directivos, ausencia de organismos de asesoría a las empresas
cooperativas. Otro factor ha sido la creación por el gobierno nacional
del programa de Centros de Acopio, a finales de la década 1970, a través
del cual el Estado financiaba la infraestructura para el acopio de
hortalizas, y compraba las cosechas a precios fijados por la Corporación
de Mercadeo Agrícola. Esta política, que se ejecutó utilizando a las
cooperativas existentes (sus terrenos e instalaciones, su personal y
membresía), generó una situación de dependencia de las cooperativas
frente al Estado, y cuando la experiencia de la Corporación Venezolana
de Mercadeo y el Programa de Centros de Acopio fracasaron, a principios
de la década 1980, por prácticas de corrupción y mala administración,
las cooperativas de productores agrícolas no pudieron reorganizar la
actividad comercializadora.
Hoy la Cooperativa La Parameña, en
Mucuchies, con 296 socios – tiene como actividades la venta de insumos
agrícolas y el ahorro y crédito.
Los Comités de Riego
En la década
de los setenta, el sector público (Corpoandes y el Ministerio de
Agricultura y Cría-MAC) construyó sistemas de riego por aspersión en los
valles altos de los Andes; estas infraestructuras contribuyeron de
manera importante a la intensificación de la agricultura en la región,
al permitir la producción continua durante todo el ano; se incrementaron
los rendimientos agrícolas y se frenó el éxodo de la población de estas
regiones hacia las ciudades.
http://64.233.169.104/search?q=cache:NpDNs_6o5a4J:www.yorku.ca/hdrnet/images/uploaded/RICHER_05.pdf+las+abrae+en+la+sierra+de+la+culata+merida&hl=es&ct=clnk&cd=16&gl=ve
EVALUACIÓN DE LOS CAMBIOS OCURRIDOS EN LA COBERTURA/USO DE LA TIERRA DEL PARQUE NACIONAL SIERRA DE LA CULATA.
MÉRIDA-VENEZUELA. PERÍODO 1988-2003.
Angnes Aldana* y Joaquín Bosque Sendra **
*Universidad de los Andes, Mérida-Venezuela.
angnest@hotmail.com
**Universidad de Alcalá, Madrid-España.
joaquin.bosque@uah.es
INTRODUCCIÓN
Aún
cuando es ampliamente reconocida la importancia de los estudios
dinámicos o temporales para la toma de decisiones, en Venezuela se
desconoce la magnitud, configuración y distribución de los cambios
espaciales operados en áreas específicas como los 43 parques nacionales
creados hasta el presente, los cuales son manejados y controlados por el
Instituto Nacional de Parques (INPARQUES) con base en los Planes de
Ordenamiento, Manejo y Reglamentos de Uso (POMRU) establecidos en cada
caso.
En procura de la gestión y administración óptima de los parques
nacionales, el estado venezolano ha reglamentado por decreto, la
revisión quinquenal de los POMRU para su evaluación y reformulación
(Venezuela Poder Ejecutivo, 1989). Sin embargo, a nivel nacional el
proceso de revisión no se ha llevado a cabo, generándose un atraso en el
cumplimiento de las pautas establecidas en la legislación (Sulbarán,
1995). Tal es el caso del área en estudio, es decir el Parque Nacional
Sierra de La Culata.
De acuerdo con las evaluaciones establecidas por
diversos autores, con el objeto de determinar la efectividad de manejo
de los parques nacionales venezolanos (Blanco y Gabaldón, 1992; FUDENA,
2001), el Parque Nacional Sierra de la Culata, es calificado como el
menos afectado, con menos problemas y menores niveles de riesgo. No
obstante otros autores (Escalona y Castillo, 2002; Rangel, 2001; Dugarte
y Rojas, 2003) han registrado procesos de deforestación sobre sectores
boscosos de la vertiente norte del parque, correspondientes con las
cuencas de los ríos: Frío, Playa Grande, Tucaní y Torondoy.
Por otra
parte, los habitantes que han residido en el parque desde antes de su
declaratoria como área protegida, han presionado a la administración del
parque para reclamar los derechos de usufructo que ellos consideran
ancestrales sobre las tierras que ocupan (Reyes y López, 1992).
A
esto se suma la ocupación ilegal de nuevos colonos compuestos por
inmigrantes colombianos y venezolanos, así como también, la presión
ejercida por aquellos pobladores ubicados en las inmediaciones externas a
la poligonal del parque, quienes al no tener regulaciones estrictas
sobre el uso de la tierra, tienden a agotar por sobre explotación los
recursos disponibles, procediendo luego a demandar los recursos del
parque (Sulbarán, 1995).
Ante el escenario precedente, se inició una
investigación para establecer el estado de la realidad del Parque
Nacional Sierra de la Culata (período 1988-2003), mediante el uso de los
Sistemas de Información Geográfica Idrisi y ArcView, con el fin de
aportar datos para la reformulación del Plan de Ordenación, Manejo y
Reglamento de Uso de esta área protegida y para la toma de decisiones en
procura del mantenimiento y protección de la diversidad biológica.
METODOLOGÍA
La
evaluación de los cambios en la cobertura/uso de la tierra, forma parte
del proceso de valoración de la efectividad de manejo de una área
protegida, en tanto que se establece el estado de la realidad de la
misma (ACIUCN, 1999; Vreugdenhil et al, 2003) al determinar las pérdidas
de los recursos vegetales y animales, el patrón de distribución, los
factores causales, los procesos conducentes de la acción humana y los
efectos generados (Luque, 2000; FAO, 2001; Halffter et al, 2001). Datos
estos
generalmente requeridos en los planes de manejo implementados
para garantizar el mantenimiento de la biodiversidad y la minimización y
control de las amenazas y presiones (Hockings, 2003; Jamison, 2003),
ejercidos sobre los espacios protegidos.
Enmarcado en estos aspectos,
se realizó la evaluación de los cambios en la cobertura/uso de la
tierra del Parque Nacional Sierra de la Culata, incluyéndose en el
presente trabajo los resultados concernientes con la persistencia y los
cambios detectados y el patrón de distribución de los mismos. Parámetros
estos que fueron estimados bajo ambiente SIG en dos etapas:
1.-Detectando
los cambios ocurridos en la cobertura/uso de la tierra del parque,
mediante el uso del módulo GIS Analysis y la función change crosstab del
SIG Idrisi, aplicados sobre los mapas de cobertura/uso de la tierra de
los años 1988 y 2003, los cuales fueron generados de la interpretación
de imágenes Landsat, en una fase previa a los resultados presentados en
este aparte.
2.-Determinando el estado de la realidad del parque, en términos de:
•
La persistencia y los cambios estimados con base en los datos obtenidos
en la primera etapa, bajo las formulaciones planteadas por Pontius et
al (2004), a las que se le implementaron algunas modificaciones para
obtener un balance equilibrado.
• Las conversiones ocurridas en la
cobertura/uso de la tierra y su verificación con el valor intrínseco de
las transiciones entre categorías establecidas por Pontius et al (2004).
•
El patrón espacio-temporal de los cambios detectados, mediante el
análisis de la cartografía elaborada y las observaciones de campo.
http://64.233.169.104/search?q=cache:Hf3itEdeDv0J:webdelprofesor.ula.ve/ciencias/lico/Libros/Visitanmerida/Chiguara.pdf+caminos+desde+la+sierra+de+la+culata+hacia+el+lago+de+maracaibo+en+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=24&gl=ve
Estado actual del conocimiento del problema:
La
perdida de la biodiversidad como consecuencia de los procesos de
fragmentación y sustitución de los ecosistemas naturales (en particular
de zonas tropicales) por áreas destinadas a algún uso antrópico, es una
problemática bien conocidas por todos. Según Kaimowitz and Angelsen
citado por Guariguata y Ostertag, 2002, a nivel de país el aumento de
las tasas de transformación o deforestación de los ecosistemas naturales
se relaciona con el incremento demográfico, pero, a nivel regional,
otros factores como la construcción de carreteras, la puesta en marcha
de programas de colonización, distancia a mercados, políticas
macroeconómicas, entre otros, influyen además en el acrecentamiento del
problema.
Los Andes venezolanos es una de las regiones de mayor
diversidad natural del país (La Marca y Soriano, en prensa); pero es
además una zona en la cual las actividades antrópicas han aumentado
paulatinamente sus presiones sobre el ambiente, ocasionando sobre los
sistemas vegetales transformaciones a tasas aceleradas, modificándose
los patrones del paisaje de montaña.
La conservación de los
ecosistemas o unidades de vegetación de la región de Los Andes, reviste
de gran importancia, ya que, son el albergue de gran variedad de
especies animales y vegetales (entre estas, especies endémicas de la
región andina).
Otra razón que motivan la conservación de estos
ecosistemas, es el hecho de que unidades boscosas como La Selva Nublada
según Ataroff and Rada (2000) juegan un papel muy importante en el ciclo
hidrológico, además Saunders et al (1991) citado por Kattan (2002),
exponen que la conservación de ecosistemas boscosos evita o disminuye
los procesos de escorrentía superficial, procesos de erosión, eventos de
sequía pronunciada y crecimiento repentino de los cursos de agua.
Tricart (1972), manifiesta que preservar estas unidades vegetación
permiten mantener el suministro de agua al sistema de aguas subterráneas
de la zona del Sur del Lago, permitiendo disminuir considerablemente el
efecto de las sequías y garantizar así una reserva mayor de agua a bajo
costo.
Con la necesidad de conocer y cartografiar los tipos de
vegetación de la región andina, Mora (1986), elaboró una investigación
con el uso de imágenes satelitales para identificar los tipos de
cobertura de en vertiente Norte de los Andes Venezolanos.
La Cuenca
del Río Capaz (anteriormente denominada del río Capazón) posee varios
proyectos, entre estos un inventario y diagnostico de los recursos
naturales elaborado por Duque, (1985) ; además se han elaborado varias
propuestas para la conservación de esta cuenca, entre estos los
aportados por Fernández, (1983) ; Osorio y Andrade (1984) ; entre otros y
ensayos para el desarrollo agropecuario de la cuenca por Aguilar y
Zambrano (1974).
Los estudios referentes a la cuenca de río Torondoy
son contados estando más relacionado con esta investigación el aportado
por Moreno y Ruiz (1988) proyecto referido a proposiciones
conservacionistas para la zona alta de dicha cuenca. Con respecto a la
Cuenca del Río Chirurí no se ha encontrado información alguna.
http://64.233.169.104/search?q=cache:kz7ZMtrpFqQJ:webdelprofesor.ula.ve/ciencias/eulogio/investigacion/Proyecto%2520CDCHT%2520F%25201238.pdf+geografia+humana+en+la+sierra+de+la+culata+en+merida&hl=es&ct=clnk&cd=14&gl=ve
MINISTERIO
DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA GOBERNACIÓN DEL ESTADO MÉRIDA FUNDACIÓN PARA EL
DESARROLLO DE LA CIENCIA LA TECNOLOGÍA DEL ESTADO MÉRIDA
RED DE APRENDIZAJE EN AGROECOLOGÍA
Diagnóstico Preliminar
La
Red de Aprendizaje en Agroecología surge como respuesta, a partir de la
frecuente aparición, en los diferentes diagnósticos realizados por
FUNDACITE Mérida durante los ańos 2002 y 2004, de problemas relacionados
con el uso de pesticidas y fertilizantes de origen industrial,
comúnmente denominados agroquímicos.
Desde el punto de vista
ambiental y sin restar importancia a los impactos que en el contexto de
salud pública y agroalimentación tiene esta problemática, surge el
deterioro de recursos (suelo, agua, aire) como consecuencia más
evidente, lo que convierte el tema en objeto de análisis por parte de
FUNDACITE Mérida. En el territorio del estado Mérida, esto reviste
características particulares cuando consideramos zonas productoras
cercanas a ecosistemas que incluso se encuentran bajo régimen de
protección, como es el caso de los Parques Nacionales Sierra Nevada y La
Culata. Las consecuencias de la problemática que intentamos describir,
están relacionadas incluso con los efectos que conlleva el deterioro de
importantes cuencas hidrográficas, que se consideran contribuyentes
directas de uno de los ecosistemas de mayor riesgo e importancia para el
país; nos referimos al Lago de Maracaibo.
Justificación
La
intervención del sector ciencia y tecnología en la propuesta de
soluciones a la problemática expuesta, está sustentada en al análisis
que debemos hacer de los orígenes del modelo agro productivo que
prevalece
en las zonas a las que hacemos referencia, y que no es más que un
esquema de producción basado en lo que se conoce como agricultura
convencional entendida desde la óptica de: “un modelo de agricultura
moderna de avanzada (Revolución verde), que ha centrado su estudio en
las plantas y animales, despojados de su identidad como seres vivos,
sino constituyéndose en máquinas las cuales deben responder únicamente a
fines productivos.” (Freddy Espinoza Colque, ENTORNO: Ecología, Medio
Ambiente y Desarrollo. Diciembre Ańo 2 N° 2, Bolivia). Esta problemática
puede ser interpretada entonces, como la consecuencia inmediata del
modelo de agricultura propuesto y desarrollado a partir de la llamada
revolución verde ó agricultura convencional.
En contraposición a esta
visión, surge la agro ecología como un modelo que propone desarrollar
la producción agrícola sobre principios de respeto al entorno y a los
elementos que se involucran en el proceso, es decir suelo, aire, agua,
plantas, animales y hombre en su rol de productor. Otra definición de
agro ecología hace referencia a un “concepto agrícola que no sólo se
centra en la producción, sino también en la sostenibilidad ecológica del
sistema
productivo.” (Motserrat Daban, “La agricultura sostenible,
mucho más que una tendencia”, Ecotropia, 16/12/04Tomado de
http://www.ecotropia.com/d1031204.htm ).
La Agroecología podría ser
definida igualmente como una disciplina que proporciona los principios
ecológicos básicos para estudiar, diseńar y administrar agro ecosistemas
alternativos que afectan no sólo a los aspectos ecológicoambientales
de la crisis de la agricultura convencional moderna, sino también a los
aspectos económicos, sociales y culturales . (Altieri, 1995 citado en
www.itacab.org/gate/eventos/organico/ponencias/Avances en promoción
Agroecologica desde RAE.doc.)
En el caso del productor, se privilegia
además sus valores culturales y el conocimiento ancestral sobre el
sistema productivo que igualmente ha sido desplazado por la llamada
“revolución verde”. El componente científico tecnológico se hace
presente a través de esta visión holística y respetuosa del entorno, en
la que se impulsa la sabiduría popular y se involucra al productor no
sólo como elemento pasivo, sino como participante activo del proceso de
generación y transferencia de conocimiento y tecnológica.
Siendo los
productores agrícolas del Estado, los principales afectados directos de
esta problemática, encontramos que una acción de respuesta desde el
sector ciencia y tecnología, es perfectamente posible desde el modelo
propuesto por la Agroecología. Este análisis nos conduce a señalar que
la respuesta igualmente debe atender a la necesidad de motivar un cambio
conductual, que se refleje en el sistema agro productivo y lo que es
más importante en su manera de relacionarse con el entorno, en
definitiva, en su modo de vida.
Durante el ańo 2005, a través de
los Talleres de Manejo Agro ecológico de Suelos como primera acción del
mecanismo en determinados espacios locales, es posible observar
realidades que afianzan la percepción de la gravedad que representa el
problema, pero también de la creciente inquietud y motivación por
sumarse a cambios en los esquemas de producción agrícola. Igualmente, se
logran identificar mecanismos de vinculación efectiva tanto con
mecanismos internos de FUNDACITE como con acciones desarrolladas por
otras instituciones.
Por estas razones, es necesario esquematizar un
horizonte para la acción institucional en el corto y mediano plazo, que
responda a las expectativas y propuestas expresadas en los diferentes
espacios de validación e intercambio, que han sido dispuestos con este
fin.
Conceptualización:
Partiendo del análisis expuesto
anteriormente, podemos afirmar que, tratándose de la necesaria
motivación a un cambio de conducta, es necesario un proceso de
aprendizaje, no sólo por parte de los productores en un rol activo, sino
también de las instituciones y los actores comprometidos con la
transformación de un modelo económico y social, bajo el cual esta
estructurado el sistema agro productivo en el país.
En FUNDACITE
Mérida, las Redes de Aprendizaje han sido definidas como mecanismos de
gestión en Ciencia y Tecnología, que tienen su origen en un diagnóstico
que permite la detección de un problema local, cuya solución es
susceptible de ser abordada a través de un proceso de aprendizaje
colectivo, con impacto tanto en la comunidad como en las instituciones
locales, y a la vez, prepara a los actores locales para la formulación y
ejecución de proyectos con perspectiva holística en relación al tema
que ocupa a la red.
En consecuencia, la Red de Aprendizaje en
Agroecología es el mecanismo propuesto por FUNDACITE Mérida como
respuesta a la problemática ocasionada por un modelo de producción
agrícola no sostenible ecológicamente, evidenciado en el uso
indiscriminado de agroquímicos con el consecuente deterioro de los
recursos ambientales y la subestimación del conocimiento ancestral del
productor. Proponemos a través de la red, involucrar a los actores
(productores e instituciones) en un proceso de aprendizaje mutuo basado
en conocimientos, técnicas y tecnologías conducentes a garantizar una
producción agrícola respetuosa del entorno ambiental y cultural. Este
proceso de aprendizaje se apoya en experiencias prácticas, que permitan
aplicar el conocimiento alcanzado mutuamente, además de evaluar y
demostrar avances palpables en la transformación del modelo de
producción agrícola como
elemento motivador e integrador para nuevos actores.
http://64.233.169.104/search?q=cache:hLrbqRY0C_QJ:www.fundacite-merida.gob.ve/drupal/files/PlandeAccionAgroecolog%C3%ADaDefinitivo.pdf+aspectos+humanos+en+la+sierra+de+la+culata+en+merida&hl=es&ct=clnk&cd=23&gl=ve
Políticas en las Relaciones Sociales Comunitarias de INPARQUES-Mérida
Politics in the social comunitary relations of INPARQUES-Mérida Rebeca Pérez Arriaga*
* Universidad de Los Andes, Postgrado Ecología Tropical, Mérida-Venezuela. E-mail: nutnun@hotmail.com
Resumen
La
figura de Parque Nacional plantea una normativa de uso y manejo de un
espacio que se considera especial por sus condiciones naturales y
escénicas particulares. Un parque nacional, de forma ideal, debería ser
una porción del territorio exenta de población humana debido a los fines
implícitos en esa figura jurídica. Ahora bien, la situación particular
de presentar un parque asentamientos humanos plantea el estrechar
vínculos de comunicación permanentes entre esas comunidades y los
funcionarios representantes del parque.
El objetivo de este trabajo
es reflexionar acerca de la manera en que el Instituto Nacional de
Parques Mérida (INPARQUES) a interaccionado con comunidades que se
hallan asentadas en los Parques Nacionales Sierra Nevada y Sierra de la
Culata y, cómo ese comportamiento bidireccional puede estar afectando
las reglamentaciones y políticas del Instituto Nacional de Parques.
Rev. Geog. Venez. Vol 41(1) 2000, 47-61
Recibido: octubre, 1999 / Aceptado: enero, 2000
Introducción
El
Estado Mérida posee cuatro Parques Nacionales (Sierra Nevada, Sierra de
la Culata, Páramo El Batallón y La Negra y Tapo Caparo) que en su
conjunto abarcan un importante porcentaje del territorio del estado y
que garantiza la preservación a perpetuidad de ecosistemas únicos.
Por
ese motivo, se ve con preocupación que muchas de las políticas del
Ejecutivo del Estado Mérida se contraponen a los fines de los Parques
Nacionales, anteponiendo intereses particulares a los ambientales. Las
autoridades estatales han apoyado la intervención y manipulación de
entes locales (alcaldías) en áreas correspondientes a parques nacionales
sobrepasando la injerencia legal que posee INPARQUES como órgano
administrador de las mencionadas zonas, violando los reglamentos de uso y
manejo de las áreas bajo régimen de administración especial (ABRAE).
Esta
situación conduce a la manipulación política de las comunidades
asentadas en los Parques Nacionales Sierra Nevada y Sierra de la Culata,
propiciando actitudes negativas contra el Instituto Nacional de Parques
Mérida (INPARQUES) representado por sus funcionarios, lo cual
contribuye a fracturar la vinculación entre ellos.
La manipulación
política de que son objeto los pobladores es, en parte, consecuencia del
poco contacto vivencial que los funcionarios de INPARQUES R. Pérez
Arriaga han mantenido con las comunidades. Esta situación tiene que ver
con la forma de asumir cómo se plantean las relaciones o vínculos entre
los funcionarios públicos y la población autóctona que vive dentro de
los Parques, asentados en las zonas de Uso Poblacional Autóctono,
Amortiguación y Uso Especial.
De aquí se desprende la presencia de
dos situaciones distintas, aunque conectadas, en relación con las
políticas de INPARQUES y las comunidades de los parques nacionales: una,
referida al tipo de vínculos entre funcionarios y las comunidades y,
otra ligada a las políticas del Ejecutivo del Estado Mérida en relación
con las ABRAE. En este trabajo nos concentramos en el primer problema.
Una óptica desde las comunidades
Los
funcionarios de INPARQUES han mantenido una actitud frente a su
relación con los pobladores de los Parques que parece limitarse a la
inspección y puesta en práctica de la reglamentación de los Planes de
Ordenamiento y Manejo de los Parques.
Es notorio el poco contacto que
mantienen los funcionarios INPARQUES en las comunidades, con algunas
excepciones, que vaya más allá de una inspección. Ello es expresado por
campesinos de algunas zonas de los Parques como Gavidia, el Páramo de
los Conejos, Apure o El Banco y observado por esta autora,
específicamente en el
Páramo de Gavidia.
Esta situación lleva a
pensar que algunos técnicos no manejan de forma adecuada, desconocen o,
en su defecto, malinterpretan los reglamentos contemplados en los planes
de manejo de los Parques. Ello, entonces, genera malentendidos entre
los funcionarios y las comunidades.
Por otra parte, no puede ni debe
obviarse que algunos campesinos no actúan correctamente debido a
manipulaciones políticas, desconocimiento de los reglamentos, mal
interpretaciones o intereses y situaciones particulares.
Así mismo,
es cierto que cada día quedan menos poblaciones que utilizan una
agricultura tradicional, la cual se está perdiendo paulatinamente con la
introducción de nuevas tecnologías que muchas veces no son las más
adecuadas a los fines conservacionistas de los Parques, entrando en
conflicto, entonces, las comunidades con INPARQUES. Pero esto se debe
también, en parte, a que no ha existido una labor de extensión de
INPARQUES ni otras instituciones que, a través de grupos de
investigadores, realizan estudios dentro de los parques como la
Universidad de Los Andes.
No obstante, es necesario aclarar que se deben diferenciar dos aspectos referentes a las ABRAE y las comunidades autóctonas:
1.
El propósito u objetivo que se persigue mediante la declaración de
Políticas en las relaciones sociales comunitarias..., 47-61 las ABRAE,
que a su vez conduce a la fijación de restricciones y reglamentaciones
en que quedan incursas las poblaciones asentadas dentro de estas áreas.
2.
Una vez planteada una situación en la cual no se puede recurrir a la
expropiación debido a la permanencia ancestral de la población, qué
criterios deberían tomarse para que los usos de la población se puedan
ajustar a la normativa legal.
Algunos autores confunden estos dos aspectos, planteando posiciones críticas hacia INPARQUES.
Con
relación al primer aspecto, cabe señalar que las Áreas Bajo Régimen de
Administración Especial (ABRAE) fueron concebidas fundamentalmente para
la protección y preservación de ecosistemas naturales de relevancia y,
en segundo término para la preservación del patrimonio histórico
cultural. Por ello, las áreas afectadas por esta figura jurídica, en
este caso los Parques Nacionales, preferentemente no deberían incluir
zonas pobladas a menos que por razones de las mismas condiciones
naturales no se pueda evitar.
De allí que, los usos y actividades de
las poblaciones incluidas dentro de los Parques como zonas de Uso
Poblacional Autóctono, Amortiguación y Uso Especial estén sujetas a una
reglamentación.
De
acuerdo con Gondelles (1992), las ABRAE “son espacios geográficos,
sitiosy elementos del medio con características biofísicos singulares u
otras cualidades y potencialidades en lo sociocultural que ameriten
recibir del Estado una protección efectiva y permanente bajo un régimen
de administración “sui generis” que garantice la integridad física sin
mermar sus valores, mediante una utilización acorde con esos objetivos y
una protección y manejo adecuados a esas características.
El
aprovechamiento de estas riquezas es racional cuando no desvirtúa los
objetivos de conservación y defensa, y el manejo es adecuado cuando
asegura lo anterior; el régimen administrativo de estos espacios y los
recursos naturales se denomina especial porque en ellos se prohiben,
restringen y controlan (subrayado del autor) expresamente ciertos usos y
actividades humanas, y porque las que son permisibles están sujetas a
normas reglamentarias legales (subrayado del autor) que las autoridades
deben hacer cumplir.
Es importante señalar que Gondelles resalta la
diferencia conceptual que hay entre lo biofísico y sociocultural, debido
a que en Venezuela las ABRAE incluyen las áreas designadas con fines
específicos de protección de la naturaleza (parques
nacionales y
reservas de fauna) según la Ley Forestal de Suelos y Aguas y las que
corresponden a objetivos de producción y otros (las reservas forestales,
lotes boscosos, zonas de aprovechamiento agrícola, zonas de interés
turístico, áreas especiales de seguridad y defensa y áreas rurales de
desarrollo integrado) previsto en la Ley para la Ordenación del R. Pérez
Arriaga Territorio. Aclarando que, aunque las últimas son importantes
para el desarrollo económico no tienen la relevancia ecológica como
aquellos con características biofísicas singulares que deben recibir,
prioritariamente, protección especial a perpetuidad dentro de las ABRAE.
Dentro
de las ABRAE figuran los Parques Nacionales, que según la Convención de
Washington son regiones establecidas para la protección y conservación
de las bellezas escénicas naturales y de la flora y fauna de importancia
nacional, de las que el público puede disfrutar al ser puestas bajo la
vigilancia oficial. Según Gondelles (1992), “son áreas naturales
relativamente extensas que encierran muestras representativas
excepcionales de la naturaleza y paisajes singulares no enteramente
modificados por acción antrópica. Ellas se declaran como Parque Nacional
en primer lugar(subrayado del autor) con fines de protección de esos
valores, y en segundo lugar con fines de recreación, educación,
investigación y aprovechamiento turístico. De esta
forma, no se
permite en los Parques Nacionales la explotación extractiva de sus
recursos naturales con fines comerciales ni la intromisión de usos no
conformes como el urbanístico, industrial, militar y agropecuario; en
este último caso, salvo en casos excepcionales como el de comunidades
indígenas residentes y, temporalmente, el de residentes con derechos de
propiedad legítimos”.
Como puede verse, dentro de los objetivos de
creación de los Parques Nacionales no está contemplada incluir áreas
pobladas porque lo que se pretende es conservar y preservar,
fundamentalmente, ecosistemas naturales como queda claro en el parágrafo
primero, art. 6 del Reglamento Parcial de la Ley Orgánica para la
Ordenación del Territorio sobre Administración y Manejo de Parques
Nacionales y Monumentos Naturales (Decreto 276) y en las disposiciones
generales (art.3) de los Planes de Ordenamiento y
Reglamento de Uso
de los Parques Sierra de la Culata y Sierra Nevada. Así mismo, en el
art. 7 del Decreto 276 se indica que, incluso previa evaluación
catastral se abstenga el Ministerio del Ambiente y los Recursos
Naturales Renovables (MARNR) de incluir dentro del Parque áreas donde
exista propiedad privada bajo uso o explotación incompatible con los
fines del Parque, con excepción de la presencia de condiciones
naturales, histórico–culturales o paleontológicas que lo requieran. De
allí que, en el art. 12 del Decreto 276 se prohiba como uso los cultivos
agrícolas en general.
En el art. 25 del citado Decreto se señala la
afectación, con la declaratoria de Parque, en áreas ocupadas quedando
sujetas su período de permanencia en el Plan de Ordenación y Manejo.
Pero, en el parágrafo único se indica que los propietarios de cultivos
compatibles con los fines del Parque y establecidos con anterioridad a
la declaratoria del mismo, podrán permanecer en él mientras se ajusten a
las condiciones que el caso establezca.
A este respecto Molinillo
(1992) menciona que, INPARQUES, basado en la concepción proteccionista
de los recursos naturales, en el art. 2 del Decreto 276 deja fuera de
los usos permitidos las actividades humanas, prohibiendo la realización
de actividades agrícolas (art. 12 del mencionado Decreto). No obstante,
permite de acuerdo con el art. 35 que aquellas poblaciones autóctonas
con más de 50 años asentadas dentro de los Parques pueden permanecer
allí, quedando como un área de uso poblacional autóctono y, las
decisiones de sí sus actividades contribuyen o no a mejorar el medio
natural queda a criterio de INPARQUES.
Igualmente, señala este autor
que en el Decreto 276 queda reflejado que las prácticas agrícolas no son
bien vistas al considerarlas contrarias a los fines de los Parques y
sólo pueden continuar temporalmente sin permitirse abrir nuevas zonas de
cultivos y potreros. Pero en realidad, como se precisó anteriormente,
desde el punto de vista legal y filosófico esta crítica no es válida.
Esto
lleva a pensar que el problema radica no en la concepción de los
Parques Nacionales sino cuando dentro de un Parque quedan ubicadas
poblaciones
autóctonas y sometidas a las restricciones como las
normas las ABRAE, lo cual está incurso en el segundo aspecto planteado
relacionado a las ABRAE y poblaciones autóctonas.
Políticas en las relaciones sociales comunitarias...,
Como
se ha planteado, existe un problema en el modo de concebir por parte de
los funcionarios de INPARQUES la forma de entablar el diálogo con los
habitantes de los Parques.
Esta falta de concertación entre las
comunidades y los funcionarios de INPARQUES, ha provocado algunas
situaciones que resultan en prejuicio de los pobladores de los Parques
con un posterior efecto sobre la situación de los Parques. A partir del
momento en que se incluyen asentamientos dentro de algunos Parques
Nacionales, dejando de lado las circunstancias que impusieron tal
situación, ellos no pueden concebirse como un conjunto de elementos
naturales aislados de la actividad ycompenetración del hombre con su
medio.
El caso de los parques Sierra de la Culata y Sierra Nevada
En
algunas comunidades asentadas en los Parques Nacionales Sierra de la
Culata y Sierra Nevada se detectan ciertas situaciones que nos permiten
ampliar el panorama de las reflexiones planteadas. Los aspectos que aquí
se desean indicar son algunas situaciones que se observan como
generalizadas y que, de una forma u otra, han contribuido a mantener un
ambiente conflictivo en las relaciones entre las comunidades e
INPARQUES.
Estas situaciones se refieren a la falta de comprensión y
diálogo acerca de las aspiraciones de las comunidades, la R. Pérez
Arriaga presencia de la ganadería extensiva como actividad
complementaria importante en los sistemas agrícolas de los páramos, la
falta de difusión o educación ambiental de INPARQUES hacia las
comunidades así como una verdadera difusión en la comprensión de los
reglamentos de manejo y uso de los Parques entre las comunidades.
1.
En primer lugar cabe mencionar que las expectativas de vida del poblador
son poco valoradas o, en algunos casos, no comprendidas. Esas
expectativas no son reflexionadas mediante un diálogo entre los
funcionarios y la comunidad a fin de encontrar una salida viable, en la
cual se equilibren las aspiraciones de la población y los objetivos de
los Parques.
Por otra parte, se desconoce parte de la situación
social y cultural de las comunidades así como sus necesidades
cambiantes, que obviamente se ven influenciadas por la cultura urbana
foránea.
Este vacío se presenta porque en teoría NPARQUES se propone
mejorar la calidad de vida de los habitantes de las Zonas de Uso
Poblacional Autóctono, Amortiguación y Uso Especial (art. 5 del
Decreto
276; Art. 4, numeral 16 de los Planes de Ordenamiento y Reglamento de
Uso de los Parques Nacionales Sierra Nevada y Sierra de la Culata (De
Robert, 1993) y realizar estudios de dinámica de la población para
promover un desarrollo armónico y equilibrado con respecto al Parque
(art. 6, parágrafo 19 del Plan de Ordenamiento del Parque Nacional
Sierra Nevada; y art. 7, parágrafo 18 del Plan de Ordenamiento del
Parque Nacional Sierra de la Culata) pero en la praxis ello no se ha
ejecutado.
Ahora bien, como no se han integrado y compartido
vivencias entre los pobladores y funcionarios se desconocen o, en otros
casos, no se valora el conocimiento teórico y práctico que poseen los
campesinos de su medio.
Como lo plantea Toledo (1991), los ejércitos
ilustrados de la civilización contemporánea llegaron siempre a los
escenarios rurales para enseñar, educar, mejorar, tecnificar,
desarrollar, integrar o modernizar respecto al manejo de los recursos
naturales; pero casi todos olvidaron el hecho de que los productores
campesinos y sus familias son actores sociales capaces de generar y
transmitir conocimientos, de acumular experiencias, de inventar, innovar
y experimentar, y en fin de hacer cultura durante su eterna tarea de
extraerle bienes a la naturaleza.
Se desconoce o poco se valora el
hecho de que mediante la observación, experimentación y memoria
colectiva los campesinos conocen los mecanismos y funciones de los
elementos y factores ambientales, lo cual les ha permitido seleccionar
adecuadamente los sitios para el cultivo de acuerdo a las condiciones
del suelo (humedad, propiedades físicas del suelo y fertilidad),
posición geomorfológica y preservación de la vegetación natural.
Así
como plantearse tipos de manejo adecuados a las condiciones ambientales,
por ejemplo manejo del ciclo agrícola y pastoril según el ciclo
climático.
Retomando a Toledo (1991), es cierto que la ciencia
contemporánea ha avanzado muy poco en la comprensión y el análisis de la
manera de cómo la sabiduría campesina, concreta y particular, actúa en
las mentes de millones de productores y sobretodo la forma en que les
sirve de medio intelectual para el manejo de la naturaleza. Debido a que
se aborda el estudio de los saberes tradicionales separándolos de sus
significados prácticos, se enfatiza en el estudio de partes de esa
sabiduría obviando la comprensión holística. Existe una concentración
exclusiva en el examen de la porción objetiva de sus sabidurías,
olvidándose de que en el corpus campesino los conocimientos objetivos se
hallan amalgamados con otras dimensiones más subjetivas del pensamiento
como son las creencias y las percepciones.
La producción campesina
tradicional está basada, fundamentalmente, en los intercambios con la
naturaleza más que en los intercambios social es, por ello, los
campesinos adoptan una estrategia general que mantiene y maximiza la
variedad de productos a lo largo del año y de la vida. Para ello las
unidades de producción campesina manipulan su espacio natural a fin de
favorecer la heterogeneidad espacial y la diversidadbiológica y
genética. Esta estrategia de Políticas en las relaciones sociales
comunitarias..., uso múltiple permite manejar distintas unidades
ecogeográficas, como producto de ello se usa más una unidad
ecogeográfica, se integran y combinan diferentes prácticas productivas,
el reciclaje de materiales, energía, agua y desechos, la diversificación
de los productos obtenidos de los ecosistemas y un uso que favorece la
conservación de los recursos (Toledo, 1991).
Si bien es cierto que la
producción campesina tradicional, dentro y fuera de los Parques, es
cada vez más escasa tendiendo a ser más tecnificada (mediante el uso de
maquinaria, fertilizantes entre otros) y monoproductora, los campesinos
mantienen esos conocimientos y sabidurías planteados por Toledo que les
permite mantener la
heterogeneidad espacial y un uso, tal vez menos
extenso y variado, de las unidades ecogeográficas dentro de los Parques
Nacionales.
2. Un caso particular es el relativo a la presencia de la
ganadería en los Parques, la cual es extensiva en la mayoría de los
páramos altos ubicados dentro de los Parques Nacionales Sierra Nevada y
Sierra de la Culata (Andrade, 1993).
INPARQUES plantea una normativa
para restringir y, si es posible, eliminar este uso de los parques, pero
ello plantea una controversia con los campesinos pues esta es una
práctica enraizada en su cultura a partir de la introducción del ganado
por los españoles en América del Sur.
R. Pérez Arriaga En el caso del
Parque Nacional Sierra Nevada, el Plan de Ordenamiento y Reglamento de
Uso del mismo (1993) en el art. 6, numeral 7 menciona someter a la
ganadería extensiva practicada en los Páramos del Parque a una normativa
especial mientras se resuelve armónicamente y de manera definitiva ese
problema (subrayado del autor).
Por otra parte, en el art. 67 se
señala que esa normativa especial tiene por objeto lograr su óptimo
manejo conservacionista o su gradual eliminación para lograr el mínimo
impacto negativo que pudiera generar a los recursos esa actividad.
Mientras, en el Plan de Ordenación y Reglamento de Uso del Parque Sierra
de la Culata (1995) se menciona en el art. 7 numeral 6 que se norma la
ganadería extensiva mientras se realicen estudios técnicos que puedan
determinar el impacto negativo de la actividad sobre los recursos
naturales del Parques.
Por otra parte, en los art. 11 numeral d y 10
numeral e de los Planes de Ordenación y Manejo de los Parques Sierra de
la Culata y Sierra Nevada respectivamente se mencionan como recursos
aprovechables dentro del Parque Nacional las actividades agropecuarias
tradicionales no degradantes. Mientras en los Reglamentos de Usos de los
mencionados Parques, en el Capítulo I referido a los Usos Permitidos
(art. 30 numerales VI y VII correspondientes a las zonas de Uso Especial
y Amortiguación y Uso Poblacional Autóctono de Reglamento del Parque
Sierra Nevada y, art. 32
numeral VII del Reglamento del Parque Sierra
de la Culata) se expone que se permite la continuación de las
actividades agrícolas y pecuarias existentes incluyendo la truchicultura
comunitaria y aquellas actividades basadas en el concepto de desarrollo
rural sustentable.
Se observa una incoherencia en los Planes de
Ordenamiento y Reglamento de Uso de los Parques Sierra Nevada y Culata
porque si bien se permite la continuación de las actividades agrícolas
y pecuarias con criterios de sustentabilidad, la ganadería extensiva es considerada como un problema.
También
algunas disposiciones legales son contradictorios porque en los Planes
de Ordenamiento señalados se menciona, (art. 4, numeral 16, art. 6
numeral 19 y art. 7 numeral 18 de los Planes de Ordenamiento de los
Parques Sierra Nevada y Sierra de la Culata) la promoción del
mejoramiento de la calidad de vida de los pobladores –lo cual incluye
las actividades realizadas por los campesinos en el sistema
agropastoril– así como la realización de estudios de dinámica
poblacional para promover su desarrollo económico y equilibrado respecto
al Parque, lo cual no parece haberse efectuado hasta el presente.
En
los art. 9 y 10 de estos Planes se menciona dentro de los recursos
histórico–culturales más importantes de los Parques Sierra Nevada y
Sierra de la Culata las formas o modos de vida imperantes en los pueblos
y caseríos presentes en el Parque y, aquí entraría como una parte
cultural el manejo de la ganadería extensiva.
Por otra parte,
INPARQUES no ha efectuado estudios técnicos que avalen un posible
impacto negativo sobre el ecosistema, como lo señala Molinillo (1992)
INPARQUES al momento de realizar la reglamentación –el anteproyecto– no
contaba con investigaciones serias que avalaran tales medidas. Aunado a
ello no se tiene conocimiento de que INPARQUES halla evaluado el valor
económico y cultural que esta actividad representa para las comunidades
asentadas en los Parques Sierra Nevada y Sierra de la Culata.
No
obstante, debe indicarse que posterior a las consultas públicas se ha
flexibilizado el manejo previo dado, en el Anteproyecto del Plan de
Ordenación, a la actividad pastoril.
En relación con este tema
particular, no se pretende asumir una posición a favor o en contra de la
ganadería extensiva en páramos de los Parques sino plantear la
necesidad de efectuar estudios ecológicos y agronómicos serios que
permitan argumentar a INPARQUES una posible erradicación de esa
actividad considerando su valor cultural e histórico para las
comunidades que la ejercen y, que a su vez permitan solventar disputas
entre ambos dando paso a una negociación fluida y justa entre las partes
interesadas.
Por ello es sano indicar que si bien en los Andes
Merideños no existía una Políticas en las relaciones sociales
comunitarias...,cultura pastoril como en los Andes Centrales por carecer
de las condiciones y ganado autóctono, luego de la introducción del
ganado bovino, equino, mular y ovino, fundamentalmente del bovino como
instrumento tecnológico para la implementación de la estructura agraria
mediterránea (Monasterios, 1980) debió producirse una transformación del
paisaje.
No obstante, esos ecosistemas, posiblemente alterados por
el impacto de la carga animal, son los que ahora se pretender proteger
bajo la figura de Parque Nacional y no aquellos ecosistemas anteriores a
la conquista española, los cuales nunca conocimos.
También es
importante mencionar la argumentación planteada por De Robert (1993) al
señalar que la ganadería extensiva ha sido presentada como uno de los
factores de degradación más importantes. No obstante, esta autora indica
que faltaría por demostrar que la carga ganadera actual de los páramos
está correlacionada significativamente con degradaciones ambientales.
Paul y Nauman citados por De Robert (1993), encontraron al comparar una
parcela pastoreada con una no pastoreada, mayores evidencias de erosión
pero también mayor riqueza específica de vegetación como resultado
positivo desde el punto de vista conservacionista en la parcela
pastoreada.
No se puede afirmar que la ganadería extensiva perjudica
la vegetación natural en términos de pisoteo como impacto negativo sobre
el suelo y vegetación
R. Pérez Arriaga
cuando no se tienen
estudios serios que así lo señalen. Por otra parte, habría que evaluar
cuál puede ser el impacto positivo a fin de poder sopesarlo con el
negativo en caso de existir.
En este sentido, cabe señalar que los
campesinos, en base a sus experiencias, indican que los desechos de los
animales sirven de abono a las parcelas que estando incorporadas al
sistema agrícola se hallan en descanso –fase de sucesión.
También se
conoce a través de fuentes orales que, hace algunos años atrás, en los
alrededores de las casas existían áreas denominadas–arredores las cuales
eran especie de huertas familiares donde se amarraban los animales por
sectores en las noches a fin de abonar el terreno para su posterior uso
en el cultivo de papa por un período de dos años.
Además, las
especies vegetales como Espeletia schutlzi, Hypericum sp., Orthosantus,
Polylepis sericeae entre otras especies del arbustal rosetal y rosetal
arbustal no son tan aceptables ni preferenciales desde el punto de vista
forrajero ni poseen una calidad alimenticia óptima con relación a los
pastos naturales (gramíneas), pastizales tipo césped y cultivos de avena
y forrajes como para ser consumidas frecuentemente, siendo sólo
ramoneadas en la época seca cuando hay déficit de pastos.
A ello cabe agregar que el ganado puede servir de dispersor de semillas colaborando con la diseminación de la vegetación.
3.
El campesino conoce la importancia de reservar sus recursos, cuidar el
agua y sus lagunas - como elemento natural y mítico importante -, los
suelos –fuente de su sustento – y, la vegetación - fuente de leña y
medicina -. La falta de difusión por parte de INPARQUES sobre el papel
que juegan los Parques en la preservación de los ecosistemas y como
reservorio importantísimo del recurso hídrico a ser usado para uso
consuntivo aguas abajo, ha provocado que el poblador vea la figura de
Parque y a sus funcionarios como un elemento restrictivo de sus
actividades y modo de vida. Ello, en muchos, ha sido contraproducente
para los fines de los Parques.
Un ejemplo es la reducción del período
de descanso de la tierra, lo cual no permite la recuperación óptima del
suelo. La vegetación secundaria al tener más de 10 años en sucesión,
según información oral, pasa a ser considerada por INPARQUES como
vegetación natural y no –como es– parte del sistema de producción
agrícola. De esta forma se incluyen estas parcelas como una nueva zona
de cultivo lo cual está prohibido de
acuerdo al Decreto 276.
A
este respecto De Robert (1993) indica que los campesinos manejan sus
tierras con la técnica del barbecho en la cual después de varios años de
cultivo, las parcelas se dejan en descanso hasta que recuperan la
vegetación natural para garantizar el éxito de las próximas siembras.
Después de este ciclo de regeneración, la fisonomía y composición de la
vegetación natural es muy parecida a las de las tierras que nunca fueron
cultivadas y esa parcela puede ser considerada como “nueva área” por
los técnicos de”INPARQUES y, como potencialmente cultivable por los
campesinos que la hayan sembrado en el pasado.
De aquí que, el
término “nuevas áreas” citado en el art. 26 del Decreto 276 pueda ser
objeto de confusiones y generar conflictos entre las autoridades de
INPARQUES y los campesinos. Esta situación es reflejo del
desconocimiento de los técnicos de los Parques, como lo señala Molinillo
(1992), “de la dinámica del uso de la tierra que trata de adecuarse a
los contextos económicos y sociales cambiantes, y a las prácticas
agrícolas para los tradicionales cultivos de papa y trigo en los que se
efectúan ciclos alternativos de cultivos y abandono de las parcelas a la
sucesión–regeneración” y, por otra parte, de la falta de diálogo entre
los campesinos y los técnicos de los
Parques.
De Robert (1993)
indica que, para evitar problemas ocasionados por la tala de parcelas
regeneradas (caso del Páramo de Apure) y posiblemente vistas como “áreas
nuevas” por el personal de INPARQUES, algunos campesinos confiesan
haber vuelto a sembrar antes del tiempo que a ellos les hubiera parecido
necesario para una recuperación suficiente de las potencialidades del
suelo.
Políticas en las relaciones sociales comunitarias...,
Caso
similar sucede en el Páramo de Gavidia –información oral– donde se
presenta una reducción del descanso motivado a las prohibiciones de
INPARQUES. En ese caso, como lo reseña De Robert (1993), las leyes del
Parque incentivan a los campesinos a acortar los ciclos de regeneración
que garantizan una mejor conservación de las tierras cultivadas.
Aquí
hay que señalar que en el caso de Apure como puede darse también en la
Cañada de las González donde todavía existe una agricultura tradicional,
básicamente de subsistencia, el recorte
del tiempo de descanso se
debe a los motivos planteados. En el caso de otras comunidades –se
incluye allí al poblado de Gavidia– donde la agricultura es más
intensiva y cuentan con la introducción de sistemas de riego con fines
de aumentar la productividad, la reducción del período de descanso
agrícola puede ser provocada, aunado al problema expuesto, por las
mismas características tecnológicas de sus sistemas agrícolas.
Otro
ejemplo, en el Páramo de Gavidia donde algunas personas mencionan que
antes no podían cultivar mucho en las áreas bajas –de deposición– porque
el Instituto de Parques no lo permitía por la posible contaminación de
la quebrada. Allí algunos pobladores señalan saber muy bien que no deben
cultivar cerca del río sino dejar unos cuantos metros de distancia
porque deben cuidar sus aguas. R. Pérez Arriaga
4. El principal contacto que tiene INPARQUES con las comunidades a fin de conocer sus inquietudes y
poner
en conocimiento a éstos de los reglamentos y normativas de los Parques
es a través de las Consultas Públicas –que deben efectuarse cada 5 años–
y, cuya duración es de un período de 2 a 3 días.
Con un cierto
tiempo de anterioridad son entregados el Decreto 276 y el Anteproyecto
del Plan de Ordenamiento y Manejo del Parque a los pobladores para que
sean leídos y discutidos en sus comunidades a fin de llevar sus
propuestas, posteriormente, a la Consulta Pública. Pero esto realmente
no es efectivo como mecanismo de divulgación con fines de que el
campesino entienda el significado del reglamento y los objetivos que se
persiguen
con la figura de Parque Nacional. Lo que se logra, mediante la opinión
de los interesados, es modificar, en caso de ser pertinente, la
zonificación
y algunos aspectos de la ordenación y manejo del Parque en discusión.
Reflexiones finales
Los
conflictos planteados que están fracturando el equilibrio que debería
haber entre la conservación y protección del medio como objetivo
primordial de los Parques Nacionales y la permanencia de población
autóctona en los Parques preocupa por cuanto pone en peligro, a mediano y
largo plazo, la integridad de los Parques como figura jurídica cuando
intereses gubernamentales totalmente desligados de un criterio de
preservación y ética ambiental utilizan esos conflictos para sus propios
intereses.
De allí que, INPARQUES como institución encargada de
contribuir a la preservación del ambiente a través de la administración
de los Parques Nacionales y otras ABRAES debe plantearse seriamente una
revisión acerca de las políticas y mecanismos para la interacción y
monitoreo de las comunidades asentadas en los Parques Nacionales Sierra
Nevada y Sierra de la Culata.
Considero que INPARQUES debe volcarse
hacia las comunidades con una visión integral e integradora acerca del
papel que juegan estos asentamientos en el mantenimiento de los
ecosistemas que se desean preservar a través de la figura de Parque
Nacional. A su vez se debe considerar que las comunidades demandan el
derecho a tener una calidad de vida óptima de acuerdo a una cosmovisión
particular imbricada en todo un sistema de creencias y modos de vida
culturales que los conectan con su medio. Ello no deja a un lado,
obviamente, que los sistemas de valores de la urbe irrumpen en estas
comunidades campesinas, viciando su mundo y nuevas aspiraciones creadas
por un sistema socio-político ideoló-gicamente materialista.
Es hacia
este sistema cultural que INPARQUES debe apuntalar sus estudios,
mediante la asistencia de especialistas en antropología y geografía.
INPARQUES
y las comunidades tienen que abrirse a un proceso autogestionario en el
cual las comunidades liderizen los procesos sociales en la búsqueda de
sus propios horizontes dentro del contexto ambiental especial del cual
forman parte, los Parques Nacionales. En este ámbito INPARQUES debe ser
tanto punto de apoyo de las comunidades para la orientación en la toma
de decisiones de las comunidades como ente administrador y regulador de
las normativas de los Parques.
INPARQUES tiene que plantearse el
mantenimiento de una conexión más periódica y profunda con las
comunidades para poder conocer e intercambiar conocimientos acerca del
manejo del medio y modos de producción. Basados en los conocimientos que
posee el campesino que pueden contrastarse con los llamados
científicos, se debe proponer, como lo indica Toledo (1991), una
verdadera investigación participativa en la cual se conjuguen los
conocimientos derivados de la ciencia contemporánea y la sabiduría
encerrada en los productores y sus comunidades. Con ello, los
principales conceptos abstractos de carácter general de la ciencia
contemporánea se confrontan y se hacen realidad en esas ciencias de lo
concreto
(Levi–Strauss citado por Toledo, 1991) y lo particular, por
medio de las cuales las culturas rurales llevan a cabo con éxito sus
propios juegos de supervivencia (Toledo, 1991).
Políticas en las relaciones sociales comunitarias...,
Dentro
de este contexto, INPARQUES debe ser defensor y propiciador del
mantenimiento del acervo histórico y cultural de los pobladores de los
Parques. Se debe tener especial interés en preservar los caminos reales y
de indios, cuevas y sitios sagradas así como colaborar mediante la
divulgación escrita y oral de los cuentos y leyendas míticas de sus
pobladores como mecanismo para conservar y difundir a las actuales y
nuevas generaciones el patrimonio cultural allí presente.
En los
casos especiales como los planteados en este ensayo, no solo los
ecosistemas prístinos y recursos hídricos necesitan ser preservados sino
también nuestras tradiciones y cultura porque si no se corre el riesgo
de acelerar elproceso “erosivo” de pérdida de valores y patrones
culturales, careciendo las próximas generaciones de un pasado y de
raíces culturales, facilitando así el camino de la transculturización e
implantación de modelos culturales ajenos al nuestro.
http://64.233.169.104/search?q=cache:RWoDnqzEm1UJ:www.saber.ula.ve/cgi-win/be_alex.exe%3FDocumento%3DT016300001067/4%26term_termino_2%3De:/alexandr/db/ssaber/Edocs/pubelectronicas/revistageografica/vol41num1/articulo41-1-3.pdf+educaci%C3%B3n+en+la+sierra+la+culata+merida&hl=es&ct=clnk&cd=8&gl=ve
La
perdida de la biodiversidad como consecuencia de los procesos de
fragmentación y sustitución de los ecosistemas naturales (en particular
de zonas tropicales) por áreas destinadas a algún uso antrópico, es una
problemática bien conocidas por todos. Según Kaimowitz and Angelsen
citado por Guariguata y Ostertag, 2002, a nivel de país el aumento de
las tasas de transformación o deforestación de los ecosistemas naturales
se relaciona con el incremento demográfico, pero, a nivel regional,
otros factores como la construcción de carreteras, la puesta en marcha
de programas de colonización, distancia a mercados, políticas
macroeconómicas, entre otros, influyen además en el acrecentamiento del
problema.
Los Andes venezolanos es una de las regiones de mayor
diversidad natural del país (La Marca y Soriano, en prensa); pero es
además una zona en la cual las actividades antrópicas han aumentado
paulatinamente sus presiones sobre el ambiente, ocasionando sobre los
sistemas vegetales transformaciones a tasas aceleradas, modificándose
los patrones del paisaje de montaña.
La conservación de los
ecosistemas o unidades de vegetación de la región de Los Andes, reviste
de gran importancia, ya que, son el albergue de gran variedad de
especies animales y vegetales (entre estas, especies endémicas de la
región andina).
Otra razón que motivan la conservación de estos
ecosistemas, es el hecho de que unidades boscosas como La Selva Nublada
según Ataroff and Rada (2000) juegan un papel muy importante en el ciclo
hidrológico, además Saunders et al (1991) citado por Kattan (2002),
exponen que la conservación de ecosistemas boscosos evita o disminuye
los procesos de escorrentía superficial, procesos de erosión, eventos de
sequía pronunciada y crecimiento repentino de los cursos de agua.
Tricart (1972), manifiesta que preservar estas unidades vegetación
permiten mantener el suministro de agua al sistema de aguas subterráneas
de la zona del Sur del Lago, permitiendo disminuir considerablemente el
efecto de las sequías y garantizar así una reserva mayor de agua a bajo
costo.
Con la necesidad de conocer y cartografiar los tipos de
vegetación de la región andina, Mora (1986), elaboró una investigación
con el uso de imágenes satelitales para identificar los tipos de
cobertura de en vertiente Norte de los Andes Venezolanos.
La Cuenca
del Río Capaz (anteriormente denominada del río Capazón) posee varios
proyectos, entre estos un inventario y diagnostico de los recursos
naturales elaborado por Duque, (1985) ; además se han elaborado varias
propuestas para la conservación de esta cuenca, entre estos los
aportados por Fernández, (1983) ; Osorio y Andrade (1984) ; entre otros y
ensayos para el desarrollo agropecuario de la cuenca por Aguilar y
Zambrano (1974).
http://64.233.169.104/search?q=cache:kz7ZMtrpFqQJ:webdelprofesor.ula.ve/ciencias/eulogio/investigacion/Proyecto%2520CDCHT%2520F%25201238.pdf+actividades+humanas+en+la+sierra+la+culata+merida&hl=es&ct=clnk&cd=8&gl=ve
Desde
el año 1997, el Programa Andes Tropicales (PAT) ha venido consolidando
una inovadora Red de Servicios Comunitarios en Turismo Rural. Esta Red
involucra comunidades y familias rurales de los Andes venezolanos que
viven dentro o en las adyacencias de dos importantes Parques Nacionales.
Para
establecer esta Red, el PAT ha desarrollado herramientas específicas
para la capacitación y financiación de sus grupos beneficiarios. En este
contexto, cabe mencionar la inovadora línea de Crédito Verde, la cual
corresponde a un fondo de crédito especial para la trasferencia y
consolidación de actividades productivas social y ecologicamente
sostenible.
En el marco de la primera fase de trabajo (1997-2000), la
Red ha incorporado 47 microempresas familiares agrupadas en la primera
asociación civil campesina dedicada al turismo rural de base
comunitaria. Esta asociación llamada ASOBAP (Asociación de Baquianos y
Posaderos del Páramo) ofrece hoy en día servicios comunitarios en
alojamiento (pequeñas posadas), alimentación, guíatura, y otros
servicios especiales.
Esta alternativa de ingresos ha generado
sensibles mejoras en las condiciones de vida de los pobladores, en
particular a nivel de los jóvenes "marginalizados" del sistema agrícola
tradicional por falta de tierras disponibles.
Por otro lado, el
turismo receptivo familiar valora mucho el papel de la mujer y aumenta
significativo su participación en la economía familiar. La Red canaliza
de forma estable un flujo anual de turistas evaluado en 200 pernoctas.
El imgreso generado por esta actividad es gestionado diretamente a nivel
de la asociación. El PAT apoya en la comercialización y capacitación de
la asociación.
Operadores turísticos especializados a nivel nacional e internacional envian turistas al proyecto.
Los
Parques Nacionales Sierra La Culata y Sierra Nevada se ubican en el
núcleo central de los Andes de Venezuela. Estas áreas protegidas
encierran una importnate biodiversidad con alto nivel de endemismo.
Suman un área de más de medio millón de hectáreas la cual "encierra" un
área de uso agropecuario sometida a muchas presiones de expansión.
La
historia de la gestión de estas áreas protegidas ha sido marcada por
procesos represivos hacia las comunidades las cuales han desarrollado
una significativa antipatía hacia los parques y sus gestores oficiales.
Hoy
en día, las mentalidades de la administración de los parques se han
abierto a una mejor compenetración con las comunidades y esta
oportunidad ha sido aprovechada por el PAT para apoyar el proceso de
integración de las áreas protegidas en el proceso de desarrollo
comunitario.
Para el PAT, el turismo rural de base comunitaria ha
sido una herramienta muy poderosa para reestablecer un sentimiento de
pertenencia comunitaria hacia los parques.
Así, considerando que el
valor de la biodiversidad local debe ofrecer beneficios económicos
tangibles para las comunidades, la estrategia del PAT es convertir a las
áreas protegidas en un capital de trabajo para los pobladores locales y
asegurar un efecto retorno en términos
de protección y cuido.
A
través de desarrollo de pequeños negocios, las 22 comunidades en las
cuales el PAT labora están sacando un beneficio directo de la calidad
ambiental de los parques. La asociación ASOBAP ha sido capacitada para
mantener reglas y respeto ante los reglamentos de los parques. La
administración de estos esta muy vinculada al proyecto y los indicadores
de éxito del proyecto del PAT son, entre otros, los convenios logrados
entre la asociación y la administración de los parques para la
"concesión" de rutas turísticas de manejo comunitario.
En este
contexto, es evidente que esta actividad tiene efectos significativos en
términos de conservación de la biodiversidad y de los servicios
ambientales incluidos dentro de las áreas protegidas.
Para el PAT, el
objetivo es hacer de la conservación una actividad socioeconomicamente
viable. El PAT tiene 15 años de experiencia en la región de los Andes de
Venezuela y ha desarrollado varias líneas de acción (agricultura,
ganadería, actividades alternativas, manejo de desechos, microcrédito
con el Crédito Verde, cartografía digital y SIG). En este contexto,
desde el año 1997, ha consolidado su líne de turismo rural en respuesta a
las expectivas de las comunidades.
Lo más importante del proyecto es
el funcionamiento autónomo de la ASOBAP la cual se encarga de la
consolidación del proyecto, de la supervisión del funcionamiento de los
proyectos microempresariales, de la vigilancia de la calidad de los
servicios y del seguimiento del respeto de normas y reglamentos.
El
flujo turístico permite mantener un flujo de fondos dirigido a la
consolidación y expansión de la iniciativa a nivel regional. El PAT
preve apoyar fuertemente este proceso hasta el año 2005 a nivel de tres
estados andinos.
El proyecto ha tenido mucha acogida a nivel de las instituciones públicas las cuales han colaborado con la iniciativa.
Aparte
de la novedosa herramienta de Crédito Verde, cabe mencionar que el PAT
ha desarrollado también un sistema de cartografía digital y SIG
especializado sobre el tema del turismo. Con esta herramienta, generamos
inventarios sobre recursos turísticos, elementos de enlace,
sectorización de uso de PN, y generación de mapas de carencia en
términos de servicios. Esta información permite generar los planes de
desarrollo turístico a nivel municipal y facilitan la generación de
material de promoción (mapas temáticos, guías, etc.) El PAT ha
esteblecido relaciones muy cercanas con los grupos beneficiarios y en
particular los Comités de Riego los cuales representan unas de las
únicas organizaciones comunitarias funcionales.
Luego de consolidar
sus relaciones con las comunidades y sus grupos organizados, el PAT se
orientó hacia las instituciones municipales y luego estadales par la
consolidación de n proyecto regional.
Paralelamente, el PAT ha
desarrollado relaciones con instituciones similares en otros países
andinos para establecer una red de intercambios sobre el tema del
desarrollo rural y del turismo comunitario. Hoy en día esta Red es una
realidad e involucra instituciones de Ecuador (Ecociencia, Fundación
Esquel, Fundación Natura y Proyecto Páramo), de Colombia (Instituto
Humboldt, WWF Ecoregión Andes del Norte) y en Venezuela (Universidad de
los Andes - ICAE, Asociación de Montañas Andinas - AMA, WCS -
Venezuela).
http://64.233.169.104/search?q=cache:28tmbhtZBF8J:www.equatorinitiative.net/files/2002-0401_Nom_FundacionProgramaAndesTropicales_Venezuela.doc+comunidades+que+habitan+en+la+sierra+la+culata+merida&hl=es&ct=clnk&cd=2&gl=ve
MERIDA,
Venezuela, sep (IPS) - La sonrisa de Irene Sánchez es tan copiosa como
el chocolate hirviente que reparte entre los huéspedes de su posada El
Trigal, a 3.380 metros de altitud, en los Andes venezolanos. ”Siempre
quise tener una microempresa, y por eso acepté apenas me propusieron el
programa”, comenta al periodista que la visita. El no gubernamental y
ambientalista Programa Andes Tropicales ha esparcido 11 ”mucuposadas” en
los páramos de Mérida (noroeste de Venezuela): albergues en casitas de
campesinos ”que tienen carencias materiales pero viven en un paisaje
paradisíaco”, explica el biólogo belga que dirige la iniciativa, Yves
Lesenfants. ”Mucu” es ”lugar” en la lengua de los ya extinguidos
indígenas timotocuicas que habitaron estas frías comarcas. Poblados y
parajes conservan nombres como Mucuchíes, Mucubají o Mucurubá, y, como
un sello de marca, réplicas del programa en el sudeste venezolano y en
la frontera entre Argentina y Bolivia también se llamarán ”mucuposadas”.
”Llevamos 22 días seguidos con turistas, es un ingreso importante”,
comenta Iris Rondón mientras en la mucuposada Agüita Azul extiende la
masa para la ”arepa”, suerte de gran tortilla que en el resto del país
se hace de maíz, pero en estas alturas es de trigo. ”La cosecha de ajo
no fue buena este año, pero aquí podemos recuperarnos”, comenta. Juan
Carlos Quintero, que cultiva tres de las diez hectáreas de su parcela
--el resto es páramo con flora silvestre-- organizó con su madre, Rosa,
la mucuposada Nido del Gavilán, a 3.358 metros sobre el nivel del mar.
”Más o menos los ingresos de la posada y de la agricultura son 50 y 50”
por ciento, explica. Los Andes tropicales están entre las regiones
naturales más ricas y diversas del planeta, con 45.000 especies de
plantas, de las que 44 por ciento son endémicas, y 3.389 especies de
vertebrados (sin contar peces), con 46 por ciento de endemismo. También
son hábitat de variedades silvestres de vegetales alimenticios como la
papa, el maíz y varias frutas. Sobre ellos avanza la depredación que
tiene como vanguardia la expansión de la frontera agrícola. Las cumbres
de Mérida --con el pico Bolívar, que alcanza 4.987 metros-- son una
muestra. En los Andes venezolanos, por ejemplo, la introducción de
variedades de café de sol está acabando con bosques de ladera que
protegían cultivos de cafetos Arábica (de sombra). ”Nos propusimos
trabajar con las comunidades que más afectan los bosques arbóreos y los
microbosques en los páramos, alguna vez asiento de glaciares hoy
reducidos a unas pocas lagunas y humedales que son la fuente de
manantiales y ríos que van al Orinoco y al Lago de Maracaibo”, relató
Lesenfants. Venezuela es uno de los países con más protección formal
sobre sus áreas verdes de selva, llanura y montaña. Cuarenta parques
nacionales ocupan 16 por ciento de sus 916.445 kilómetros cuadrados,
entre ellos los 2.000 kilómetros cuadrados del páramo La Culata y 2.700
de Sierra Nevada, la mayor parte en el estado de Mérida. ”Pero no
queremos llegar al campesino con alambres de púas, sino con una visión
de los magníficos paisajes de sus parques como capital de trabajo”,
observó William Aular, otro ecologista del Programa Andes Tropicales.
”Si no hay empleo u oportunidades, el joven campesino migra a la ciudad u
ocupa el parque para hacer un prado donde pasten sus ovejas o sus
vacas”, añadió. Irene Sánchez milita en esa causa: ”Si ocupamos o
destruimos el parque, los ríos y las matas, entonces no tendremos qué
mostrar a los turistas y no habrá ingresos”, comenta, ”además de que
ahora las mujeres tenemos una empresa en nuestras manos, ya no
trabajamos únicamente la agricultura, y en forma cooperativa salimos
adelante”. Un total de 140 posaderos y baquianos se han organizado
alrededor de las 11 mucuposadas para ofrecer la bucólica estadía en los
refugios y servicios de paseos y de 22 recorridos a través de las
montañas para disfrutar de los seis pisos ecológicos de los verdes y
floridos Andes venezolanos. La Asociación de Baquianos y Posaderos
--algunos tienen una posada, otros sólo un par de mulas y un sinfín de
historias para contar-- se conecta mediante un sistema de radio y
homologa servicios mínimos, como agua caliente y comidas típicas, así
como las tarifas: pernoctar y comer tres veces cuesta 15 dólares por
persona. ”Ahora queremos más al páramo. Es realmente bonito”, comenta
Rómulo Rangel, un campesino de rasgos ibéricos en la salita de su posada
Michicabá, en Gavidia, un caserío de 300 años que medio siglo atrás
quedó dentro del el perímetro del Parque Sierra Nevada. Hace 17 años
llegó la carretera y la electricidad apenas 13 años atrás. Rangel y su
esposa Rosalía comparten una velada de conversación con sus huéspedes,
degustando truchas asadas, provistas por la cooperativa de Gavidia que
las cría, en medio de los infaltables relatos de espantos y aparecidos.
”Los ingresos han mejorado y ya podremos enviar los hijos a estudiar en
Mucuchíes”, el pueblo más cercano. Las cuentas son claras: Seis
turistas, que duerman en las posadas y hagan allí las tres comidas
diarias y un paseo a caballo, generan el ingreso de 14 sacos de papas de
50 kilogramos o un décimo de hectárea trabajada durante seis meses.
”Nuestro trabajo sobre las comunidades no es aleatorio”, explicó
Lesenfants. ”Hemos trabajado sobre áreas críticas, donde bosques y
páramos están más amenazados, y seleccionamos a los campesinos del
programa por su ubicación, la conveniencia de revalorizar el parque como
capital de trabajo, y por su capacidad gerencial”, añadió. El Programa
Andes Tropicales se ha financiado con 1,1 millones de dólares aportados
por la Unión Europea, y otros 300.000 dólares aportados por la
organización no gubernamental española Codespa, la Corporación Andina de
Fomento e ingresos propios obtenidos con sus servicios de cartografía
de los Andes, a base de imágenes satelitales. Buena parte de los fondos
se emplearon en financiar la remodelación y dotación de las viviendas
campesinas convertidas en posadas, así como en créditos para compra de
equinos y materiales de trabajo, cuyos reintegros nutren un fondo
rotatorio. La experiencia animó a la empresa estatal Edelca, que maneja
la represa de Guri en el sureste venezolano fronterizo con Brasil, a
promover mucuposadas entre las comunidades indígenas de la etnia pemón,
para que exploten las bellezas de la Guayana. También se han interesado
los operadores de otra represa en Yacambú, en el centro-oeste del país.
Contrastando experiencias, Edelca y el Programa Andes Tropicales
llevaron campesinos de los Andes a las sabanas de Guayana para
interactuar con la comunidad pemón. Fue la primera vez que Irene Sánchez
salió de los páramos y subió la escalerilla de un avión. ”Los pemón son
gente sencilla como nosotros, nos entendimos fácilmente”, narró. En la
noroccidental provincia argentina de Salta y en Tarija (sur de Bolivia)
existe interés en reproducir la experiencia de las mucuposadas, para
aprovechar humedales que son refugio de flamencos, y las Yungas, los más
sureños bosques de los Andes tropicales, en forma de turismo rural
comunitario en la ruta del alto río Bermejo. Si el proyecto se concreta,
los gélidos humedales a cuya vera crecen los frailejones (pequeña
planta de flores amarillas emblema de los páramos del trópico), habrá
exportado la raíz mucu de la extinguida lengua de los timotocuicas, y la
consigna de sus emprendedores descendientes, ”conservar mejorando
vidas”. (FIN/2004)
http://www.tierramerica.net/2004/0925/noticias1.shtml
EL PROCESO DE PARTICIPACIÓN SOCIAL EN LAS AREAS PROTEGIDAS:
Area de Protección de la Obra Pública Observatorio Astronómico Nacional de Llano del Hato.
Geóg. Ireiba Barrios
Ministerio del Ambiente y de Los Recursos Naturales.
Región Mérida
Planificación y Ordenación Ambiental.
RESUMEN
El
Área de Protección de Obra Pública se encuentra ubicada se encuentra
ubicada al Noreste del Estado Mérida, localizada entre las coordenadas N
8°45´13´´, 8°51´41´´ y E70°52´19´´, 70°57´25´´, ocupa una extensión de
37.036 has., en el Municipio Rangel a una altura de 3.600 m.s.n.m.
Creada según Decreto N° 1.658 del 05-06-91.
El objetivo del trabajo
consiste en reconocer la modalidad de participación de la comunidad en
la elaboración del Plan de Ordenamiento y Reglamento de Uso del Área de
Protección de Obra Pública.
El enfoque metodológico se orientó de tal
manera que permitiera establecer las bases institucionales y legales de
la participación en Venezuela y sus mecanismos de inserción en la
política de ordenación del territorio.
Se generó una propuesta de
participación social, promoviendo el interés de la población para que
participe en la revisión del Plan y Reglamento del PROYECTO PRERI
Instituto Merideño de Desarrollo Rural (IMDERURAL)
Autor: Equipo Técnico del PRERI.
RESUMEN
El
PRERI, es un proyecto que promueve el fortalecimiento comunitario en
los municipios del estado Mérida, desarrollando actividades en las áreas
Agroproductivas, social y ambiental, que permiten la integración e
inserción familiar y comunal, mejorando la calidad de vida de los
habitantes.
Busca establecer un servicio de extensión agrícola rural
permanente orientado al estimulo de capacitación en la familia rural
como gestora de su propio desarrollo a fin de lograr su participación en
los procesos de cambios sociales, económicos y tecnológicos, que
conduzcan a mejorar sus niveles de vida, en el contexto de
participación, autogestión, y ciudadanía.
QUE OFRECE EL PROGRAMA:
Propicia la participación y la solidaridad
Asesora y promueve organizaciones ( cooperativas, asociaciones civiles)
Brinda capacitación.
Presta servicio técnico.
Aporta asistencia legal.
Educación Ambiental.
PROYECTOS QUE ESTAN SIENDO EJECUTADOS POR EL PROGRAMA REGIONAL DE EXTENSIÓN RURAL INTEGRAL (P.R.E.R.I) SEGÚN EL POA 2003:
Proyecto Socio – Ambiental
Proyecto Producción Vegetal
Proyecto Producción Animal
Proyecto de Comercialización y Mercadeo
PROPUESTAS REALIZADAS POR PARTE DEL PROGRAMA:
Huertos orgánicos escolares y familiares.
Viveros agroforestales escolares y comunitarios.
Cultivos hidropónicos y organopónicos.
Lombricultura
Composteros
Plan solidario (aves de corral y porcinos) ismo.
MUCUJÚN: PRIMERA ZONA PROTECTORA POR DECRETO.
Geóg. José Valero
Geóg. Ireiba Barrios
Ing. For. Yolanda Herrera
Ministerio del Ambiente y de Los Recursos Naturales
Región - Mérida (MARN)
Planificación y Ordenación Ambiental
RESUMEN
La
Cuenca del Mucujún está ubicada en la parte central de la Coordillera
de Mérida (Andes Venezolanos), al noroeste de la Ciudad de Mérida, con
una orientación EN-SE, entre los 1.800 y 4.400 m.s.n.m., Superficie
aproximada de 19.450 Ha., representando el 1,7% de la superficie total
del Estado.
En la cuenca se observan tres unidades bien diferenciadas:
Vertientes montañosas, con fuertes pendientes, estribaciones de la Sierra de La Culata, 75%.
Montañas bajas en forma de lomas alargadas, 10%.
Valles longitudinales y transversales ligeramente inclinados, 15%.
La
temperatura ,media anual del área es de 18°C y la precipitación media
anual de 1.350 mm, la red de drenaje está jerarquizada por el Río
Mucujún, la vegetación presente es de: páramo y bosques naturales (selva
nublada).
La gestión se realiza según lo establecido en el
Reglamento de la Zona Protectora de la Subcuenca del Río Mucujún, y es
administrada por el Ministerio del Ambiente.
PROPUESTAS PARA DISMINUIR EL DETERIORO AMBIENTAL EN LA SUB-CUENCA DEL RÍO MUCUJÚN, ESTADO MÉRIDA
Seminario Integrado 2002-03 de la carrera de Ingeniería Forestal (ULA).
Coordinadores: Armando Torres-Lezama1, Yolanda Molina2 y Adriana Padilla3.
Universidad de Los Andes, Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales.
1Grupo de Investigación BIODESUS, INDEFOR;
2Departamento de Conservación, Escuela de Ingeniería Forestal;
3Laboratorio Nacional de Productos Forestales.
Conjunto Forestal, Vía Los Chorros de Milla, Mérida, Venezuela.
RESUMEN
El
Seminario Integrado 2002-03 de la carrera de Ingeniería Forestal tomó
como caso de estudio a la sub-cuenca del río Mucujún, por su importancia
como fuente de abastecimiento de agua para la ciudad de Mérida. Este se
inició con el análisis y participación de los actores involucrados.
Aplicando la metodología de “Marco Lógico” se realizó el análisis de
problemas, que permitió identificar las causas fundamentales del
deterioro ambiental de la cuenca, jerarquizándolas a través de la matriz
relación causa-efecto. Para las causas prioritarias se están
desarrollando propuestas fundamentadas en diagnósticos específicos,
entre estas: extensión rural; recuperación o establecimiento y manejo de
vegetación riparia, bosques naturales en vertientes, plantaciones
forestales; y agricultura sustentable. Se pretende así mitigar el
impacto de las actividades humanas, garantizar el suministro de agua en
cantidad y calidad adecuada, y conciliar los intereses de los usuarios
de la cuenca, en el marco de un desarrollo sostenible.
LA CUENTA AMBIENTAL DE LA CONSERVACIÓN DEL RECURSO AGUA. CUENCA DEL RÍO Mucujún, BASADA EN EL MÉTODO DE VALORACIÓN CONTINGENTE
Geógrafo y Lic. Contaduría Pública Miriam Rodríguez de Sánchez
Dirección: RODYSAN SRL, Av. Los Próceres, Nº 62-53, Mérida.
E-mail: miriam448@hotmail.com.
RESUMEN
Los
servicios ambientales requieren de una valoración económica que se
acerque a la realidad, esto en función del despilfarro que a nivel
mundial sobre todo en los países subdesarrollados se hace de los
recursos naturales, los cuales son utilizados y no reemplazados, como el
caso de los bosques. La contaminación de las cuencas hidrográficas, por
la presencia permanente del hombre en ellas, ha permitido que la
biodiversidad se deteriore en gran medida. El valor del recurso obtenido
por medio del método de valoración contingente permite averiguar si la
población esta dispuesta a contribuir para conservar el ambiente. Esta
investigación estuvo basada en la necesidad de incorporar el valor del
recurso agua en el sistema de cuentas nacionales. Por lo tanto, se
construyó la cuenta ambiental de la conservación del recurso agua en la
cuenca del Río Mucujún. El estudio se enmarcó dentro del tipo
descriptivo, de campo y documental.
http://64.233.169.104/search?q=cache:QTBm8fsHEWwJ:software.funmrd.gov.ve/webfunmrd/red_cuencas/Jornadas/memorias-Jornadas%2520Rio-Chama.doc+educacion+ambiental+en+la+sierra+la+culata&hl=es&ct=clnk&cd=48&gl=ve.
LAGUNAS Y COMUNIDADES RURALES DE LOS ALTOS ANDES VENEZOLANOS - ESTADO MÉRIDA
Prof. Manuel Briceño
Comité Nacional Proyecto PADS
RESUMEN
Las
lagunas ubicadas en los pisos andino y altiandino de los Andes
Centrales de Venezuela, específicamente en el Estado Mérida, se
encuentran enclavadas en paisajes formados en la Zona Periglacial del
Pleistoceno Superior. Estas lagunas sirven de fuente de alimentación y
de nacimiento de muchos de los principales ríos andinos, conjuntamente
con las depresiones turbo pantanosas que existen también en los altos
páramos, las cuales son el producto de la colmatación y secamiento de
lagunas glaciales precedentes. Los cambios agrícolas en las zonas altas
de los Andes venezolanos, revelan una posibilidad cierta de reconversión
para los sectores tradicionales del campesinado tradicional, hacia
nuevas formas de utilización de los recursos disponibles y otras
racionalidades productivas. No obstante, el avance de la agricultura y
de la ganadería hacia las zonas más altas de los Andes venezolanos, pone
en peligro sistemas ecológicos naturales de alto valor, como el de los
Páramos Andinos y la Selva Nublada; pero, además, los cambios
tecnológicos han redundado en altos índices de contaminación del agua y
de los suelos.
Los impactos socio ambientales derivados de la
ampliación de la frontera agrícola, las innovaciones tecnológicas y la
implantación de nuevos patrones de manejo agronómico de los cultivos,
exigen una evaluación más allá de su éxito socio económico. La prioridad
del proyecto es el recurso agua y la selección de casos de estudio,
conforme a criterios que incluyan su contribución a los cursos de agua
de mayor utilidad como fuentes abastecedoras de agua para consumo humano
y usos agrícolas; y el inventario de las características físico -
naturales de las lagunas y sus adyacencias; así como sus características
socioeconómicas y sus nexos con los centros poblados más cercanos.
http://64.233.169.104/search?q=cache:QTBm8fsHEWwJ:software.funmrd.gov.ve/webfunmrd/red_cuencas/Jornadas/memorias-Jornadas%2520Rio-chama.doc+educacion+ambiental+en+la+sierra+la+culata&hl=es&ct=clnk&cd=48&gl=ve.
EDUCACIÓN AMBIENTAL PARA EL MANEJO DE LOS DESCHOS SÓLIDOS EN EL MUNICIPIO RANGEL DEL ESTADO MÉRIDA.
Econ. María Teresa Mocci de Cova
Directora de Turismo y Cultura
Alcaldía del Municipio Rangel, Estado Mérida.
Avda. Bolívar - Mucuchíes
Tlf. 8720931 - 8720555 - 4163497
RESUMEN.
La
Alcaldía del Municipio Rangel ha centrado su atención en materia
ambiental en la consolidación de un Plan de Educación Ambiental dirigido
a disminuir los volúmenes de desechos sólidos inorgánicos que se
depositan en el relleno sanitario de San Juan de Lagunillas (Mcpio.
Sucre). Para ello se ha diseñado un Plan Operativo que cumple con los
siguientes pasos: Educación Ambiental a las comunidades organizadas,
clasificación de los desechos (orgánicos e inorgánicos), creación de
Centros de Acopio Comunitarios, creación del Centro de Acopio Municipal,
venta de los desechos a las empresas recicladoras, reversión de
ingresos a las comunidades, bien de manera colectiva (cambio de desechos
por pequeñas necesidades comunitarias, p.e. dotación del dispensario,
equipo deportivo y/o libros para las escuelas, reparaciones menores de
vialidad,…)o individual (desechos-bonos-alimentos) complementado esto
por una normativa legal bajo la figura de ordenanzas.
http://64.233.169.104/search?q=cache:QTBm8fsHEWwJ:software.funmrd.gov.ve/webfunmrd/red_cuencas/Jornadas/memorias-Jornadas%2520Rio-Chama.doc+educacion+ambiental+en+la+sierra+la+culata&hl=es&ct=clnk&cd=48&gl=ve.
ASPECTOS AGRARIOS
Páramos
y punas constituyen los dos grandes complejos de pastos en la alta
montaña de los Andes (Brush 1982), utilizados en la actualidad por
culturas agropastoriles. A diferencia de las punas, donde las culturas
pastoriles datan de miles de años de antigüedad (Kent 1988, Wheeler
1988), en la mayor parte de los páramos la vegetación comenzó a
utilizarse como forraje sólo hace pocos cientos de años con la
introducción de la ganadería por la colonización española. Hasta
entonces las culturas desarrolladas en el ecotono de los páramos fueron
mayormente agrícolas.
Salvo en las montañas de Ecuador, donde los
incas habían introducido los camélidos en periodos prehispánicos (Flores
Ochoa 1977), las tierras más
altas de páramo fueron utilizadas por los indígenas
sólo para cacería y recolección (Wagner 1979).
Así para la mayoría de los páramos la llegada de
PATRONES DE VEGETACION Y PASTOREO EN AMBIENTES DE PARAMO
VEGETATION AND GRAZING PATTERNS IN PARAMO ENVIRONMENT
Marcelo Molinillo y Maximina Monasterio
Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas (ICAE), Facultad de Ciencias, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela
E-mail: marfermol@cantv.net; maximina@ula.ve
RESUMEN
Se
realiza una revisión del impacto del pastoreo extensivo en Páramos
Andinos. Se plantean las principales estrategias de uso ganadero en
páramos húmedos y secos, y la relación de las mismas con los tipos de
vegetación dominante y con los principales procesos sucesionales
desencadenados por la ganadería introducida por los europeos. Mientras
en los páramos húmedos (Ecuador y Colombia) se manejaron los pastizales
con la estrategia fuego-pastoreo para aumentar la accesibilidad y
palatabilidad del forraje, en los páramos más estacionales (Venezuela)
la estrecha relación agricultura-ganadería fue una estrategia que tuvo
menos impacto sobre el ambiente. En ambos casos, las estrategias
estuvieron signadas por el manejo de animales (especialmente vacunos)
cuyos requerimientos ecológicos condujeron a la concentración del
pastoreo y a la formación de céspedes inducidos cuya dinámica está
controlada en gran medida por los patrones de pastoreo. Se enfatiza
finalmente la búsqueda de objetivos concertados y participativos de
conservación del ambiente y uso ganadero que permitan el mantenimiento
de la biodiversidad, los servicios ambientales y el desarrollo
sostenible de las poblaciones locales.
los españoles en el siglo XVI
no sólo implicó la introducción de nuevos cultivos y tecnologías, sino
también el comienzo del pastoreo con ganado vacuno, equino y ovino en
las tierras por encima del límite agrícola.
En los Andes
Septentrionales los asentamientos humanos a lo largo de la historia
precolombina nunca alcanzaron las dimensiones y características de los
Andes Centrales. El impacto de las actividades humanas tuvo niveles tan
bajos que los registros polínicos recién evidencian actividad antrópica
alrededor del año 1200 de nuestra era (van der Hammen 1968). Esta baja
actividad humana y la ausencia de pastoreo de grandes rebaños permitió
que la vegetación evolucionase sin elevados niveles de herbivoría de
animales domesticados, a diferencia de lo que ocurrió en la puna.
Durante el periodo de la colonia, las áreas de páramo por encima del límite de los cultivos, fueron
repartidas
como tierras para el pastaje (Wagner 1979, Recharte y Gearheard 2001).
Desde entonces la nueva actividad ganadera fue incorporada a las
economías agrícolas parameras como fuerza de trabajo, transporte y
carga. En la actualidad, en muchos páramos la ganadería extensiva de
vacunos ha trascendido el apoyo del laboreo agrícola para convertirse en
un factor económico que puede brindar mayor estabilidad a la economía
campesina dependiente de la producción agrícola.
En la mayoría de los casos, los animales criados a
bajos
costos en las tierras altas son un capital de ahorro disponible para
cualquier circunstancia (Perez 2000). Sólo en algunos lugares la
ganadería
paramera se ha transformado en una entrada económica tan o
más importante que la agrícola, tal como sucede en algunos páramos de
Ecuador con la ganadería vacuna y ovina (Hess 1990, White
y Maldonado 1991).
En
este trabajo se discuten las grandes estrategias de aprovechamiento
ganadero desarrolladas en ambientes de páramo, la relación entre los
patrones de pastoreo y los tipos de vegetación dominante, y los
principales procesos sucesionales desencadenados por el impacto
pastoril. Para esto, se comparan los trabajos realizados en la última
década en los páramos de Venezuela, los más secos en el gradiente
paramero de los Andes Septentrionales, con aquellos desarrollados en los
páramos más húmedos de Ecuador y Colombia. En base a esta comparación
se plantean interpretaciones y discusiones alrededor de las principales
variables relacionadas a la problemática del pastoreo en páramos. Las
continuas menciones que se hacen a páramos secos y húmedos constituyen
una referencia a los extremos de un gradiente de humedad dentro de un
clima de alta montaña tropical húmeda.
VEGETACIÓN NATURAL Y RECURSOS
FORRAJEROS
Pastizales,
arbustales y rosetales caracterizan las formaciones de páramo por
encima del límite de la agricultura (arriba de los 3500 m). El continuo
tapiz de vegetación siempreverde y de producción continua se caracteriza
por su elevada heterogeneidad y diversidad, lo cual determina
diferentes ofertas de forraje, no sólo en cuanto a la calidad, sino
también en cuanto a su distribución espacial y ritmos productivos.
Se
podría pensar que los páramos, por su clima más húmedo, su cubierta de
vegetación continua y su elevada productividad vegetal, comparada con la
región puneña, tendrían una elevada oferta de forraje y serían un lugar
excelente para el pastoreo del ganado introducido por la colonización
española. Sin embargo, la baja palatabilidad para el ganado vacuno y
ovino de la vegetación natural dominante (principalmente rosetas
gigantes, gramíneas en macolla con gran cantidad de necromasa, cojines y
arbustos), y los requerimientos ecológicos de estos animales han
limitado el espacio potencial de pastoreo, concentrándolo en pocos
lugares de mayor capacidad de carga (Molinillo y Monasterio 2001).
PÁRAMOS HÚMEDOS
Los
páramos casi permanentemente húmedos y de gran nubosidad, con
precipitaciones anuales por arriba de los 1000 mm y hasta 3000 mm o más,
se presentan fundamentalmente en Colombia y Ecuador. Aquí dominan las
gramíneas en macollas
de los géneros Calamagrostis, Festuca, Stipa y
Agrostis (Lotero 1993, Mena-Vásconez y Medina 2001). Estas extensiones
de pajonales se transformaron en el principal forraje natural, pero con
fuertes limitaciones para su aprovechamiento por parte del ganado
vacuno.
La vegetación de páramos húmedos en lugares poco disturbados,
como los de la Cordillera Central de Colombia (Verweij y Budde 1992) se
caracteriza por la dominancia de grandes macollas de pastos
(principalmente Calamagrostis effusa, C. recta y Festuca sublimis)
alternando con algunos arbustos (Hypericum laricifolium, H. lanciodes,
Pentacalia vaccinoides, Diplostephium eriophorum, Baccharis
genistelloides y Escallonia myrtiloides), y las típicas rosetas
caulescentes (principalmente Espeletia hartwegiana). Estas especies
dominan en los estratos superiores y son forrajeras de regular a mala
calidad para el ganado vacuno. Las macollas de pastos sólo pueden ser
apetecibles para los animales cuando la proporción de materia seca/
verde disminuye, especialmente durante el rebrote de los pastos después
de ser sometidos a la acción del fuego. En el estrato inferior dominan
las rosetas acaules, gramíneas bajas y arbustos pequeños, distribuidos
entre las macollas de pastos altos. De este estrato inferior resultan
forrajeras palatables sólo algunas especies de pastos pequeños
(principalmente Carex spp., Calamagrostis sp. Y Agrostis sp.), algunas
rosetas (Hypochoeris spp.) y herbáceas (entre ellas Lachemilla sp,
Geranium spp., Trifolium sp. y Rumex sp.). Pero los sitios más buscados
por los vacunos son las vegas y ciénagas, con una típica vegetación de
zonas húmedas e inundables y con forraje de alta calidad (Distichia
muscoides y Plantago rígida, entre otras).
La mayor parte de la dieta
del ganado en estos lugares de páramo de la Cordillera Central de
Colombia consiste en pastos cortos, las partes verdes de las grandes
macollas, las rastreras y las herbáceas pequeñas (Schmidt y Verweij
1992). En mucha menor medida se consumen hojas y tallos tiernos de
arbustos. Sin embargo, la preferencia forrajera de los animales señala
claramente la selección de pastos cortos, rastreras y hierbas, por
encima de las macollas. Esto se debería al alto valor nutricional y
mayor digestibilidad del estrato herbáceo de pastos y herbáceas
comparado con los pastos altos con grandes proporciones de material
seco. En la Tabla 1 se muestra como el índice de electividad de Ivlev
presenta los valores más altos (mayor preferencia de los animales hacia
esos forrajes) para los pastos cortos y las rastreras.
Al
igual que en los páramos de Colombia, en los páramos húmedos de Ecuador
las extensiones de rosetales-pastizales entre los 3000 y 4500 m son los
sitios de pastoreo extensivo (principalmente de ganado vacuno). En los
páramos de Zumbahua (provincia de Cotopaxi), el pajonal (Calamagrostis
sp., Eragrostis purpurens, Festuca dolicopylla, y Calamagrostis
vinacunarum, entre las principales) cubre el 90% de la superficie bajo
pastoreo y constituye el forraje dominante. Los altos contenidos en
fibras y los porcentajes bajos de proteínas hacen de estas especies
dominantes un forraje de bajo valor nutritivo para los ovinos y vacunos
(Tabla 2). En estos páramos las pequeñas
superficies de ciénagas en
fondos de valle contienen las especies de mayor valor nutritivo (Vicia
gramineae, Lucilia aretioides, Werneria nivegena, Alchemilla orbiculata,
Enrigonum pyrolactolium) por su alto contenido de proteína, bajo en
fibras y por su gran proporción de material
verde la mayor parte del año. Aquí, la carga animal
llega a ser alta y se constituyen en los mejores sitios de pastoreo para ovinos (Ramírez et al. 1996).
PÁRAMOS SECOS
En
los páramos menos húmedos y más estacionales, como algunos páramos de
la Cordillera de Mérida en Venezuela, que presentan entre 1000 y 600 mm
concentrados en su mayor parte en los meses de la época húmeda
(Monasterio y Reyes 1980), el problema de la escasez de forraje natural
de buena calidad se manifiesta de manera más aguda. Las vastas
extensiones cubiertas de rosetales, rosetales-arbustales y arbustales
(más del 90 % de la superficie en las tierras por encima del piso
agrícola) limitan el forraje disponible para los vacunos a las pequeñas
superficies de parches de céspedes en los fondos de valles glaciales y
rellanos de laderas (Molinillo 1992).
Las extensas laderas del piso
andino superior (3500 a 4000 m) cubiertas de rosetas (principalmente
Espeletia schultzii) y arbustos (sobre todo Hypericum laricifolium)
están sometidas a pastoreo extensivo de vacunos especialmente en la
época húmeda (marzo a octubre). Las especies más apetecibles para los
vacunos se encuentran en el estrato herbáceo (Stipa philippii,
Calamagrostis sp., Poa petrosa, Muehlenbergia sp. y Festuca sp). En los
estratos superiores disminuye el forraje de buena calidad.
La gran
abundancia de arbustos poco palatables (H. laricifolium, Hinterhubera
sp., Stevia sp.) y de caulirósulas (E. schultzii y R. flocosa) hacen que
esta formación sea recorrida sólo estacionalmente durante la época
húmeda por los vacunos en busca de gramíneas del estrato herbáceo. La
Tabla 3 muestra las diferencias en calidad del forraje entre las
especies del estrato arbustivo y las del herbáceo en el
rosetal-arbustal.
En los fondos de valles glaciales del piso andino
superior y del altiandino se extienden céspedes de la formación pastizal
paramero andino. A diferencia de la vegetación del rosetalarbustal,
buena parte de la vegetación continúa verde en la época seca. De esta
manera durante todo el año es una importante zona de pastoreo.
Más
del 80 % del biovolúmen total es vegetación de buena calidad forrajera
(Tabla 3). La mayor parte de este forraje lo constituyen pastos como:
Eleocharis
acicularis, Calamagrostis mulleri, Muehlenbergia ligularis, Carex
albolutescens, Agrostis breviculmis y Lachemilla sp. (Molinillo y
Monasterio 1997a).
VEGETACIÓN Y PASTOREO EN PÁRAMOS
En las
laderas y partes más elevadas del piso altiandino se extiende el páramo
desértico, que alterna con el desierto periglacial en los límites
altitudinales más extremos (Monasterio 1980a). Salvo las regiones de
céspedes y ciénagas, el resto de la vegetación del altiandino no ofrece
forraje suficiente para el pastoreo del ganado. En general, la calidad
del forraje disponible en las diferentes unidades de vegetación muestra
una distribución heterogénea.
Mientras en los céspedes del andino y
altiandino (menos del 10 % de la superficie) se encuentra concentrado y
en abundancia el forraje de mejor calidad, en los rosetales-arbustales y
rosetales del andino y altiandino la vegetación dominante es de regular
a baja calidad forrajera para los vacunos (Molinillo 1992, Molinillo y
Monasterio 1997a).
PRÁCTICAS DE PASTOREO E IMPACTO SOBRE LA VEGETACIÓN
La
introducción en el páramo de nuevas especies ganaderas durante la
colonia (especialmente vacunos, ovinos y equinos) implicó el desarrollo
de estrategias agropastorales. Desde el inicio, las poblaciones de
páramo establecieron una combinación complementaria de producción
agrícola y pecuaria, más que una especialización económica ganadera
(Hess 1990, Molinillo y Monasterio 1997b).
A diferencia de las punas,
los páramos no fueron lugares para el asentamiento permanente de la
población. Las estrategias de pastoreo usaron las altas tierras de
páramo a partir de asentamientos situados en el piso agrícola. Por lo
general, el ganado era dejado en los sitios de pastoreo sin control
alguno. Esta práctica se ha mantenido hasta la actualidad. Las
distancias, en tiempo, a las zonas de pastoreo varían desde pocas horas
hasta más de un día, dependiendo de la accesibilidad y la tenencia de la
tierra en los lugares de pastoreo.
Estas circunstancias hacen que los animales sean
controlados solo una o dos veces por mes.
Mientras
en las punas se desarrollaron patrones de pastoreo con fuerte control
por parte de pastores (Flores Ochoa 1977, Merlino y Rabey 1983, Rabey
1991, Molinillo 1993), en los páramos el aprovechamiento de las pasturas
naturales alejadas de los asentamientos humanos significó el
desarrollo
de patrones de pastoreo libres, extensivos y con pocos controles. Estos
patrones tuvieron una gran influencia sobre la selección de la
vegetación que realizan los animales y el impacto sobre las formaciones
vegetales. De aquí que los páramos más accesibles y más cercanos al piso
agrícola fueran los más fuertemente impactados (Verweij 1995, Molinillo
y Monasterio 2001).
El tipo de tenencia también tuvo una influencia
muy grande al limitar o facilitar el acceso para el pastoreo. Mientras
la propiedad privada pudo significar tanto limitaciones para el
aprovechamiento de las pasturas, como fuertes modificaciones a nivel del
forraje con ganadería intensiva; las formas comunales enfatizaron más
el control sobre los tipos de usuarios (de la misma comunidad o con
derechos legales de páramo) que
sobre la cantidad de animales. La
figura de áreas protegidas, bajo la cual se encuentran muchas zonas de
páramo, por lo general no ha significado un fuerte obstáculo para el
pastoreo (Molinillo y Monasterio 1997b, Mera Orcés 2001). La falta de un
enfoque integral para la reformulación del pastoreo ha conducido a
conflictos entre los organismos del Estado y las comunidades locales,
que en muchos casos no terminan ni con soluciones alternativas para
disminuir el pastoreo, ni con la eliminación del ganado de las áreas más
frágiles.
El impacto producido por el desarrollo de la ganadería en
el páramo estuvo signado en gran medida por estrategias pastorales que
se basaron fundamentalmente en el manejo de animales con limitaciones
para estos ambientes (dificultades para aprovechar eficientemente el
forraje natural dominante y para transitar sobre fuertes pendientes), en
el tipo y distribución de la vegetación pastoreada, en la potencialidad
de producir modificaciones en la calidad del forraje, y en la
posibilidad de complementar la dieta de los animales con forrajes
alternativos. La heterogeneidad de los ambientes de páramo brindó la
posibilidad de desarrollar diferentes alternativas dentro de una misma
estrategia.
Dos estrategias principales pueden ser identificadas en
función de las diferencias ambientales (Figura 1). Por un lado, realizar
grandes modificaciones en la vegetación natural para aumentar la oferta
de forraje, como en la mayoría de los páramos húmedos; por otro lado,
mover los animales entre los escasos forrajes naturales de los altos
páramos y las alternativas forrajeras del piso agrícola, como en los
páramos más secos. Sin duda las limitaciones ambientales para el
pastoreo fueron superadas con fuertes consecuencias para la vegetación y
los suelos; impacto que dependió, como lo muestra la Figura 1, de la
frecuencia del ciclo fuego-pastoreo en los páramos húmedos, y de los
patrones de pastoreo desarrollados en la interrelación
agricultura-ganadería en los páramos secos.
DINÁMICA EN PÁRAMOS HÚMEDOS
En
los páramos húmedos de Ecuador las formas de tenencia de las grandes
haciendas del periodo colonial estimularon la conquista y ocupación del
páramo, ya sea directamente o por la marginación a la que sometieron a
las poblaciones indígenas (Recharte y Gearheard 2001). Muchos páramos
fueron ocupados inmediatamente para la cría de toros de lidia, ovejas y
caballos. En la actualidad a estos usos por encima del límite de la
agricultura se suman la crianza de vacunos para la producción de leche y
carne (Hess 1990, Hofstede 2001, Mera Orcés 2001).
Como práctica
generalizada de pastoreo el ganado se deja libre y sin rotación en
páramos cercanos a los asentamientos, y generalmente los animales
terminan concentrándose alrededor de la hacienda, cerca de fuentes de
agua, saladeros o áreas con forrajes accesibles producto de la quema.
Por
estas razones la carga se eleva en sitios espacialmente limitados,
produciéndose sobrepastoreo. En páramos húmedos de Colombia las cargas
ganaderas varían desde ligeras, con menos de 0,2 UA/ha, hasta pesadas,
especialmente en zonas quemadas con más de 0,5 UA/ha (Hofstede 1995,
Verweij 1995).
El uso del fuego sobre los pajonales se transformó en
una herramienta para mejorar la palatabilidad y accesibilidad del
forraje (Grubb 1970, Williamson et al. 1986). Asimismo, el fuego
favoreció el establecimiento o la expansión de formas de vegetación que
pudieron ser aprovechadas directamente, como los céspedes, con forrajes
más productivos y de mejor calidad bromatológica (Ramírez et al. 1996).
Esta herramienta fue utilizada de la misma manera en algunos ambientes
de puna, donde también la baja eficiencia de los animales europeos para
digerir la vegetación dominante (San Martín y Bryant 1989, Genin et al.
1994) condujo a la modificación del forraje mediante el uso del fuego.
En este aspecto, la estrategia fuego-pastoreo utilizada tanto en páramos
húmedos como en punas difirió en gran medida de la desarrollada en los
páramos secos.
La quema de pajonales para el posterior pastoreo se
volvió una práctica común en páramos húmedos, siendo actualmente la
actividad directa que más superficie afecta. Aunque la práctica se
remonta a tiempos preincaicos (con fines religiosos o de cacería) fueron
los colonizadores españoles quienes la generalizaron y aplicaron sobre
amplias extensiones (Hofstede 2001). En la actualidad su frecuencia
varía en páramos en Colombia desde varios eventos en una década hasta
uno en 30 años o más. A pesar del efecto de aumentar a corto plazo la
disponibilidad de forraje, altas frecuencias de fuego pueden provocar
resultados inversos a los esperados en la oferta forrajera (Verweij
1995).
Aunque también se quema por otras causas no relacionadas
directamente con la ganadería y en algunos casos, como Ecuador (Laegaard
1992), ni siquiera se presentan patrones regulares de distribución
espacial y temporal; por lo general el uso del fuego se relaciona a
determinados tipos de pastizales, cantidad de biomasa disponible,
frecuencia de pastoreo y grado de accesibilidad de la zona (Velázquez
1992, Verweij 1995). Así, los ciclos de fuego-pastoreo formaron parte
importante de una estrategia característica para aprovechar los recursos
forrajeros de las tierras altas en páramos de Colombia (Hofstede 1995,
Verweij 1995) y Ecuador (Hess 1990, White y Maldonado 1991, Laegaard
1992).
Entre los impactos producidos por el fuego en páramos algunos
autores proponen: la expansión del pajonal más allá de los límites
naturales y la homogeneización del paisaje hacia un pajonal uniforme en
fuegos extensos pero aislados (Laegaard 1992, Hofstede 2001), la
disminución y desaparición de arbustos y remanentes de bosques (Laegaard
1992), la disminución de frailejones y la formación de mosaicos de
pastos y pajonales en fuegos recurrentes (Verweij y Budde 1992, Verweij
1995).
DINÁMICA EN PÁRAMOS SECOS
A diferencia de los páramos
húmedos, la menor extensión de pajonales y el poco uso del fuego
impidieron en los páramos secos una modificación tan grande de la
vegetación. La ganadería debió subsistir con una fuerte dependencia de
los forrajes alternativos en el piso agrícola, especialmente en la época
seca. El cultivo de especies forrajeras (principalmente cebada y
avena), las parcelas en descanso, en barbecho o rastrojo (especialmente
de trigo), y los pequeños espacios con vegetación natural en el piso
agrícola, sirvieron como fuentes alternativas de forraje. El estrés por
forraje condujo a dividir la hacienda ganadera entre los animales más
utilizados (bueyes y toros de labores agrícolas y vacas lecheras), para
los cuales se hace provisión de forraje suplementario, y el resto del
ganado que debe subsistir la mayor parte del año de la vegetación
natural de las tierras altas (Molinillo 1992).
Basados en la escasa
superficie forrajera de buena calidad en el piso andino y altiandino, se
desarrolló un sistema de pastoreo con concentraciones en céspedes de
fondos de valles glaciales (0,2 a 0,4 UA/ha), y con usos extensivos (0,1
a 0,05 UA/ha) sobre el estrato herbáceo forrajero de los arbustales y
rosetales-arbustales de laderas (Molinillo y Monasterio 1997a). La
utilización de los pastos naturales se intercaló con descensos al piso
agrícola (debajo de 3700 m) para obtener aportes suplementarios varias
veces al año.
De esta manera, se desarrolló en estos sistemas una
estrecha interrelación agricultura-ganadería, cuya consecuencia
inmediata fue que los patrones de pastoreo estuvieron fuertemente
influidos por los ciclos de los cultivos y las actividades relacionadas
con el calendario agrícola.
Dos principales patrones fueron
desarrollados en función de los cultivos realizados. Un antiguo patrón
de pastoreo de los sistemas trigueros y un patrón más reciente basado en
el cultivo de papa.
Durante el periodo de cultivo generalizado de
trigo en la época colonial el ganado tenía su aporte suplementario de
forraje en los restos de la cosecha y los rastrojos de las parcelas,
justo en el momento de mayor déficit de forraje natural en las tierras
altas. Los patrones de pastoreo presentaban
arreglos espaciales y
temporales para utilizar de manera más eficiente los diferentes pisos de
vegetación. El pastoreo en las parcelas cosechadas permitía incorporar
abono orgánico del estiércol de los animales, y cuando la parcela era
puesta en descanso, después de varios años de siembra, los procesos
sucesionales de recuperación eran fuertemente influenciados por la
presencia de los animales. Este patrón representaba la forma más
tradicional en que la ganadería, que acompañó al sistema cerealero
hispánico, se adaptó a las condiciones ecológicas de los páramos secos
(Monasterio 1980b). En la actualidad este patrón se presenta de manera
relictual en algunos sectores aislados de la Cordillera de Mérida (de
Robert y Monasterio 1993).
El patrón papero fue la manera en que el
sistema de pastoreo se adecuó a los nuevos cultivos de papa y hortalizas
que resultaron como consecuencia del aumento de la accesibilidad y la
dependencia de la agricultura de los altos valles de la Cordillera de Mérida a los mercados regionales.
La
baja disponibilidad de forrajes alternativos en rastrojos y barbechos
dejados por la papa, y en general las hortalizas; el uso más intenso y
continuo de las parcelas agrícolas y la mayor expansión de la
agricultura sobre las áreas de vegetación natural, que caracterizan a
los sistemas paperos más recientes, condujo a una disminución del
forraje alternativo en el piso agrícola y a una mayor utilización de la
vegetación natural de las tierras altas. El estrés por forraje en la
época seca produjo una mayor variabilidad espacial y temporal de los
patrones de pastoreo. Las estrategias elaboradas a nivel familiar
reemplazaron a las comunitarias, y variaron de acuerdo a la
disponibilidad de recursos, al tipo y cantidad de cultivos y a la
distribución espacial de tierras en el piso agrícola (Molinillo 1992).
PATRONES DE VEGETACIÓN Y DE PASTOREO
Los
patrones actuales de pastoreo tanto en páramos húmedos como en páramos
secos están fuertemente influenciados por los patrones espaciales de
vegetación. A su vez, la heterogeneidad de estos mosaicos de vegetación
en las tierras altas se deben en parte a la historia del uso por la
ganadería (frecuencia e intensidad de fuego, pisoteo, herbivoría,
entrada de estiércol, etc.). Las complejas interacciones que se
establecen entre los patrones de vegetación y de pastoreo están
controladas por diversos factores ambientales y de manejo que varían su
importancia
según la región y las características locales.
En
páramos húmedos de Colombia la frecuencia con la que se realiza la quema
y la intensidad del pastoreo, que dependen especialmente de la oferta
de forraje y la pendiente, controlan en gran medida la composición y
estructura de la vegetación en los lugares bajo pastoreo (Figura 2). El
decrecimiento en altura y diámetro de los pajonales de Calamagrostis
efusa y el incremento en suelo descubierto se correlacionan
positivamente con el fuego reciente.
Además, el fuego aumenta la
accesibilidad del forraje (biomasa verde en los pajonales) haciendo que
los animales se concentren con los consecuentes efectos de herbivoría y
pisoteo. La intensidad del pastoreo en pendientes bajas se correlaciona
positivamente con los sitios con dominancia de céspedes como:
Calamagrostis coarctata, Lachemilla orbiculata, Agrostis haenkeana y
Aciachne acicularis (Verweij 1995).
Así, los pajonales altos y densos
se relacionan a bajos niveles de pastoreo y largos periodos sin fuego,
los sitios con pajonales abiertos mezclados con pastos bajos y céspedes a
ciclos recientes de fuego-pastoreo, mientras que la vegetación de
céspedes a mayor frecuencia e intensidad de pastoreo. En estos sitios de
páramo, como lo muestra la Figura 2, la mayor parte de las diferentes
composiciones y estructuras de vegetación son estadios sucesionales
influidos fuertemente por gradientes de fuego y pastoreo.
Los
pajonales de páramo bajo la acción del ciclo fuego-pastoreo se
transformaron en mosaicos de pastos de diferente estructura y
composición, cuya dinámica ecológica estaría en función de la Figura 2.
Diagrama de ordenamiento (RDA, forma canónica del PCA) de cuadros
muestrales según su composición florística, que muestra la relación con
variables de estructura de la vegetación y variables de manejo en
páramos húmedos de Colombia. Una unidad en el gráfico corresponde a 1,0
d.s. unidad en las muestras, 3,4 d.s. para las variables de estructura, y
0,29 d.s. para las variables de manejo. Tomado con modificaciones de
Verweij (1995).
Variables de la estructura de la vegetación: cCc:
cobertura de Calamagrostis coarctata; aCe: altura de C.effusa; dCe:
diámetro de C.effusa; cAa: cobertura de Aciachne acicularis; cLo:
cobertura de Lachemilla orbiculata; cE superficie erosionada; cP:
cobertura total de pajonales. Variables de manejo: Recrecimiento:
recrecimiento de Espeletia como variable de edad del fuego; Estiércol:
estiércol de ganado como indicador de densidad de pastoreo; Pisoteo:
impacto por pisoteo de ganado; Biovolumen verde: porcentaje de biomasa
viva en pajonales; Pendiente:
pendiente del sitio. Grupo1: pajonales altos y densos de C.effusa y C.recta, con rosetales de E. hartwegiana.
Grupo 2: pajonales abiertos de C.effusa, C. recta y Festuca sublimis con rosetales de E. hartwegiana.
Grupo 3: céspedes de C. coarctata, Lachemilla, Agrostis haenkeana, Aciachne acicularis.
frecuencia e intensidad con que se repita este ciclo.
La
Figura 3 es un esquema simplificado de los estadios sucesionales
relacionados con el ciclo fuego-pastoreo. Es de esperar que a menor
frecuencia de pastoreo y quema los pastizales recuperen su biomasa,
aumentando así su posibilidad de ser quemados nuevamente. Si la
intensidad y la frecuencia de pastoreo es elevada, lo cual se produce
durante la recuperación de un fuego, la selección favorecerá la
instalación de especies cespitosas generalmente buenas forrajeras
(gramíneas estoloníferas, rosáceas, entre otras) cuya resistencia al
pastoreo sólo puede ser superada bajo cargas elevadas y continuas.
Evidentemente
estas transformaciones han producido un aumento de la diversidad a
escala regional debido a la disminución de la dominancia de las grandes
macollas y a la expansión de especies cespitosas y herbáceas. En estos
mosaicos los parches de céspedes presentan las mayores ofertas de
forraje y valores altos de diversidad, pero con participación creciente
de malezas nativas y exóticas (Verweij 1995). Sin embargo, como se
evidencia en la Figura 3, estos céspedes, aunque resistentes al
pastoreo, pueden dar lugar bajo cargas frecuentes y pesadas a
formaciones herbáceas abiertas de baja calidad forrajera y con descenso
marcado de la diversidad.
El pastoreo en los páramos más secos de la
Cordillera de Mérida no tuvo tanto impacto como el ocasionado por el
ciclo fuego-pastoreo en los páramos húmedos. Aunque en los páramos secos
la ganadería se realiza de forma extensiva sobre prácticamente todos
los tipos de vegetación, la mayor intensidad de pastoreo sólo se produce
sobre los céspedes de los valles glaciales por encima del piso agrícola
(Molinillo 1992). La presencia de estos parches de céspedes entre los
3700 y 4200 m, generalmente unidos a través de zonas de baja pendiente
en fondos de valle y rodeados de vegetación de difícil pastoreo
(rosetales y arbustales sobre laderas), favoreció la formación de
patrones de pastoreo “rotativos” que permiten algunas semanas de
recuperación a cada parche de césped antes de volver a ser pastoreado.
Estos patrones están fuertemente influidos por la dinámica agrícola y
posiblemente el paso desde el patrón triguero al patrón papero haya
disminuido los periodos de descanso de los céspedes bajo uso.
En
páramos secos de la Cordillera de Mérida (Venezuela) la humedad de los
suelos y la densidad de pastoreo, que depende fundamentalmente de la
calidad del forraje, controlan en gran medida la composición y
estructura de la vegetación de los céspedes (Figura 4). La cantidad y
estacionalidad del agua en el suelo en céspedes de baja pendiente
Figura
3. Esquema simplificado de la sucesión en pastizales bajo fuego y
pastoreo en páramos húmedos. Los ciclos sucesionales están controlados
por la frecuencia de fuego y pastoreo. Las flechas en la parte de abajo
de la figura indican la dirección hacia donde se encuentran los mayores
valores de cada variable considerada (OF: Oferta de forraje, PROD:
Productividad, MAL: Malezas, DIV: Diversidad, EST: Estabilidad, HET:
Heterogeneidad).
determinan en gran parte la calidad del forraje y la
respuesta de la vegetación después de los eventos
de pastoreo. Sitios de céspedes dominados por un
tapiz
continuo de Calamagrostis mulleri, Muehlenbergia ligularis, Carex
albolutescens y Agrostis breviculmis, se correlacionan positivamente con
buena disponibilidad de agua en el suelo, alta oferta de forraje y
moderadas cargas de pastoreo. Los céspedes degradados con suelo
descubierto y dominados por Acaulimalva sp., Geranium spp., Aciachne
pulvinata y Rumex acetosella, se correlacionan negativamente con el agua
en el suelo y presentan gran cantidad de materia seca (especialmente
restos de estiércol antiguo). Estos sitios son muy poco visitados por
los animales, pero seguramente su composición y estructura fue
modificada rápidamente por elevadas cargas ganaderas. En otro extremo se
encuentran los céspedes anegados dominados por ciperáceas, con buena
calidad de forraje, pero con baja densidad ganadera por problemas de
accesibilidad (los animales sólo pueden entrar a parte de la ciénaga en
la época seca).
Estos parches de céspedes de diferente composición y
estructura representan estadios sucesionales cuya dinámica responde en
gran parte a gradientes de humedad y densidad de pastoreo.
La carga
ganadera y la frecuencia con la que se visita cada parche se relaciona
con el calendario agrícola y las estrategias agrícola-ganaderas que cada
familia y comunidad campesina desarrollan en la región (Figura 5). Una
mayor intensidad de pastoreo y menor descanso de los céspedes puede
conducirlos hacia formas sucesionales degradadas
con dominancia de malezas nativas y exóticas y aumento del suelo descubierto.
Figura
4. Diagrama de ordenamiento (PCA) de 200 cuadros muestrales según su
composición florística, que muestra la relación con variables
ambientales y de manejo en céspedes de páramos secos en la Cordillera de
Mérida (Venezuela). Una unidad en el gráfico corresponde a 0,3 de los
cuados muestrales y 0,6 de las variables.
Densidad de pastoreo: (6) muy baja; (() baja; ( ) muy baja y baja; (*) media; ()) alta y muy alta. Variables: Agua en Suelo:
cantidad de humedad en los suelos de los céspedes; Calidad Forraje: oferta forrajera en los céspedes; Dens.Pastoreo:
densidad
de pastoreo; Materia Seca: cantidad de materia seca en los sitios;
Estiércol: estiércol del ganado en los céspedes; # Especies: riqueza en
cada sitio; Pedregosidad: cobertura de piedras y rocas. Grupo1: céspedes
continuos de C. mulleri, Carex albolutescens, Lachemilla spp.,
Muehlenbergia ligularis. Grupo 2: céspedes degradados de Rumex
acetosella, Aciachne pulvinata, Acaulimalva sp., Geranium spp. Grupo 3:
céspedes anegados dominados por ciperáceas (C.albolutescens,
C.humboldtiana) y juncáceas (Juncus sp.).
La velocidad con la que se
realizan estas transformaciones de composición y estructura también
dependen de la disponibilidad y estacionalidad del agua en el suelo. Por
otro lado, en algunas exclusiones naturales en medio de ciénagas a las
que no pueden acceder los animales la vegetación está dominada por
gramíneas en macollas (especialmente Calamagrostis sp. Y Festuca sp.),
que presentan baja riqueza y mayor biomasa aérea seca. En estos páramos,
experimentos con exclusiones del pastoreo han mostrado la aparición en
poco tiempo de gramíneas en macolla en medio de céspedes y el aumento de
la dominancia de las gramíneas cespitosas sobre las herbáceas y los
cojines, como Aciachne pulvinata (Molinillo, 1992). En la actualidad la
mayor parte de los parches de céspedes dominados por Calamagrostis
coarctata, Muehlenbergia ligularis y Carex albolutescens presentan las
mayores ofertas de forraje, riqueza, y estabilidad.
EVOLUCIÓN Y CAMBIOS EN LOS ESPACIOS PASTORILES
Interpretaciones paleoecológicas
El
ambiente de páramo ha sido paleoecológicamente muy dinámico por lo que
los ecosistemas debieron acomodarse repetidamente a condiciones
ambientales variables. La amplia presencia de pastos en los páramos
húmedos comienza desde la formación de la flora paramera en el
Pleistoceno, siempre con una presencia muy importante de gramíneas (van
der Hammen 1974).
A pesar de esto, algunos autores siguen
interpretando que la presencia de bosques en el registro palinológico en
las actuales áreas de pastizales y la supervivencia de pequeños bosques
relictos
a grandes alturas son pruebas de que la vegetación actual de páramos
debería ser en su mayor parte bosque (Laegaard 1992).
En el pasado
fueron comunes las oscilaciones de la línea bosques-páramos relacionadas
con los eventos de glaciaciones, e incluso en algunas regiones de la
Cordillera en Colombia el registro palinológico muestra hasta 10 ciclos
de subida del bosque sobre las actuales regiones de páramo (van der
Hammen 1974, van der Hammen y Cleef 1986).
Similar situación también se presenta en otras montañas tropicales (Salgado-Laboriau 1980).
Mientras
que la presencia de pequeños bosques por encima de los 4000 m
(especialmente Polylepis), que pudieron ser más amplios en el pasado,
responde más en la actualidad a condiciones ecológicas y microclimáticas
muy precisas para su instalación (Monasterio 1980a, Braun 1997).
La
expansión presente de los pastizales por debajo de la línea de bosques,
ha sido relacionada en gran parte a la entrada del pastoreo y el fuego
(Verweij y Beukema 1992, Hofstede 2001). El aumento de la división y uso
de la tierra en las últimas décadas produjo el incremento de la
frecuencia, localización e intensidad de las quemas y pastoreo. Aún más,
la transformación actual de los pastizales en mosaicos de pastos
conectados por procesos sucesionales estaría controlada por la
intensidad y frecuencia de los disturbios producidos en gran medida por
inadecuadas prácticas pastoriles (Verweij 1995).
Esta expansión de
los pastizales producida por el pastoreo dentro del mismo ambiente de
páramo y por debajo del límite superior actual del bosque, sugiere
paralelismos, aunque a otra escala temporal, con los cambios de
vegetación en el pasado relacionados a descensos de temperatura y
humedad en el clima regional. Bajo la acción del pastoreo y el fuego se
habrían favorecido especies
en macollas adaptadas a soportar estrés estacional.
En
este sentido el ciclo fuego-pastoreo habría actuado como un factor
selectivo que presionó a las formaciones vegetales hacia la expansión de
las gramíneas en macollas, y en la actualidad hacia
formas cespitosas en las áreas de mayor presión.
En
los Andes Venezolanos, especialmente por encima de los 3000 m, los
cambios drásticos en la deposición polínica anteriores a 1500 D.C.
fueron interpretados como un reflejo de los cambios climáticos debido a
la muy baja intensidad de uso por las poblaciones humanas. Desde
entonces, y en otra escala temporal, uno de los cambios más fuertes,
adjudicados a la entrada del pastoreo, ha sido la disminución de los
registros de polen de gramíneas y el aumento de polen de compuestas en
los últimos 400 años (Salgado-Labouriau 1980).
La concentración de
los animales sobre el escaso forraje palatable habría conducido a la
disminución de las especies de gramíneas en macollas y a la formación de
céspedes (especies cespitosas de gramíneas, ciperáceas, rosáceas y
compuestas) más resistentes al pastoreo.
El papel de la ganadería
El
impacto de los rebaños sobre el ambiente de páramo está relacionado
directamente a la falta de adecuación de los animales introducidos para
consumir el forraje ofrecido por la vegetación natural dominante, y a la
baja capacidad de la cobertura vegetal para soportar altos niveles de
herbivoría. La falta de adecuación ha conducido a una baja eficiencia en
el uso del espacio pastoral comparado con rebaños de camélidos
(Molinillo y Monasterio 2001). Incluso en ambientes de puna el pastoreo
con rebaños de animales introducidos por la colonización europea ha sido
relacionado a impactos sobre suelos y vegetación por concentraciones en
pocos sitios aptos para el ganado (Molinillo 1993).
La falta de una larga historia de pastoreo en ambientes de páramo es un elemento fundamental
para
entender los cambios generados por la ganadería extensiva. De manera
similar, en otros ambientes, las historias de pastoreo han tenido una
fuerte
influencia sobre la composición y estructura de la vegetación. En punas
la formación de los grandes rebaños de camélidos podría haber generado
en el pasado cambios de vegetación similares a los ocasionados cuando el
clima se tornó más frío y seco, tal como se presentan en registros
polínicos de 4000 años A.P. (Baied y Wheeler 1993). Así también, las
extensas estepas norteamericanas, que evolucionaron bajo la acción de
búfalos, muestran actualmente diferencias de composición y estructura
vegetal al ser comparadas con aquellas sometidas a pastoreo de vacunos
(Mack y Thompson 1982). Es así que la introducción del pastoreo en el
páramo representa también el comienzo de una serie de cambios sobre la
vegetación no adaptada a estas nuevas presiones selectivas de corto
tiempo.
Como lo plantea el modelo de Milchunas et al. (1988), sobre
las modificaciones que produciría el ganado según las características
del ambiente y la historia de pastoreo, el impacto pastoril en los
páramos no sólo se relacionaría a la corta historia de la ganadería,
sino también a las condiciones ambientales que determinan el tipo de
respuesta de la vegetación después del pastoreo. Aquí se plantea que
para analizar las posibles respuestas de la vegetación al pastoreo deben
considerarse también como variables importantes el patrón de pastoreo
(intensidad, frecuencia y duración de los eventos) y la oferta de
forraje de la vegetación afectada. Ambas variables se relacionan
estrechamente e influyen de manera determinante sobre la estructura
horizontal y vertical de la vegetación en páramos.
Los céspedes inducidos por pastoreo
A
pesar de las diferencias entre las estrategias desplegadas en páramos
húmedos y páramos secos, se plantean aspectos similares en el análisis
del impacto. Por un lado, la formación de céspedes inducidos como una
“respuesta” de la vegetación que permite “resistir” diferentes
intensidades de herbivoría y pisoteo; por otro lado, la creación de
zonas de elevada disponibilidad y buena calidad forrajera en el contexto
de una ganadería con animales que presentan fuertes limitaciones para
aprovechar la vegetación natural de páramo (pajonales, arbustales y
rosetales).
Los céspedes inducidos por pastoreo no son una
exclusividad de los páramos. Parecen ser comunes en regiones sometidas a
pastoreo extensivo, pero en donde existe una concentración de los
animales sobre determinados sitios. Esto es especialmente válido para
las regiones montañosas, donde la heterogeneidad del relieve y la
vegetación crean mosaicos de diferentes características topográficas y
forrajeras. Así, los céspedes inducidos también son característicos del
resto de los Andes, y existen buenos ejemplos en los Himalayas, los
Alpes, los Pirineos, las Rocosas y las montañas de Nueva Zelandia e
Inglaterra (Brasher y Perkins 1978, O’Connor 1978).
Las nuevas
formaciones cespitosas en los páramos húmedos están inmersas en una
matriz heterogénea de pajonales y pastos cortos; mientras que en los
páramos secos forman parte del sistema de céspedes y ciénagas naturales
de fondos de valles glaciales. En ambos casos los céspedes muestran, en
sus formas no degradadas, elevados niveles de riqueza florística, alta
estabilidad, buena protección a los suelos, y junto con otros tipos de
vegetación graminosa configuran mosaicos de alta heterogeneidad y
diversidad regional. Así también, tanto en los páramos húmedos como en
los secos, los céspedes en buen estado están dominados por especies
nativas y muestran estados de equilibrio sucesional bajo cargas ligeras.
Pero la tendencia actual de una ganadería más intensa puede dar lugar a
formas degradadas de baja protección, con elevado número de malezas
introducidas y bajos niveles de diversidad.
Aquí es necesario señalar
el peligro de la estrecha relación que se ha establecido entre la carga
animal y la oferta de forraje, lo cual ha conducido a la alta
concentración de los animales en este tipo de céspedes. Si bien esta
vegetación ha sido inducida bajo pastoreo, sólo puede ser mantenida con
ciertos patrones de ganadería, que aseguren una determinada frecuencia,
intensidad y momento de pastoreo. Los diversos trabajos en páramos
coinciden en señalar que este equilibrio sucesional en los céspedes, y
en general en los mosaicos de pastos, puede ser mantenido sólo bajo
cargas ligeras (menos de 0,2 UA/ha). Queda por establecer en cada caso
las formas de manejo que
permitan mantener estas cargas y frecuencias
de pastoreo en donde se concilien objetivos de producción (buenas
ofertas de forraje) y de conservación (valores altos de diversidad y
protección).
Finalmente, se enfatiza la posibilidad de manejar el
pastoreo en los páramos como una herramienta para producir cambios tanto
a nivel local como regional, de acuerdo a los paisajes, niveles de
diversidad y conservación deseados, en la búsqueda de un compromiso
entre la producción agropecuaria y la estabilidad ambiental. Existen muy
buenos motivos tanto para la gente local como
para las poblaciones dependientes de los recursos
del
páramo para replantearse los objetivos de producción y conservación de
uno de los ambientes andinos ecológica y culturalmente más valiosos.
En
este aspecto se ha vuelto fundamental la participación e integración de
la población local en la toma de decisiones sobre la gestión de los
recursos, especialmente sobre la ganadería y sus pasturas. Las
estrategias de pastoreo deben ser replanteadas en función de nuevos
objetivos que incluyan, sobre todo, el mantenimiento de los procesos
ecológicos, los servicios ambientales, la biodiversidad y el desarrollo
ecológica y socialmente sostenible. Las tendencias actuales de
disminución de las áreas de pastoreo (aumento de la frontera agrícola,
restricciones por protección, turismo y otros usos de la tierra) sin la
disminución de la carga ganadera pone en peligro de degradación no sólo a
muchos sitios de pastoreo, especialmente las zonas de céspedes
inducidos, sino también a áreas frágiles de las altas tierras parameras.
CONCLUSIONES
La
ganadería en páramos estuvo signada por el manejo de animales con
fuertes limitaciones para el aprovechamiento de la vegetación natural,
lo cual condujo al desarrollo de prácticas tendientes a
aumentar la
calidad y accesibilidad del forraje natural y/o buscar forrajes y
suplementos alternativos que permitieran suplir las deficiencias
alimentarias del ganado. En páramos húmedos la modificación de la
vegetación para el pastoreo del ganado condujo a los ciclos de
fuego-pastoreo, una
herramienta con mayor impacto que la estratégica
relación agricultura-ganadería desarrollada en páramos secos. Sin
embargo, en ambos casos la formación de céspedes inducidos por pastoreo
fue una respuesta común en los procesos sucesionales desencadenados. La
dinámica, estabilidad, y diversidad de estas formaciones dentro de un
mosaico heterogéneo de vegetación estaría determinada actualmente por
los patrones de pastoreo. Bajo las tendencias actuales de manejo estas
formaciones podrían degradarse. Aquí se plantean nuevos retos para la
gestión de la ganadería en páramos en busca de mantener elevados niveles
de heterogeneidad, estabilidad y diversidad, a la vez de lograr una
buena productividad y fundamentalmente la vigencia de los procesos
ecológicos y los valiosos servicios ambientales provenientes de estos
ambientes.
http://64.233.169.104/search?q=cache:zLS0smL3fWkJ:web.ula.ve/ciencias/webicae/publicaciones/paramo/pdf/molinillo2002.pdf+agricultura+en+el+paramo+de+merida+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=14&gl=ve
Pérez A., Rebeca. 2000.
INTERPRETACIÓN
ECOLÓGICA DE LA GANADERÍA EXTENSIVA Y SUS INTERRELACIONES CON LA
AGRICULTURA EN EL PISO AGRÍCOLA DEL PÁRAMO DE GAVIDIA, ANDES
VENEZOLANOS.
Tesis de Maestría, Postgrado de Ecología Tropical,
Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas (ICAE), Facultad de
Ciencias, Universidad de Los Andes, Mérida, Venezuela.
Tutor: Dra. Lina Sarmiento
Consulta
en: Biblioteca Integrada de Economía y Ciencias (BIECI) y Biblioteca
del ICAE, Facultad de Ciencias, Universidad de Los Andes, Mérida,
Venezuela.
1
Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas (ICAE),
Facultad de Ciencias, Universidad de Los Andes, Mérida,
Venezuela.
La
ganadería extensiva en zonas de páramo es una actividad económica
importante para las unidades familiares así como para el desarrollo de
la agricultura en sistemas tradicionales y semi intensivos, no obstante
no ha sido estudiado el siste-ma de manejo ganadero tradicional en
relación con el calendario agrícola, su valor dentro del contexto de la
economía campesina, así como su significado dentro de las estrategias
del uso múltiple de los recursos y el espacio. Dentro de este contexto,
en esta investigación se planteó valuar la ganadería extensiva y sus
interrelaciones con la agricultura en el piso agrícola del páramo de
Gavidia, con énfasis en el uso de las parcelas en descanso como
estrategia de manejo del sistema, así como el valor económico que esta
actividad representa en los ambientes de páramo. Como resultados de esta
investigación, se determinó que la ganadería extensiva tradicional en
el páramo de Gavidia, se caracteriza por presentar un sistema de manejo
estrechamente vin
culado con el calendario agrícola, lo cual permite
explicar el patrón espacial del movimiento anual de las diferentes
especies de ganado entre el piso agrícola y el páramo más alto. Se
encontró que el 51% del ganado permanece en forma temporal en el piso
agrícola de Gavidia al año, fundamentalmente entre la transición de la
estación lluviosa y la seca., cuando prácticamente ha culminado la faena
de cosecha agrícola. Durante la estancia del ganado en el piso
agrícola, esta depende para su sostenimiento de pastos naturales de las
parcelas en descanso agrícola y en menor proporción de pastizales de
tipo césped, cultivos de avena y contadas parcelas con pastos
introducidos. La biomasa promedio máxima de pastos naturales es de 1,43 t
ha -1, 3,12 t ha -1 para pastizales, 8,7 t ha -1 para avena y 6,6 t ha
-1
correspondientes a los pastos introducidos: mientras que la oferta
en época de lluvia es de 209 toneladas en parcelas en descanso, 2,37 en
pastizales y 15,36 para cultivos de avena. A nivel de preferencia de
pastos, en las parcelas en descanso se presentan categorías entre buenas
y regulares, mientras que en los pastizales, cultivos de avena y pastos
introducidos, es preferencial. Por otra parte, la calidad de los pastos
en parcelas en descanso está entre pobre y regular aunque con especies
de buena calidad en los estadios maduro y avanzado de la sucesión:
mientras que los pastizales y cultivos de avena poseen buena calidad y
los pastos introducidos calidad excelente. En relación con la tenencia
de ganado, el número de UA en el piso agrícola es de 233,6
correspondientes a 157,3 UA para ganado bovino, 44 UA para equino, 19 UA
para mular y 13,3 UA para ganado ovino, mientras que la carga animal
promedio para el valle y por finca es de 0,1 UA ha -1 considerada como
pobre. El balance entre oferta y demanda de pastos es positivo para la
época de lluvia, pues se encontró que la oferta de pastos naturales en
el valle de 209 toneladas y el consumo teórico requerido por el ganado
de 96 toneladas. Además se determinó que la ganadería representa un
soporte económico importante para las familias representado por un
ingreso medio anual para el valle de 24 salarios mínimos para la zona
rural. Por otra parte, constituye un ahorro importante en los insumos
que demanda la actividad agrícola valorado en un promedio anual por
finca de 19 salarios mínimos para los gastos correspondientes a la
tracción animal y de 2 salarios mínimos por concepto de transporte de
carga para el abono, semilla y cosecha.
http://64.233.169.104/search?q=cache:vvD8HlmkRckJ:www.saber.ula.ve/cgiin/be_alex.exe%3FDocumento%3DT016900000004/7%26term_termino_2%3De:/alexandr/db/ecotropicos/Edocs/vol13_n2/articulo7.pdf%26term_termino_3%3D%26Nombrebd%3DEcotropicos+agricultura+en+el+paramo+de+merida+venezuela&hl=es&ct=clnk&cd=3&gl=ve
Mujeres campesinas participan en el desarrollo de Mérida, Venezuela
Lucía VASCONEZ
09 / 2002
Las
mujeres campesinas son la principal preocupación de María Vicenta
Dávila, delegada venezolana del Centro de Educación Popular para el
Desarrollo Integral de la Familia. El objetivo de esta ONG es generar
proyectos productivos para mejorar la calidad de vida de la mujer
campesina del páramo merideño de Venezuela.
’Somos pueblo que educa
pueblo’, es uno de los primeros lemas de esta organización, la cual
nació en 1978, con un programa de alfabetización. Pretende el
fortalecimiento integral del núcleo familiar, a través de la educación
popular. Espera llegar al Gobierno con propuestas claras y contundentes
para ser escuchados y así dejar de ser dependientes, pues las mujeres
saben que nadie hará más por ellas que ellas mismas. Para ello, las
mujeres consideran que lo primordial es organizarse y educarse.
La
primera actividad es la concienciación de los problemas que enfrentan
los pobladores de la montaña, así como también la identificación de
alternativas y oportunidades para desarrollarse.
En la actualidad, la
ONG está animando varios proyectos : alfabetización, truchicultura,
tejidos, y multihogares (centros de salud para niños y madres de la
comunidad).
Las mujeres merideñas quieren mejorar sus condiciones de
vida. Para ello, trabajan en la agricultura. Lo que producen está
destinado, en primer lugar, a mejorar el nivel alimenticio de los niños y
adultos de la comunidad. Para generar ingresos, venden productos en
toda su zona, hoy convertida en un sitio turístico muy atractivo.
Los
proyectos que promueve María Vicenta tuvieron una etapa de ’enganche’,
como ella llama, al apoyo con créditos en gallinas. Este consistió en
entregar 15 gallinas ponedoras, con la comida respectiva, a cada mujer
de la comunidad, para que ellas se encarguen de cuidarlas y
posteriormente venderlas.
Este crédito era de carácter no
reembolsable, pero los esposos se comprometieron a apoyar a sus mujeres
para que participen en reuniones y talleres de organización y
producción. De esta manera, las mujeres se convirtieron en protagonistas
del desarrollo que viene forjándose desde hace 5 años en los páramos de
Mérida.
El proyecto de gallinas nació por iniciativa de una mujer
campesina, María Vicenta, que aprendió a elaborar proyectos a partir de
la vida cotidiana de los hogares y de las comunidades de montaña. El
proceso fue sencillo, a un representante de la Embajada Canadiense le
gustó la idea y aportó económicamente para los gastos. El único objetivo
de este proyecto era servir de enganche para poder llegar a las mujeres
campesinas, hasta entonces maltratadas por sus propios esposos. Gracias
a los esfuerzos conjuntos de las mujeres de la zona, la ONG y la
cooperación internacional, esta iniciativa logró sus
objetivos.
http://base.d-p-h.info/fr/fiches/premierdph/fiche-premierdph-6197.html
La
región andina tiene sistemas de producción peculiares. Hasta el arribo
de la colonización española, los Andes eran usados para la producción
agropecuaria hasta una altitud de 3 000 m (Monasterio y Molinillo,
2001), pero subsecuentemente su uso se extendió por encima de esa
altura. Se distinguen tres niveles altitudinales, pero los sistemas de
producción ocupan frecuentemente los dos más bajos. La región andina
entre 2 000 y 3 000 msnm concentra la producción de tubérculos,
horticultura y floricultura en las áreas más fértiles y planas, que son
regadas gracias a la reorientación de los cursos de agua. Las pendientes
están cubiertas por arbustos-rosetas a arbustos puros, los cuales se
extienden dentro del segundo nivel, los Andes altos (3 000-4 000 msnm)
que constituyen el límite superior para la producción agropecuaria. Aquí
los cultivos como la papa son rotados con barbechos utilizados por el
ganado, una proporción del cual es utilizado para tracción animal. Las
praderas nativas estaban constituidas por arbustos tales como Espeletia
schultzii, Hypericum laricifolium y Acaena elongata y una capa herbácea
de Festuca myurus, Stipa mexicana, Luzula sp., Poa sp., Calamagrostis
sp., Geranium sp., y Rumex sp. (Molinillo y Farji-Brener, 1993;
Molinillo y Monasterio, 1997). En esta área es practicada un tipo de
ganadería migrante extensiva y muy variable, la cual combina un uso
intensivo de praderas de gramíneas en los pisos de los valles con un uso
extensivo de las comunidades de arbusto-roseta en las pendientes. Los
barbechos y residuos de cultivos son usados durante la estación seca
cuando las forrajeras nativas son escasas. Se considera que el
mejoramiento animal y del pastoreo, mas que la eliminación de la
ganadería migrante, es esencial para la preservación del ecosistema.
http://www.fao.org/ag/AGP/AGPC/doc/Counprof/spanishtrad/venezuela_sp/venezuela_sp.htm
DESARROLLO COMUNITARIO AMBIENTALMENTE SUSTENTABLE LA CAÑA SUBCUENCA DEL RÍO MUCUJÚN MÉRIDA- ESTADO MÉRIDA.
Daisy Dávila, Edgar Muñoz, Isaías Rojas Rojas.
Ministerio del Ambiente y de los Recursos Naturales-DEA-Mérida.
daisyasmine @ hotmail. com
RESUMEN
La
Subcuenca del río Mucujún, es de gran importancia ya que es la
principal fuente de abastecimiento de agua para el consumo de la
población de la ciudad de Mérida. En la misma por acción de la actividad
antrópica, se están afectando sus recursos naturales, por los que se
seleccionó a la microcuenca La Caña, tributario importante del río
Mucujún, para implementar este Proyecto de conservación de suelos y
aguas, con la participación directa de la comunidad.
El mismo, tiene
como objetivos mejorar la calidad de vida de la población mediante el
fomento de la agroecología y silvicultura social, minimizar la
problemática socio-económica-ambiental, incorporar el elemento genero y
lograr un desarrollo sustentable. La comunidad participa a través de las
Asociaciones de productores, amas de casa, escuela La Caña y club
deportivo, realizando prácticas de conservación de suelos y aguas de
acuerdo a la problemática existente en cada parcela y en la Subcuenca,
como muros de piedra, drenajes internos, plantas de tratamiento de aguas
servidas, reforestación, agricultura orgánica y programas de educación
ambiental, con el apoyo y asesoramiento del MARN y MSDS, quienes
elaboraron el proyecto y Aguas de Mérida ente administrador de los
recursos provenientes de la Gobernación del estado Mérida-LAEE.
Con
este proyecto en su primera etapa se benefician setenta y seis familias,
con una inversión de Bs.87.641.079,00, siguiendo la metodología de los
programas de Infraestructura Social Conservacionista que persigue la
participación directa y protagónica de la comunidad en la ejecución y
administración de la inversión presupuestaria con la supervisión y
seguimiento de los entes públicos anteriormente señalados.
Palabras
clave: Subcuenca Mucujún, participación comunitaria, conservación de
suelos y aguas. DISCURSO DE ORDEN PRONUNCIADO POR EL VICERRECTOR
ACADEMICO DE LA UNIVERSIDAD DE LOS ANDES, Dr. MANUEL HERNANDEZ BARRIOS,
EN EL ACTO DE INSTALACION DE LAS JORNADAS.
Al instalar este
importante evento, quiero hacer una breve apreciación de como vive el
hombre moderno en este siglo XXI con respecto a su ambiente natural.
Este
hombre, predominantemente urbano, nace, se cría y vive en un ambiente
con un paisaje devastado donde todo lo que se construye es a costa de la
destrucción del mundo natural y no se incomoda ante la fealdad, la
basura y la agresión al paisaje.
Por ello, debemos con Jornadas como
esta enfrentar esa gigantesca y difícil tarea, que nos permitirá volver a
considerar "a la naturaleza: sagrada como un todo".
El manejo
integrado de cuencas en su expresión mas simple significa el
aprovechamiento, en forma sostenida de los recursos naturales, la
diversidad biológica y el ambiente, para el desarrollo de las
comunidades que ocupan ese espacio geográfico. Es decir, guardando en
mente la conservación de tales recursos.
La producción potencial de
las cuencas hidrográficas es considerable en términos de energía,
producción forestal, recursos genéticos, cantidad, calidad y control del
agua, y en la producción agrícola sostenible utilizando las tecnologías
adecuadas.
El interés y la conciencia acerca e los múltiples
beneficios ambientales, económicos y sociales derivados del manejo y
desarrollo de las cuencas hidrográficas, ha logrado un considerable
avance hacia nuevos enfoques y metodologías para promover un manejo
participativo e integrado de ellas. Tal principio, aunque totalmente
incomprendido, no ha sido tan fácil de aplicar.
No obstante estos
avances, el estado actual de degradación de los recursos naturales, le
falta anhelo para alcanzar armonía con el entorno y sus percepciones,
moldeadas por las circunstancias, en nada se parecen a aquellas que nos
dieron origen y en las cuales evolucionaron.
El estado actual de la
degradación de los recursos naturales en grandes extensiones de las
cuencas se debe principalmente, a la falta de una planificación y manejo
integrado de los recursos, lo que esta afectando a la sostenibilidad de
los ecosistemas, la contaminación de las aguas, la erosión de la tierra
productiva y la exacerbación de la inestabilidad de las áreas frágiles.
En
este orden de ideas, las distintas Facultades que hacen vida en la
Universidad de os Andes, llevan a cabo actividades de investigación y
extensión que contribuyen a la búsqueda del manej9o integrado de las
cuencas.
Sin embargo, se conoce que tales actividades para ser
efectivas deben estar enmarcadas en los planes, programas y proyectos
que adelanta el Estado Venezolano. Para esto la Universidad debe formar
parte integral de un grupo de instituciones, tanto publicas como
privadas que busquen los mismos objetivos: "alcanzar el desarrollo pero
con criterios de conservación ambiental", promover el desarrollo
sustentable y por ende del manejo integrado de las cuencas, para
alcanzar el preciado precepto de volver a considerar la naturaleza como
un todo, y, además, esforzarse por alcanzar una revolución filosófica
que consistiría en la implantación del principio ético enunciado por
Albert Schweitzer de: "Reverencia por la vida" en todas sus formas y
manifestaciones.
La nueva ética excluyente o no, abarcara este caudal
en su plenitud y la filosofía será la de una visión unitaria del
universo como un gran sistema racional, con todas sus partes como
subsistemas integrados, en complementos perfectos de unos con otros.
La
Universidad está completamente convencida que bajo el marco de una
coordinación inter e intrainstitucional, podemos lograr el buscado
desarrollo sustentable. Por ello no escatima y ni escatimará esfuerzos
para estar presentes en iniciativas como la de la Comisión Voluntaria
para el Manejo Integrado de la Cuenca del Río Chama, más aún cuando el
año 2003 ha sido declarado por la Asamblea General de las Naciones
Unidas como el "Año Internacional del Agua Dulce", haciendo un
llamamiento a los gobiernos de los diferentes países y a los diferentes
actores para que contribuyan a mejorar la toma de conciencia de la
importancia de un uso sostenible, de la gestión y de la protección del
agua dulce.
Sabemos que el camino no es fácil, sin embargo, uniendo
esfuerzos en forma coordinada y con objetivos claros avanzaremos, hacia
las metas trazadas.
La participación de la Universidad en estas
Primeras Jornadas para el Aprovechamiento y Conservación de la Cuenca
del Río Chama, es una muestra de que en la institución si se puede
lograr la coordinación dentro y entre las instituciones.
Nos
comprometemos a estar presentes y participar en todas las actividades
que adelante esta Comisión y a llevar la Universidad a la calle para que
junto con las comunidades logremos solventar los problemas de pobreza y
deterioro ambiental que nos aquejan.
Auguro éxito pleno a esta
actividad y les deseo personalmente, que se mantenga a través de los
tiempos iniciativas como la presente y poder ofrecer a propios y
extraños nuestro escenario de fresco verdor, nieves, flores y torrentes,
sierras donde los cielos se amarran como banderas, como ha sido
descrito su paisaje por Don Mariano Picón Salas.
Bienvenidos a nuestra Universidad, bienvenidos a Mérida.
Gracias.
Ganadería de Montaña en Hábitats de Grandes Carnívoros.
Esta investigación forma parte del Proyecto Oso Andino de la Fundación AndígenA
y es llevada a cabo en la Cuenca del Río Nuestra Señora por parte del
investigador Denis Alexander Torres.El uso tradicional de amplias áreas
de páramo para el desarrollo de actividades agropecuarias, en particular
de la ganadería extensiva, ha traído como consecuencia una serie de
amenazas a la biodiversidad y la generación de escenarios de conflictos
entre las comunidades rurales y el medio que les rodea, en especial con
la fauna silvestre.La presente investigación tiene por objetivo
principal analizar el subsistema ganadero en un agroecosistema con
historial de conflictos de coexistencia entre grandes mamíferos
carnívoros (pumas y osos andinos) y los productores agropecuarios. Esto
con el fin de sentar las bases para implementar medidas de manejo.
Puma o león de montaña
La
metodología de esta investigación se basa en una exhaustiva revisión
documental, reforzada con trabajo de campo y de oficina. Para conocer la
magnitud de los conflictos entre la actividad ganadera y la protección
de los grandes carnívoros, se vienen desarrollando entrevistas a los
productores agropecuarios en conjunción con sondeos de campo para
validar o rechazar los reportes. Así mismo, se trabaja en la
digitalización la cartografía temática de la Cuenca del Río Nuestra
Señora, mediante el uso de un Sistema de Información Geográfica (SIG).
Toda la información obtenida (variables socioeconómicas y
físico-naturales) será integrada para permitir análisis multivariados e
identificar espacialmente las áreas de conflictos actuales y potenciales
entre la Actividad Ganadera y los Grandes Carnívoros.De esta manera, se
busca sentar las bases para el diseño de nuevas medidas de manejo
dentro del Parque Nacional Sierra Nevada que vayan en beneficio directo
de la protección del oso andino, el puma y de otras especies amenazadas,
así como a la mitigación de conflictos con los pobladores rurales. Este
enfoque holístico, en el cual todo estudio geográfico y de conservación
de especies amenazadas de extinción debe ser concebido, será el primer
ensayo en la búsqueda de soluciones pragmáticas a los problemas comunes
que comprometen el futuro de la extraordinaria biodiversidad de la
región andina.Interpretación Ecológica de la Ganadería Extensiva y sus
Interrelaciones con la Agricultura en el Piso Agrícola del Páramo de
Gavidia. Andes Venezolanos.Tesis de Maestría, Postgrado en Ecología
Tropical, Instituto de Ciencias Ambientales y Ambientales (ICAE),
Facultad de Ciencias, Universidad de Los Andes. Mérida, Venezuela. Junio 2000. Geóg. Rebeca Pérez Arriaga.Aquí hemos incluido un resumen de esta investigación que fue llevada a cabo dentro del parque
http://sierranevada.andigena.org/investigacion/
MEMORIA CONDESAN 2000
Segunda Parte:
ACTIVIDADES DE CONDESAN DURANTE EL 2000 EN LOS SITIOS PILOTO 2.1. ACTIVIDADES EN MÉRIDA, VENEZUELA
Elaborado por: Liccia Romero
Con la participación de:
Maximina
Monasterio / Marcelo Molinillo / Lina Sarmiento / Rigoberto Andressen /
Ismaira Contreras / Nelson Pulido / Rosaima García
El sitio piloto
de Mérida se concibió como una asociación de actores que provienen de
distintos campos, como son: instituciones académicas y de investigación
científica, comunidades campesinas y agricultores (incluyendo pequeños,
medianos y grandes productores), Organizaciones No Gubernamentales,
autoridades locales y empresas de extensión agrícola, que se proponen
influir sobre la situación actual y futura del sistema productivo papero
de los Andes de Mérida. Esta asociación de actores apunta hacia el
logro de dos metas principales:
• La generación de propuestas de
investigación en aquellos problemas prioritarios de la agricultura
altoandina, tanto la intensiva como la campesina ubicada en los
Municipios Rangel, Pueblo Llano y Cardenal Quintero del Estado Mérida; y
mediante la aplicación de la investigación y la transferencia de
conocimiento entre investigadores y actores de la producción, se espera
generar interacciones y propuestas alternativas para una estrategia
social agroproductiva que busque la sustentabilidad de la producción
papera en los Andes de Mérida.
El ámbito de trabajo del sitio piloto
corresponde con los pisos andino y altiandino de la Cordillera de
Mérida, Venezuela, por encima de los 2000 msnm. Dentro de estos pisos
altitudinales se prioriza el piso de producción papera, donde se ha
desarrollado la región líder de dicho cultivo en Venezuela, en la que se
cosecha cerca del 50% del volumen de la producción nacional (349.000
Tm). Desde el punto de vista político, el área de estudio corresponde
con los Municipios Rangel, Cardenal Quintero y Pueblo Llano del estado
Mérida. Dentro de estas tres entidades, Rangel es el municipio bandera,
donde coinciden un conjunto de condiciones favorables para desarrollar
iniciativas que luego pueden extenderse a los restantes municipios.
La
región es también el asiento de dos importantes áreas de conservación
como son los Parques Nacionales Sierra Nevada y La Culata. Es asimismo
una región estratégica por el hecho de albergar ecosistemas únicos a
nivel mundial, como son los Páramos, que son la cuna de dos importantes
cuencas andinas venezolanas: la del río Chama, que modela a su vez una
parte de lacuenca del Lago de Maracaibo y la del río Santo Domingo, que
drena generosamente hacia los Llanos de Barinas .
Este conjunto
regional de la Cordillera de Mérida, enfrenta una serie de amenazas
sobre la sustentabilidad de sus sistemas producción papera, tanto en los
de tipo intensivo, como los campesinos. En los sistemas intensivos los
productores intentan ganar competitividad económica a corto plazo con
base en la ampliación de la frontera agrícola y el uso de un paquete de
producción que fuerza el sistema ecológico y trae consecuencias
negativas sobre el medio ambiente y la salud humana (hasta tres cosechas
sucesivas por año, aplicación intensiva de fertilizantes y
agroquímicos). En sistemas campesinos de baja intensidad productiva (una
cosecha por año), las presiones del mercado promueven la desaparición
de los sistemas con descanso y la desaparición de la riqueza genética de
las papas autóctonas y fuertes incertidumbres para la continuidad de
comunidades tradicionales del medio andino. En su
conjunto está en
juego la continuidad funcional de la actividad dinamizadora fundamental
de la economía del Estado Mérida y de la principal región productora de
papas en el ámbito nacional.
2.1.1. ACTIVIDADES EN EL SITIO PILOTO
Para
actuar en el contexto regional resumido en el punto anterior, el sitio
piloto Mérida ha desarrollado su trabajo en tres aspectos fuertemente
interconectados: i) Concertación de propuestas entre socios actuales
para la formulación una propuesta de trabajo interinstitucional e
interdisciplinaria; ii) Creación de espacios de encuentro y trabajo: la
mesa de concertación de Mucuchíes, y iii) Participación en eventos de
formulación de políticas locales y regionales. A continuación una
presentación resumida de estas directrices de trabajo:
a)
Concertación de propuestas entre socios actuales para la formulación de
una propuesta de trabajo interinstitucional e interdisciplinaria.
Esta
es la actividad en la cual se ha invertido los mayores recursos de
tiempo y trabajo en el sitio piloto, desde su creación. El producto de
este esfuerzo se ha concretado en una plataforma común de trabajo que se
denomina: Programa Interdisciplinario para la Gestión Sostenible de
la Agricultura en los altos Andes de Mérida, Venezuela (Proyecto ULA – FONAIAP –IVIC-
CONDESAN/CIP)
(ver documento VEN 001/2000). Se trata de un Programa de investigación
–desarrollo enfocado en el sistema papa de la Cordillera de Mérida, el
cual ocupa las cuencas altas de los ríos Chama y Santo Domingo, entre
los 2000 y 3800 m de altitud.
Desde el punto de vista de la
Investigación, el Programa integra y orienta la aplicación de resultados
de dos tipos de proyectos (ver documento VEN 002/2000):
• Proyectos
de contexto: que abordan temáticas de contexto o directamente
relacionadas con los problemas del sistema papa en la Cordillera de
Mérida, pero a una escala distinta de la actuación del programa del
sitio piloto y cuyos resultados e impactos son de utilidad para aplicar
dentro la problemática y del ámbito de trabajo definido; y
•
Proyectos específicos: son proyectos formulados específicamente para el
Programa Interdisciplinario, que abordan distintos aspectos claves de la
problemática del sistema papa, teniendo como sitios de trabajo cuencas,
municipios y localidades representativas de las distintas situaciones
agroecológicas y tipologías de los sistemas productivos.
b) La Agenda Papa de la Universidad de Los Andes
La
proposición del Programa Interdisciplinario descrito en el punto
anterior y su promoción en la Universidad de Los Andes, aportó la base
conceptual para formular la Agenda Papa, el cual es un programa
específico sobre la problemática del sistema papa en los Andes de
Venezuela, convocado por de la Comisión de Proyectos
Interinstitucionales Cooperativos (PIC) para investigadores de dicha
universidad. La participación e impulso de la Agenda Papa también
representa
un gran porcentaje del trabajo realizado en los dos últimos años por el
sitio piloto, la cual se ha acompañado desde la formulación de las
líneas de trabajo, hasta el desarrollo de las etapas subsiguientes, como
son: la presentación de perfiles, que culminó el 18 de febrero del 2000
con la presentación de 19 perfiles de proyectos; luego prosiguió con la
presentación de los proyectos como tal, los cuales sumaron un total de
15 propuestas hasta el 31 de mayo de 2000.
La etapa actual es de
evaluación de los proyectos para su aprobación, firma de contrato y
entrega del financiamiento, y su ejecución depende de la Comisión PIC.
Esta última etapa se ha dilatado excesivamente, debido al cambio de
autoridades rectorales y la reorganización política de los cargos
directivos que ello implica. En el marco de esta convocatoria, los
socios de CONDESAN pertenecientes a la ULA presentaron siete de los
proyectos que integran el Programa Interdisciplinario, que aún esperan
por su evaluación y aprobación para obtener financiamiento (ver
documento VEN 002/2000). Dichos proyectos son:
- Agrometeorología de los cultivos en los altos Andes de Mérida
-
Procesos de Intensificación y extensificación agrícola en Los Andes.
Estudio comparativo en tres municipios paperos del estado Mérida:
Rangel, Pueblo Llano y Cardenal Quintero.
- Organización, participación y liderazgo en el sistema agrícola papero de los altos valles merideños.
-
Sostenibilidad ecológica y social de la producción agrícola en la
Cordillera de Mérida: El papel de los servicios ambientales desde las
áreas de conservación a las áreas productivas
Memoria CONDESAN 2000. Segunda Parte, Informe de sitios piloto: VENEZUELA
- Costo de producción y financiamiento del sistema papero andino
- Diversidad y disponibilidad de la semilla de papa en los Andes de Mérida
-
Simulación a escala regional de la producción y del impacto ambiental
del cultivo de papa en los Andes venezolanos: Una herramienta para el
manejo Los siguientes proyectos, elaborados por el FONAIAP, fueron
presentados a la Agenda Papa bajo la solicitud de una consideración
especial futura para proyectos que no tienen contraparte directa de
investigadores de la ULA:
- Evaluación de sistemas alternativos para
la obtención de semilla de papa de calidad fitosanitaria en tres
municipios productores del Estado Mérida; y
- Implementación de un programa de manejo integrado de plagas del cultivo papa
A
pesar de que la etapa de evaluación-aprobación de los proyectos se ha
retrasado más allá de lo esperado, la participación de los socios del
sitio piloto en la Agenda Papa de la ULA ha sido positiva, ya que
permitió concretar y definir mejor los proyectos específicos del Sitio
Piloto, así como una ampliación nuestro número de socios y generó otras
alianzas bilaterales con otros grupos de investigación de la ULA.
c) La actuación en el marco del Desarrollo.
Desde
el punto de vista de los objetivos de Desarrollo, el trabajo del sitio
piloto implica una acción concertada entre los socios participantes para
implementar iniciativas de apoyo a los sectores sociales más
desfavorecidos mediante la transferencia de conocimientos y tecnologías,
el estímulo y la asesoría de iniciativas económicas de riesgo y la
promoción de la participación de los agricultores y sus organizaciones
en las decisiones de políticas locales y nacionales. Esta actuación está
reflejada en las dos actividades siguientes:
c.1) Creación de espacios de encuentro y trabajo: la mesa de concertación de Mucuchíes.
A
partir del 3 de octubre del 2000 quedó conformada la mesa de
concertación de Mucuchíes, como un espacio de encuentro
interinstitucional para apoyar la gestión agrícola y ambiental del
Municipio Rangel, en la búsqueda de mejorar el nivel de vida de sus
habitantes, apoyar la producción agrícola y artesanal bajo criterios de
sostenibilidad ambiental como principales actividades económicas y
promover la formulación de proyectos concretos que apoyen los dos
objetivos anteriores.
En esta mesa de concertación del Municipio Rangel participan los siguientes instituciones:
Alcaldía
del Municipio Rangel, la ONG denominada Centro Campesino El Convite, la
empresa municipal de extensión agrícola “Carlos Marcó”, el Convenio
Banco Mundial-CIARA, la Asociación de Productores de papa (ASOPROPA), la
asociación Productores Integrales del Páramo (PROINPA) y por el
Programa Interdisciplinario ULA- INIAP, CONDESAN-CIP compuesto por el
Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIAP, antes FONAIAP),
el Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas (ICAE) y el Grupo de
Investigación sobre Agricultura, Gerencia y Ambiente (GISAGA).
Durante
la primera reunión de la Mesa de Concertación de Mucuchíes se definió
en forma preliminar, la agenda temática agro-ambiental del Municipio
Rangel, la cual guiará las prioridades de trabajo de este nuevo
experimento de participación interinstitucional. Dicha agenda consta de
los puntos siguientes:
i. Ambiente:
1.1. Planes de saneamiento ambiental: reciclaje y manejo de desechos sólidos, ordenanzas para el
manejo del fertilizante orgánico “gallinazo”
1.2.
Manejo ambiental y áreas protegidas: La Reserva de Biosfera como una
figura alternativa ¿Qué es? ¿Qué ofrece para el Municipio Rangel?
1.3. Elaboración de Compost y educación ambiental en las escuelas: la experiencia de apartaderos
ii. Agricultura
a. Semilla de papa: manejo, diversidad y sustentabilidad de la producción. Rescate de variedades tradicionales
b. El manejo de los abonos
c. Agua, riego y agroquímicos
iii. Información de base del Municipio Rangel
a. Informes, estudios y publicaciones en las bibliotecas del Estado Mérida
b. Censos y estadísticas ya levantadas y disponibles
c. Información no confiable ó faltante: elaboración y ejecución de una encuesta por sectores.
d. Catastro rural
iv. Capacitación e Información
a.
Capacitación a grupos organizados para la elaboración de proyectos. En
adelante, la presentación de un proyecto escrito, es requisito
indispensable para cualquier financiamiento gubernamental
b. Edición de un boletín informativo de la Alcaldía de Rangel, sencillo y de bajo costo
c. Utilización de la televisora y FM local para programas educativos y de opinión.
v. Sectorización del Municipio
Para facilitar el trabajo se propone sectorizar el Municipio es 4 grandes áreas, compuestas por las
comunidades y aldeas siguientes:
a. Parte Baja: Cacute, Escaguey, Mucurubá
b. Parte Media: Misintá, Mucuchíes, Mocao, La Toma, Aposentos, Musui, El Vergel, Royal, Misteque
c. Parte Alta: Apartaderos, Llano del Hato, Mitibibó, Mucuchache, Trompicón, Cambote, Pedregal, San Rafael
d. Gavidia: Valle de Gavidia, Los Corrales, Las Piñuelas, La Piedra, Las Mazorcas, Los Aranguren
Memoria CONDESAN 2000. Segunda Parte, Informe de sitios piloto: VENEZUELA
La
mesa de Concertación de Mucuchíes se reunirá los primeros lunes de cada
mes. Como próximos puntos de discusión están planteados la definición
de prioridades, el alcance y nivel de compromiso de cada institución
participante y la elaboración un plan de trabajo más formal y
específico. Mediante el impulso de esta Mesa de Concertación de
Mucuchíes, Rangel se convirtió de hecho en el Municipio bandera del
Sitio Piloto Mérida.
c.2). Participación en eventos de formulación de políticas locales y regionales
Durante
los últimos dos años han ocurrido una serie de cambios políticos en el
país que han implicado no sólo la sustitución prácticamente total de la
dirigencia nacional, regional y local, sino que han provocado una
reanimación de la llamada “democracia protagónica y participativa”.
Para
ello, las nuevas autoridades recién elegidas bajo el nuevo régimen
constitucional han convocado una serie de eventos de consulta para
promover la participación y elaboración de propuestas ante la
reformulación y reorientación de todas las políticas nacionales y de sus
organismos ejecutores. En este contexto, se ha dado una apertura y
convocatoria expresa de la dirigencia política, para que las
instituciones académicas y de investigación se incorporen a este proceso
de consulta. A partir de esta apertura, los socios del Sitio Piloto han
participado en los siguientes eventos:
• El Gabinete Agrícola del Municipio Rangel.
Se
llama Gabinete Agrícola a una Asamblea de consulta municipal compuesta
por los representantes de: los Comités de Riego, las asociaciones de
productores, las asociaciones de vecinos, ONGs y empresas. El Gabinete
Agrícola es presidido por el Alcalde del Municipio y al mismo son
invitados representantes de instituciones como ministerios, institutos
de crédito, organismos de planificación regional, miembros del
parlamento, etc. El objetivo de esta reunión es que los representantes
del municipio, expresen ante distintas autoridades sus principales
demandas y necesidades. Se trata de una gran jornada de diagnóstico
participativo, en presencia de autoridades competentes para los
problemas que se plantean.
El último Gabinete Agrícola del Municipio
Rangel se realizó el sábado 9 de Septiembre de 2000, al cual fueron
invitadas, Maximina Monasterio, como representante de la ULA e Hilda
Bastardo como representante de FONAIAP y como representante del Sitio
Piloto y miembro de la ULA también participó Liccia Romero. Durante este
Gabinete, el Alcalde del Municipio Rangel propuso que su municipio
fuera tomado como un área piloto para que se aplique la investigación
científica en la solución de los problemas planteados en esta asamblea
municipal y ofreció su gestión como un mecanismo para integrar el
trabajo de las distintas instituciones. Así mismo manifestó la
importancia de la Agenda Papa y su disposición a interactuar con las
nuevas autoridades rectorales de la ULA, para animar la ejecución de
dicha Agenda.
• La Constituyente Económica
Este es un proceso de
consulta ampliada que promueven los gobiernos central y regional, a fin
de recoger proposiciones para los lineamientos para la política
económica nacional. Esta consulta se realizó de acuerdo a una agenda
preestablecida que fue discutida en una mesa de trabajo municipal
(19-09-2000) y luego una jornada para todo el Estado Mérida
(22-09-2000).
En el marco de estas consultas se presentaron las proposiciones siguientes:
Mesa No. 1. Propuestas sobre leyes, reglamentos, normas y procedimientos administrativos con incidencias sobre:
• Ambiente, actividad agrícola y sostenibilidad:
1.
Incorporar la figura de la Reserva de Biósfera en las leyes de la
República: específicamente en la Leyes Orgánicas de Ambiente y de
Ordenación del Territorio.
2. Creación de la figura del situado
ambiental municipal, el cual consistiría en asignaciones de recursos
especiales a aquellas alcaldías, que como la del Municipio Rangel de
Mérida, tienen un porcentaje considerable de su territorio bajo áreas de
régimen de administración especial, que protegen ecosistemas
estratégicos para proveer servicios ambientales y recursos claves para
el desarrollo agrícola y turístico como son: agua, ciclaje de residuos,
diversidad biológica, recursos estéticos y recreativos de paisaje. Este
situado ambiental municipal responderá a una política ambiental
municipal de acuerdo con prioridades de cada sitio en actividades tales
como: tecnologías para el saneamiento ambiental, educación ambiental,
apoyo social y económico a comunidades que viven en Parques Nacionales y
que no pueden intensificar ni extensificar su actividad agrícola y
pecuaria.
• Investigación y experimentación agrícola. Desarrollo de tecnologías en el medio rural
1.
Creación e implementación del crédito orientado a la adopción de nuevas
tecnologías: el cual sería un tipo de crédito especializado en
financiar la participación de productores agrícolas y sus asociaciones,
en el ensayo y puesta en práctica a escala productiva comercial de
paquetes tecnológicos desarrollados por institutos de investigación
regional o nacional, con un perfil de bajo impacto ambiental y aumento
de la eficiencia productiva. Este crédito puede ser solicitado con el
compromiso y aval técnico de las instituciones de investigación
participantes, estableciendo metas productivas que apoyen el pago
oportuno de los créditos. Los intereses de estos créditos podrían
utilizarse parcial o totalmente, en un fondo para la monitoreo y
difusión de nuevas tecnologías agrícolas que resulten exitosas.
• Organización institucional. Descentralización. Planes de desarrollo agrícola
1.
Creación de la mesa de concertación municipal, la cual consiste en una
reunión periódica de un grupo interinstitucional e interdisciplinario
que analiza y propone ideas para modificar, ampliar y poner operativos
las estrategias para el desarrollo agrícola y las políticas
medioambientales del municipio y las remite como sugerencias y
orientaciones al Alcalde y la Memoria CONDESAN 2000. Segunda Parte,
Informe de sitios piloto: VENEZUELA cámara municipal. La conformación de
esta mesa de concertación se realizará según convocatoria expresa de
las autoridades municipales.
2.1.2. Eventos Internacionales •
Aplicación de pronósticos climáticos en agricultura: métodos,
experiencias y oportunidades en América Latina.
Centro Internacional de la Papa. Lima, Perú, 15 – 17 de mayo de 2000.
Patrocinado
por el Centro Internacional de la Papa, ‘The Soil Management
Collaborative Research Support Program (SM-CRSP)’ y el Proyecto IAI-ISP
III (Evaluación comparativa del uso agrícola de las predicciones del
clima basadas en ENSO en Argentina, Costa Rica y México).
Los objetivos del Taller fueron:
i)
Extender los métodos y herramientas de la NOAA (Administración Nacional
de Atmósfera y Océanos de Estados Unidos), el IAI (Instituto
Interamericano para el Estudio del Cambio Global) y los proyectos del
USAID (Servicio de Agricultura de los Estados Unidos) en América Latina.
ii) Explorar las oportunidades para las aplicaciones y cooperación más amplias en la región.
• Participación del Rigoberto Andressen L. (ICAE, ULA)
Miércoles
17 de mayo. Título de la presentación oral: Proyectos
agrometeorológicos del Estado Mérida: (i) Sistema bioclimático del Sur
del Lago (ii) Estudio agroclimático de los cultivos en los Altos Andes
de Mérida.
2.1.3. SOCIOS DEL SITIO PILOTO MÉRIDA
Instituto de
Ciencias Ambientales y Ecológicas (ICAE, antes Centro de Investigaciones
Ecológicas de Los Andes Tropicales, CIELAT).
Facultad de Ciencias,
Universidad de Los Andes (ULA) Responsable: Maximina Monasterio.
Participantes: Rigoberto Andressen, Anairamiz Aranguren, Marcelo
Molinillo, Liccia Romero, Lina Sarmiento, Julia Smith
Centro de Investigaciones Agroalimentarias (CIAAL).
Facultad de Ciencias Económicas y Sociales Universidad de Los Andes (ULA)
Responsable: Rita Giacalone
Instituto de Estadística Aplicada y Computación (IEAC)
Universidad de Los Andes (ULA)
Responsable: Gian Paolo Orlandoni
Postgrado de Ciencia Política
Universidad de Los Andes (ULA)
Responsable: Nelson Pulido Mora
Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (INAP) (Antes: Fondo Nacional de
Investigaciones Agropecuarias, FONAIAP)
Responsable: Hilda Bastardo. Participantes: Rosaima García, Laura Niño, José Salas
Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)
Responsable: Luis Llambí. Participantes: Eliécer Arias, Araina Audisio, Novilic Ramírez
2.1.4. NUEVOS SOCIOS
Durante
el año 2000 se han incorporado el Sitio Piloto ha ganado nuevos socios
que han abierto nuevas perspectivas de un trabajo. Estos son:
Instituto de Ciencias Ambientales y Ecológicas (ICAE )
Universidad de Los Andes (ULA)
Marielys Miró, Luz Graciela Barrera
Grupo de Investigación sobre Agricultura, Gerencia y Ambiente GISAGA
Facultad de Economía,
Universidad de Los Andes (ULA)
Olga Paredes, Ismaira Contreras
Centro Campesino El Convite (Mucuchíes, Municipio Rangel) Marleiba Arismendi, Coordinadora General
Eduardo Hernández, Coordinador del Programa Economía Solidaria
Alcaldía del Municipio Rangel: Alexander Quintero, Alcalde.
2.1.5. PERSPECTIVAS PARA EL 2001
Haciendo
un balance del desempeño del sitio piloto durante el último año, puede
verse que se ha avanzado en concretar una serie de propuestas y
solicitudes financieras, cuyo retardo en su aprobación plantean una
situación de relativo estancamiento para la ejecución plena de dichos
proyectos.
Durante el último trimestre del 2000, está planteado resolver esta especie “limbo financiero”
del
sitio piloto. Específicamente, para el Programa Agenda Papa de la ULA,
se continuará la gestión ante las autoridades universitarias, ahora con
apoyo directo de la Alcaldía de Rangel y de asociaciones de productores,
para resolver esta situación y lograr el otorgamiento de los recursos
para la próxima ejecución presupuestaria del 2001.
Memoria CONDESAN
2000. Segunda Parte, Informe de sitios piloto: VENEZUELA Así mismo, en
el plano nacional se propuso la creación de Agenda Papa del CONICIT-
Ministerio de Ciencia y Tecnología, ante la cual una vez sea convocada,
habrá que elaborar una estrategia de participación, de acuerdo con los
términos de dicha Agenda. Las perspectivas en el marco de este programa
del CONICIT son más prometedoras, de acuerdo con los resultados de ágil
evaluación y respuesta que dio este organismo con el proyecto: Efecto de
las enmiendas orgánicas y de la topografía sobre el balance hídrico, el
ciclado del Nitrógeno y los procesos erosivos en agroecosistemas de Los
Andes venezolanos, el cual cuenta con financiamiento aprobado y
comenzará su ejecución plena en enero de 2001.
Respecto a la gestión
internacional de recursos financieros por parte de CONDESAN, los socios
del sitio piloto Mérida también esperan una definición más clara y que
se concreten posibilidades de financiamiento para apoyar la gestión del
sitio piloto y de aquellos proyectos que ya se han presentado desde
noviembre del 1999 y que cobran aun más vigencia en el marco de la
participación en la Mesa de Concertación del Municipio Rangel y la
incorporación de nuevos socios protagónicos de la problemática del
sistema papa.
La incorporación de una ONG, como el Centro Campesino
El Convite, con más de 12 años de trabajo en el área papera de Mérida y
la instalación de la Mesa de Concertación de Mucuchíes con la
participación de las autoridades de la Alcaldía, amplían la perspectiva
de un trabajo con mayor alcance en las comunidades del páramo merideño.
Adicionalmente, la mesa de concertación tiene un referente
constitucional que son los Consejos Municipales de Planificación
Pública, figura prevista en el artículo 182 de la nueva Constitución
venezolana. Esta nueva relación de trabajo plantea nuevas
responsabilidades e interrogantes, para cuya solución se requerirá de un
mayor intercambio con otros sitios piloto experiencia ya consolidada en
el manejo de este tipo de espacios de participación.
2.1.6. DOCUMENTOS ANEXOS
http://64.233.169.104/search?q=cache:16fdrtaugkcJ:www.condesan.org/memoria/SPVEN2000.PDF+educaci%C3%B3n+en+la+sierra+la+culata+merida&hl=es&ct=clnk&cd=59&gl=ve
EDUCACION
MECANISMOS PARA GENERAR: ESPACIOS PARA LA PARTICIPACIÓN COMUNITARIA A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN EL ÁMBITO NO FORMAL.
Ing. For. Rosario Hurtado
Ministerio del Ambiente y de Los Recursos Naturales- Mérida.
RESUMEN
Como
parte de los procesos dinámicos sociales existentes en los actuales
momentos en nuestro país y teniendo como finalidad primordial el de
profundizar un proceso de participación comunitaria pleno e identificado
con sus raíces ideosincráticas, el Ministerio del Ambiente (MARN), a
través de la Dirección General de Educación Ambiental y Participación
Comunitaria y de las Direcciones Estadales, se propone establecer
mecanismos como:
Proporcionar los espacios necesarios a la comunidad
no escolarizada tanto en el ámbito urbano y rural para que las mismas
procedan a generar sus propias soluciones ante sus problemáticas.
Proponer
que las comunidades presenten y compartan sus experiencias en un
espacio idóneo para ellos, en su condición de protagonistas del proceso
enseñanza - aprendizaje sirviendo estas vivencias de base para la
elaboración de políticas locales.
Incentivar el diálogo dirigido al
intercambio de experiencias exitosas con la participación de
representantes de las comunidades, ONG´s, OG´s y entes privados.
Coadyuvar a la gestión compartida.
Estimular y reconocer la conformación de redes sociales.
Entender la participación como un derecho democrático.
Reconocer la pluralidad.
Proponer a la acción del desarrollo sostenible.
Crear las instalaciones de gestión municipal en donde no existan.
Todas
estas recomendaciones son valederas para todo territorio nacional, con
especial énfasis donde exista daños severos al ambiente, preservando
recursos tan primordiales como nuestros afluentes de agua en cuencas
altas de nuestro estado.
LA EDUCACIÓN AMBIENTAL COMO HERRAMIENTA PARA LA RECUPERACION DEL RIO CHAMA
Lic. Carmen Barazarte Pérez
Dirección de Educación Ambiental - Mérida
Ministerio del Ambiente y de Los recursos Naturales (MARN)
RESUMEN
El
modelo de desarrollo y progreso que se ha implantado en nuestra
sociedad lleva implícita la destrucción o deterioro de importantes
recursos que ponen en riesgo las posibilidades o condiciones de las
futuras generaciones.
Tal condición afecta por su reducción o pérdida
de calidad en particular a los cursos de agua que generan caudales
tanto para consumo como para uso agrícola, industrial, entre otros.
En
las condiciones particulares de la Cuenca del Río Chama del Estado
Mérida, que se desplaza a través de importantes áreas de producción
agrícola y centros urbanos, se hace prioritario generar propuestas
educativas que contribuyan a la generación de cambios culturales que
permitan en el mediano plazo la recuperación de esta importante cuenca.
La
incorporación del eje transversal ambiente en el diseño curricular
vigente para Educación Básica permite forjar nuevas generaciones con una
visión integral capaz de asumir una posición crítica y en consecuencia
desarrollar propuestas que contribuyan a mejorar desde la escuela y la
comunidad las condiciones del entorno local.
COOPERATIVISMO
Definición de Empresa Cooperativa:
“Las
cooperativas son asociaciones abiertas y flexibles, de hecho y derecho
cooperativo, de la economía social y participativa, autónomas, de
personas que se unen mediante un proceso y acuerdo voluntario, para
hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y
culturales
comunes, para generar bienestar integral, colectivo y personal, por
medio de procesos y empresas de propiedad colectiva, gestionadas y
controladas democráticamente”. (Art. 2. LEAC)
Resulta imposible
que una definición contenga toda la esencia de lo que es una
cooperativa, por eso, de seguido exponemos tres definiciones distintas
con el objeto de que entre ellas contengan el mayor número de datos para
acercarse a dar una idea o más amplia posible de contenido, alcance e
trascendencia de este tipo de sociedades.
Definición: una cooperativa
es un grupo de personas con algunas necesidades económicas, física en
común que se une con el propósito de prestar servicio como un medio y la
comunidad que los rodea.
Las cooperativas como institución económica
En
las cooperativas se debe siempre aspirar a desarrollarse como empresa
fuerte y eficiente, es utilizada por su asociado para lograr y mejorar
la situación económica, ya que la cooperativa tiene como objetivo
solucionar los problemas socioeconómicos de sus miembros.
Constitución de la empresa cooperativa
Asamblea de cooperativas (reuniendo por lo menos 10 Cooperativas).
Se Levanta un acta a la asamblea de cooperativas por quintuplicado.
Se pide autorización a la secretaria de relaciones exteriores.
Se envían las copias a la asamblea y a la secretaria de industria y comercio.
Se inscribe el acta en el registro cooperativo nacional, así nace jurídicamente la sociedad cooperativa.
Importancia de las Cooperativas
La
importancia de las cooperativas radica, en que a través de la
aplicación de un verdadero sistema cooperativista con todas sus reglas,
normas, procedimientos y principios establecidos, será
indiscutiblemente, una herramienta para el desarrollo económico, social e
intelectual.
Es altamente notable el efecto del movimiento cooperativista en países como: Gran Bretaña, Suecia, Alemania,
http://www.bibliotecavirtual.com.do/Contabilidad/Cooperativas.htm
La importancia de las Cooperativas y la Economía Social como instrumentos de Inclusión y Cohesión Social
Por Juan José Sarachu Oneto *
Presentación
De
acuerdo a los criterios más recibidos, el término “economía social” es
utilizado para señalar aquel sector de la economía mundial que comprende
las empresas cooperativas, las mutualidades y las asociaciones que
cumplen alguna actividad económica.
Existen distintos enfoques sobre
lo que se entiende por “economía social” y hasta algunos dicen que
resulta redundante dado que toda economía en sentido estricto es social.
Nos contamos entre los defensores del término adjetivado, por las
razones que seguramente expondrán los disertantes.
Sin embargo,
resulta relevante el pronunciamiento del Primer Congreso Español de la
Economía Social celebrado en Madrid en diciembre de 1993, cuando la
caracteriza como “toda actividad económica, basada en la asociación de
personas en entidades de tipo democrático y participativo, con primacía
de las aportaciones personales y de trabajo sobre el capital”.
Muchos
años antes, el “Consejo Wallon de la Economía Social”, de Bélgica,
definía en forma similar que: “La economía social agrupa las actividades
económicas practicadas por sociedades, especialmente cooperativas,
mutualidades y asociaciones, cuya ética se ve reflejada en los
siguientes principios: i. Su finalidad, más que maximizar beneficios,
consiste en prestar servicios a los miembros o a la comunidad;ii. Tienen
una gestión autónoma o independiente; iii. Se emplean procesos de
decisión democráticos; iv. En la redistribución de ingresos, se da
prioridad a las personas y al trabajo, en lugar de al capital”.
De
esta definición se desprende que las organizaciones de economía social
que cumplen con estos principios básicos, son también movimientos
sociales.
Al decir de Jacques Defourny (Universidad de Lieja) y
Patrick Develtere (Universidad de Lovaina), se puede extraer una lección
fundamental de la historia de la economía social y son las dos
condiciones que han determinado casi siempre el éxito de las iniciativas
en este campo:
a) Para empezar. existe la “condición de necesidad”,
sostienen los autores citados. Cuando la gente experimenta una presión
económica o socioeconómica, se cierran filas y se busca refugio en las
organizaciones de tipo mutualista, cooperativo o asociativo.En otras
palabras, la economía social es, en primer lugar, una respuesta a las
agudas necesidades de un grupo de gente. Las organizaciones de la
economía social son en buena medida “hijas de la necesidad”.
b) A
continuación está la “condición de cohesión social”. La economía social
siempre es apoyada por la identidad colectiva de un movimiento social, o
por lo menos, de una comunidad.
Las cooperativas y las mutualidades
más duraderas se encuentran además en el seno de un movimiento social, o
son llevadas por éste, cuya identidad social o cultural es o era muy
fuerte. Por ejemplo, los Kibutz, las Cajas Raiffeisen, las Cooperativas
Vascas de Mondragón, las mutualidades Belgas, el movimiento cooperativo
Desjardin, el movimiento cooperativo agrario cubano, el movimiento
cooperativo de vivienda en Uruguay, el modelo de cooperativas abiertas
de ahorro y crédito del Instituto Movilizador de Fondos de Argentina y
otras experiencias ensayadas.
Si se pretende fomentar la economía
social y establecer el papel propio de cada agente, es importante tener
siempre en cuenta estas dos condiciones.
No nos vamos a plantear que
lo cooperativo o asociativo son la “panacea” para todos los males, pero
si reafirmamos que constituyen una poderosa herramienta de cambio en un
mundo en transición.
No es casualidad que en la Vieja y Docta Europa,
cuna de la economía social en el mundo, se esté viviendo un proceso que
podemos calificar de “verdadero retorno a las fuentes”, donde se
revalorizan los esfuerzos de desarrollo de las experiencias comprendidas
en este sector de la economía.
Y no es casualidad por lo queda dicho
antes en cuanto a que las mutuales, cooperativas o experiencias
asociativas son “hijas de la necesidad” y los tiempos que vivimos
convocan a la búsqueda de alternativas productivas, financieras y de
servicios que resalta de algún modo la importancia de aquellos
instrumentos y su idoneidad para coadyuvar a resolver los problemas
concretos de la gente. Y no es casualidad, también, por el grado de
“cohesión social” que exigen estas soluciones y que se ve reflejado en
el proceso creciente de afirmación de la identidad cooperativa, a través
del mundo.
No es, tampoco, casualidad el crecimiento acelerado de la
economía social en otros continentes como Asia, África y nuestra
América que aún se debaten en la afirmación democrática y en la
obtención de niveles de desarrollo compatibles con la dignidad humana.
Como
muy bien señalan los citados Profesores Defourny y Develtere : “No
existe ningún libro de recetas para la promoción y el desarrollo de la
economía social.” “El éxito de ésta depende siempre del respeto al
principio de necesidad y al de cohesión social. Una vez que se haya
cumplido con ellos, parece posible, en general, encontrar dentro de la
Comunidad o de grupos o instituciones involucradas, los necesarios
recursos financieros y de gestión.”
Sin perjuicio de ello, es dable
señalar que lo que nos está faltando en la actualidad para profundizar
el quehacer cooperativo es elaborar un marco teórico que reúna un cierto
consenso para orientar el proceso que es preciso transitar para
enfrentar los retos del milenio en curso.
Para reafirmar la vigencia
de lo cooperativo o asociativo, yo diría que en la actualidad contamos
con los aportes técnicos y me animaría a decir, científicos, que pueden
ayudarnos a concretar el sueño de muchos pioneros, en diversos ámbitos,
que expresaban inquietudes e intuiciones a través de su inmensa
sabiduría popular.
Al decir de Luis Razeto Migliaro: “La elaboración
de una teoría científica del fenómeno cooperativo, que lo comprenda tal
como se presenta actualmente, después de un largo y complejo proceso de
desarrollo y evolución histórica, y que lo proyecte guiando su
desarrollo en las nuevas condiciones existentes, responde a una
necesidad práctica”.
Debemos aclarar que bajo el término “fenómeno
cooperativo”, Razeto considera no solamente aquel conjunto de
experiencias e ideas que explícitamente se refieren al cooperativismo y
se reconocen como expresiones de cooperación económica, sino también a
otras formas de organización de empresas y movimientos sociales que
aunque no se identifiquen a sí mismas como cooperativas, de hecho
manifiestan características que las vinculan esencialmente a los modos
cooperativos de hacer economía.
“La respuesta no puede ser sólo
ideológica sino científicamente elaborada”, nos dice dicho autor y ello
constituye una tarea impostergable que está reclamando el aporte de
todos los actores involucrados en el desarrollo del movimiento.
Por
otra parte, justamente, hoy contamos con el herramental teórico -
práctico que nos permite posicionar convenientemente el rol y
perspectivas de las entidades de la economía social cuya “ventaja
competitiva” resulta, aunque parezca paradojal, de su esencia,
naturaleza e índole cooperativa.
Muchos hoy se preguntan si en un
mundo globalizado que tiende a la concentración del poder; en un país
como Uruguay, en una región como el Mercosur y en un mundo que, en
definitiva, apunta a incentivar las soluciones individuales, donde
campea él “sálvese quien pueda”, muchos se preguntan si mantienen
vigencia los valores y principios cooperativos y hasta las propias
organizaciones que hemos ido desarrollando a través del tiempo.
Sin
ninguna duda, y no es voluntarismo, estamos convencidos que no hay nada
fatal, ni debemos dejarnos ganar por planteos deterministas que ignoran
que todas las realizaciones humanas son pasibles de cambios mientras
exista vida humana sobre la tierra o en las galaxias que conforman el
universo.
El mundo está inmerso en un proceso vertiginoso de cambios e
incertidumbres y aún lo que se nos presenta como inevitable e
irreversible puede ser cambiado por la acción comprometida y solidaria
de quienes dependemos de nuestro trabajo para forjar una vida más digna.
Hoy,
como ayer y como siempre, debemos tener presente el mensaje que nos
legara nuestro patriota mayor Don José Gervasio Artigas cuando dijera:
“Nada podemos esperar si no es de nosotros mismos”.
Con otras palabras, pero en un mismo sentido, otro maestro como Don José María Arizmendiarrieta [1]nos
decía: “Nada diferencia tanto a los hombres y mujeres, y a los pueblos
como su respectiva actitud en orden a las circunstancias en que viven.
Los que optan por hacer historia y cambiar por sí mismos el curso de los
acontecimientos llevan una ventaja sobre quienes deciden esperar
pasivamente los resultados del cambio” .
Si queremos cambios, pues,
comencemos con decisión y firmeza a desarrollar las acciones necesarias
que nos permitan ser arquitectos de nuestro propio destino, asumiendo
protagonismo sí, pero en forma colectiva y solidaria. Sí, por el
contrario, nos conformamos con el “statu quo”, seremos espectadores del
deterioro progresivo de nuestras respectivas organizaciones y en
definitiva de la sociedad toda, con riesgo cierto de supervivencia de
las mismas.
En definitiva, la economía social es un componente
fundamental de la sociedad civil organizada que adopta posturas y da su
opinión a los poderes públicos en la elaboración de políticas que
afectan a la vida de los ciudadanos, contribuyendo de manera muy
significativa a la construcción de una sociedad plural, más
participativa, democrática y solidaria.
Este simposio intenta
constituir un paso inicial para desplegar una actividad consolidada en
el tema durante el próximo año 2004.
* Impulsor de larga data del
movimiento cooperativo uruguayo, actualmente integra la Comisión
Directiva del Fondo de Garantía Cooeprativo FOGARDisertación
desarrollada durante el Simposio “LA IMPORTANCIA DE LAS COOPERATIVAS Y
LA ECONOMÍA SOCIAL COMO INSTRUMENTO DE INCLUSIÓN Y COHESIÓN SOCIAL”
Publicado
http://www.neticoop.org.uy/article308.html
ECOLOGIA
Ecología:
Ciencia que estudia los medios de vida naturales y las interacciones
que se ejercen entre los seres vivientes y el medio en que viven, medio
del cual forman parte dichos seres vivientes.
Ecológico: Relativo a la Ecología, o al medio natural en que se desarrolla la vida
http://www.papelnet.cl/ayuda/glosario_e.htm
La
Ecología es la disciplina científica que trata de las relaciones entre
los organismos y su ambiente pasado, presente, y futuro. Esas relaciones
incluyen las respuestas ecofisiológicas de los individuos, la
estructura y dinámica de las poblaciones, la organización biológica de
las comunidades, el flujo de energía y materiales en los ecosistemas a
diferentes escalas desde la local a la global.
http://www.asae.unlu.edu.ar/espaniol/acerca/que-es-ecologia.htm
Ecosistema:
Conjunto de seres vivos y sustancias inertes que actúan recíprocamente
intercambiando materiales; funciona como un sistema cerrado por lo que
respecta a la materia y como un sistema abierto para la energía que
proviene del sol.
Ecotipo: En botánica, poblaciones de una especie que muestran características adaptativas asociadas a un determinado ambiente.
Ecoturismo: Turismo sano, que no daña a los ambientes que visita.
http://www.cpoyato.com/glosarioplantas/glosarioE.htm
La ecología es el estudio de la relación entre los seres vivos y su ambiente o de la distribución y abundancia de los seres vivos, y cómo esas propiedades son afectadas por la interacción entre los organismos y su ambiente. El ambiente incluye las propiedades físicas que pueden ser descritas como la suma de factores abióticos locales, como el clima y la geología, y los demás organismos que comparten ese hábitat (factores bióticos).
http://es.wikipedia.org/wiki/Ecologia
Importancia del Estudio de los Procesos Ecológicos.
Toda la vida en el planeta y nuestra propia vida depende del equilibrio de todos los seres vivos con su medio ambiente.
El rompimiento del equilibrio
natural existente entre determinados seres vivos y su hábitat lleva a
la extinción a muchos de ellos. Por ello es muy importante que el hombre tenga conocimiento acerca de los procesos ecológicos y por lo tanto, toda la dinámica poblacional, que consiste en:
1. Número de individuos de una especie por unidad de área de hábitat (densidad de población).
2. Crecimiento de la población. (índices de natalidad y muerte).
3. Mecanismos de dispersión (mecanismos por los cuales las poblaciones se alejan de su hábitat, migración y emigración)
La ecología estudia las interacciones e interrelaciones entre los seres vivos y su medio ambiente.
Niveles.-
Población.- Es el conjunto de organismos de una misma especie que vive en una área y en un tiempo determinado.
Comunidad.- Conjunto de poblaciones de diferentes especies que viven en un área específica y que interaccionan.
Ecosistema.- Engloba las relaciones entre los componentes abióticos y bióticos y de estos entre sí, la comunidad y el ambiente físico. En la unidad fundamental de estudio en ecología.
Biosfera.- Parte de la atmósfera (hidrosfera, litosfera, troposfera) en donde se desarrolla la vida.
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Origen del Término
"Ecología"
fue inventada por el biólogo alemán Ernest H. Heckel, en donde toma
como base dos palabras de origen griego OIKOS casa y LOGOS tratado o
estudio, por lo tanto la palabra ecología, según Heckel, quiere decir
"Estudio de la Casa de los Seres Vivos".
Hábitat.- Lugar donde habitan los seres vivos, en un mismo hábitat pueden vivir varios animales al mismo tiempo.
Importancia del Estudio de los Procesos Ecológicos.
Toda la vida en el planeta y nuestra propia vida depende del equilibrio de todos los seres vivos con su medio ambiente.
El rompimiento del equilibrio
natural existente entre determinados seres vivos y su hábitat lleva a
la extinción a muchos de ellos. Por ello es muy importante que el hombre tenga conocimiento acerca de los procesos ecológicos y por lo tanto, toda la dinámica poblacional, que consiste en:
4. Número de individuos de una especie por unidad de área de hábitat (densidad de población).
5. Crecimiento de la población. (índices de natalidad y muerte).
6. Mecanismos de dispersión (mecanismos por los cuales las poblaciones se alejan de su hábitat, migración y emigración)
LOS SISTEMAS ECOLOGICOS
De acuerdo a los puntos que estudia la ecología, existen diversos aspectos que afectan a los seres vivos y entre ellos están:
Factores abióticos.- Son aquellas características físicas o químicas que afectan a los organismos.
Dentro de los factores abióticos tenemos tres grandes números:
Factores de clima o climáticos, entre ellos están la temperatura, humedad, viento, altitud y latitud.
Temperatura.- En la atmósfera ocurren cambios debido a la interacción, en especial la temperatura depende de la energía calorífica proporcionada por la luz del sol generalmente; las zonas con temperatura más baja, donde se recibe menor radiación del sol, tal es el caso de los polos. Finalmente la temperatura es un factor que limita la distribución de las diferentes especies de seres vivos.
Luz.- Es la principal fuente de energía que mantiene directa e indirectamente a los ecosistemas, es indispensable para que se realice la fotosíntesis y con la cual se inicia el flujo de energía en el ecosistema.
Humedad.- Cantidad de agua contenida en la atmósfera, nos indica que tipo de organismos pueden habitar en los ecosistemas.
Viento.- De acuerdo a las corrientes de viento que existen en la atmósfera, están determinadas la temperatura, humedad y otras características abióticas del ecosistema y por lo tanto la distribución de los seres vivos.
Altitud.- Es cualquier altura tomando como base el nivel del mar.
Latitud.- Cualquier medida tomada a partir de cualquier latitud N y S, ambas medidas tomadas a partir del Ecuador.
Factores de Agua.- De acuerdo a las características físicas del agua, como el estado en que se encuentra el agua (sólida, líquida y gaseosa), así como su composición química (cantidad de sal mineral, etc.), van a determinar que tipos de organismos habitan en otro sistema.
Factores del suelo o estados físicos.
Factores
bióticos.- Son aquellos en donde intervienen las relaciones que existen
entre los organismos, o bien, individuos de la misma especie o de
diferente especie.
Relaciones Intraespecíficas.- Se presenta entre
individuos de la misma especie, podemos citar a las siguientes:
Asociación, cuando algunos animales buscan formar grupos, ya sea para alimentarse, defenderse o para emigrar se forman asociaciones.
Sociedad o Sociedades.- Tipo de agrupación que consiste en la asociación, división del trabajo y en la jerarquización de los individuos de la sociedad. En la sociedad cada individuo realiza un trabajo específico, ejemplo: abejas, hay una reina, zánganos y obreras.
Colonia.- Tipo de asociación formada por organismos cuyos cuerpos se hayan unidos entre sí, ejemplo, corales.
Factores
Interespecíficos.- Cuando miembros de diferentes especies viven juntos,
ya sea en forma temporal o permanente. Se dice que viven en simbiosis.
Tenemos como ejemplos:
· Comensalismo.- Tipo de relación interespecífica en donde una de las especies se beneficia en la relación. (rémora-tiburón).
· Mutualismo.- Tipo de relación en donde ambas especies viven juntas y salen beneficiadas. (líquen, alga-hongo).
·
Parasitismo.- Tipo de relación interespecífica en donde una de las
especies perjudica a la otro, en algunas ocasiones causándole hasta le muerte. (Amibas, paludismo, cólera, enfermedades producidas por los hongos, micosis).
ECOLOGIA.
Ciencia que estudia el medio, a los seres vivos, sus relaciones y la relación entre ellos:
· Distribución
· Abundancia
· Alimentación, etc.
Cada ser vivo distribuye en un hábitat, el hábitat condiciona: temperatura, luz, presión, salinidad, humedad, depredadores, etc.
Factores Bióticos y Abióticos.
Factores bióticos: son cada uno de los organismos vivos.
Factores abióticos: son todos los que no tienen vida como las sustancias orgánicas e inorgánicas del sistema así como las condiciones ambientales.
Compuesto orgánico: contienen carbono normalmente vienen de seres vivos.
Compuesto inorgánico: son aquellos que no contiene carbono incluyen los minerales ejemplo: minerales, agua, aire, etc.
Los factores bióticos se organizan en niveles:
· Célula: unidad básica de la vida
· Tejido: conjunto de células
· Órgano: conjunto de tejidos que realizan la misma función
· Sistema: conjunto de órganos que llevan a cabo una función
· Individuos: cada organismo vivo
· Población: conjuntos individuales
· Comunidad: conjunto de poblaciones
· Ecosistema: conjunto de comunidades selva
Ciclos Biogeoquímicos.
Lo mas importante del carbono y nitrógeno, es una secuencia de pasos en el cual el último paso es el principio del siglo.
Ciclo del Carbono.
El carbono es el primer y principal elemento de la estructura de los seres vivos. Se encuentra combinado, es decir, formado por compuestos como carbohidratos, grasas, proteínas y ácidos nucleicos. Las plantas absorben el líquido dióxido de carbono del aire o del agua, durante la fotosíntesis la transforman en compuestos orgánicos llamados azúcares como los vegetales.
Ciclo del Nitrógeno.
El nitrógeno es un elemento abundante en la atmósfera y en el suelo,
pero la mayoría de los organismos no puede utilizarlo directamente; por
tanto es necesario que se convierta en compuestos simples mediante un
ciclo en el que intervienen varios tipos de bacterias, hongos, plantas y animales. El nitrógeno atmosférico es captado por las bacterias nitrificantes; estas lo transforman en nitratos y lo convierten en proteínas. Las proteínas vegetales pueden pasar a los animales por medio de la alimentación. Cuando las plantas y los animales mueren, las bacterias desnitrificantes reintegran el nitrógeno al suelo y a la atmósfera.
Ciclo del Agua.
El agua es la sustancia mas importante de la naturaleza. El agua recorre un ciclo que le permite circular sobre la superficie del planeta. Este proceso recibe el nombre de ciclo hidrológico.
Durante la evaporación, la energía solar
convierte el agua líquida en vapor. La condensación consiste en la
transformación del vapor de agua en gotas o cristales de hielo. En la
precipitación el agua retorna a la tierra.
Fotosíntesis.
Es el proceso por el cual las plantas fabrican sus alimentos generando oxígeno y energía química.
Cloroplastos = son organelos que captan la luz solar y el bióxido de carbono
Clorofila = es una sustancia de color verde que se encarga de captar la energía de la luz solar.
Fase luminosa: se genera oxígeno y se produce energía
Fotosíntesis
Fase oscura: se forman azucares como glucosa y almidón.
La fotosíntesis se representa con la siguiente ecuación:
Dióxido de carbono + agua = glucosa, oxigeno que se libera, agua. Donde ATP adenosin trifosfato.
El ATP es la fuente de energía. La glucosa sirve para fabricar las sustancias que la planta requiere.
Cadenas alimentarias y transferencia de energía.
Una cadena alimenticia es la relación que se establece entre los individuos cuando se alimentan de otros.
Elementos de la cadena:
* Productores producen su alimento plantas
* Consumidores no producen su alimento animales
* Consumidores primarios se alimentan de plantas
* Consumidores secundarios se alimentan de consumidores primarios
* Consumidores terciarios se alimentan de consumidores secundarios
* Descomponedores descomponen la materia orgánica generalmente son bacterias y hongos.
Los organismos depredadores son los que cazan y matan a su presa. Los carroñeros se alimentan de cadáveres
Los omnívoros se alimentan de herbívoros y carnívoros.
Ecosistemas.
Un ecosistema esta integrado por los seres vivos el medio y las relaciones entre ambos.
Los ecosistemas no tienen tamaño definido, al investigador es el que lo determina.
El
flujo de energía en los ecosistemas siempre es en un solo sentido y
siempre va del primer nivel trófico, al segundo, al tercero, etc, en
cada nivel trófico se pierde parte de la energía que es utilizada para
el propio crecimiento y actividades de los organismos de ese nivel.
Energía solar productores consumidores primarios consumidores secundarios descomponedores
Producción o productividad: cantidad de materia
orgánica generada por el ecosistema. La materia en los ecosistemas se
regenera, es decir que al final se tiene la misma cantidad que al
principio ya que los ciclos biogeoquímicos la hacen circular nuevamente.
Por su tipo de clima
se clasifican en calurosos (selva y sabana), templados(bosque mixto),
secos (estepa y desierto), fríos (bosque de coníferas) y muy fríos
(tundra).
Selva o Bosque tropical.
Se localiza en zonas con clima
tropical muy húmedo, las condiciones ambientales de la selva son
uniformes porque se carece de un marcado cambio de estaciones, existe una gran vegetación y sus árboles son muy altos.
Sabana.
Tiene un clima tropical y se caracteriza por un largo periodo de sequía, su vegetación es de pastizales, arbustos, matorrales y árboles pequeños, aquí habitan los herbívoros mas grandes del mundo, la mayoría de ellas están en sudamérica.
Bosque Mixto.
Tiene
climas templados, inviernos fríos y veranos calurosos, la humedad
atmosférica es alta todo el año, tiene árboles de hojas caducas y
perennes, su vegetación es de nogales, castaños, pinos y abetos.
Desierto.
Se
caracteriza por un clima cálido con lluvias escasas, durante el día,
alcanza temperaturas altas y en la noche descienden hasta el punto de
congelación , su vegetación esta consituída por arbustos espinosos
dispersos y plantas xerófitas que retienen agua para sobrevivir. Los
animales característicos del desierto son coyotes, víboras de cascabel,
buhos, correcaminos, zorros, etc.
Bosque de Coníferas.
Se
desarrolla en climas templados y fríos, los inviernos son fríos y los
veranos cortos y poco calurosos, su flora está compuesta por árboles de
hoja perenne, como pinos y abetos y su fauna es de zorros, lobos, ciervos y osos.
Tundra.
Tiene clima frío y seco su temperatura de –51ºC durante el invierno, aquí no hay arboles y predomina un estato herbáceo con pastos gramineos.
Hugo Vergara
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http://www.monografias.com/trabajos11/biodosuno/biodosuno.shtml
ECOTURISMO
Al
tiempo que comienza a desplegarse el nuevo milenio cobramos noción
creciente de cuán finita, interconectada y preciosa es la naturaleza del
planeta que habitamos. El turismo, de la misma forma, está
convirtiéndose en una expresión cada vez más popular de esta
concienciación. Gracias a los avances de los medios de transporte y de
la informática, hasta los parajes más remotos de la tierra van
poniéndose al alcance del viajero. El turismo es, de hecho, la industria
más grande del mundo y, dentro de ella, el turismo orientado a la
naturaleza es el segmento que crece con más rapidez.
Este aprecio
creciente de las experiencias naturales ha determinado la configuración
de una nueva ética de viajes que ahora se denomina ecoturismo. El
término ha ganado popularidad en los ámbitos de la conservación y de los
viajes, pero ¿qué significa, exactamente?
The Nature Conservancy se ha sumado a la Unión Mundial para la Naturaleza en la adopción de esta definición del ecoturismo:
“Viajes
ambientalmente responsables a las áreas naturales, con el fin de
disfrutar y apreciar la naturaleza (y cualquier elemento cultural, tanto
pasado como presente), que promueva la conservación, produzca un bajo
impacto de los visitantes y proporcione la activa participación
socioeconómica de la población Hoy día, la mayor parte del turismo que
se lleva a cabo en áreas naturales no constituye ecoturismo y, por
consiguiente, no es sostenible. El ecoturismo se distingue del simple
turismo de naturaleza por su énfasis en la conservación, la educación,
la responsabilidad del viajero y la participación activa de la
comunidad. Concretamente, el ecoturismo se caracteriza por estos rasgos:
Comportamiento del visitante que es consciente y de bajo impacto,
Sensibilidad y aprecio con respecto a las culturas locales y a la diversidad biológica.
Respaldo a los esfuerzos locales de conservación.
Beneficios sostenibles para las comunidades locales.
Participación local en la toma de decisiones.
Componentes educacionales para el viajero y para las comunidades locales.
local”. http://www.ecoturismolatino.com/
por Allan R. Rhodes Espinoza
Ecoturismo es uno de esos conceptos que han rondado por más de 20 años y que nadie ha
podido definir todavía. Simmons (1999, p. 2) menciona el reto de definir el ecoturismo como lo
describe Ziffer (1989):
El
término ha eludido la definición firme porque es una noción compleja
que ambiciosamente intenta describir una actividad, establecer una
filosofía y esbozar un modelo de desarrollo.
Al parecer, todos los
que entran en contacto con el concepto aceptan el desafío de definir lo
que es el ecoturismo. Mader menciona un estudio comparativo de
ecoturismo realizado en América dónde los autores encontraron que “de
las 25 agencias de turismo gubernamentales que escogieron definir el
“ecoturismo” 21 decidieron crear su propia definición”.
No sólo los
gobiernos son los que han intentado aceptar desafío de definir el
ecoturismo sido también académicos, operadores de tours, organizaciones
de conservación y organismos de desarrollo. Hay varias definiciones
normalmente usadas alrededor del mundo. Exploremos algunas de ellas e
identifiquemos sus elementos principales. Es importante proporcionar “el
arcoiris” de definiciones propuestas para el ecoturismo y no sólo una
versión unilateral de lo qué es y debe ser el ecoturismo. Por otro lado,
hacemos mención que la mayoría de las definiciones han sido traducidas
del inglés por el autor de este artículo.
Definiciones
Empezaremos con la definición acuñada por Ceballos-Lascurain que generalmente es aceptado
como
la primera persona que definió el ecoturismo. Dicha definición es
también utilizada por la IUCN (La Unión Mundial para la Naturaleza):
Aquella
modalidad turística ambientalmente responsable consistente en viajar o
visitar áreas naturales relativamente sin disturbar con el fin de
disfrutar, apreciar y estudiar los atractivos naturales (paisaje, flora y
fauna silvestres) de dichas áreas, así como cualquier manifestación
cultural (del presente y del pasado) que puedan encontrarse ahí, a
través de un proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto
ambiental y cultural y propicia un involucramiento activo y
socioeconómicante benéfico de las poblaciones locales
(Ceballos-Lascuráin).
La Sociedad Internacional de Ecoturismo (TIES por sus siglas en inglés) define el ecoturismo como:
Un
viaje responsable a áreas naturales que apoya la conservación del medio
ambiente y mejora el bienestar de las comunidades locales.
Green Globe 21 ha adoptado la definición de Ecoturismo de Australia:
Turismo
ecológicamente sustentable con un enfoque principal en experimentar
áreas naturales que promueva la comprensión, apreciación y conservación
del medio ambiente y la cultura.
Desde la publicación del libro de
Martha Honey “Ecotourism and Sustainable Development” la definición de
la autora se ha vuelto un estándar ampliamente utilizado (Merg 1999). La
definición propuesta por Honey es:
Ecoturismo es el viaje a áreas
frágiles, prístinas, y normalmente protegidas que se esfuerzan por ser
de bajo impacto y (normalmente) de pequeña escala. Ayuda a educar a los
viajeros; provee de fondos para conservación; directamente beneficia el
desarrollo económico y el fortalecimiento político de comunidades
locales; y promueve el respeto por las diversas culturas y los derechos
humanos (Honey, 1999, p. 25).
Asimismo, Fennell, después de analizar 15 definiciones de ecoturismo proporciona su propia
definición:
Ecoturismo
es una forma sustentable de turismo basado en recursos naturales que se
enfoca principalmente en experimentar y aprender sobre la naturaleza, y
qué se maneja éticamente para ser de bajo impacto, no consumista y
localmente orientado (la administración, los beneficios, y la escala).
Ocurre típicamente en áreas naturales, y debe contribuir a la
conservación o preservación de tales áreas (Fennell, 1999, p. 43).
Fennell
(1999) identificó 13 principios en las definiciones que analizó. Las
variables están ordenadas por la frecuencia de repetición:
El interés en la naturaleza Contribuye a la conservación Dependencia en áreas naturales protegidas
Los beneficios a las comunidades locales / beneficios a largo plazo
Educación y estudio
Bajo impacto / no consumista
Ética y responsabilidad
Administración
Sustentable
Goce y apreciación
Cultura
Aventura
Pequeña escala
Si comparamos estos principios con los propuestos por Honey (1999):
Involucra viajes a destinos naturales
Minimiza los impactos
Promueve una conciencia ecológica
Provee beneficios financieros directos a la conservación
Provee beneficios financieros y fortalecimiento a las comunidades locales
Respeta la cultura local
Apoya los derechos humanos y los movimientos democráticos
De
los puntos presentados anteriormente se perciben similitudes en los
principios identificados por Fennell y Honey excepto en un punto: el de
“apoyar los derechos humanos y los movimientos democráticos”.
Claramente, todos estos principios son metas altas para cualquier
empresa que quiera ser verdaderamente “ecoturística”. Sin embargo
también pueden considerarse como una base importante para trabajar y
saber lo que es y no es el ecoturismo.
La mayoría de los proyectos que se quieran denominar como ecoturismo deben esforzarse por
alcanzar a cumplir estos principios (Merg, 1999).
Por
otro lado, también podemos encontrar autores que no tratan de abarcar
todo lo que puede ser el ecoturismo y proponen definiciones más
sencillas. Shores (1992) va al extremo y propone que:
La definición apropiada de ecoturismo es un turismo ecológicamente legítimo. Es así de sencillo.
Shores complementa su definición proponiendo un abanico que va de un “ecoturismo relativo” a un “ecoturismo absoluto.”
El
efecto global o neto de la experiencia de turismo puede ser
medioambientalmente legítimo--ecoturismo relativo, o cada componente y
sub-componente en el tejido del turismo pueden ser medioambientalmente
legítimos—ecoturismo absoluto.
Conclusión
Hemos mostrado algunas
de las definiciones comúnmente utilizadas por académicos, consultores y
organismos de ecoturismo alrededor del mundo. Hemos identificado las
variables comunes o principios de las definiciones amplias sobre
ecoturismo. Finalmente presentamos el abanico propuesto por Shores.
Este
artículo puede ser útil al (o la) estudiante de turismo como una
introducción básica a la complejidad de definir lo que es y debe ser el
ecoturismo. Pero no solamente los estudiantes y academicos deben tener
conocimiento sobre este tema. Este articulo, es una lectura importante
para el “EcoViajero” potencial para poder diferenciar “ecoturismo
genuino” de un “ecoturismo light”.
“el ecoturismo genuino, busca
poner en la práctica los múltiples principios del ecoturismo, dentro de
un solo proyecto, compañía, o parque. El ecoturismo light, busca adoptar
sólo una fachada, sin hacer los cambios fundamentales al turismo de
masas”
http://209.85.165.104/search?q=cache:k1jVXbhsw3AJ:www.ecoturismolatino.com/esp/ecoviajeros/alternativo/articulos/definiendoecoturismoecoturismolatino.pdf+definicion+de+ecoturismo&hl=es&ct=clnk&cd=2&gl=ve
EL ECOTURISMO: DEFINICION, ALCANCES Y DESARROLLO EN EL MUNDO
De
manera de evitar o al menos minimizar los efectos adversos y de
aprovechar al máximo los beneficios potenciales, se requiere de un
enfoque más efectivo y ambientalmente responsable del turismo en áreas
naturales a nivel mundial. Este nuevo enfoque se conoce ya
universalmente como 'turismo ecológico' o 'ecoturismo'. El término
'ecoturismo', así como su definición preliminar, fueron acuñados en 1983
por el Arq. Héctor Ceballos Lascuráin.
La UICN (La Unión Mundial
para la Naturaleza) define al ecoturismo como "aquella modalidad
turística ambientalmente responsable consistente en viajar o visitar
áreas naturales relativamente sin disturbar con el fin de disfrutar,
apreciar y estudiar los atractivos naturales (paisaje, flora y fauna
silvestres) de dichas áreas, así como cualquier manifestación cultural
(del presente y del pasado) que puedan encontrarse ahí, a través de un
proceso que promueve la conservación, tiene bajo impacto ambiental y
cultural y propicia un involucramiento activo y socioeconómicante
benéfico de las poblaciones locales" (Ceballos-Lascuráin, 1993b).
Lo
anterior significa que la definición del ecoturismo comprende un
componente normativo. Sólo a través del establecimiento de lineamientos
estrictos y de su cumplimiento se podrá garantizar que el ecoturismo no
se convierta en un agente dañino para el patrimonio natural o cultural
de un país o región. Es por ello que el ecoturismo es una modalidad del
turismo sostenible, que a su vez se inserta dentro del marco general de
desarrollo sostenible. Este último ha sido definido como un patrón de
transformaciones estructurales de índole socioeconómica que optimiza los
beneficios sociales y económicos del presente, sin poner en riesgo el
potencial para obtener beneficios similares en el futuro. Por tanto, el
turismo sostenible es todo aquel turismo (ya sea basado en recursos
naturales o no) que contribuye al desarrollo sostenible. Al concluir
nuestro milenio, es evidente que toda actividad turística debe
integrarse al gran rubro de turismo sostenible. Pero eso no significa
que todo el turismo deba convertirse en ecoturismo. Habrá gente que
quiera seguir viajando para visitar las grandes ciudades y los parques
de atracciones, divertirse en los centros de playa y en los casinos y
centros nocturnos o ir de compras a los grandes centros comerciales.
Pero todas estas modalides turísticas deberán convertirse en procesos de
desarrollo sostenible.
El concepto de ecoturismo ha recientemente
emergido como una opción viable tanto para conservar el patrimonio
natural y cultural, como para promover un desarrollo sostenible. Por tal
motivo, las organizaciones interesadas en la conservación de la
naturaleza, incluyendo la UICN, se encuentran activamente
involucradas
en la difusión y promoción de este tipo de turismo ambientalmente
responsable vinculado con áreas naturales, el cual requiere de un
enfoque multidisciplinario, una cuidadosa planeación - física y
administrativa - y pautas y reglamentos que garanticen una operación
sostenible.
El ecoturismo habrá de enfocarse como un componente
lógico del ecodesarrollo, y sólo a través de un involucramiento
intersectorial podrá verdaderamente alcanzar sus objetivos.
Gobiernos,
empresa privada, comunidades locales y organizaciones no
gubernamentales (ONGs), todos tienen papeles importantes que jugar. Es
evidente que los diferentes países del mundo deberán establecer planes
nacionales de turismo, mismos que habrán de incluir estrategias y pautas
ecoturísticas bien definidas.
Recientemente han sido creados en
diferentes países consejos nacionales de ecoturismo (CNEs), integrados
por representantes de todos los sectores involucrados en el proceso
ecoturístico, con resultados iniciales promisorios. Ya que el nuestro es
un planeta que constantemente se encoje (debido a los servicios y
facilidades modernos de viaje, así como a tratados económicos y
comerciales), las estrategias ecoturísticas deben también partir de un
enfoque regional. Los diferentes países podrán conjuntar esfuerzos a fin
de ofrecer atractivos paquetes integrados dentro del creciente mercado
mundial de servicios ecoturísticos.
Antes de pretender que el
ecoturismo alcance su pleno potencial y a fin de evitar los escollos, se
requiere del establecimiento de principios bien fundamentadas y
lineamientos claros para un involucramiento activo apropiado de carácter
intersectorial, en el que participen autoridades públicas, comunidades
locales, administradores de parques y otras áreas protegidas, ONGs y la
empresa privada. Se requiere asimismo de investigaciones a fondo, tanto
de carácter regional como a nivel de sitio específico, sobre los
impactos ambientales y socioeconómicos del ecoturismo, el desarrollo de
estrategias a nivel nacional y regional, la definición de itinerarios y
circuitos ecoturísticos, así como el establecimiento, monitoreo y
evaluación de proyectos piloto hábilmente seleccionados.
Existe el
peligro de que negociantes y promotores sin escrúpulos, fingiendo ser
"empresarios ecoturísticos", obtengan permisos oficiales para
desarrollar actividades que son dañinas al entorno natural y/o cultural.
Las autoridades gubernamentales y las ONGs deben mantenerse alertas a
fin de detectar estas iniciativas y detenerlas a tiempo.
Un aspecto
que deberá enfatizarse es que, si el ecoturismo se restringe sólo a las
áreas legalmente protegidas, demasiadas presiones podrán llegar a ser
ejercidas sobre éstas. Asimismo, promover el ecoturismo en áreas
naturales que no se encuentran legalmente protegidas puede propiciar que
las comunidades locales, por propio interés (y no sujetas a presiones
legalistas externas), conserven sus áreas y recursos naturales
circundantes.
En todos los países del mundo (sobre todo en aquellos
en que el turismo juega un papel vital en su desarrollo socioeconómico,
como el nuestro), una alta prioridad gubernamental debe ser la
consecución del vínculo más productivo posible entre el turismo -
incluyendo el ecoturismo - y la conservación de la naturaleza y los
recursos naturales (así como patrimonio cultural asociado), mediante un
enfoque de desarrollo sostenible.
Es interesante señalar que en 1985,
según un estudio llevado a cabo por el US Fish and Wildlife Service de
los EU, un total de 167.5 millones de ciudadanos estadounidenses con
edad de 6 años o más participaron en algún tipo de recreación asociada
con la naturaleza, incluyendo actividades tanto consumidoras (caza y
pesca) como no consumidoras (US Fish and Wildlife Service, 1988).
Estas
últimas superaron en número ampliamente a las actividades consumidoras:
161 millones de personas, contra 50.6 millones de pescadores deportivos
y 18.5 millones de cazadores deportivos. Los gastos no consumidores de
norteamericanos (con edad mínima de 16 años) fueron de US $14,000
millones, de los cuales US$ 4,400 millones estuvieron relacionados con
viajes. 29.5 millones de estadounidenses de 16 años o más hicieron
viajes con el propósito fundamental de observar, fotografiar y alimentar
a la fauna silvestre. Como la categoría aislada más importante, la
observación de aves proveyó solaz fuera de su sitio de residencia a 25.0
millones de personas. Los 29.5 millones de viajeros llevaron a cabo 274
millones de viajes, incluyendo a 1,130,000 de ciudadanos de los EU que
visitaron en 1985 al menos un país extranjero con fines ecoturísticos,
habiendo permanecido un total de más de 8 millones de días en el
extranjero. Si consideramos un gasto promedio de US $100 por día, esto
significa un gasto superior a US $ 800 millones para todos los países
extranjeros visitados por turistas de la naturaleza norteamericanos en
1985.
Lamentablemente, el estudio de referencia no da mayores
indicaciones en relación a cuáles son los países extranjeros que más
visitan estos turistas naturalistas estadounidenses. México, por su
ubicación geográfica tan próxima a los EU, debería ocupar la más alta
posición como destino ecoturístico extranjero preferido de los
norteamericanos. Sin embargo, parece ser que no es así, debido en gran
medida a que se ha hecho hasta ahora muy poco para promover la imagen
ecoturística de México a nivel internacional.
En 1989 se estimó que
un total de US $ 25,000 millones fueron transferidos por la actividad
turística en general de los países del norte hacia los del sur. De esta
cifra es evidente que la mayor parte corresponde a viajes de negocios y
de turismo "convencional", pero lo que es indudable es que el porcentaje
correspondiente al ecoturismo está creciendo de manera notable cada año
(Kutay, 1989).
Se requiere de una cuidadosa planeación para evitar
los potenciales efectos negativos del turismo de la naturaleza, en
especial la tendencia de la gente local a visualizar las áreas
protegidas como áreas establecidas para el beneficio de extranjeros más
que para ellos mismos. Asimismo, si los tomadores de decisiones en las
altas esferas gubernamentales llegan a creer que los parques nacionales
existen fundamentalmente para obtener recursos económicos, y las
expectativas en ese sentido por algún motivo no se cumplen, hay el
riesgo de que se empiecen a buscar otros usos más rentables para esas
tierras. También existe el peligro de que los gobiernos intenten obtener
el máximo de ingresos económicos de las áreas legalmente protegidas
mediante un desarrollo físico inapropiado. Los grandes hoteles, las
carreteras de alto impacto ambiental y los campos de golf que son
desarrollados para atraer a más visitantes pueden disminuir los valores
naturales de un parque nacional y finalmente convertirlo en una área
cuyo objetivo principal es el turismo masivo en lugar de la conservación
y el uso sostenido de sus recursos (lo cual ya está ocurriendo en
varios parques nacionales de EU). Es por ello que las autoridades
encargadas del manejo de los parques nacionales y otras áreas protegidas
deben trabajar estrechamente con las autoridades de turismo, buscando
el equilibrio adecuado en la actividad turística.
Kenia es uno de los
pocos países en vías de desarrollo que en la actualidad tiene una
política explícita consistente en que la fauna silvestre rinda más
beneficios económicos a través del ecoturismo que de la cacería, por
ejemplo. Un estudio realizado por Western (1984) hace varias
estimaciones del potencial económico de diversas opciones para el uso de
la tierra en el Parque Nacional de Amboseli. Esta región árida ofrece
pocas alternativas además de la ganadería y la explotación de su fauna
silvestre a través del turismo. En 1972, de acuerdo con este estudio, la
opción ecoturística generó 166 veces más ingresos que la actividad
ganadera. Haciendo proyecciones, se estimó que el ecoturismo podía
generar alrededor de US $ 8 millones anuales (contra tan sólo $450,000
si todo el parque se abocara a la ganadería y al pastoralismo). El
asignar un valor económico a las especies de fauna silvestre
(conservándolas vivas en su medio natural) puede ayudar a su
conservación. Un análisis del valor de los leones en Amboseli mostró que
éste era de US $ 27,000 anuales por león (como atractivo ecoturístico).
En
otro estudio clásico realizado por Thresher (1981), se estimó que un
león macho puede atraer divisas extranjeras por US $ 515,000 durante
toda su vida (como atracción turística) comparado con tan sólo US $
8,500 si el león se usara como recurso de la caza deportiva y entre US $
960 y $ 1,325 si se usara para fines comerciales. Dicho autor estimó
que más de 2,000 empleos se generaron en 1980 en Amboseli por la
actividad ecoturística. Estimó también el valor de la manada de
elefantes de Amboseli en US $ 610,000 por año. Es obvio que estos
animales tienen un mayor valor vivos (como atracción turística) que
muertos. El valor comparativo de cacería sería menos del 10 % de esta
cifra. Más aún, los ingresos netos del parque (debidos básicamente al
turismo) se estiman en US $ 40 por Ha por año, comparado con US $0.80
por Ha por año si se dedicara a la agricultura intensiva.
Lamentablemente
este tipo de estudios económicos comparativos no han sido aún
realizados a fondo en México, lo cual evidentemente daría argumentos muy
sólidos para la conservación de los ecosistemas. En la Sección 3
describiremos la poca información disponible para México relativa a la
interacción ecoturismo- desarrollo socioeconómico.
De manera de
responder adecuadamente a las demandas socioeconómicas de los parques
nacionales y otras áreas protegidas, Miller (1980) enfatiza la necesidad
de que los parques cuenten con sociólogos y economistas - quizá hubiera
que agregar a licenciados en administración de empresas - entre su
personal. El sociólogo del parque (especializado en recreación) sería
así responsable de las investigaciones relacionadas con los usuarios del
parque, así como con las poblaciones locales próximas al parque, y de
la manera de involucrar a éstas en las actividades de manejo (incluyendo
el proceso ecoturístico) de dicha área protegida. Por otra parte, el
economista del parque se responsabilizaría de la signación y uso de los
recursos del parque, buscando nuevas fórmulas para incrementar sus
ingresos y su nivel de autofinanciamiento.
http://209.85.165.104/search?q=cache:uS_m99TLkaQJ:www.imacmexico.org/file_download.php%3Flocation%3DS_U%26filename%3D10250309850EL_ECOTURISMO.doc+definicion+de+ecoturismo&hl=es&ct=clnk&cd=4&gl=ve
http://www.holabirds.com/aboutus/travel/ecoturismo/about/art7815.html
DISEÑO DE LA PROPUESTA
FUNDAMENTACION TECNICA
FUNDAMENTACION LEGAL
FUNDAMENTACION ETICA
ESTRUCTURA DE LA PROPUESTA
PROCEDIMIENTO
ACCIONES A EJECUTAR
ADMINISTRACION DE LA PROPUESTA
OPERACIONALIZACION DE LA PROPUESTA
REVISIÓN DE LA RED DE CAMINOS EXISTENTES EN LA SIERRA DE LA CULATA
Tucaní,
poblaciòn ubicada al pie de las montañas, en la vertiente norte de la
Cordillera de Los Andes, capital de Municipio Caracciolo Parra y Olmedo.
Con
respecto a su genesis, diversas hipotesis relatan el origen de su
nombre. Una de las màs relevantes esta referida al nombre indigena
“Muchani” que significa “Tierra de grandes Lluvias” o “Camino de
Lluvias”, de acuerdo al origèn etimològico del Maya.
Se dice que este
pueblo ya existía antes de la llegada de los españoles, pues era
habitado por los indios tucaníes en los valles altos del Municipio, a
mediados de los años 1620 a 1656.
La penetración de los españoles en
Los Andes Venezolanos da inicio al proceso de las primeras encomiendas y
distribución de las tierras en la jurisdicción de Mérida; todo esto
tuvo lugar a la llegada de Juan Rodríguez Suárez, el fundador del
Estado, quien llegó a penetrar las costas del Sur del Lago de Maracaibo.
Cuenta
Juan de Dios Martínez, cronista de la franja panamericana: "Tucaní y
Torondoy fueron formados antes de 1620, y el traslado de los esclavos
generó una importancia en el Sur del Lago de Maracaibo que facilitó las
labores agrícolas."Tucaní se forma en la, actualmente parte del Parque
Nacional Sierra La Culata; era habilidad de los indios tucaníes la
conformación de caminos que les permitieran la comunicación con otras
comunidades como lo fue el caso de una ruta que les permitió generar un
intercambio (principalmente de sal extraída del Lago de Maracaibo con
productos cultivados en el páramo) con indígenas de Mucuchies, La
Culata, Mucuruba y Timotes. Posteriormente estas rutas se convirtieron
en camino real para los españoles. Actualmente estos antiguos caminos se
conocen como la Ruta CHAAC, Otras aldeas importantes son El Charal, ,
Mesa Julia se forma posteriormente, El Pinar, capital de la Parroquia
Florencio Ramírez, este fue capital de los Municipios de la
panamericana, zona muy comercial como también era el lugar perfecto para
los que deseaban disfrutar del licor y las mujeres, actualmente será
una ciudad estudiantil puesto que se esta acondicionando para la sede
del Instituto Universitario del Tecnológico de Ejido.