lunes, 4 de julio de 2016

Carretera Trasandina
Vamos a conocer un ícono turístico de Venezuela, nos referimos al estado Mérida. Una región que ha sido desarrollada entre la agricultura y el turismo, bendecida por sus maravillosos paisajes, su gente amable y sobre todo,  un clima que nos enamora y  envuelve de forma sutil y placentera.
Viajaremos por la ruta que sale de Barinitas (Barinas-Venezuela) hacia el estado Mérida, por  la carretera Trasandina, esta es una vía angosta, con muchas curvas y pendientes, así que hay que manejar con mucho sentido común, sin exceso de velocidad; sólo  hay que disfrutar de la naturaleza, de los diversos poblados y además, poder degustar las  ricas comidas de la zona.velo_de_novia[1]
En el trayecto hay hermosas caídas de agua, entre ellas les invitamos a detenernos unos minutos y visitar la cascada “El Velo de  Novia” es simplemente ¡Espectacular!,  hay un mirador y sitio para comer. Seguimos nuestra ruta y pronto estaremos viendo La Central Hidroeléctrica General José Antonio Páez o Embalse de Santo Domingo, ubicada a escasos 8 kilómetros de esta población, al llegar nos ubicaremos en un mirador que nos da una vista estupenda de este embalse, nunca olviden sus cámaras fotográficas, tendrán unas bellas imágenes de este lugar.
Seguimos por la carretera rumbo a la bella población de Santo Domingo, vale la pena conocer este lugar, hay buenos sitios de hospedajes, venta de bellas artesanías, restaurantes y  además, a pocos kilómetros están los estanques de truchicultura, una bella región que vale la pena conocer.
Esta vía nos lleva directo a entrar al  Parque Nacional Sierra Nevada, este es un reservorio natural que protege las mayores altitudes y únicos paisajes nivales (producto de la acción de la nieve) del país, en el podemos encontrar  plantas y fauna que son originarias de estas latitudes. Este parque  se ubica entre los estados Mérida y Barinas. De éste,  nacen algunos ríos andinos que alimentan el curso medio del Río Orinoco.DSC_0918
Conoceremos parte de este parque, observaremos a  pocos kilómetros del nuestro recorrido, un paisaje extraordinario, sobre todo por la gran variedad de frailejones,  que veremos en la vía. Es bueno recordar que estas plantas no se deben extraer, ya que estas representan un ícono y son únicas en el país; llévese  un grato recuerdo de estas plantas, en una buena fotografía.
En toda esta zona podrá sentir como baja la temperatura, lo cual nos obliga abrigarnos muy bien y en algunas ocasiones debemos  protegernos las manos y cara, es una experiencia que siempre recordaremos; mientras subimos vamos a observar en el camino a lo lejos una estructura que asemeja una iglesia, se trata de un hotel de montaña que antiguamente era un monasterio; si tienen tiempo pueden acercarse y disfrutar de estas estructuras.Imagen de Merida 2008 019
Seguimos nuestro viaje y estamos llegando a lo que sería la parte alta de la carretera, en esta zona es casi obligada una parada por varias horas. Aquí podrá degustar ricas comidas, un exquisito café o chocolate bien caliente, además de ver la inmensa artesanía y comer unos duraznos o las dulces fresas de la zona, puras o con crema, ¡Simplemente deliciosas!
DSC_0896¡Ah! Pero aún hay más,  a pocos metros de la carretera, del lado izquierdo, ustedes podrán desviarse y  ver una laguna de origen glaciar, se trata de la Laguna de Mucubají, éste es un hermoso humedal. Por otro lado, podrán ver en la zona un pequeño museo, donde se observa el origen de La Laguna de Mucubají; además, hay  paseos a caballo, aunque la mayoría nos encanta hacer el recorrido a pie. La ventaja de caminar es que se aprecia mejor el paisaje y nos permite acercarnos a otras lagunas cercanas, como la de Los Patos, en esta, si llegamos sigilosamente, veremos gran cantidad de estas aves silvestres. A pocos metros se encuentra La Cascada, desde allí tendremos una vista impresionante de la laguna de Mucubají y sus alrededores.DSC_0877
Ya les advertimos que es una parada larga, pero vale la pena y mucho más si sos acompañados de los más jóvenes de la casa, es mucho lo que aprenderán de estas regiones.imagesCADT7O1E
Volvemos a la carretera y nos dirigimos a la ciudad de Mérida, pero este no va hacer un viaje rápido ya que hay muchas cosas que ver todavía, por ejemplo  a los pocos minutos del recorrido  está una encrucijada, donde hay una vía que nos lleva directo hasta el Pico el Collado del Cóndor, el cual se sitúa en el macizo de la sierra de La Culata, a 4.118 metros sobre el nivel del mar, este pico constituye el punto más alto de la carretera trasandina. En ésta se puede ver la estatua de bronce de un Cóndor Real, que conmemora el paso de Simón Bolívar y su ejército Libertador por los Andes en 1813, durante la Campaña Admirable.
Pero ese será otro recorrido que bien vale la pena realizar en otro artículo de ésta su revista digital “Senderos por Venezuela”; por ahora vamos hacia San Rafael de Mucuchíes, pero haremos un alto en el monumento de La Loca Luz Caraballo, donde los niños de la región nos dedicarán el palabreo de este personaje tan significativo para la zona, cuyo autor es el poeta Andrés Eloy Blanco.
“De Chachopo a ApartaderosimagesCA2UXCPR
caminas, Luz Caraballo
con violetitas de mayo,
con carneritos de enero;
inviernos del ventisquero,
farallón de los veranos,
con fríos cordilleranos,
con riscos y ajetreos,
se te van poniendo feos los deditos de tus manos…”
Así comienza este bello poema, que los más pequeños, con sus cachetitos rosados y  palabras entrecortadas se la dedicarán pero, eso sí, hay que darles una propina. Es bello ver a estos infantes combinar sus estudios con la interrelación que mantienen con los turistas; él que hace su tarea temprano puede atender a los visitantes.DSC_0494
Al subimos al monumento podremos apreciar  una estatua que representa a La Loca Luz Caraballo, además hay una placa del Palabreo dedicada a ella, por supuesto que también se podrán deleitar de los dulces y el sabroso chocolate caliente; desde arriba podemos observar toda la zona, donde hay bellísimas quintas, con sus techos rojos, de moderna arquitectura, lo malo es que esta región de apartadero se ha convertido en un contaminante lumínico  para el Observatorio Nacional de Llano del Hato, que se ubica a una altitud de 3600 metros sobre el nivel del mar, éste es uno de los más altos en el mundo.
Tenemos que seguir nuestro recorrido,  vamos hacia la población  de San Rafael de Mucuchíes,  a la DSC_0546entrada nos conseguiremos un icono de la región como lo es La Iglesia de Piedra, hecha por Juan Félix  Sánchez,  un gran artista popular, que edificó este inmueble con la participación de La Universidad de los Andes.
Esta es una parada obligatoria, ya que tenemos que conocer esta iglesia por dentro y por fuera, en ella reposan los restos de este inolvidable artista merideño Juan Félix Sánchez y de su querida compañera de vida. A la entrada de la iglesia encontrarán algunas personas que le hablaran  de cómo se construyó esta obra de arte y por supuesto de la vida de este gran artista merideño.DSC_0543
Ya estamos en el pueblo de San Rafael de Mucuchíes, y nos deleitaremos viendo y comprando todo tipo de artesanías, que van desde inmensas y bellas cobijas hasta extraordinarias tallas de artistas locales  !ah! no puede faltar el sabroso chocolate bien caliente o el cafecito acompañado de una rica mantecada y porque no unas deliciosas fresas con crema o dulces abrillantados andinos, después nos ocuparemos de la dieta.DSC_0522
En este pueblo hay de todo, su gente se dedica en su mayoría al trabajo de la tierra, y a esto se le une la artesanía, sin embargo, el visitante puede contar con magnifica hotelería y posadas y desde Mucuchíes usted tiene la oportunidad de conocer poblaciones aledañas, eso sí, para ello le aconsejamos que se queden unos cuantos días.
Comenzamos a bajar hacia la ciudad de Mérida, en el camino hay muchos sitios que valen la pena conocer, entre ellos  el reciente monumento al perro Nevado, este animal pertenecía al Libertador Simón Bolívar, vale la pena estarse unos minutos  y sacar muchas fotografías.47
Cerca de este monumento verán mercados de todo tipo, además de la venta de ajo en trenzas, desgranado y pelado ¡hay para todos!, también observarán la venta de perritos Mucuchíes, estos animales son de zonas frías, es por ello que no entendemos para que los compran si los van ha  llevar a zonas muy cálidas, donde estos animales la van ha pasar muy mal. ¡Esa es su decisión!DSC_0839
El viaje tiene que continuar y en el recorrido encontraremos muchas poblaciones y sitios de recreación donde podemos hacer un alto, ya sea para comer o simplemente admirar la belleza de La Cordillera de Los Andes, su encantadora flora que es única en el país o conversar con las personas de la zona, que son muy amables.
Es bueno recordarles a todos los amigos que emprendan este viaje, que la carretera está en muy buenas condiciones, pero no se puede desarrollar mucha velocidad ya que ésta presenta innumerables curvas, algunas de ellas del tipo herradura que hay que tomarlas con prudencia, pero lo bello de todo esto es que podemos deleitarnos con los paisajes y sacar fotos directamente desde el vehículo.DSC_0887
Por otro lado, seguimos con nuestra campaña de preservar y cuidar todos estos paisajes, pueden aprovechar para enseñarles a los que le acompañan sobre todo a los más jóvenes, la necesidad de utilizar esa bolsita de basura, que no es un adorno, que no se debe arrancar ninguna planta y mucho menos atrapar algún animal de la región, tenemos que crear suficiente conciencia conservadora para legar todo esto a las generaciones futuras, Venezuela lo merece y sabemos que esa será la meta que debemos alcanzar en un futuro próximo.DSC_0836
Ya falta poco para llegar a la ciudad de Mérida, pero antes vamos a conocer a un pueblo muy singular se trata de Mucurubá, este es uno de los pueblos más antiguos y religioso de Mérida. Mucurubá cuenta con una hermosa iglesia, que alberga algunas de las imágenes más bellas de los santos venerados en los Andes. 
Sí lo que busca es disfrutar de bellos paisajes, respirar aire fresco y descansar en total tranquilidad, Mucurubá es un sitio ideal.DSC_0761
Estamos a pocos minutos de nuestro destino, pero aún hay muchas sorpresas que nos repara el camino, entre ellas el ver en una estación de vehículos que asemejan carros de transporte de pasajeros antiguos, desde allí se parte al pasado, se trata de la población de Los Aleros, que es un parque temático donde hay diversión  a granel, esta región la pueden visitar una vez que nos instalemos en Mérida, estamos de nuevo en carretera y nos acercamos al bella población de Tabay.DSC_0764
Tabay se encuentra a 12 kilómetros de Mérida, a 1.708 metros de altura sobre una meseta de origen aluvial bañada en sus píes por el río Chama. La carretera Transandina atraviesa el poblado, al llegar a la entrada de este pueblo encontraremos una estación de gasolina, y al lado derecho está el cementerio, entramos por la parte alta y siguiendo una calle angosta que pasa por el lado de la Plaza Bolívar, para salir por la parte baja.  El pueblo tiene dos calles principales longitudinales que son atravesadas por algunas transversales muy cortas, en él se pueden alojar ya que cuenta con gran cantidad de posadas para todos los gustos. Es un pueblo muy activo.DSC_0817
Bien ya estamos  prácticamente llegando al final de este recorrido, que ha sido sumamente interesante y entretenido tenemos mucho que contar  a la hora de regresar, además llevamos muchos recuerdos  ya sea en fotografía o en la gran cantidad de recuerdos artesanales, estamos ya entrando a la bella ciudad de Mérida y nos da la bienvenida el monumento de Las Cinco Águilas Blancas, el cual está ubicado en la redoma de La Vuelta de Lola, sería bueno averiguar el por que lleve este nombre. En esta escultura se observan cinco majestuosas águilas, de las cuales habla el escritor Tulio Febres Cordero, y vienen a representar los cinco picos más altos de la cordillera andina.DSC_0487
En un  próximo artículo hablaremos de muchos lugares que visitar en la propia ciudad de Mérida.
Detalles
Juan Félix Sánchez. Nace en San Rafael de Mucuchíes, en pleno páramo merideño, el 16 de Mayo de 1900. Hijo de Benigno Sánchez y Vicenta Sánchez, dos campesinos nacidos en la Culebra en 1855 y en el Vecindario del hoy Municipio Rangel. Su educación la inicia en 1907, cuando lo destinan a la orden de Don Ramón Jáuregui en la Escuela sin grados de San Rafael donde curso el estudio hasta 1913.
DSC_0516Ya en 1914 Juan Félix Sánchez siente el llamado de las tierras frías, y se une a los arrieros de su padre para hacerse baquiano, destreza que adquirió a  temprana edad. En 1917, se lanza a conocer a Venezuela, visitando Trujillo, Bobures, Maracaibo, entre otros.
A su Regreso a San Rafael de Mucuchíes en 1918, asume el cargo de secretario ad honorem de la prefectura del pueblo, ejerciendo el cargo hasta1924,  en esos menesteres decidió aprender a tejer, siendo la madre de Epifanía Gil, su eterna compañera, doña Isaina Dávila, quien le enseña a tejer cobijas; en 1925 teje la primera cobija que se pudiera mostrar y la llama “Reinosa”, esta actividad popular la combina con las representaciones públicas que como titiritero ejerció entre 1924 y 1925.
En 1980, dedica su tiempo a la talla de El Tinjaca y el segundo San Juan, para iniciar el año 1981 con su proyecto de construcción de un Santo Sepulcro, el 15 de Abril lo construye y coloca allí el Cristo Muerto, ese mismo año se recrea con el Proyecto de hacer una iglesia de más de 16 metros en San Rafael de Mucuchíes, en terrenos que se encuentran frente a su casa. En el proceso de construcción de dicha capilla en San Rafael, se involucra la Universidad de los Andes y varios de los amigos que Juan Félix Sánchez ha cultivó durante su infancia y los citadinos que desde 1965 se sumaron a la admiración de la obra artística de Juan Félix Sánchez.DSC_0502
Mucuchíes: A 48 kilómetros de Mérida por la vía Transandina y dominando un amplio valle entre la Sierra de Santo Domingo y la Cordillera del Norte o Sierra de la Culata, se encuentra a 2983 metros de altitud la población de Mucuchíes.
El pueblo, de estampa tradicional mira hacia las altas montañas que caen abruptamente desde la sierra, con sus casonas coloniales de tapia, viejos tejados humedecidos por la fina lluvia y puertas de doble hoja de maderas desgastadas por el tiempo, en Mucuchíes se respira el ambiente tradicional del páramo por los cuatro costados, con una temperatura anual media bastante agradable de 11 º C y una población de 5.932 habitantes, que viven en su mayoría de las labores agrícolas.imagesCAJSZWCO
Observatorio Llano del Hato: A una altitud de 3600 metros sobre el nivel del mar, el Observatorio Astronómico Nacional de Llano del Hato, es uno de los más altos en el mundo. Esta condición trae como consecuencia que la densidad del aire sea inferior a los valores normales a los cuales estamos acostumbrados y que, por ende, la cantidad de oxigeno, necesario para nuestra respiración, también sea menor. No obstante, la altitud considerable del observatorio reduce los efectos atmosféricos que degradan las imágenes astronómicas. Su proximidad al ecuador terrestre hace posible la observación de ambos hemisferios celestes, poniendo al alcance de sus instrumentos la casi totalidad del cielo.
El observatorio cuenta con cuatro grandes telescopios, cada uno albergado en su respectiva cúpula: la cámara Schmidt, el telescopio reflector, el gran refractor y un astrógrafo doble. Este último se encuentra aún en la fase de instalación.DSC_0837
Mucurubá: Este es uno de los pueblos más antiguos y espirituales de Mérida. Fue en 1744 cuando lo poblaron 120 indígenas, quienes impulsaron su desarrollo. Mucurubá cuenta con una hermosa iglesia, que alberga algunas de las imágenes más bellas de los santos venerados en los Andes. Además, tiene una cofradía en honor a la Virgen María.
En este lugar donde cada año se celebra el día de la Virgen de la Inmaculada Concepción. Personas de todas partes de Mérida se reúnen y participan en la fiesta encendiendo velas, rezando, cantando, bailando, comiendo y compartiendo con los amables habitantes del poblado.

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